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Ciclo C · Clase 5 de 17

El Amor

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POR QUÉ JUZGAMOS A LOS DEMÁS

Bueno, hermanos, vamos a empezar nuestra plática de esta noche. Ruego a todos poner la atención debida…

En todo caso, el sentido de la plática de esta noche, significa que nosotros no debemos dejarnos llevar de las apariencias, debemos no dejarnos fascinar por las distintas escenas de la vida.

La vida es como una película; es una película compuesta, como es natural, por muchos cuadros y escenas. NO conviene, en modo alguno, IDENTIFICARNOS con ninguna escena, con ningún cuadro, con ninguna apariencia, porque TODO PASA: Pasan las personas, pasan las cosas, pasan las ideas; todo en el mundo es ilusorio, cualquier escena de la vida, por muy fuerte que ella sea, pasa y queda atrás en el tiempo.

Lo que nos debe interesar a nosotros, es eso que se llama el “SER”, la “CONCIENCIA”. He ahí lo fundamental, porque el Ser no pasa; “el Ser es el Ser y la razón de ser del Ser, es el mismo Ser”…

Cuando nosotros nos identificamos con las distintas comedias, dramas y tragedias de la vida, es obvio que caemos en la fascinación y en la inconsciencia del sueño psicológico.

He ahí el motivo por el cual no debemos identificarnos con ninguna comedia, drama o tragedia de la vida, porque por muy grave que sea, pasa. Hay un dicho vulgar que reza así: “No hay mal que dure cien años ni cuerpo que lo resista”… Así que todo es ilusorio, pasajero…

Uno a veces, en la vida, se encuentra con algunos problemas difíciles. Sucede que a veces no encuentra uno en la vida, dijéramos, la salida, la solución al problema, y éste se vuelve enorme, monstruoso, gigantesco ante nuestra Mente.

Entonces sucumbe uno entre las preocupaciones, dice: “¿Cómo haré, qué haré?” No le encuentra escapatoria, y el problema, a medida que se analiza, se vuelve más y más monstruoso, enorme y gigantesco.

Pero llega el día en que si nosotros afrontamos el problema, tal cual es, es decir, si “agarramos el toro por los cuernos”, como se dice, vemos que el problema queda en nada (se destruye por sí mismo), es

de naturaleza ilusoria.

Mas suele cualquier problema tomar tales proporciones, su realismo se vuelve tan crudo ante nuestra Mente, que en verdad no se le encuentra salida por ninguna parte; siente uno que sucumbe ante el mismo, que en modo alguno se vuelve soluble. Pero si uno se le enfrenta al problema, verá que es ilusorio y que pasa, como todo tiene que pasar, y al fin queda en nada.

Si uno procede en esta forma (no identificándose jamás con ninguna situación, con ningún evento), logrará estar siempre ALERTA Y VIGILANTE, como el vigía en época de guerra, y es en ese Estado de Alerta donde uno descubre sus defectos psicológicos. Defecto descubierto, debe ser comprendido y después eliminado.

La Mente, por sí misma, no puede alterar ningún defectos psicológico; la Mente sólo puede rotularlos, cambiar cualquier defecto, pasándolo de un nivel a otro, más jamás alterarlo radicalmente.

Se necesita de un poder que sea superior a la Mente y ese poder existe en nosotros. Quiero referirme, en forma enfática, a la DIVINA

MADRE KUNDALINI.

Si uno ha comprendido que tiene tal o cual defecto, si lo ha entendido íntegramente, y en todos los Niveles de la Mente, entonces puede concentrarse en Devi-Kundalini Shakti, y mediante ella podemos eliminar cualquier defecto de tipo psicológico.

Kundalini es la Divina Madre Cósmica. En las religiones se le ha representado como María o como Tonantzin, Marah, Rea, Cibeles, Adonia, Insoberta, etc., la Madre Cósmica, la Madre Divina; ella en sí misma, es una parte de nuestro propio Ser, pero derivado.

Quiero decir con esto que la Madre Cósmica está dentro de nosotros mismos, aquí y ahora; y si nosotros imploramos a ese Poder, si pedimos a la Madre Divina elimine de nuestra psiquis cualquier defecto de tipo psicológico, ella así lo hará. Es obvio que por tal motivo, se desintegrará el defecto en cuestión.

Mediante la Divina Madre Cósmica, podemos eliminar todos nuestros defectos psicológicos.

Como quiera que la Conciencia está embotellada entre los defectos, eliminados éstos la Conciencia despertará radicalmente, y

entonces podremos ver, oír, tocar y palpar las grandes realidades de los Mundos Superiores.

Pero es indispensable no identificarnos con ninguna circunstancia de la vida. Cuando no nos identificamos con tal o cual problema, cuando permanecemos alertas, descubrimos en el problema nuestros propios defectos psicológicos.

Normalmente se ha visto que los problemas obedecen al miedo, el Yo del temor mantiene los problemas vivos. Se le teme a la vida, se le teme a la muerte, se le teme al “qué dirán”, al “dice que se dice”, a la miseria, al hambre, a la desnudez, a la cárcel (a todo se le teme), y debido a esto, los problemas se hacen cada vez más insolubles, más fuertes.

En un problema económico, ¿qué tememos? La ruina, o que tengamos que pagar determinada deuda, porque si no pagamos, nos meten en la cárcel, etc., etc.

En un problema de familia, ¿qué tememos? El “dice que se dice”, la lengua viperina, el escándalo, los intereses creados, etc., etc., etc.; pero si se elimina el Yo del temor, ¿en qué queda el problema? ¡Todo se esfuma, se vuelve nada!…

Tenemos que pagar el alquiler de una casa y tememos que nos lancen a la calle; hasta pasamos noches desvelados, pensando en que el…ha de llegar y sacarnos a la calle, mas al fin llega el día y resulta que el problema se solucionó, quizás por donde menos lo esperábamos, entonces, ¿en que quedó el problema?

Y si no se solucionó la cuestión, si nos echaron a la calle con todos los muebles, etc., ¿qué pasó? ¡En la calle no se quedarán los muebles, alguien tendrá que recogerlos! En fin, por ahí no faltará (dando vueltas), un lugar donde meternos…

¿Y si los muebles se pierden? ¡Se perdieron!, ¿y qué? ¡Más se perdió en el Diluvio! ¿Por qué nos vamos a apegar a unos muebles? Después, pasó el problema, por allí quedamos viviendo, en algún lugar, y el problema quedó atrás en el tiempo. ¿Qué se hizo del problema? No olviden ustedes que todo pasa: Pasan las ideas, pasan las personas, pasan las cosas; todo en este mundo es fugaz e ilusorio. No podemos y no debemos identificarnos con las apariencias, porque las apariencias engañan (eso es obvio). Pensemos en los Estados de

Conciencia, y eso es Superlativo…

Hay una tendencia general, de todos, a JUZGAR EQUIVOCADAMENTE a todos, y eso es lamentable. Pero, ¿por qué todos juzgan a todos, y equivocadamente? ¿Cuál es el motivo? Sencillamente uno, y muy fácil de comprender: Sucede que cada cual PROYECTA SUS PROPIOS DEFECTOS Psicológicos SOBRE LOS DEMÁS, cada cual ve en el prójimo sus propios defectos.

Los defectos que a otros endilgamos, los tenemos muy sobrados nosotros; juzgamos a otros como nosotros somos.

¿Han oído ustedes hablar de la ANTIPATÍA MECÁNICA? Que de pronto alguien siente antipatía por alguien, sin haber motivo alguno, y entonces decimos: “Esta persona me cayó gorda”, frase muy típica que usamos.

Pero, ¿por qué, si nunca la hemos visto, si hasta ahora nos la acaban de presentar? ¿Qué sucedió? ¿Por qué nos ha “caído tan gorda” esa persona, si ni la conocemos? ¿Porque que le vimos la apariencia: Es alta o es baja, es gorda o es delgada, tiene la nariz aguileña o la tiene achatada, y ése es motivo ya, como para decir que “nos cayó gorda”? ¿Qué ha sucedido? Sencillamente, porque hemos proyectado sobre nuestra víctima, nuestros mismísimos defectos psicológicos. Posiblemente hemos visto, en esa persona, el defecto más grave que tenemos y a nadie le gusta verse así, dijéramos, tan escarnecido.

La cruda realidad de los hechos es que tal persona se ha convertido en el ESPEJO donde nosotros nos vemos a sí mismos, tal cual somos.

Si estamos alertas, si no nos identificamos con el evento, con la persona aquélla que “nos cae tan gorda”; si en vez de estarla criticando nos AUTOCRITICAMOS, nos AUTOOBSERVAMOS a ver qué es lo que está pasando, descubriremos que un defecto nuestro (nacido de ayer, o de anteayer, o de quién sabe de qué tiempo atrás, o tal vez de otras existencias), se ha reflejado en aquélla persona y por eso “nos cae tan gorda”. He ahí lo que es la Antipatía Mecánica: Absurda en un ciento por ciento.

Nosotros necesitamos aprender a VIVIR POLÍTICAMENTE. El ser humano, ante todo, es un ente político, un “animal político”, y

el mismo hombre es un “hombre político”.

Si uno no sabe vivir políticamente, se crea problemas en la vida. Uno tiene que aprender a vivir políticamente y en vez de sentir Antipatías Mecánicas, vale la pena que nos investiguemos a sí mismos.

Sí, en verdad que proyectamos nuestros propios defectos psicológicos sobre los demás. ¿Por qué juzgamos equivocadamente al prójimo? ¿Por qué todos tenemos tendencia a ver, en el prójimo, toda clase de defectos?

Sencillamente, porque proyectamos en el prójimo nuestros propios defectos; los juzgamos equivocadamente: Suponemos que fulano es “así” o “asao”, y resulta que ni es “así” ni es “asao”: Es completamente diferente, y nuestro juicio resulta equivocado, falso.

Vemos los hechos ajenos y tenemos la intensa tendencia a interpretarlos erróneamente; nunca somos capaces de ver los hechos ajenos con ecuanimidad, con serenidad; siempre los calificamos equivocadamente. Recuerden ustedes que “hay mucha virtud en los malvados y que hay mucha maldad en los virtuosos”…

Los defectos que cargamos en nuestro interior, nos vuelven injustos para con el prójimo.

Nosotros nos amargamos (a sí mismos) la vida con nuestros propios defectos, y lo más grave, se la amargamos a los demás.

El defecto de los celos, por ejemplo, ¡cuánto daño ha hecho! Existen celos políticos, existen celos de tipo religioso, celos de tipo profesional, celos pasionarios o vulgares (del hombre por la mujer, de la mujer por el hombre), etc., etc., etc. Ése es un Yo, el Yo de los celos; y es ciego, no sabe de lógica, no sabe de razonamientos, no entiende nada de ciencia ni escucha razones…

¿Cuántos casos de muerte se ven por los celos? Los celos profesionales, ¿cuánto daño hacen? Algunos curanderos magníficos, que sabían sanar de nuestras enfermedades al prójimo (magníficos botánicos), muchas veces fueron a dar a la cárcel. ¿Quién los metió en prisión, si no estaban haciendo mal a nadie, si sólo sanaban al prójimo? ¡Los celos profesionales! ¿De quién? De sus colegas titulados.

En el campo profesionista, los celos parecen multiplicarse

espantosamente, en círculos y círculos: Círculo artístico, círculo político, círculo religioso, pero en cada círculo hay terribles celos, espantosos…

Sufren los celosos y hacen sufrir (también) a sus semejantes; los celos han causado mucho daño, gravísimo. Y si eso decimos de los celos, ¿qué diremos nosotros de todos los otros defectos que tenemos?

Ahora, las apariencias engañan. Muchas veces juzgamos un acto ajeno en forma equivocada, de acuerdo con nuestros Egos, y el resultado viene a ser precisamente eso: La calumnia. Y todos calumnian a todos (¡eso está ya demostrado!).

Hay tendencia, siempre, a dejarnos llevar de las apariencias. Determinado acto puede ser juzgado en una forma, y la realidad (correspondiente al mismo) es otra. Un hecho cualquiera podría ser juzgado en determinada forma y de cierto modo, y no coincidir el juicio con el hecho, porque resulta que el hecho tiene otro sentido diferente al juicio, entonces el juicio sale equivocado.

Al haber juicio equivocado, se ofende al prójimo, y quien emite el juicio equivocado también se ofende a sí mismo, se causa dolor.

SABER VIVIR es muy difícil, porque vivimos en un mundo de apariencias, ilusorio, y tenemos la tendencia siempre a identificarnos con las apariencias, olvidando lo esencial, que es el SER; ¡he ahí lo grave!

En nosotros, dentro de nosotros, existen factores psicológicos espantosos que ignoramos y que jamás admitiríamos tener. Ante todo deben recordar ustedes que el Yo no es algo, dijéramos, perenne; que el Yo es una suma y también una resta, una multiplicación y una división de elementos inhumanos (cada “elemento” de esos, es un Yo).

Así, pues, no tenemos un solo Yo, tenemos muchos Yoes. Nuestro Yo es pluralizado, no singularizado, y eso es algo que ustedes deben comprender, porque existe el YO TEMO, el YO AMO, el YO ODIO, el YO ENVIDIO, el YO TENGO CELOS, el YO TENGO CORAJE, etc., etc., etc.

Cada uno de esos Yoes tiene TRES CEREBROS: El Intelectual, ubicado en la cabeza; el Emocional, en el corazón, y el MotorInstintivo-Sexual en la espina dorsal (cada uno de esos Yoes, es una persona diferente).

Así, pues, tenemos muchas personas viviendo dentro de nuestra persona. Lo más grave es que la CONCIENCIA (lo más digno, lo más decente que hay en nosotros) está EMBOTELLADA entre todas esas PERSONAS INTERNAS que cargamos.

Y se procesa la Conciencia de esa forma, de modo Subconsciente, en virtud de su propio condicionamiento; es decir, está dormida, y he ahí lo grave. Si tenemos la Conciencia dormida, ¿cómo podríamos, en verdad, conocernos a sí mismos?

Ahora, ¿creen ustedes acaso, qué alguien que no se conoce a sí mismo, puede conocer a los demás? Si a sí mismos no nos conocemos, ¿cómo podríamos afirmar, nosotros, que conocemos a los demás, que conocemos a nuestros amigos, que conocemos a las gentes? Si queremos conocer a los demás, debemos de empezar por

CONOCERNOS A SÍ MISMOS.

Más somos necios, no conociéndonos a sí mismos, creemos que conocemos a los demás (¡cuán necios somos!, ¡cuán absurdos!) Si nos conociéramos a sí mismos, todo sería distinto. Desgraciadamente, no nos conocemos a sí mismos.

Si un hombre no se conoce a sí mismo, si no conoce sus propios Mundos Internos, ¿cómo podría conocer los Mundos Internos del planeta Tierra, o cómo podría conocer los Mundos Internos del Sistema Solar, o de la Galaxia en que vivimos?

Si alguien quiere conocer los Mundos Internos de la Tierra, o del Sistema Solar o de la Galaxia, o de las Galaxias, debe empezar por conocer sus propios Mundos Internos, empezar por conocerse a sí mismo.

Más, ¿cómo podríamos conocernos a sí mismos, si no dirigimos jamás la Conciencia, la Inteligencia hacia adentro, hacia el interior; si no nos acordamos nunca de nosotros mismos, debido a que estamos identificados, precisamente con las apariencias de la vida? ¿Cómo podríamos conocernos a sí mismos, si jamás dirigimos la Inteligencia hacia adentro, debido a que estamos fascinados por los distintos eventos, sucesos o acontecimientos que llegan a nosotros?

¿Cómo podríamos conocernos a sí mismos, si nunca dirigimos la Conciencia hacia adentro, debido a que los múltiples problemas de la existencia nos tienen atrapados, los vemos insolubles, creemos que

son eternos, no nos damos cuenta de que tienen un principio y de que tienen un fin? Nosotros estamos atrapados por lo que es inestable, por lo que no tiene verdadera realidad; estamos metidos dentro de una máquina que gira incesantemente.

Juzgamos a los demás de acuerdo a cómo somos (¡he ahí tantos y tantos errores!), y no coinciden nuestros juicios con los eventos que mal interpretamos, sean éstos propios o ajenos.

Obviamente, estamos metidos dentro de una máquina que gira incesantemente, pero andamos sonámbulos, inconscientes, dormidos; nada sabemos sobre sí mismos, porque nunca nos acordamos de sí mismos, de nuestro propio Ser; tenemos la Mente demasiado ocupada en las cosas ilusorias, en lo que es pasajero…

Nosotros debemos buscar la Autorrealización Íntima del Ser, no vivir más como autómatas, no; vivir en Estado de Alerta Percepción, Alerta Novedad…

¡Estamos en un “estado de coma” espantoso! Reflexionen en esto:

– No nos conocemos a sí mismos, primero.

– Segundo, proyectamos nuestros defectos psicológicos sobre los demás, y vemos en los demás nuestros propios defectos.

– Tercero, juzgamos equivocadamente las acciones de los demás.

– Cuarto, tales acciones no coinciden con el juicio que nosotros emitimos.

– Quinto, el juicio que nosotros emitimos, es en verdad el propio defecto Psicológico que sobre el prójimo hemos proyectado.

Conclusión: El prójimo nos está SIRVIENDO DE ESPEJO, pero nosotros no nos damos cuenta, en nuestra inconsciencia, de que el prójimo está únicamente reflejando nuestros propios defectos, nuestro propio Yo psicológico.

El prójimo es un espejo donde nosotros nos reflejamos, más no comprendemos que el reflejo (que hay en el espejo) es nuestro propio reflejo; ni siquiera nos damos cuenta de que nos estamos reflejando en el prójimo.

Antes bien, estamos tan identificados con el evento, con el suceso, con la circunstancia, o circunstancias, que ni remotamente se

nos ocurre reflexionar en todas estas cuestiones, y vivimos en un estado de fascinación, de inconsciencia y de sueño psicológico.

Si en estos asuntos de la vida práctica (diríamos, terrenales), andamos tan inconscientes, ¿qué podríamos decir nosotros con respecto a las cosas celestiales? En verdad que podríamos mal interpretar todos los postulados de la Ciencia Hermética; podríamos mal interpretar, debido a nuestros juicios erróneos, las actitudes de los otros Iniciados, la vida de los Adeptos, etc. Podríamos mal interpretar, debido a nuestro Estado de Inconsciencia, hasta el mismo Drama Cósmico; y obviamente el Drama Cósmico, tal como está estipulado en los Cuatro Evangelios, ha sido mal interpretado.

¿Por qué podríamos interpretar erróneamente la vida de los Adeptos de la Blanca Hermandad, o por qué podríamos mal interpretar el Drama Cósmico, o por qué podríamos mal interpretar los postulados de la Sabiduría Hermética, etc.?

Por un solo motivo: Que nuestro juicio no es libre, es un juicio condicionado por nuestros propios defectos. Nuestro juicio es el resultado del embotellamiento psicológico en que nos hallamos; nuestro juicio es, dijéramos, la proyección de nuestros propios defectos.

Proyectamos nuestros defectos sobre los Cuatro Evangelios, proyectamos sobre los postulados de la Ciencia Hermética, como proyectamos sobre los actos de los Iniciados, sobre la vida de los Adeptos, etc. Así es que también para las cosas celestiales no estamos preparados.

Proyectamos, y una Mente que proyecta sus propios errores, no es una MENTE LIBRE, no es una Mente que pueda aprehender, capturar la realidad de las cosas, la realidad de los fenómenos, de los hechos, de las circunstancias que por todas partes nos rodean.

Una Mente así, si no sirve para comprender las cosas terrenales, ¿cómo serviría para entender la vida de los Grandes Iniciados, las cosas celestiales? Incuestionablemente fallaría, porque si lo terrenal no se puede entender, mucho menos lo celestial.

Así pues, creo yo que lo vital en la vida es no dejarnos llevar por las apariencias, no dejarnos capturar por los eventos, por las circunstancias. Antes bien, estar alertas para descubrir, en tales

eventos, nuestros propios defectos de tipo psicológico.

Cada circunstancia de la vida (sea ésta en la casa, en la calle, en donde sea), nos brinda maravillosas oportunidades, y si estamos alertas y vigilantes, como el vigía en época de guerra, logramos aprehender nuestros propios defectos, que se proyectan sobre el prójimo.

El prójimo es el espejo donde podemos ver nuestros mismos defectos: Si vamos por la calle y vemos a un ebrio, a un borrachito ¿qué haremos? No burlarnos del borrachito. Antes bien, decir: “¡Ahí voy yo! ¡Vea, ese borracho soy yo; vea como hago de pantomimas, cuán cómico estoy! ¡Ése soy yo, ahí voy!…”.

Debemos aprender a vernos en los demás: Si descubrimos allá un individuo que truena y relampaguea, que rasga sus vestiduras como Caifás, debemos decir: “¡He ahí, ahí estoy yo! Sí, cuán iracundo soy, cómo rasgo mis vestiduras y cómo blasfemo, ése soy yo”…

En verdad, estamos reflejándonos sobre los demás, en el prójimo nos estamos reflejando…

Claro, podrían ustedes decirme, en forma enfática, o tal vez objetarme: “¡No, yo no soy ladrón, yo no soy un asaltador de casas; yo no me subiría jamás a la azotea a meterme a una casa ajena, para robarme los dineros o las joyas”… Eso dirían, ¿verdad? Juzgaríamos al ladrón diciendo: “¡Ladrón es, y que a la cárcel lo metan!…” Mas sucede que, dentro de nosotros, también existe el Yo-Ladrón. No lo conocemos, no lo hemos descubierto, pero existen.

Ahí sí, como dijo Galileo: “Eppur si muove, si muove” (“pero se mueve, se mueve”). Cuando a Galileo le preguntaron:

– “¿Jura usted que la Tierra no es redonda y no se mueve?”. Entonces dijo:

– “¡Juro, eppur si muove, si muove!”. (Es decir: “Lo juro, pero se mueve, se mueve”). Así dijo Galileo, y se evitó que lo quemaran vivo en la hoguera de la Inquisición.

Así, ¿cómo podemos decir nosotros que no tenemos el Yo del robo? Habrá, entre ustedes, personas tan honradas que sean incapaces de quitarle “un quinto” a nadie, y sin embargo tienen el Yo del robo. Increíble, pero cierto; algún día lo descubrirán…

¿Quién podría pensar que, por ejemplo, una dama virtuosa,

magnífica esposa, tenga, por ejemplo, un Yo de prostitución? Imposible. O no vamos tan allá: Pensemos en una niña pequeña, que es todavía más escandaloso… ¿Qué una niña de doce años (inocente, bien criada religiosamente), tenga el Yo del prostíbulo? ¡Es algo que causa asco!, ¿no? Dirán ustedes: “¡Imposible, absurdo!” Más, sí puede ser…

Recuerden también, ustedes, que así como hay una Luna allá arriba brillando entre el firmamento, que tiene DOS CARAS (una, para iluminar la noche, y hay otra escondida, oculta, que nunca se ve), así también hay una LUNA PSICOLÓGICA (dentro de cada uno de nosotros) con dos caras: La que se ve y la que no se ve, la manifiesta y la oculta.

En la cara manifiesta de esa Luna Psicológica, tenemos los defectos que a simple vista resaltan: Ira, codicia, lujuria, envidia, orgullo, pereza, gula, etc., etc., etc., y otras tantas hierbas.

Pero detrás de esa Luna Psicológica, tras de esa cara que siempre se ve, que a simple vista se ve, en nuestra Luna Psicológica existe la parte oculta, la que no se ve.

Allí tenemos defectos que ignoramos, allí todos resultamos Magos Negros, allí todos resultamos hechiceros, brujos, allí resultamos ladrones, allí las damas (más aristocráticas) resultan prostitutas, etc., etc., etc.

En esa cara oculta de la Luna (que no se ve), de la Luna Psicológica, hay Yoes de prostitución, hay Yoes de adulterio, hay Yoes de asesinato, hay Yoes de robo, etc., etc. Yoes que normalmente ignoramos, porque si alguien nos dijera que nosotros tenemos tal o cual Yo de esos, nos ofendería, no lo aceptaría de ninguna manera, más sí los tenemos.

Si a un SANTO DEL NIRVANA se le dijese que él tiene todavía Yoes del asesinato, de la prostitución o del robo, se le ofendería terriblemente. El Santo nos bendeciría diciendo: “¡Que Dios te perdone, hijo mío; estás perdonado, no guardo rencor contra ti, pero sé, hijo mío, que yo no tengo nada de eso!” Diría aquel Santo del Nirvana. ¿Por qué? Porque no es más que un Santo.

En esa forma, aquel Santo detiene su avance hacia el Eterno Padre Cósmico Común. Y muchos son los Santos que así están

detenidos en su avance; en verdad, aunque sean del Nirvana, en la cara oculta de la Luna (que no se ve), en esa cara oculta de la Luna Psicológica, cargan todos esos Yoes, y esto es lo que no entienden muchos. Esto es, en verdad, lo grave. Todos tenemos la tendencia a justificarnos, a dejarnos llevar por las apariencias.

En cuanto a lo que a mí se refiere, ni soy Santo ni me interesa ser Santo. ¿Por qué no me interesa ser Santo? Porque me detendría, en mis progreso esotérico. Sé muy bien que en la parte oculta de mi Luna Psicológica, tienen que existir (e indubitablemente que existen) Yoes de tiempos antiguos, escondidos entre las tinieblas.

Eso lo sé; y sé también que sólo penetrando heroicamente (con la Espada en la mano) en esa zona de nuestra Luna Psicológica, podremos, en realidad de verdad, eliminar tales defectos, mas esto es muy avanzado.

Normalmente, las gentes pueden eliminar los defectos de esa parte de la Luna Psicológica, esos defectos que resaltan, que a simple vista se ven.

Ya, cuando se trata de penetrar en la parte oculta de la Luna Psicológica, en la parte escondida, pues se requiere de un esfuerzo mayor. Eso pertenece ya a la INICIACIÓN DE JUDAS, corresponde a la PASIÓN POR EL SEÑOR. Nadie podría penetrar en esas zonas, si no empuñara la Lanza en la Forja de los Cíclopes, es decir, en la Novena Esfera ¿Misterios? ¡Sí, y muy grandes!…

El Santo no llega tan lejos: Se contenta con eliminar los YoesDefectos que posee en la cara visible de su Luna Psicológica. Luego se beatifica y de ahí no pasa, y entonces se estanca.

He ahí el motivo por el cual yo no soy Santo, ni quiero ser Santo. Únicamente amo la Comprensión, y eso es lo fundamental: LA COMPRENSIÓN de sí mismos.

En realidad, de verdad, el Adepto está más allá de los Santos. Cuando alguien dijo: “Los Santos Maestros”…, ese alguien estaba equivocado, porque los Maestros están más allá de los Santos. Primero está el PROFANO, luego el SANTO y después el MAESTRO. El Maestro está más allá de la Esfera de los Santos; en el Maestro está la Sapiencia.

Más, es posible juzgar equivocadamente a los Maestros, a los

Adeptos. Tenemos siempre la tendencia a proyectar, hasta sobre los Adeptos, nuestros propios defectos de tipo psicológico.

Si juzgamos equivocadamente a los Adeptos, sobre ellos también lanzamos nuestros juicios equivocados, porque si no es posible juzgar rectamente los actos del prójimo común y corriente, mucho menos es posible juzgar los actos de los Adeptos en forma correcta.

Normalmente, tenemos la tendencia a tirar lodo contra los Adeptos. Así como tiramos lodo contra nuestro prójimo, también tiramos lodo contra los Adeptos de la Blanca Hermandad. Por eso, éstos han sido crucificados, envenenados, metidos en prisiones, apuñalados, perseguidos…

Es muy difícil juzgar a un Adepto. Si es casi imposible juzgar al prójimo, mucho menos podríamos juzgar a un Adepto.

Así que los invito esta noche a la reflexión, a no dejarse llevar jamás de las apariencias, porque las apariencias engañan; a no endilgar nuestros defectos a nadie.

Y hasta aquí mis palabras. ¡Paz Inverencial!

Samael Aun Weor

Extractos del Libro

EL MATRIMONIO PERFECTO

Capítulo I EL AMOR

Dios como PADRE es SABIDURÍA. Dios como MADRE es

AMOR.

DIOS como PADRE reside en el ojo de la SABIDURÍA. El ojo de la SABIDURÍA se halla situado en el entrecejo.

DIOS como AMOR se halla en el TEMPLO-CORAZÓN.

SABIDURÍA Y AMOR son dos columnas torales de la GRAN

LOGIA BLANCA.

AMAR, cuán bello es AMAR. Solo las GRANDES ALMAS pueden y saben AMAR. El amor es ternura infinita… el amor es la vida que palpita en cada ÁTOMO como palpita en cada sol.

El amor no se puede definir porque es la DIVINA MADRE DEL MUNDO; es ESO QUE ADVIENE A NOSOTROS cuando

REALMENTE ESTAMOS ENAMORADOS.

EL AMOR se siente en lo hondo del corazón; es una vivencia deliciosa; es un fuego que consume, es vino divino, delirio del que lo bebe. Un simple pañuelito perfumado, una carta, una flor, promueven en el fondo del alma, tremendas inquietudes íntimas, éxtasis exóticos, voluptuosidad inefable.

Nadie ha podido jamás definir el AMOR; hay que vivenciarlo, hay que sentirlo. Sólo los grandes enamorados SABEN

REALMENTE QUÉ ES ESO QUE SE LLAMA AMOR.

EL MATRIMONIO PERFECTO es la unión de dos seres que verdaderamente SABEN AMAR.

Para que haya VERDADERAMENTE AMOR se necesita que el hombre y la mujer se adoren en todos los siete GRANDES

PLANOS CÓSMICOS.

Para que haya amor se necesita que exista una verdadera comunión de Almas en las tres esferas de PENSAMIENTO, SENTIMIENTO y VOLUNTAD.

Cuando los dos seres vibran afines en sus pensamientos, sentimientos y voliciones, entonces el Matrimonio Perfecto se realiza

en los siete planos de conciencia cósmica.

Existen personas que se hallan casadas en los planos físico y etérico, pero en el astral no lo están. Otras están casadas en los planos físico, etérico y astral, pero no lo están en el plano mental; cada cual piensa a su manera; la mujer tiene una religión y el hombre otra, no están de acuerdo en lo que piensan, etc., etc., etc.

Existen matrimonios afines en los mundos del pensamiento y del sentimiento, pero absolutamente opuestos en el mundo de la voluntad. Esos matrimonios chocan constantemente, no son felices.

El Matrimonio Perfecto debe efectuarse en los siete planos de conciencia cósmica. Existen matrimonios que no llegan ni siquiera hasta el plano astral; entonces no existe ni siquiera la atracción sexual; esos son verdaderos fracasos. Esa clase de matrimonios se fundamentan exclusivamente en la fórmula matrimonial.

Algunas personas están viviendo vida matrimonial en el plano físico con determinado cónyuge, y en el plano mental viven vida conyugal con otro cónyuge diferente. Rara vez encontramos en la vida un Matrimonio Perfecto. Para que haya amor, se necesita que haya afinidad de pensamientos, afinidad de sentimientos y voluntades.

Donde existe el cálculo aritmético, no hay amor. Desgraciadamente en la vida moderna el amor huele a cuenta de banco, a mercancías y a celuloide. En aquellos hogares donde sólo existen sumas y restas, no existe el amor. Cuando el amor sale del corazón, difícilmente regresa. EL AMOR ES UN NIÑO MUY

ESQUIVO.

El matrimonio que se realiza sin amor únicamente sobre bases de interés económico o social es realmente un pecado contra el ESPÍRITU SANTO. Esa clase de matrimonios fracasa inevitablemente.

Los enamorados a menudo confunden al deseo con el amor, y lo peor del caso es que se casan creyéndose enamorados. Consumado el acto sexual, satisfecha la pasión carnal viene entonces el desencanto, queda la terrible REALIDAD.

Los enamorados deben auto-analizarse a sí mismos antes de casarse para saber si realmente están enamorados. La pasión se

confunde fácilmente con el amor. EL AMOR Y EL DESEO SON

ABSOLUTAMENTE OPUESTOS.

Aquel que verdaderamente está enamorado es capaz de dar hasta la última gota de sangre por el ser adorado.

Examínate a ti mismo antes de casarte. ¿Te sientes capaz de dar hasta la última gota de sangre por el ser que adoras? ¿Serías capaz de dar tu vida para que el ser adorado viviese? Reflexiona y medita.

¿Existe verdadera afinidad de pensamientos, sentimientos y voluntades con el ser que tú adoras? Recuerda que si esa afinidad completa no existe, entonces tu matrimonio, en vez del cielo, será un verdadero infierno. No te dejes llevar del deseo. MATAD NO

SOLAMENTE EL DESEO, SINO HASTA LA SOMBRA MISMA

DEL ÁRBOL TENTADOR DEL DESEO.

El amor comienza con un relámpago de simpatía deliciosa, se substancializa con la ternura infinita, y se sintetiza en suprema adoración.

Un MATRIMONIO PERFECTO es la unión de dos seres que se adoran absolutamente. En el amor no existen proyectos ni cuentas de banco. Si tú estás haciendo proyectos y cálculos, es porque no estás enamorado. Reflexiona antes de dar el GRAN PASO. ¿Realmente estás enamorado? Cuídate de la ilusión del deseo. RECUERDA QUE

LA LLAMA DEL DESEO CONSUME LA VIDA, Y QUEDA

ENTONCES LA TREMENDA REALIDAD DE LA MUERTE.

Contempla los ojos del ser que adoras, piérdete entre la dicha de sus pupilas, pero si quieres ser feliz, no te dejes llevar del deseo.

No confundas hombre enamorado, el amor con la pasión. AUTO-ANALÍZATE profundamente. Es urgente saber si ella te pertenece en espíritu. Es necesario saber si sois completamente afín con ella en los tres mundos de pensamiento, sentimiento y voluntad.

El adulterio es el resultado cruel de la falta de amor. La mujer verdaderamente enamorada preferiría la muerte antes que el adulterio. El hombre que adultera no está enamorado.

EL AMOR ES TERRIBLEMENTE DIVINO. LA BENDITA

DIOSA MADRE DEL MUNDO ES ESO QUE SE LLAMA AMOR.

Con el fuego terrible del AMOR podemos transformarnos en

DIOSES para penetrar llenos de majestad en el ANFITEATRO DE

LA CIENCIA CÓSMICA.

Capítulo VIII

LA ALEGRÍA, LA MÚSICA, EL BAILE Y EL BESO

En los hogares de los hermanos gnósticos sólo debe reinar el amor y la sabiduría. Realmente la humanidad confunde el amor con el deseo y el deseo con el amor. Sólo las grandes Almas pueden y saben amar. En el Edén los varones de perfección aman a las mujeres inefables. Para amar hay que ser. Aquellos que encarnan su Alma saben amar verdaderamente. El yo no sabe amar. El yo demonio que hoy jura amor es desplazado por otro yo demonio que no tiene ganas de querer. Ya sabemos que el yo es plural. El yo pluralizado es realmente legión. Toda esa sucesión del yo vive en batalla. Se dice que tenemos una mente. Los gnósticos afirmamos que tenemos muchas mentes. Cada fantasma del yo pluralizado tiene su mente. El yo que besa y adora a la mujer amada es desplazado por otro yo que la odia. Para amar hay que ser. El hombre todavía no es. Quien no ha encarnado el Alma no es. El hombre todavía no tiene existencia real. Por la boca del hombre habla legión de demonios. Demonios que juran amar, demonios que abandonan a la adorada, demonios que odian, demonios de los celos, de la ira, del rencor, etc., etc.

Con todo y a pesar de todo, el ser humano tiene encarnado un embrión de Alma. Él sabe amar. El yo no sabe amar. Debemos perdonar los defectos de la adorada porque esos defectos son del yo. El amor no tiene culpa de los disgustos. El culpable es el yo. El hogar de los iniciados gnósticos debe tener un fondo de alegría, música y besos inefables. La danza, el amor y la dicha de querer fortifican el Embrión de Alma que los niños llevan dentro. Así es como los hogares gnósticos son un verdadero paraíso de amor y sabiduría.

Del seno de los hogares gnósticos, debe desterrarse el licor y la fornicación. Empero no debemos ser fanáticos. Aquel que no es capaz de tomarse una copa para corresponder a un agasajo es tan débil como aquel que no sabe controlar el licor y se emborracha. Fornicar es otra cosa. Eso es imperdonable. Todo aquel que eyacula el licor seminal es fornicario. Para esos, para los fornicarios, el abismo y la muerte segunda.

El hombre puede estar en todo, pero no debe ser víctima de

nada. Debe ser el rey y no el esclavo. El que se tomó una copa no cometió delito, pero el que fue esclavo y víctima de la copa, ése sí cometió delito. El verdadero Maestro es el rey de los cielos, de la tierra y de los infiernos. El débil no es rey. El débil es esclavo.

El Iniciado sólo se une sexualmente a su esposa para practicar Magia Sexual. Infeliz aquel que se une a la mujer para derramar el semen. Al Iniciado no le sobreviene ese sentimiento de muerte que experimentan los fornicarios cuando se separan de su semen. El hombre es una mitad, la mujer es la otra mitad. Durante el acto sexual se experimenta la dicha de ser completos. Aquellos que no derraman el semen conservan esa dicha eternamente. Para crear un hijo no se necesita derramar el semen. El espermatozoide que se escapa sin derramar el semen es un espermatozoo seleccionado, un espermatozoo de tipo superior, un espermatozoo totalmente maduro. El resultado de semejante clase de fecundación es realmente una nueva criatura de orden elevadísimo. Así es como podemos formar una raza de Superhombres.

No se necesita derramar el semen para engendrar un hijo. A los imbéciles les gusta derramar el semen. Nosotros, afortunadamente, no somos imbéciles. Cuando una pareja se encuentra unida sexualmente, los clarividentes suelen ver una luz muy brillante que envuelve a la pareja. Precisamente en ese instante las fuerzas creadoras de la Naturaleza vienen a servir de medio para la creación de un nuevo ser. Cuando la pareja se deja llevar de la pasión carnal y luego cometen el crimen de derramar el semen, esas fuerzas luminosas se retiran y penetran, en su lugar, fuerzas luciféricas de color rojo sangre que traen al hogar riñas, celos, adulterio, llanto y desesperación. Así es como los hogares que pudieran ser el cielo en la tierra se convierten en verdaderos infiernos. Quien no derrama su semen, retiene, acumula para sí paz, abundancia, sabiduría, felicidad y amor. Con la clave de la Magia Sexual puede acabarse con las disputas en los hogares, esa es la clave de la verdadera felicidad.

Durante el acto de Magia Sexual, las parejas se cargan de magnetismo, se magnetizan mutuamente. La pelvis en la mujer, vierte corrientes femeninas, mientras los pechos las dan masculinas. En el

hombre la corriente femenina radica en la boca, y la masculina en su miembro viril. Todos estos órganos deben estar bien excitados por medio de la Magia Sexual para dar y recibir, transmitir y recoger fuerzas magnéticas vitales que van aumentando extraordinariamente en cantidad y calidad.

El baile delicioso, la música feliz y el beso ardiente donde las parejas se ponen en tan íntimo contacto sexual tienen por objeto, en la casa de los Iniciados gnósticos, lograr una mutua magnetización de hombre y mujer. El poder magnético es masculino y femenino a la vez. El hombre necesita los fluidos de su esposa si quiere realmente progresar y ella necesita inevitablemente de los fluidos de su marido para lograr el desarrollo de sus poderes.

Cuando las parejas se magnetizan mutuamente, los negocios progresan y la felicidad hace su nido en el hogar. Cuando un hombre y una mujer se unen, algo se crea. La castidad científica permite la transmutación de las secreciones sexuales en luz y fuego. Toda religión que se degenera predica el celibato. Toda religión en su nacimiento y en su esplendor glorioso predica la Senda del Matrimonio Perfecto. Buddha fue casado y estableció el Matrimonio Perfecto. Desgraciadamente, a los quinientos años se cumplió con entera exactitud la profecía hecha por el Señor Buddha, de que su Dharma se agotaría y que la Sangha se dividiría en sectas disidentes. Fue entonces cuando nació el monaquismo budista y el odio al Matrimonio Perfecto.

Jesús, el Divino Salvador, trajo al mundo el esoterismo Crístico. El Adorable enseñó a sus discípulos la Senda del Matrimonio Perfecto. Pedro, el primer pontífice de la Iglesia fue un hombre casado. Pedro no fue célibe. Pedro tuvo mujer. Desgraciadamente, después de seiscientos años el mensaje del Adorable fue adulterado, y la Iglesia de Roma volvió a las formas muertas del monaquismo budhista, con sus monjes y monjas enclaustrados que odian a muerte la Senda del Matrimonio Perfecto. Fue entonces, después de seiscientos años de cristianismo, cuando se hizo necesario otro mensaje sobre el Matrimonio Perfecto. Entonces vino Mahoma, el gran predicador del Matrimonio Perfecto. Naturalmente, como

siempre, Mahoma fue rechazado violentamente por los infrasexuales que odian la mujer. La asqueante cofradía de los enemigos de la mujer cree que sólo con el celibato forzoso se puede llegar a Dios. Eso es un crimen.

La abstención que predican los infrasexuales es absolutamente imposible. La naturaleza se rebela contra semejante clase de abstención. Entonces vienen las poluciones nocturnas que arruinan el organismo inevitablemente. Todo individuo abstemio sufre de derrames seminales nocturnos. Vaso que se llena se derrama inevitablemente. El lujo de la abstención sólo es posible para aquellos que ya llegaron de hecho al Reino del Superhombre. Esos ya convirtieron su organismo en una máquina de transmutación sexual eterna. Esos ya educaron sus glándulas con la Magia Sexual. Esos son Hombres Dioses. Esos son ya el resultado de muchísimos años de Magia Sexual y de rigurosa educación de la fisiología sexual.

El Iniciado ama la música de los grandes clásicos y siente repugnancia por la música infernal de las gentes vulgares. La música afrocubana despierta los más bajos fondos animales del hombre. El Iniciado ama la música de los grandes compositores. Por ejemplo, la Flauta Encantadai de Mozart nos recuerda una iniciación egipcia.

Existe una íntima relación entre el Verbo y las fuerzas sexuales. La Palabra del gran Maestro Jesús se había Cristificado bebiendo el vino de luz del alquimista en el cáliz de la sexualidad.

El Alma comulga con la música de las esferas cuando escuchamos las nueve sinfonías de Beethoven o las composiciones de Chopin o la divina polonesa de Liszt. La música es la palabra del Eterno. Nuestras palabras deben ser música inefable, así sublimamos la energía creadora hasta el corazón. Las palabras asqueantes, sucias, inmodestas, vulgares, etc., tienen el poder de adulterar la energía creadora convirtiéndola en poderes infernales.

En los misterios de Eleusis, las danzas sagradas, el baile al desnudo, el beso ardiente y la conexión sexual, convertían a los hombres en dioses. A nadie se le hubiera ocurrido entonces pensar en porquerías, sino en cosas santas y profundamente religiosas.

Las danzas sagradas son tan antiguas como el mundo y tienen

su origen en el amanecer de la vida sobre la Tierra. Los bailes Sufís y los derviches danzantes son tremendamente maravillosos. La música debe despertar en el organismo humano para parlar el Verbo de Oro.

Los grandes ritmos del Mahavan y del Chotavan, con sus tres compases eternos sostienen al universo firme en su marcha. Esos son los ritmos del fuego. Cuando el Alma flota deliciosamente en el espacio sagrado, tiene el deber de acompañarnos con su canto, porque el universo se sostiene por el Verbo.

La casa de los Iniciados gnósticos debe estar llena de belleza. Las flores que embalsaman el aire con su aroma, las bellas esculturas, el orden perfecto y el aseo hacen de cada hogar un verdadero santuario gnóstico.

Los misterios de Eleusis aún existen todavía secretamente. El gran Iniciado Báltico Von Uxkul es uno de los más exaltados Iniciados de esa escuela. Ese gran Iniciado practica Magia Sexual intensamente. Debemos aclarar que la Magia Sexual sólo se puede practicar entre esposa y esposo. El hombre adúltero o la mujer adúltera fracasan inevitablemente. Sólo podéis estar casados cuando existe amor. Amor es Ley, pero Amor Consciente.

Aquellos que utilizan estos conocimientos de Magia Sexual para seducir mujeres son Magos Negros que rodarán al abismo donde les aguarda el llanto y la muerte segunda, que es mil veces peor que la muerte del cuerpo físico.

A las doncellas que andan por el mundo, a las mujeres ingenuas, hacemos un llamado urgente. Les advertimos que sólo pueden practicar Magia Sexual cuando tengan su marido. Cuidaos de tanto zorro astuto que anda por ahí seduciendo ingenuas damiselas con el pretexto de la Magia Sexual. Nosotros advertimos para que no caigan en tentación.

A las fornicarias irredentas que pueblan el mundo hacemos también un llamado, advirtiéndoles que ante los ojos del Eterno es inútil tratarse de ocultar. Esas pobres mujeres que utilizan esos conocimientos como pretexto para satisfacer su lujuria y acostarse en lechos de placer, caerán al abismo donde sólo les espera el llanto y el crujir de dientes.

Hablamos claro para que se nos entienda. Atrás los profanos y los profanadores. La Magia Sexual es una espada de dos filos. A los puros y virtuosos los transforma en dioses; a los malvados e impuros los hiere y destruye.

Samael Aun Weor

EL MILAGRO DEL AMOR

Distinguidos caballeros y damas, esta noche me dirijo a todos ustedes con el propósito de hablar, en forma enfática, sobre eso que se llama “Amor”. Hemos escogido tal tema por tratarse del día de SAN VALENTÍN, el Patrón del Amor.

Indubitablemente, Valentín, fue un Gran Maestro de la Gnosis; formó una Escuela denominada la de los “Valentinianos”; fue gente que se dedicó al estudio del ESOTERISMO CRÍSTICO en todos sus aspectos; por eso es que hoy nos dirigimos a ustedes, en forma precisa, para hablarles sobre el “MILAGRO DEL AMOR”…

En nombre de la verdad, he de decir, que el Amor comienza con un destello de simpatía, se substancializa con la fuerza del cariño y se sintetiza en adoración…

¡Amar, cuán grande es amar; solamente las grandes Almas pueden y saben amar!… Para que haya Amor, se necesita que haya afinidad de pensamientos, afinidad de sentimientos, preocupaciones mentales idénticas.

El beso viene a ser la consagración mística de dos Almas, ávidas de expresar en forma sensible lo que interiormente viven; el acto sexual viene a ser la consubstancialización del Amor, en el realismo psicofisiológico de nuestra naturaleza.

Un MATRIMONIO PERFECTO es la unión de dos seres: Uno que ama más, y otro que ama mejor; el Amor es la mejor Religión asequible.

Hermes Trismegisto, el tres veces grande Dios Ibis de Thot, dijo: “Te doy Amor, en el cual está contenido todo el Súmmum de la Sabiduría”…

¡Cuán noble es el ser amado, cuán noble es la mujer, cuando en realidad de verdad están unidos por un vínculo de Amor! Una pareja de enamorados se torna mística, caritativa, servicial; si todos los seres humanos viviesen enamorados, reinaría sobre la faz de la Tierra la Felicidad, la Paz, la Armonía, la Perfección.

Ciertamente, un pañuelito, una fotografía, un retrato, provoca en el enamorado, estados de Éxtasis inefable; en tales momentos se siente comulgar con su amada, aunque se encuentre demasiado

distante (¡así es eso que se llama “Amor”!).

En Estados Unidos y también en Europa, existe una Orden denominada la “ORDEN DEL CISNE”; los afiliados a esa Orden estudian y analizan, en forma profunda, todos los procesos científicos relacionados con el Amor…

Cuando la pareja está en realidad de verdad enamorada, se producen dentro del organismo transformaciones maravillosas. El Amor es una efusión o una EMANACIÓN ENERGÉTICA que brota de lo más hondo de la CONCIENCIA; esas radiaciones del Amor estimulan a las glándulas endocrinas de todo el organismo, y ellas producen millonadas de hormonas que invaden los canales sanguíneos, llenándolos de extraordinaria vitalidad…

“HORMONA” viene de una palabra griega que significa:

“ANSIA DE SER”, “FUERZA DE SER”.

¡Muy pequeña es una hormona, pero cuán grandes poderes tiene para revitalizar el organismo humano! En realidad de verdad, uno se asombra al ver a un anciano decrépito cuando se enamora: Entonces sus glándulas endocrinas producen hormonas suficientes como para revitalizarlo y rejuvenecerlo totalmente…

¡Amar, cuán grande es amar; solamente las grandes Almas pueden y saben amar!.. El Amor, en sí mismo, es una FUERZA CÓSMICA, una Fuerza UNIVERSAL que palpita en cada átomo, como palpita en cada Sol.

Y las ESTRELLAS también SABEN AMAR. Observémoslas en las noches deliciosas de plenilunio:

Ellas se acercan entre sí, y a veces se fusionan o integran totalmente… “¡Una colisión de mundos!”, exclaman los astrónomos; más en realidad de verdad lo que ha sucedido es que dos mundos se han integrado por los lazos del Amor.

Los planetas de nuestro Sistema Solar giran alrededor del Sol, atraídos, incesantemente, por esa Fuerza maravillosa del Amor. Los átomos, dentro de la molécula, también giran alrededor de su centro nuclear atraídos por esa Fuerza formidable del Amor.

Observemos el centelleo de los mundos, en el firmamento estrellado: Comulga tal centelleo luminoso, las Ondas de la Luz, las Radiaciones, con el suspiro de la flor… Hay Amor entre la estrella y la

rosa que lanza al aire su perfume delicioso; el Amor, en sí, es profundamente DIVINO, terriblemente Divino…

En los tiempos antiguos, siempre SE RINDIÓ CULTO AL AMOR, A LA MUJER; no hay duda de que “la mujer es el pensamiento más bello del Creador, hecho carne, sangre y vida”…

Realmente, la mujer ha nacido para una sagrada misión, cual es la de traer hijos a este mundo, la de multiplicar la especie. La MATERNIDAD en sí es grandiosa; en el México antiguo hubo siempre una Divinidad consagrada, precisamente, a aquellas mujeres que morían durante el parto; se decía que “ellas continuaban, en la Región de los Muertos, con sus criaturas en brazos”; se afirmaba, en forma enfática, que “después de cierto tiempo ingresaban al TLALOCAN, el Paraíso de Tláloc”.

Realmente, siempre en el México Azteca se le rindió culto a la mujer, al Amor, a la maternidad; por eso existieron mujeres que mueren de parto, y consideradas entre las gentes de Anáhuac como una verdadera mártir que entregó su vida en nombre de la Gran Causa…

Amar es algo inefable, divino; amar es un fenómeno cósmico extraordinario; en el Rincón del Amor solamente reina la dicha… Cuando una pareja está unida durante la CÓPULA SEXUAL, con lazos de verdadero Amor, las FUERZAS más DIVINAS de la Naturaleza LE RODEAN (esas Fuerzas crearon el Cosmos, esas Fuerzas han venido nuevamente, a volver a crear); en ese momento, el hombre y la mujer son verdaderos Dioses, en el sentido más completo de la palabra, pueden crear como Dioses (he ahí lo grandioso que es el Amor).

Son extraordinarias las Fuerzas Cósmicas que rodean a la pareja durante el acto sexual, en la cámara nupcial; si el ser humano supiera RETENER ESAS FUERZAS extraordinarias si no las malgastara en el holocausto del placer animal que a nada conduce, si en verdad respetara grandemente la Fuerza Maravillosa del Amor.

El HOMBRE es el impulso inicial de toda Creación; la MUJER es el poder receptivo formal de cualquier Creación.

El hombre es como el huracán; la mujer es como el nido delicioso de las palomas en los Templos, o en las Torres Sagradas.

El hombre, en sí mismo, tiene la capacidad para luchar; la mujer, en sí misma, tiene la capacidad para sacrificarse.

El hombre, en sí mismo, tiene la inteligencia que se necesita para vivir; la mujer tiene la ternura que el hombre necesita cuando regresa diariamente de su trabajo.

Así que, ambos, hombre y mujer, son las DOS COLUMNAS DEL TEMPLO; esas dos Columnas no deben estar demasiado lejos ni demasiado cerca: debe haber un espacio como para que la Luz pase por medio de ellas…

EL ACTO SEXUAL ES UN SACRAMENTO; así lo comprendieron los pueblos antiguos… Hubo Templos dedicados al Amor; recordemos nosotros al Templo de Venus, en la Roma augusta de los Césares; recordemos nosotros al Templo de la Luna en la antigua Caldea, recordemos, digo, a los Templos Sagrados de la India, donde se rendía culto a eso que se llama “Amor”…

En la LEMURIA, viejo continente ubicado otrora en el océano Pacífico, se rendía culto al Amor (hubo en realidad de verdad, en el Continente “Mu”, dos procesos sexuales o dos formas de reproducción).

Primero, a mediados de la Lemuria, las razas humanas eran conducidas por los KUMARATS hacia ciertos Templos donde se recibía el Sacramento Sagrado del Sexo; entonces el sexo era un Sacramento, nadie se atrevía a realizar la cópula fuera del Templo…

Sólo en determinadas épocas, digo, la raza humana era conducida por los Kumarats hacia los Santuarios Sagrados; se realizaban largos viajes, en determinadas épocas de la Luna, todo con el propósito de reproducir la especie.

Todavía, como recuerdo de aquello, como una reminiscencia, han quedado los viajes de la “LUNA DE MIEL” (tienen ese origen, y es bastante antiquísimo).

“En los patios empedrados de los Templos Sagrados, del Continente Lemur, bajo la dirección de los Sabios Kumarats, hombres y mujeres se unían para crear y volver nuevamente a crear”. Entonces el acto sexual era sacratísimo, no existía la morbosidad como en nuestros días; la gente no había entrado en el proceso involutivo, descendente, de la degeneración sexual. El sexo era mirado con

profundo respeto, la mujer era sagrada, nadie se hubiera atrevido siquiera a profanar con la mirada a la mujer, porque como ya dije, “ella es el pensamiento más bello del creador, hecho carne, sangre y vida”…

Dicen viejos pergaminos (papiros sagrados que todavía existen en algunos lugares de la Tierra), lo siguiente: “Que entonces en la Lemuria la gente se reproducía con el poder de KRIYASHAKTY”, es decir, con el poder de la Voluntad y del Yoga (quienes hayan conocido alguna vez la Ciencia de los Tantras, sabrán aquello a lo cual me estoy refiriendo).

“En el momento supremo de la CÓPULA METAFÍSICA, cuentan, dicen, los viejos textos de la Sabiduría Antigua, hombres y mujeres se retiraban de la Cópula Química, SIN EYACULAR, dicen, EL ENS-SEMINIS”, es decir, la Entidad del Semen. Se consideraba que el Esperma era sagrado; nadie se hubiera atrevido entonces a profanar el sexo; esto es lo que hoy en día, podrían llamar los doctores

“COITUS INTERRUPTUS”.

Parecerá exagerado, pero me limito únicamente a comentar lo que dicen las Tradiciones antiguas, lo que está escrito en algunos papiros y en muchos libros que actualmente existen en el Tíbet Oriental.

Al llegar a esta parte, nos debemos acordar de SIGMUND FREUD en su Psicoanálisis, él dice que “es posible TRANSMUTAR LA LIBIDO SEXUAL y SUBLIMARLA”… El Profesor Sigmund Freud, vienés, hijo de Austria, fue en realidad de verdad una eminencia, produjo una verdadera innovación dentro del terreno mismo de la Medicina. Muchísimos doctores lo han comentado, muchas Escuelas lo han aceptado, otras lo han rechazado; en todo caso, ha sido muy discutido…

Cuentan que en Berlín, Alemania, antes de la Segunda Guerra Mundial, el Führer, Hitler, hizo quemar entre tantos libros también las obras de Sigmund Freud…

Me limito, pues, a los hechos, comentar lo que tanto se ha comentado en algunos textos. En todo caso, los Lemures trabajaban, dijéramos, con el sistema de Freud: sublimaban la Libido Sexual, incuestionablemente tuvieron grandes Poderes Cósmicos…

Todos, en la vida, hemos presentido alguna vez la existencia del SUPERHOMBRE, tal como lo cita Federico NIETZSCHE en su obra titulada “Zaratustra”. Pensamos, nosotros los gnósticos, que el Superhombre realmente existió en el Continente Mu (no me refiero a un individuo en particular; me refiero a todos los habitantes de la Lemuria).

Se nos ha dicho que “entonces no existía el dolor en el parto; las mujeres alumbraban sus hijos sin dolor”; esto lo dice no solamente el “Génesis”, sino también muchos libros religiosos antiguos.

Nos limitamos, repito, nosotros, a comentar estas cuestiones, respetando, como es natural, el concepto de ustedes. En realidad de verdad, nosotros damos la Enseñanza y dejamos plena libertad al auditorio para que con su mente, acepte o rechace, o interprete esa Doctrina como bien quiera.

En estos precisos instantes, únicamente hago memoria de los Lemures y de lo que se afirma en relación con el sexo: “Vivían de 10 a 15 siglos, eran hombres altos de estatura, tenían hasta cuatro metros de estatura; las mujeres, un poquito más medianas de cuerpo, pero también gigantes como ellos”…

“Hablaban en un idioma que se perdió”; quiero referirme, en forma enfática, al IDIOMA UNIVERSAL, es un idioma extraordinario, “PRESEN”, como se diría en tal idioma, es decir, superior.

Obviamente, tal idioma tiene su GRAMÁTICA CÓSMICA; conozco ese idioma, y se conserva por tradición en algunos lugares secretos y sitios reservados…

Si en aquellos tiempos se tenía que decir “buenos días”, no lo diríamos como hoy en el lenguaje Español o en el Inglés: “Good Morning” o simplemente “Morning” o en el francés “Bonjour”, “Bonjour Monsieur” etc., sino que se decía, suavemente, “HAYBU”, y el otro contestaba, poniendo sus manos sobre el corazón: “HAYBU” que es lo mismo (es un idioma que tiene su gramática y sus caracteres gráficos).

Ustedes habrán observado, por ejemplo, que los Chinos tienen sus caracteres, y es bastante difícil aprender uno a hacer los caracteres Chinos. Los Griegos tienen también sus caracteres, el Sánscrito los

suyos. Pues bien, en el Idioma Universal los CARACTERES son RÚNICOS, y los conservaban hasta hace poco tiempo los Vikingos del Norte.

Pues bien, en todo caso, quien sepa leer esos caracteres, quien los entienda, indubitablemente poseerá gran erudición y estará capacitado como para entender ciertos textos que hacen alusión a la Lemuria.

Hace poco me regalaron a mí, o me mandaron del Tíbet, precisamente, un texto Sánscrito-Tibetano, lo tengo en mi poder. Incuestionablemente, no he visto a nadie que lo entienda (está escrito con caracteres Sánscritos).

Así que, en aquella época de la Lemuria, dicen esos viejos libros, escritos con caracteres antiguos, que “la Humanidad no pensaba como nosotros, ahora”; que “vivían de 10 a 15 siglos, hablaban en el Lenguaje Universal que, como he dicho, se perdió”; a través del tiempo se fueron corrompiendo las distintas palabras de ese lenguaje, y de tal corrupción nacieron todos los idiomas que hoy forman y existen sobre la faz de la Tierra.

Sin embargo, puedo decirles a ustedes que aquél lenguaje se asemeja mucho con sus sonidos al CHINO; parece que la fonética del Lenguaje Universal y del Chino son similares; he estudiado ambas fonéticas y me parecen prácticamente iguales.

Los chinos, habrán visto ustedes que entre ellos platican con un cierto canto, no es el lenguaje seco como nosotros lo usamos, tiene su melodía. Así es el Lenguaje Universal, tiene en realidad de verdad su melodía.

Sin embargo, hay una diferencia notable, muy notable entre el Chino y el Lenguaje Universal; me refiero en forma práctica a los PODERES PSÍQUICOS contenidos en el idioma; el Lenguaje Lemur o Universal, actúa directamente sobre el fuego, el aire, las aguas y la tierra…

Viejísimas tradiciones, antiquísimas, dicen que “los Lemures tenían poder sobre los Elementos de la Naturaleza”; eso es lo que podríamos nosotros denominar “el Superhombre” citado por un Federico Nietzsche, en su “Zaratustra”…

Entiendo que esos Poderes se debían, especialmente, a que los

Lemures no eliminaban o extraían de su organismo el Esperma Sagrado, es decir, el EXIOHEHAI; únicamente lo transmutaban o sublimaban tal como lo enseña BROWN-SEQUARD, gran científico norteamericano, con sus experimentos, o KRUMM HELLER, médico profesor de la Universidad de Medicina y también médicocoronel de nuestra patria Mexicana…

No hay duda que ellos conocieron ese sistema de la Lemuria y lo preconizaron en sus libros.

Bastaría leernos nosotros, por ejemplo, los estudios de un Brown-Sequard o de un Krumm Heller para poder corroborar esta clase de afirmaciones científicas.

Obviamente, cuando el ENS-SEMINIS no es eyaculado, SE TRANSFORMA EN ENERGÍA, y ésta viene a revitalizar el organismo humano. Entiendo que tal tipo de Energía es muy fina, que las Ondas Energéticas del sexo ponen en actividad los Poderes ingentes que se hallan latentes en las glándulas pineal, pituitaria, tiroides, paratiroides, etc., etc., etc.

No trato con esto de sentar dogmas ni nada por el estilo; únicamente me refiero a datos que hemos estudiado, y que hoy comentamos con ustedes, puesto que estamos en una Sala Cultural, intelectual. Entiendo que aquí hay personas muy cultas que pueden, perfectamente, aceptar o rechazar estas afirmaciones; yo únicamente me limito a comentarlas…

Vivir 10 o 15 siglos, sería inconcebible para nosotros hoy en día; sin embargo, la Biblia afirma que MATUSALÉN vivió 900 años, y esto nos deja pensar un poco… En todo caso, entiendo que el Sistema Lemúrico dio buenos resultados, pues estas gentes vivían largas vidas, además poseían Facultades extraordinarias.

“Los Lemures no veían el Mundo Físico como nosotros lo vemos; para ellos el aire era de distintos colores, las montañas transparentes, y aquéllos Dioses de los cuales hablaban tanto, obviamente eran perceptibles (para sus Sentidos de Percepción Interna), es decir, gozaban de la EXTRAPERCEPCIÓN científica”.

Ya se ha hablado mucho en nuestros días sobre Extrapercepción. Indubitablemente, las gentes de Psiquis Tridimensional no aceptarían jamás las Extrapercepciones; mas

recordemos también que en tiempos de Galileo, nunca se aceptó que la Tierra fuera redonda y que se moviera.

Cuando Galileo lo afirmó, lo iban a quemar vivo, se le siguió juicio en la Inquisición, y poniéndosele delante de la Biblia, le dijeron:

– Si usted no jura y se retracta de lo que dijo, será quemado vivo en la hoguera… Luego vino la pregunta:

– ¿Jura usted que la Tierra no es redonda y que no se mueve? Respondió:

– ¡Lo juro, eppur si muove, si muove!, es decir, “pero se mueve, se mueve”…

Por haber dicho esto, por haber hecho el juramento en esa forma, no lo quemaron vivo, no; hubo un poquito de compasión para él; se limitaron a meterlo en una cárcel y eso fue todo…

Así que, en realidad de verdad, el Universo nos ofrece siempre cosas insólitas, cosas que al principio uno rechaza porque le parecen absurdas, pero más tarde tiene que aceptarlas…

Brown-Sequard demostró que muchas ENFERMEDADES

NERVIOSAS Y DEL CEREBRO PODRÍAN DESAPARECER SI SE

EVITARA, durante la Cópula Química, precisamente eso que se llama “ORGASMO” en fisiología, o “espasmo”.

Naturalmente, Brown-Sequard fue muy criticado, se le consideró “inmoral”, etc., pero no hay duda de que se acercó a un GRAN SECRETO, al Secreto Lemúrico…

“Los Lemures, debido precisamente a su forma religiosa y a su Cópula Química especial, gozaron de FACULTADES que los seres humanos de esta época desconocen. Los Lemures podían ver perfectamente las Dimensiones Superiores de la Naturaleza y del Cosmos”… Hoy en día los seres humanos no ven la Tierra tal cual es, sino como aparentemente es.

Nuestro planeta Tierra es multidimensional; esto está demostrado matemáticamente, pero en realidad de verdad la mayoría de las gentes no lo aceptan. Y es que cada cual es libre de pensar; desafortunadamente, los intelectuales de esta época están embotellados en el DOGMA TRIDIMENSIONAL DE EUCLIDES. Ese dogma siempre ha sido muy discutido; es claro que ya va pasando

de moda.

Hombres muy Sabios han escrito obras extraordinarias de matemáticas que se relacionan en una u en otra forma con la Cuarta Coordenada; a esos hombres se les respeta, nadie se atreve a discutirlos, pero todavía hay gentes que se muestran escépticas. Sin embargo, la obra aquélla, “ONTOLOGÍA DE LAS MATEMÁTICAS”, bien valdría que los intelectuales la conocieran a fondo, profundamente…

“Los Lemures, pues, cuando levantaban sus ojos a las estrellas, podían comunicarse con habitantes de otros mundos”; para ellos, era una realidad la vida en otros planetas del Sistema Solar; “la pluralidad de los mundos habitados”, preconizada por Camilo Flammarión, era un hecho para la Raza Lemúrica…

“En la Lemuria, antes de la Cópula Química, en pleno Templo, hombre y mujer pasaban por brillantes Ceremonias Místicas; se rendía culto a lo Divinal, al Gran Alaya del Universo”, a eso que los Chinos llamaron el “Tao”, a eso que los gnósticos denominamos el “INRI”, a eso que es lo que es, lo que siempre ha sido y lo que siempre será… Obviamente, ellos “comprendían que no puede existir nada en la Creación sin un Principio Directriz Inteligente, y por ello, ANTES DE

LA CÓPULA QUÍMICA ADORABAN A LO ETERNAL”…

“Con el tiempo la Raza Lemúrica fue degenerando, poco a poco… Existían ciudades enormes, ciudades cíclopes; las murallas de aquéllas ciudades fueron levantadas con lava de volcanes, etc.; en tales ciudades hubo una civilización extraordinaria, hubieron naves propulsadas por energía atómica, naves que llegaron a la Luna, naves que llegaron a cada uno de los planetas del Sistema Solar”.

Nuestra civilización moderna, con los famosos cohetes que “Tirios” y “Troyanos” hacen descender sobre la Luna, no es en realidad la primera de las civilizaciones, ni será la última; en verdad que se necesita comprender que en el mundo han existido diversas civilizaciones, y que la nuestra no es la única…

Los Lemures tuvieron una gran civilización, repito; “no temían a la muerte, sabían muy bien o conocían muy bien y en forma directa, el día y hora de su muerte; cuando ese día llegaba, se acostaban en su sepulcro (sepulcro que ellos mismos hacían con sus propias manos), y

muy sonrientes pasaban a la Eternidad. Los Valores Psíquicos no desaparecían de la vista de los dolientes, obviamente, no había entonces dolor”…

Así lo han comentado viejos textos antiguos, y yo a mi vez me permito platicar con ustedes sobre estas cosas, porque veo que ustedes han acudido aquí en forma comprensiva. Es claro que no todos los que me escuchan estarán de acuerdo con lo que estamos afirmando; sería absurdo si yo supusiese, por un momento, que todas las personas que en este Auditorio están, aceptan o aceptarían estas afirmaciones.

Empero, los que en realidad de verdad SABEN ESCUCHAR, comprenden muy bien que todo es posible en el Universo. El mundo de las posibilidades es siempre infinito, y si alguien comenta sobre textos antiguos, vale la pena escucharlo; es obvio…

Digo que los Lemures, después, INVOLUCIONARON en el tiempo; entonces, sus Facultades de percepción se fueron atrofiando, lamentablemente. Cuentan muchas tradiciones que “después de algún tiempo, los Lemures comenzaron a copular fuera de los Templos; que se revelaron contra la dirección de los Kumarats; que tomaron el acto sexual por su cuenta y que eyacularon el Ens-Seminis”…

Así lo dicen algunos tratadistas. Como secuencia o corolario, perdieron sus Facultades Trascendentales.

“Cuando la Raza Lemúrica (en todos los rincones de aquél gigantesco Continente que otrora cubriera el océano Pacífico) se entraba dentro de los Templos, los Sacerdotes o Hierofantes expulsaban a los devotos diciéndoles: «¡Fuera indignos!»”.

Fue entonces cuando en realidad de verdad el hombre SALIÓ DEL “PARAISO TERRENAL” con su mujer, por haber “comido” de ese “fruto prohibido”, que le estuviera vedado en otros tiempos…

En verdad digo lo siguiente: ADAN son todos los hombres de la época antigua; EVA, todas las mujeres. Y cuando se “comió” de “la fruta prohibida”, hombres y mujeres fueron echados de los Templos de Misterio, sus facultades se atrofiaron, y hubo entonces el hombre que trabajar duramente para sostener a su mujer y a los hijos, y la mujer tuvo que traer al mundo a sus hijos con dolor.

Esto que estoy diciendo está muy documentado entre los Nahuas, entre los Mayas y en muchos pueblos del Asia; siempre se ha

hablado sobre lo mismo. He visto códices donde aparecen estas figuras; donde lo que estoy diciendo, aparece representado en figuras. He investigado cuidadosamente tales códices; así pues, lo que estoy hablando tiene documentación. Repito: No obligo a nadie a que lo crea, pero sí valdría la pena que los estudiosos investigaran un poco, entre Mayas, Toltecas, Zapotecas, etc. Que involucionó el ser humano, sí, eso está mencionado o citado en los libros antiguos.

Así que en el Amor hay un secreto, y éste me parece que ha sido muy bien estipulado por Sigmund Freud (“SUBLIMACIÓN, dijo, de la Energía Creadora, mirar el sexo con profundo respeto”).

Obviamente, el hombre y la mujer dijéramos son como dos partes de un mismo Ser; el hombre salió del Edem acompañado de su esposa, y debe regresar al Edem con su misma esposa. Con otras palabras diríamos: “El hombre salió del Edem por las puertas del sexo, y solamente por esa puerta puede retornar al Edem” (el Edem es el mismo sexo).

¡Qué ingentes Poderes se despertarían si la humanidad aceptara el Sistema de Brown-Sequard o de la “Sociedad Oneida”, o del Doctor Krumm Heller, sistemas fundamentados en las viejas tradiciones de la Lemuria! Esto es algo que los médicos, los hombres de ciencia podrían investigar; yo me limito, sencillamente, a pensar, que de la TRANSMUTACIÓN Y SUBLIMACIÓN DE LA ENERGÍA CREADORA, deviene una transformación Psicológica-FisiológicaBiológica radical.

El Superhombre de Nietzsche podría lograrse mediante la transmutación de la Libido Sexual; empero, lo principal es SABER AMAR; sin Amor no es posible realizar todos estos prodigios.

Observen ustedes que junto a los grandes hombres, aparecen siempre las grandes mujeres: Junto al Buddha Gautama Sakyamuni, está YASODHARA, su bella esposa-discípula; junto al Divino Rabí de Galilea, aparece MARÍA MAGDALENA…

Obviamente, no sería posible para los grandes hombres realizar gigantescas labores como aquéllas que han permitido cambiar el curso de la Historia, si no estuviesen acompañados a su vez por alguna gran mujer.

El hombre y la mujer, en realidad de verdad, repito, son los dos

aspectos de un mismo Ser; eso es claro. El Amor, en sí mismo, deviene de lo ignoto de nuestro Ser; quiero decir en forma enfática, que dentro de nosotros mismos, allá en las profundidades más íntimas, poseemos nuestro Ser. Éste reviste características trascendentales de Eternidad, éste es lo Divinal en nosotros…

El Amor, digo, es la fuerza que emana precisamente de ese PROTOTIPO DIVINAL, existente en lo hondo de nuestra Conciencia; es un tipo de Energía especial capaz de realizar verdaderos prodigios…

Valentín y los Valentinianos, tuvieron su Escuela; fue una Escuela Gnóstica donde se estudiaron los MISTERIOS DEL SEXO, donde se analizaron cuidadosamente.

Valentín y los Valentinianos conocieron, en realidad de verdad, el Secreto Lemúrico: Sublimaron la Energía Creadora y lograron el desarrollo de ciertas posibilidades psíquicas que se hallan latentes en la Raza; se nos ha dicho que Valentín fue un Gran Iluminado, un Gran Maestro en el sentido más completo de la palabra…

El Amor, en sí mismo, es algo Divino. Miremos nosotros al Cisne; el Cisne KALA-HAMSA es el símbolo del Amor. Él vuela sobre las aguas del Lago de la Vida; un par de cisnes, en algún lago, ¡cuán bello es! Cuando uno de la pareja muere, el otro sucumbe de tristeza; y es que el Amor se alimenta con Amor. Pero, hay que saber amar; desgraciadamente, el ser humano no sabe amar.

Muchas veces, el hombre trata muy mal a la mujer en su primera noche de bodas; no quiere comprender que LA VIRGINIDAD ES SAGRADA, y que hay que saberla respetar; podría decirse que viola a su misma mujer. No quiere entender que hay que saber tratar a la mujer con Sabiduría, que hay que saber llevarla por el Camino del Amor…

En la vida cotidiana, riñen muchas veces hombre y mujer, riñen por cuestiones insignificantes, riñen… El hombre dice una cosa, la mujer otra. A veces, sucede que una palabrita es suficiente para que uno de la pareja reaccione, no saben controlarse a sí mismos, no quieren entender que EL HOGAR ES EL MEJOR GIMNASIO

PSICOLÓGICO.

Precisamente, en la vida del hogar podemos

AUTODESCUBRIRNOS; es en el hogar donde venimos a descubrir nuestros defectos de tipo psicológico. ¿Nos hieren? ¿Por qué nos hieren? ¿Será que tenemos celos, será que nos han herido el amor propio, será que nos han herido el orgullo, la vanidad, o qué? Cuando uno descubre que tiene un defecto psicológico, tiene también la oportunidad para desintegrarlo, para reducirlo a polvareda cósmica. Eliminando nuestros errores, nuestros defectos, un día de esos tantos podremos lograr el DESPERTAR DE LA CONCIENCIA.

Desgraciadamente, la gente no quiere eliminar sus defectos; dicen: “Yo soy iracundo, ése es mi modo de ser”. Otro dice: “Bueno, Yo soy celoso, así soy, ¿y qué?” El de más allá exclama: “¡Yo soy lujurioso, me gustan las mujeres; así soy, así nací, y qué?” Con ese modo de pensar, con ese modo de sentir, no es posible lograr una transformación verdadera…

Cuando uno reconoce que tiene un defecto psicológico debe eliminarlo. Pero uno viene a descubrir que tiene tal o cual error, precisamente en la casa, en el hogar, por eso es que el hogar sirve de Gimnasio Psicológico para nosotros.

Muchos se quejan de que sus mujeres… Que son irascibles, de que son celosas; desean conseguirse otra mujer que sea un Paraíso, que sea un Ángel bajado de las estrellas, etc. No quieren entender que el hogar es un “Gimnasio” extraordinario, y que es allí donde podemos nosotros autodescubrirnos. Precisamente en el hogar tenemos la oportunidad para descubrir nuestros errores, y si lo logramos, conseguiremos el despertar de la Conciencia.

Hay que saber amar, digo; en la casa DEBE REINAR siempre LA COMPRENSIÓN entre el hombre y la mujer; no debe esperar el hombre que la mujer sea perfecta; tampoco la mujer puede aspirar que el hombre sea un “príncipe azul”; hay que aceptar las cosas como son, y tener a la casa como una Escuela donde podemos autodescubrirnos.

A medida que nosotros vayamos eliminando tantos y tantos defectos psicológicos que tenemos, la felicidad del hogar irá aumentando; y si un día nos tocó sufrir mucho, después ese hogar se convertirá en un Paraíso…

Los CELOS, por ejemplo, es algo que daña el hogar; el celoso “hace de una pulga un caballo”.

Si la mujer mira por ahí a alguien, ya está sufriendo, ya le parece que tiene relaciones con otro hombre, etc., etc., etc. (errores de su mente, pero él los toma como realidades)…

La mujer celosa es lo mismo: hace sufrir al varón; no puede éste mirar a ninguna otra mujer, porque ya ella está sufriendo y formando terrible escándalo dentro de la casa; por ese camino de los celos, se sufre demasiado…

Si uno en verdad investiga cuidadosamente el origen de los celos, descubrirá que se deben ellos precisamente al TEMOR. Se teme perder lo que más se ama: la mujer teme perder al hombre, el hombre teme perder a la mujer; cree la mujer que el hombre se va con otra, supone el hombre que la mujer se va con otro, y claro, vienen los sufrimientos y los dolores; mas si nosotros eliminamos el temor, los celos desaparecen…

¿Cómo podríamos nosotros eliminar el temor de perder al ser amado? Únicamente mediante la REFLEXIÓN, mediante la MEDITACIÓN. Pensemos que en realidad de verdad, nosotros no vinimos al mundo acompañados del ser amado, que solamente nos recibió el doctor-partero o la partera; que tampoco trajimos al mundo dinero ni bienes materiales; es claro que a la hora de la muerte tampoco nos vamos a ir acompañados; la mujer o el hombre, alguno habrá de quedarse aquí, mientras el otro parte para la Eternidad. Así que la muerte nos separa desde el punto de vista físico; por eso dicen los Sacerdotes cuando realizan un matrimonio: “Os declaro marido y mujer, hasta que la muerte os separe”…

En realidad de verdad, tarde o temprano llega la muerte; así es, nosotros al morir no nos llevamos para la Eternidad ni un alfiler, ni una moneda, nada de lo que tenemos, tampoco nos podríamos llevar al ser amado con cuerpo y todo. Entonces, ¿por qué tememos? Debemos aceptar las cosas como son, no debemos tener APEGOS materiales ni personales, porque el momento del desapego suele ser terrible. Uno sufre cuando se apega a algo, sea una persona, sea alguna cosa; siempre sufre, por eso no debemos tener apegos de ninguna especie, ni temer ¿qué tememos?

Lo más grave que le podría suceder a un hombre sería que lo llevaran al paredón de fusilamiento, ¿y qué? ¡Para morir nacimos!

¿Entonces qué? Tarde o temprano tenemos que morir. Y aquéllos que quieren mucho su dinero, que están apegados a su fortuna, tarde o temprano habrán de perderla. ¿Por qué temerían, por qué habrían de temer, si eso es lo más natural? Así también, ¿por qué habríamos de temer la pérdida del ser amado? Esto tiene un principio, esto tiene un fin. Cuando uno comprende que todo en la vida tiene un principio y un fin, el temor desaparece (hasta el temor de perder al ser amado), y cuando tal temor desaparece, entonces los celos se acaban para siempre, ya no existen; no pueden existir, puesto que no hay temor…

Otro factor de discordia entre las parejas, en los hogares, es la IRA. El hombre dice una cosa, iracundo, la mujer responde “con dos piedras en la mano”, y al fin terminan en una batalla de platos y vasos rotos, etc.; ¡ésa es la cruda realidad de los hechos!

Si se eliminara el demonio de la ira, reinaría la paz en los hogares, no habría dolor; pero me digo y digo a ustedes: ¿Por qué tiene que haber ira dentro de nosotros, por qué somos así? De manera que ¿no es posible que cambiemos? ¡Sí, es posible! Yo me propuse cambiar y cambié; yo fui iracundo, también conocí el proceso de la ira, como ustedes, pero me propuse eliminarlo y lo eliminé.

Claro, hube de pasar por ciertos sacrificios a fin de eliminar la ira: visitaba aquellos lugares donde me pudiera alguien insultar, iba con el propósito de que me insultaran. Sabía de un individuo XX que no gustaba de nuestras Enseñanzas, y lo visitaba intencionalmente para que me insultara; el hombre me insultaba. Duraba media o una hora, insultándome; en tanto, yo me observaba a mí mismo: observaba mis reacciones internas y externas, los impulsos que vienen de adentro y los que vienen de afuera; observaba las causas que motivan la ira.

Pude evidenciar que en algunas circunstancias, la ira se producía porque me herían el ORGULLO; pude comprobar que en otras ocasiones, la ira se producía porque me herían el AMOR PROPIO; me quería mucho a mí mismo, pensaba que yo era una gran persona, sin comprender que tan sólo era un mísero gusano del lodo de la tierra; me creía grande, y si alguien me tocaba la llaga que había por allá adentro, entonces reaccionaba furioso, “tronaba” y “relampagueaba”, “rasgaba mis vestiduras” y protestaba…

Yo me propuse estudiar todos esos factores de la ira, y a través

de grandes superesfuerzos y sacrificios, conseguí eliminar la ira. Así pues, eso de que “yo soy así”, no tiene ningún valor; Si “uno es así”, puede cambiar, y si uno cambia, se beneficia a sí mismo y beneficia a sus semejantes. Hay que aprender a eliminar nuestros errores; y es posible reflexionando un poco.

¡Qué dichosas serían las parejas si se supieran amar de verdad! Si el hombre nunca tuviera ira, si la mujer jamás tuviera ira, entiendo que LA “LUNA DE MIEL” SE PUEDE CONSERVAR. Desgraciadamente, los seres humanos, aquellos que se casan, están empeñados en acabar con lo más bello que hay: con la “Luna de Miel”.

Si se quiere conservar en realidad la “Luna de Miel”, hay que eliminar la ira, hay que eliminar los celos, hay que eliminar el egoísmo; debemos volvernos comprensivos, aprender a dispensar al ser amado todos sus errores… Nadie nace perfecto; el hombre debe saber que la mujer tiene sus defectos, la mujer debe comprender que el hombre tiene los suyos. Mutuamente deben DISPENSARSE SUS DEFECTOS de tipo psicológico; si así proceden, conservarían la “Luna de Miel”…

Entre los antiguos pueblos de Anáhuac, fue XOCHIPILLI el Dios del Canto, del Amor y de la Belleza; Xochipilli nos enseña a conservar las delicias indiscutibles de la “Luna de Miel”… ¡Es lástima que la gente no comprenda la Doctrina de Xochipilli!

Es posible conservar la “Luna de Miel” cuando se aprende a dispensar los errores del ser amado; mas si no se saben dispensar los errores, la “Luna de Miel” se pierde.

Cuando una pareja se casa, debería entender mejor la Psicología. Por lo común, uno de la pareja comienza por herir al otro; el otro reacciona y hiere también, se forma un conflicto. Al fin el conflicto pasa, los dos se reconcilian y todo continúa aparentemente en paz; más no hay tal, el resentimiento queda…

Otro día hay otro conflicto, se disputan marido y mujer por cualquier tontería (tal vez unos celos, en fin, cualquier cosa). Resultado: pasa el conflicto y queda otro resentimiento, y así, de conflicto en conflicto, los resentimientos van aumentando y la “Luna de Miel” se va acabando. Por último ya no hay tal “Luna de Miel”, se

acabó, lo que hay son resentimientos de lado y lado; y si no se divorcian, si continúan unidos, ya lo hacen por un deber, o simplemente por pasión animal, y eso es todo…

Muchos matrimonios ya no tienen nada que ver con el Amor; el Amor de hoy en día huele a gasolina, a celuloide, a cuentas de banco y a resentimientos…

Lo más grave, el error más grave que pueden cometer un hombre y una mujer, es acabar con la “Luna de Miel”. Podría conservarse, a condición de saberla conservar…

¿Qué te insultó la mujer, qué te dijo palabras duras? Tú mantente sereno, apacible; no reacciones por nada de la vida, muérdete la lengua antes que contestar; al fin, ella, al verte tan sereno, sin ningún tipo de reacción, se sentirá tremendamente avergonzada y te pedirá perdón…

¿Te insultó tu marido, mujer? ¿Qué te dijo? ¿Te está celando con el novio que tenías antes? ¿Qué pasó, está hoy el hombre de mal carácter, regresó de la calle tremendamente neurasténico? ¡Tú mantente serena, alcánzale su comida, su ropa; ayúdalo a bañarse, bésalo, ámalo, y cuanto más te insulte, tú más ámalo!…

¿Qué sucederá al fin? Pueden ustedes estar seguras, mujeres, que el hombre al fin se sentirá tremendamente arrepentido; sentirá que los remordimientos le estragan el corazón, y hasta se hincará para pedirte perdón; verá en ti una Santa, una mártir; se considerará él un tirano, un malvado… ¡Habrás ganado la batalla!

Si ambos, hombre y mujer, proceden así, si actúan de acuerdo con esta fórmula, puedo garantizarles que no se pierde la “Luna de Miel”. El hombre va aprendiendo poco a poco a dominarse, al comprender que su mujer es una Santa, y la mujer poco a poco va aprendiendo a controlarse, a medida que se va dando cuenta de que su varón es tremendamente noble.

Llega el momento en que ninguno de los dos quiere herirse, se idolatran, continúa la “Luna de Miel” durante toda la vida (ése es el

ARTE DE AMAR Y DE SER AMADO)…

¿Llora tu mujer? Bésale sus lágrimas, acaríciala… ¿Qué ella no acepta las caricias? Bueno, aguárdate un poco, a que le pase la ira; la ira tiene un principio y tiene un fin. Cualquier tempestad por muy

fuerte que sea, tiene su principio y tiene su conclusión. Aguarda un momento y verás el resultado; lo importante es que tú no te enojes; si lo logras, si te controlas a ti mismo, al fin ella vendrá “mansita” a pedirte perdón (¡y cuán grande es la dicha de la reconciliación!).

Hoy, día de San Valentín y de los Valentinianos, debemos tocar a fondo todas estas cuestiones del Amor. En realidad de verdad, hay que aprender a vivir. Ser intelectual es cosa fácil, basta meterse una biblioteca en el cerebro y queda listo; pero SABER VIVIR, ¡cuán difícil! Muy pocos son los que en verdad saben vivir.

Hay que empezar por el hogar, hay que empezar por ser BUEN DUEÑO DE CASA; el hombre que no sabe ser Buen Dueño de Casa, que no sabe vivir en su casa con su mujer y con sus hijos, tampoco sabe vivir con la sociedad.

Desgraciadamente, muchos quieren ser ciudadanos perfectos, y aparecen como tales ante el veredicto solemne de la conciencia pública, mas en su casa no saben vivir…

He podido observar algunas organizaciones; conozco una: el señor malbarata mucho sus dineros, los derrocha. Total, siempre está debiendo la renta, y esto es algo muy triste; siempre debe, le debe a todo el mundo, no paga, porque no tiene; cuando llega a tener, malgasta los dineros.

Su mujer pasa mucha hambre, muchas necesidades, sus hijos sufren lo indecible; alguna vez se les ha puesto “de patitas en la calle” (por falta de pago, claro está)…

Se le nombró, en alguna ocasión, director de una escuela filosófica; al poco tiempo sucedió que en esa escuela no había quien pagara la renta; se debían varios meses de renta del edificio ¿Teléfono? Nadie pagaba el teléfono. Conclusión: iba tal organización por el camino del fracaso.

¿Por qué? Porque aquel buen señor no sabía vivir en su casa, mucho menos podía ir a dirigir una organización…

Quien quiera ser, en realidad de verdad, un buen jefe de alguna organización, sea ésta una empresa, sea ésta una escuela, debe empezar por aprender a ser Buen Dueño de Casa…

Hay muchos que dicen: “Bueno, a mí lo que me interesa es la Ciencia, el Arte, la Filosofía, etc. Eso de la casa y de las «viejas», eso

para mí no tiene la menor importancia”, y trata a su pobre mujer “a patadas.” Conclusión: resultan un fracaso en las diversas organizaciones donde trabajan, sea en las empresas o sea sencillamente como líderes sindicales o como maestros de escuela, etc. Quien no sabe ser Buen Dueño de Casa, tampoco puede ser un ciudadano útil para sus semejantes; hay que aprender a vivir, saber vivir con verdadera inteligencia y gran comprensión…

Unos “se afanan” por casarse, y eso es muy grave, sobre todo las pobres mujeres. Las he conocido, pues ya llegando a la madurez, en vísperas de perder la floreciente juventud, cuando “ya el tren está para dejarlas”… ¡Cuánto sufren viendo a ver a quién cazan! De ninguna manera están dispuestas a quedarse para “vestir Santos”.

Ellas dicen: “Entre quedarse una para vestir Santos, o resolverse a desnudar borrachos, será preferible lo segundo”; y hasta cierto punto pues tienen razón las pobrecitas. Pero “se afanan” demasiado, y al fin tratan de conquistarse por ahí al que pueden; “como pueden”, “hacen la luchita” para lograrlo. Logran casarse algunas veces, pero el fracaso es inevitable, porque hay un dicho viejo que dice: “MATRIMONIO Y MORTAJA, DEL CIELO BAJAN”; y eso es verdad.

Hay una Ley que muchos aceptarán, otros no. Yo sí la aceptó, y los que quieran aceptarla, que la acepten (la LEY DEL DESTINO). Pienso que para cada mujer hay un varón; pienso que para cada hombre hay una mujer. Entonces será mejor que ellas aguarden al hombre que les ha de tocar; si no les toca un hombre, pues, ni modo, a conformarse, a resignarse y a resolverse a “vestir Santos”.

Mas si “les toca”, pues, maravilloso; tendrán entonces que resolverse a “desnudar borrachos”…

En realidad de verdad, sería preferible quedarse una mujer solterona que casarse para fracasar; cuando se quiere forzar el paso, cuando quieren casarse “a la brava”, “a la malagueña”, como se nos ha dicho, el resultado es el fracaso. Tarde o temprano el “Cupidito” de sus ojos se va, la pobrecita queda allá lejos suspirando, llorando o, a buen seguro va a buscar por ahí a una mujer cartomántica para que le eche la buenaventura y le diga si su adorado tormento va a regresar o no; ésa es la cruda realidad de nuestros días…

Hay algunas mujeres que intentan “agarrar” al hombre por el lado sexual, dicen: “Bueno, me entrego a este hombre, y tal vez así logro que él se case conmigo”. El hombre le trae el firmamento, las estrellas, los palacios de oro de “Las Mil y Una Noches”, se los pone a sus pies, y ella se entrega…

¿Qué sucede? ¡Queda embarazada! ¿Y el hombre qué? Jamás vuelve a saber de tal hombre…

Vean ustedes en cuántos errores caen algunas mujeres, que cometen el error de querer precipitar el matrimonio “a la brava”; eso es falta de fe en el Destino, en Dios, o como ustedes quieran denominarlo; más vale que las mujeres sepan aguardar un poco.

Algunos hombres también a veces cometen el error de querer precipitar un matrimonio, el resultado suele ser bastante grave. Casarse uno con una mujer que no le corresponde, de acuerdo con la Ley del Destino implica fracaso, eso es obvio… Por ahí hay un dicho vulgar que dice: “El matrimonio no es precisamente el Cuerno de la Abundancia, pero sí es la abundancia de cuernos”…

Los hombres que en verdad no saben aguardar un poco, que quieren precipitar el matrimonio a la fuerza, terminan después con su buen par de “cuernos”, y eso es triste…

Por ahí hay otro cuento que dice lo siguiente: “Un hombre se fue por allá, a los profundos Infiernos, porque había sido muy malo, y encontró al Diablo; se acerca al Diablo y le dice:

– Bueno, señor Diablo, bueno señor –le dice–, ¿quién es usted? Él le responde:

– ¡Atrevido, grosero, a mí no se me habla así! ¿No ves que yo soy el Diablo?

– Bueno, dispense usted, señor Diablo. ¿Usted es casado? Respuesta:

– ¡Atrevido!, ¿quién te ha dicho que el Diablo se casa?

– Bueno –le dijo–, es que como estoy viendo los cuernos en tu frente…

A eso se expone, en verdad, el hombre que quiere forzar el matrimonio a la fuerza. Hay jovencitos de 14, 15, 16 años, que ya quieren casarse; tienen una noviecita, no saben trabajar; todavía no se saben “ganar los frijoles”, pero quieren casarse. Resultado: fracaso,

porque claro, todavía no tienen experiencia en la vida, y tarde o temprano, pues, la mujer se cansa de tanto aguantar hambre, y “hasta luego mi amigo”, no queda más remedio…

Hay que ser, pues, mesurados. El matrimonio lo considero yo como algo muy serio, muy grave. En realidad de verdad, hay tres acontecimientos muy graves en la vida: 1º) NACIMIENTO.

2º) MATRIMONIO.

3º) MUERTE.

Son los tres acontecimientos más importantes de la existencia; así pues, piensen ustedes lo que significa el matrimonio.

No debemos casarnos con una mujer que no nos pertenezca en Espíritu; nuestra amada debe ser Espiritual en el fondo. ¿Qué haría el varón casándose con una mujer calculadora, interesada, celosa, enamorada. Pues, fracasaría lamentablemente…

¿O qué haría la mujer, casándose con un varón enamorado, con un varón de mala conducta, con un varón que en su casa fue siempre mal hijo, mal hermano, y que en la calle ha demostrado siempre ser mal amigo? El resultado tiene que ser el fracaso eso es obvio. El que es mal hijo, el que es mal hermano, el que es mal amigo, no puede en modo alguno ser buen esposo; eso es obvio.

Miradas todas estas cosas desde diversos ángulos, comprenderemos lo delicado que es, precisamente, el MATRIMONIO y el AMOR. Lo interesante es entenderlo, y actuar de acuerdo con nuestra Comprensión Creadora…

Hay mujeres que no quieren aprender a hacer sus oficios domésticos, pero sí quieren casarse; no saben cocinar los alimentos o guisarlos, pero quieren casarse; no sabrían coser un traje del marido, pero quieren casarse; y el día que lo hacen, se encuentra el pobre hombre con que la mujer no sabe hacer el quehacer; pide una criada (¡claro está que sí!), pero si no sabe ella hacer el quehacer, ¿cómo puede dirigir a otros?

El dueño de una fábrica, tiene que conocer la fábrica para poderla dirigir sabiamente; un maestro de escuela pues tiene que conocer todas las materias que se enseñan en la escuela; así también, es claro que una mujer debe conocer el quehacer de la casa, si es que en realidad de verdad intenta mandar a la servidumbre; mas si quiere

mandar a la servidumbre y no conoce el quehacer, ¿cómo haría para mandarla? ¿Cómo haría un General, que no sabe Milicia, para mandar las tropas al campo de batalla? ¿Cómo podría dar estrategia, si nunca ha estado en el Ejército, si solamente es un “General fantasma”, y nada más?

Uno debe saber hacer su oficio. Tanto hombres como mujeres DEBEN CONOCER SU OFICIO, y conocerlo bien, eso es claro. Más hay mujeres también que quieren que el marido haga todo el quehacer; él tiene que lavar el muchachito, tiene que cambiarlo, pues, de ropa, limpiarlo y darle hasta el biberón; eso quieren, eso tienen que hacer; a mí me parece que no está correcto…

El hombre tiene sus deberes, sus obligaciones, y la mujer las suyas; el hombre tiene que salir a la calle para luchar, para conseguir los dineros; tiene que ir a trabajar, y la mujer tiene que ver por su hogar, conocer el quehacer, criar a sus hijos, etc.

Por estos tiempos, está acaeciendo algo terrible; quiero referirme a la crianza de los niños. Ya muchas madres no quieren darle el pecho a sus hijos, resultado: Es que la Raza se está levantando débil, enclenque; piensen ustedes lo que eso significa.

La LECHE MATERNA está relacionada con la glándula Timo, que rige el crecimiento de las criaturas. Es una glándula muy importante que viene a dejar de actuar en la mayoría de edad.

Como quiera que las glándulas mamarias están relacionadas con la glándula Timo, es obvio que por LEY (también), DE RELACIONES, la leche materna está íntimamente vinculada y preparada para el niño que viene al nacimiento.

Desafortunadamente, ya no quieren las madres darle el pecho a sus hijos; esa leche materna, tan vital para el crecimiento de las criaturas, cuando se le niega al niño, produce efectos desastrosos: Se levanta débil, enfermo y falto de inteligencia.

En los tiempos antiguos, las madres daban el pecho a sus hijos con toda naturalidad; era normal que en tiempos antiguos el niño estuviera alimentándose, exclusivamente, con la leche materna, durante dos o tres años de su vida. Sólo después de ese tiempo, comenzaba a dársele otros alimentos, y vean qué clases de hombres tan fuertes había en otros tiempos.

Pensemos en la fortaleza de nuestro General Francisco Villa. Pensemos en esos hombres antiguos, esos hombres del siglo pasado que, como Morelos, levantaban una espada pesadísima, para sostenerla durante horas enteras en el campo de batalla.

Hay espadas romanas que, hoy en día, no levantaría un hombre solo, que se necesitan dos o tres o cuatro hombres para levantarla, y sin embargo, uno solo la esgrimía en los campos de batalla…

La Raza se ha debilitado por todas esas malas costumbres, y la peor de todas es ésa: negarle la leche materna al niño. En nombre de la verdad que esto me parece terrible, monstruoso; los hombres antiguos eran muy fuertes porque sus madres no les negaban el pecho…

Así que, en realidad de verdad, nuestra Raza marcha ahora por un camino involutivo, descendente; se multiplican las enfermedades en gran manera, no se posee, desde la niñez, una verdadera fortaleza; ahora solamente se les da, a las criaturas, agua-leche, y eso es todo (y eso, reglamentada cada tres horas, aunque la criatura llore amargamente; no le vale su llanto, tiene que aguantarse tres horas; así se está corrigiendo a la Naturaleza).

Amigos, damas, pensemos en todo esto. Es bueno que tratemos de REGENERARNOS, es bueno que aprendamos a amar, es bueno que nosotros todos comprendamos, la necesidad de saber vivir en el hogar…

No hay nada más bello que el matrimonio, no hay nada más bello que el Amor; desgraciadamente, somos nosotros los que estamos dañando el encanto del hogar. En Rusia, ya los jóvenes no quieren casarse. ¿Para qué? (Dicen, y tienen razón) ¿Para qué se les someta a tantos reglamentos, a tanta mecanicidad? ¿Para qué se les quite sus hijos y se les lleve lejos del hogar? ¿Para qué se les someta a distintos experimentos científicos? En esas condiciones tienen razón los jóvenes rusos, en no querer casarse; están desilusionados y con justa razón (el Gobierno Ruso se encuentra ante ese gran problema)…

Digo que, en verdad, es necesario saber respetar el Amor. Digo que, en verdad, es necesario saber respetar el hogar, saber criar los hijos, saberlos educar…

Amigos, es necesario aprovechar esa Energía Creadora

maravillosa del sexo, esa Energía fluye desde el núcleo de cada átomo, y desde el núcleo de nuestro Sistema Solar, y desde el núcleo de cada Galaxia del espacio estrellado…

El Amor, en sí mismo, fue siempre respetado; nunca, jamás, la humanidad había caído en un estado de degeneración sexual como el de estos tiempos. Hay países donde ya el 85 o 90% de sus habitantes son HOMOSEXUALES y LESBIANAS (no quiero citar tales países, porque en modo alguno debemos herir a ninguna persona, organización o nación; pero así está degenerada la humanidad por estos tiempos). Incuestionablemente, el homosexualismo y el lesbianismo se deben precisamente al ABUSO SEXUAL.

Las gentes ya involucionadas del antiguo Continente Mu, cuando querían crear se unían sexualmente, mas nunca cuando no querían crear; me refiero a la gente que ya había involucionado, porque las gentes regeneradas de la mitad de la Lemuria, en épocas en que la humanidad no había salido del Estado Paradisíaco, no eyaculaban, como ya dije, el Ens-Seminis; y cuando se unían para crear, lo hacían en forma mística y trascendental.

Nosotros, las gentes de esta época, hemos involucionado demasiado: Ahora el sexo se ha convertido en juego, en deporte. En París, se nos ha dicho que hay gentes fornicando, copulando en plenos parques (las autoridades de París nada dicen sobre eso).

Así que por todas partes abunda, hoy en día, la degeneración. Nosotros debemos tratar de buscar el CAMINO DE LA REGENERACIÓN, debemos amar intensamente a la mujer, debemos ver en ella un poema milagroso de “Las Mil y Una Noches”, debemos escanciar el VINO DE LA SABIDURÍA, si es que queremos vivir rectamente…

Hasta aquí mi plática de esta noche. ¡He dicho! ¡Paz Inverencial!

Samael Aun Weor

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