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Ciclo C · Clase 2 de 17

Maya, La Ilusión

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EL FALSO SENTIMIENTO DEL YO

Vamos ahora a comenzar nuestro trabajo de esta noche. Espero que todos pongan el máximum de atención, para bien de la Gran Causa. Incuestionablemente, debe interesarnos trabajar esotéricamente sobre sí mismos, si es que, en realidad de verdad, queremos una transformación radical.

Vamos a hablar hoy un poco sobre el Sentimiento de sí mismo. Vale la pena que reflexionemos sobre esta cuestión del Sentimiento de sí mismo. Conviene que entendamos a fondo la cuestión del FALSO

SENTIMIENTO DEL YO.

Todos en el fondo, aquí, de nuestro corazón, tenemos siempre el Sentimiento de sí mismos.

Más conviene saber si este sentimiento es correcto o equivocado; es necesario, pues, entender lo que es este Sentimiento del Yo. Ante todo, urge entender, que las gentes estarían dispuestas a abandonar el alcohol, el cine, el cigarrillo, las pachangas, etc., menos sus propios sufrimientos. La gente adora sus propios dolores, sus sufrimientos.

Se despegarían más fácilmente de un rato de alegría que de sus propios sufrimientos; sin embargo, parece paradójico que todos se pronuncian contra los mismísimos sufrimientos, que se quejan de sus dolores; más cuando en verdad hay que abandonarlos, en modo alguno están dispuestos a semejante renunciación.

Ciertamente, tenemos una serie de fotografías vivientes de sí mismos: Fotografías de cuando teníamos 18 años, fotografías de cuando éramos muchachos, fotografías de cuando éramos hombres de 21 años, fotografías de cuando teníamos 28 ó 30, etc., etc.

A cada una de esas FOTOGRAFÍAS PSICOLÓGICAS le corresponde toda una serie de sufrimientos, eso es ostensible; y gozamos examinando tales fotografías, y nos deleitamos en narrar a los demás los sufrimientos de cada edad, las dolorosas épocas por las que pasamos, etc.

Hay un gusto bastante exótico, bohemio, dijéramos, cuando narramos a otros nuestros dolores; cuando les decimos que somos gente de experiencia; cuando les contamos las aventuras de

muchachos; la forma como tuvimos que trabajar para ganarnos el pan de cada día; la época más dolorosa de la existencia cuando andábamos por ahí buscando los centavos para subsistir, ¡cuántos dolores, qué tormentos!… En todo eso gozamos.

Cuando estamos haciendo ese tipo de narraciones somos, verdaderamente, bohemios, entusiastas: En vez de deleitarnos, en este caso con el alcohol o con el cigarro, nos deleitamos con la historieta, con la novela, con lo que nos pasó, con lo que dijimos, con lo que nos dijeron, con la forma en que vivimos, etc., etc.

Es una especie de bohemia bastante exótica que nos gusta. En modo alguno parece que estamos dispuestos a abandonar nuestros propios sufrimientos; ellos son, pues, el narcótico que a todos gusta, el deleite que a todos agrada. Y mientras más accidentada una vida, parece que nos sentimos más exóticos, más bohemios con nuestros dolores; cosa absurda, por cierto.

Pero observen ustedes que A CADA SITUACIÓN CORRESPONDE un sentimiento. UN SENTIMIENTO DEL YO, del mí mismo: sentimos que somos, sentimos que existimos.

En este momento están ustedes reunidos aquí, escuchándome, yo estoy hablándoles; ustedes sienten que sienten (tienen aquí en el corazón el Sentimiento de sí mismos), ¿y están seguros de que ese sentimiento es correcto?

Posiblemente que sí están seguros de eso. ¿Acaso es ese sentimiento que en este momento tienen (el sentimiento de existir, el sentimiento de ser y de vivir), será el verdadero o será un falso sentimiento?

Conviene que seamos un poquito reflexivos en estas cuestiones. Cuando andábamos por ahí tal vez en las cantinas, o cuando ambulábamos por los cabarets, ¿tendríamos sentimiento? Sí, es obvio que lo tendríamos, ¿y ése sería el correcto?

A cada edad corresponde un sentimiento; porque uno es el sentimiento de uno cuando tiene 18 años y otro el que tiene cuando tiene 25; otro es el sentimiento de los 30 y otro el de los 35; y un anciano de 80 años indudablemente tendrá su propio sentimiento, ¿cuál de ellos sería el verdadero? Es algo muy tremenda esta cuestión del Sentimiento de sí mismos. Porque uno siente que siente, uno

siente que existe, uno siente que vive, uno siente que es, uno siente que siente; tiene corazón y siente, y dice: “Yo, Yo y Yo”… Pero son muchos los Yoes, ¿cuál de los sentimientos será, pues, el exacto? Reflexionen ustedes un poco en esta cuestión, ¡piensen! Vale la pena tratar de comprender esta cuestión…

Si uno desintegra un Yo cualquiera, tengamos el del resentimiento con alguien; está contento de haberlo desintegrado; pero si el mismísimo sentimiento continúa, hay algo que está fallando en el trabajo; sencillamente esto nos indica que el tal Yo que creíamos haber desintegrado, no se ha desintegrado, puesto que el sentimiento del mismo continúa.

Si perdonamos a alguien, y más aún, si cancelamos el dolor que ese alguien nos ha producido, pero continuamos allá con un sentimiento igual, pues, esto nos está indicando que no hemos cancelado, pues, ese agravio o ese mal recuerdo, o esa mala acción que alguien nos produjo. El Yo del resentimiento continúa vivo.

Estamos tocando un punto muy delicado puesto que todos estamos en el TRABAJO DE SÍ MISMOS y SOBRE SÍ MISMOS.

Cuántas veces hemos creído, por ejemplo, que hemos desintegrado un Yo de venganza, suponiendo; Pero el sentimiento aquél que teníamos continúa; esto indica que no logramos entonces desintegrar tal Yo; eso es obvio.

De manera que, entonces, en nosotros existen tantos sentimientos cuantos agregados psíquicos o Yoes tenemos en nuestro interior. Si tenemos diez mil agregados psíquicos, indubitablemente tendremos diez mil Sentimientos de sí mismos. Cada Yo tiene su propio sentimiento. Así pues, una pauta a seguir en nuestro Trabajo sobre sí mismos, es esta cuestión del Sentimiento.

Intelectualmente podremos haber aniquilado el Yo del Egoísmo, pero, ¿continuará acaso existiendo en nosotros el Sentimiento del egoísmo, ese Sentimiento de primero Yo, y segundo Yo, y tercero Yo?

Seamos sinceros consigo mismos, y si continúa existiendo tal Sentimiento, es porque el Yo del egoísmo aún existe.

Así pues, hoy les he invitado a comprender esta cuestión del Sentimiento. Cuesta mucho trabajo que las gentes, pues, se resuelvan a entender la necesidad de desintegrar el Ego, pero más trabajo cuesta

que entiendan lo que es el Sentimiento… Suele ser tan fino que se escapa, es tan sutil…

En todo caso, en este trabajo sobre sí mismos, mis queridos hermanos, hay tres líneas que nosotros debemos entender:

1º) EL TRABAJO SOBRE SÍ MISMOS, con el propósito de desintegrar los agregados psíquicos que en nuestro interior tenemos, viva personificación de nuestros errores.

2º) EL TRABAJO CON LOS DEMÁS. Necesitamos aprender a relacionarnos con los demás, y…

3º) EL AMOR AL TRABAJO, el Trabajo por el Trabajo mismo.

Son las tres líneas a seguir. Si una persona, por ejemplo, dice que está trabajando y cree que está trabajando sobre Sí misma, pero no se presenta ningún cambio en esa persona, si el Sentimiento Equivocado del Yo continúa, si su relación con sus semejantes es igual, entonces está demostrando que esa persona no ha cambiado; y si no ha cambiado, pues entonces no está trabajando sobre Sí misma correctamente; eso es obvio.

Necesitamos cambiar; más si después de un cierto tiempo de trabajo el Sentimiento del Yo continúa igual, si el proceder con las gentes es el mismo, ¿podría acaso afirmarse que hemos cambiado? En verdad que no; y el propósito de estos estudios consiste en cambiar. EL CAMBIO DEBE SER RADICAL, porque hasta LA PROPIA IDENTIDAD que poseemos DEBE LLEGAR A PERDERSE PARA

SÍ MISMOS.

Un día, por ejemplo, A. buscará a A., y ya A. no existe, se habrá perdido a sí mismo, eso es claro. Un día U. dirá: “¿Qué se hizo de U.”? Ya no existe, ha desaparecido para U.

Así que, en realidad de verdad, hasta la mismísima Identidad tiene que perderse para sí mismos. Tenemos que volvernos absolutamente diferentes.

Yo conozco, aquí mismo, entre los hermanos, sé de algunos cuyo nombre no menciono, que hace años y años que están estudiando aquí conmigo; aquí los veo, lo mismo: No han cambiado, tienen su misma conducta. Cometen sus mismos errores; como los cometieron hace 20 años los cometen hoy: Iguales. Mas no indican, no acusa, ningún cambio; no hay nada nuevo en ellos.

¿Cómo son? Como eran hace 20 años, o hace 10 o hace 50. ¿Cambio? Ninguno. Entonces, ¿qué están haciendo esas gentes, qué hacen aquí? Pues están perdiendo el tiempo miserablemente, ¿verdad?

Porque el objeto de nuestros estudios es CAMBIAR PSICOLÓGICAMENTE, convertirnos en seres diferentes, pero si continuamos siendo lo mismo, si X-X fulano es el mismo que era hace 10 años, pues entonces no ha cambiado, ni está haciendo nada, está perdiendo su tiempo; eso es obvio.

Los invito a todos ustedes a esta reflexión. ¿Quieren cambiar o no quieren cambiar? Si van siempre siendo los mismos, entonces, ¿qué están haciendo, con que objeto están aquí reunidos en la Tercera Cámara, para qué? Hay que ser más reflexivos…

Una guía a seguir es esta cuestión del Sentimiento del Yo. El Sentimiento del Yo es siempre equivocado, nunca es correcto. Debemos distinguir entre el SENTIMIENTO DEL YO y el

SENTIMIENTO DEL SER.

“El Ser es el Ser y la Razón de Ser del Ser es el mismo Ser”. El Sentimiento del Ser es siempre correcto, pero el Sentimiento del Yo, pues es un sentimiento equivocado, un sentimiento falso.

¿Por qué gozarán los hermanos con sus fotografías, con las Fotografías Psicológicas de hace 20 y hace 30 y hace 50 años? ¿Qué les pasa?

Cada Fotografía Psicológica está acompañada de un sentimiento diferente: Sí, el sentimiento del jovencito de 18 años que se emborracha, el sentimiento del muchachito de 20 que anda con la noviecita o por los caminos de la perversidad, etc. ¿Cuál de esos será el correcto? ¿El que teníamos cuando éramos muchachos de 18 años o el que tenemos hoy en día a la edad de 50 ó 60 años? ¿Cuál será el verdadero?

Pues, ninguno de esos sentimientos es verdadero, ninguno de esos es correcto; todos ésos son falsos. Falso es cuando se siente uno un hombre de 18 que tiene el mundo por delante y que las noviecitas le sonríen; falso es el muchachito aquel de los 20 que cree que por su cara bonita va a dominar el mundo; falso es el del jovenzuelo aquel de los 25 que anda de ventana en ventana.

¡Todo eso es falso! ¿Cuál de esos sentimientos sería el real?

SÓLO LA CONCIENCIA NOS PUEDE DAR UN SENTIMIENTO

REAL.

No olviden ustedes que entre la Conciencia y el Ser no hay mucho distanciamiento que se diga. Son tres los aspectos de la Vida: El SER (el SAT, en Sánscrito), la CONCIENCIA (CHIT) y la FELICIDAD (ANANDA), pero la Conciencia Real del Ser (que no está muy distante del Ser en sí mismo), se encuentra enfrascada entre toda esa multiplicidad de agregados psíquicos que personifican a nuestros errores y que en nuestro interior cargamos.

Sólo ella puede darnos un Sentimiento Correcto; pero ese sentimiento sería cruel para los demás, porque los demás están enfrascados en falsos sentimentalismos que nada tienen que ver con el verdadero Sentimiento del Ser.

El Sentimiento de la Conciencia Objetiva, Real, es lo que cuenta, es lo importante; pero para poder tener nosotros ese Sentimiento verdadero de la Conciencia Real y Objetiva, necesitamos, antes que todo, DESINTEGRAR LOS AGREGADOS PSÍQUICOS.

A medida que vayamos desintegrando los diversos agregados (viva personificación de nuestros defectos), la VOZ DE LA CONCIENCIA se irá haciendo cada vez más fuerte; el SENTIMIENTO DEL SER, es decir, de la Conciencia, irá sintiéndose cada vez más y más en forma intensiva; y a medida que vayamos sintiendo con la Conciencia, nos daremos cuenta de que el Falso Sentimiento del Yo nos conduce al error.

Mas esto es sumamente fino, sumamente delicado, porque en la vida todos nosotros hemos sufrido demasiado; eso es obvio.

También hemos marchado por el camino del error; eso es patético. Y en todos los aspectos de nuestra vida, en cada proceso, en cada instante, hemos sentido aquí en el corazón algo, algo, algo, algo que se llama “Sentimiento”.

Ese “algo” lo hemos siempre considerado como la “Voz de nuestra Conciencia”; lo hemos considerado como el “Sentimiento de Sí”, como el “Sentimiento Real” al cual hemos obedecido; como el único que puede conducirnos por el Camino Recto, etc. ¡Mas, desgraciadamente, hemos estado equivocados, mis queridos hermanos!

Como prueba de nuestra equivocación, es que más tarde hemos tenido otro sentimiento completamente diferente, totalmente distinto, y mucho más tarde otro sentimiento más distinto, entonces, ¿cuál de los tres era el verdadero? Entonces, hemos sido víctimas todos de un autoengaño.

Siempre nos ha guiado a nosotros, o siempre hemos confundido al Sentimiento del Yo con el Sentimiento del Ser. Hemos sido VÍCTIMAS DE UN AUTOENGAÑO. Y aquí no puedo hacer excepciones, hasta yo mismo, marché por el camino del error, cuando creí que el Sentimiento del Yo era el Sentimiento del Ser. ¡No hay excepciones, todos hemos sido víctimas del autoengaño! Llegar a sentir de verdad, llegar a tener el Sentimiento Preciso, es algo tremendo. Ese Sentimiento Preciso es el de la Conciencia Superlativa del Ser.

En todo caso, nosotros debemos marchar por el Camino de la ARISTOCRACIA DE LA INTELIGENCIA y de la NOBLEZA DEL ESPÍRITU. A medida que avancemos esa Senda tan difícil del Autoconocimiento y de la Autoobservación de sí mismos, de momento en momento, iremos también aprendiendo a sentir correctamente. Iremos aprendiendo a conocer el Sentimiento Auténtico de la Conciencia Superlativa del Ser.

El Ser para nosotros es lo que cuenta, es lo importante; y EL

SENTIMIENTO JUEGA GRAN PAPEL EN ESTA CUESTIÓN DEL

SER, pero muy hondo papel. ¿Cuántas veces creímos que andábamos bien por el camino de la vida, guiados por el sentimiento vivo de una auténtica realidad; sucedió que entonces andábamos peor que antes, porque nos guiaba un Falso Sentimiento: El del Yo.

Hay personas que no son capaces de despegarse del Falso Sentimiento del Yo jamás. Tienen una serie de fotografías sobre sí mismas que no abandonarían por nada de la vida, ni por todos los tesoros del mundo. Gozan con sus dolores y renunciar a ellos sería peor que la muerte misma. Las gentes viven quejándose y gozan de las quejas, y nunca abandonarían sus dolores…

Es terrible esto que les estoy diciendo, doloroso, pero es la verdad. POR UN FALSO SENTIMIENTO DEL YO PODEMOS PERDER TODA LA EXISTENCIA íntegra. Porque si pasan los 20

años, y los 30, y los 40, y los 50, y los 60 y llegamos a los 80 (si acaso llegamos, porque muchos mueren antes de los 80), con ese mismo falso concepto o Falso Sentimiento del Yo para ser más claro. Y ese Falso Sentimiento que tenemos del Yo, nos embotella completamente en el Ego, y al fin morimos sin haber dado ni un paso adelante.

Por lo común, las gentes al enfrentarse a la vida NO RECIBEN LAS EXPERIENCIAS DIRECTAS EN LA CONCIENCIA, no; tienen una serie de preconceptos, prejuicios en la mente terribles.

Cualquier reto pues, es de inmediato, dijéramos, escudado por algún prejuicio o preconcepto. Todo lo que sucede en la vida llega no directamente a la Conciencia, sino a toda esa multiplicidad de prejuicios que tenemos dentro, a toda esa diversidad de sentimientos equivocados y contradictorios, pero nunca a la Conciencia y, en consecuencia, pues permanecemos dormidos por toda la vida.

Miremos un viejo neurasténico, por ejemplo, de 80 años, rancio y torpe en el pensar, embotellado en algún dogma, tiene un Sentimiento de sí mismo totalmente equivocado. Cuando algo le llega, no toca su Conciencia, todo lo que le llega, llega a su Mente y ésta, como está llena de tantos prejuicios, costumbres, hábitos mecánicos, etc., pues reacciona de acuerdo con su propio condicionamiento: Reacciona violentamente, cobardemente, etc., etc.

Observen ustedes algún anciano de 80 años reaccionando Ya lo conoce uno, siempre da las mismas reacciones, ¿por qué? Porque todo le llega a su mente, pues no toca nunca su Conciencia; llega a su mente, y luego allí, la mente lo interpretan a su modo. La mente juzga todo lo que le parece, como está acostumbrada a juzgar, como cree que es verdadero, y el Falso Sentimiento del Yo respalda la forma equivocada de pensar. Total, que quien tiene un Falso Sentimiento del Yo, pierde su existencia miserablemente.

Es que hay que llegar al Correcto Sentimiento, pero éste es el de la Conciencia. Nadie podría llegar a tener ese Correcto Sentimiento, si antes no desintegrara los agregados psíquicos.

A medida que uno va desintegrando los agregados psíquicos, el Correcto Sentimiento se va a manifestar. Cuando la desintegración es total, también el Sentimiento Correcto es total.

Pero por lo común, el Sentimiento Correcto de sí mismo está en

pugna con el Sentimiento Falso del Yo. Es que el Sentimiento Correcto de la Conciencia, pues, está mucho más allá de cualquier código de ética, más allá de cualquier código moral establecido por alguna religión, etc. Por lo común, LOS CONCEPTOS MORALES establecidos por las distintas religiones, pues en el fondo RESULTAN

FALSOS.

Como la Conciencia humana hoy en día está tan dormida, sucede pues que se han inventado distintos Sistemas Pedagógicos, Sociales, Éticos, Educativos y Morales, para que nosotros marchemos por el camino recto, pero nada de eso sirve para nada. Hay una ÉTICA PROPIA DE LA CONCIENCIA, pero esta resultaría inmoral para los santurrones de las diversas denominaciones religiosas.

Existe un libro que es el de “LOS PARAMITAS” en el Tíbet Oriental, con una ética que no encajaría jamás dentro de ningún culto, porque es de la Conciencia; y no me estoy pronunciando contra ninguna forma religiosa, únicamente contra ciertas formas o contra ciertos, dijéramos, armazones oxidados, dentro de los cuales está embotellada hoy en día la mente y el corazón. Ciertas estructuras caducas y degeneradas de falsa moral convencional; contra eso es que me estoy pronunciando.

En estos estudios no se trata de seguir o de vivir de acuerdo con ciertas formas petrificadas de moral, aquí lo que se debe es

DESARROLLAR LA CAPACIDAD DE LA COMPRENSIÓN.

Nosotros necesitamos constantemente enjuiciarnos a sí mismos con el propósito de SABER QUÉ TENEMOS Y QUÉ NOS FALTA. Hay mucho que debemos eliminar y mucho que debemos adquirir, si es que queremos marchar por el Camino Recto; mas el Sentimiento Equivocado del Yo no permite a muchos avanzar por la dificil Senda de la Liberación; siempre se confunde a ese Sentimiento Equivocado del Yo con el Sentimiento del Ser.

Y si no “abrimos bien los ojos”, como se dice, el Sentimiento Equivocado del Yo puede hacernos fracasar a todos en la presente existencia.

El Ser es lo que cuenta, pero está muy hondo, muy profundo… Realmente, el Ser, en sí mismo, es la MÓNADA INTERIOR. Recordemos a Leibniz y sus famosas “Mónadas”. La Mónada, en sí

misma, es lo que podríamos denominar en hebreo “MESHMAH”, es decir, Atman-Buddhi.

¡ATMAN! ¿Quién es Atman? El Íntimo, el Ser. Sobre eso nos dice algo, precisamente, “Dioses Atómicos”: “Antes de que la falsa aurora apareciera sobre la Tierra, aquellos que sobrevivieron al huracán y a la tormenta alabaron al Íntimo, y a ellos se les aparecieron los Heraldos de la Aurora”…

Meshmah, es decir, Atman-Buddhi, es la Mónada citada por un Leibniz y su “Filosofía Monádica”.

Atman, pues, es el Íntimo, BUDDHI es el Alma Espiritual, la Conciencia Superlativa del Ser; los dos, integrados, constituyen la Mónada; eso es obvio.

La Mónada, a su vez, se ha desdoblado en el Alma Humana, que es el MANAS SUPERIOR de los Orientalistas. Esa Alma Humana, en principio, es germinal completamente, pero de ella, por desdoblamiento, ha resultado la ESENCIA, que es lo único que los “animales intelectuales” tienen dentro, encarnado. Esa Esencia está enfrascada entre los diversos agregados psíquicos que en nuestro interior llevamos.

En hebreo, “Meshmah” es precisamente Atman, Atman en su parte inefable. Buddhi es “RUACH”, y Atman-Buddhi se dice “Ruach” en general.

“NEPHESH” es el Alma Humana o Alma Causal, de donde deriva precisamente la Esencia que cada cual tiene en su interior. Esa Esencia hay que despertarla, es la parte de Conciencia que tenemos dentro. Esa Esencia hay que ponerla en actividad; desgraciadamente está dormida, está metida dentro de los agregados psíquicos inhumanos que en nuestro interior cargamos, por desgracia…

Es necesario entender, que cuando uno trabaja sobre sí mismo, entra por el Camino de la REVOLUCIÓN DE LA CONCIENCIA, aspira algún día recibir sus PRINCIPIOS ANÍMICOS y ESPIRITUALES, es decir, a convertirse en Templo de la Mónada Interior; porque es obvio que una Esencia desarrollada, desenvuelta, despierta, se integra, se fusiona completamente con el Alma Humana en el Mundo Causal.

Mucho más tarde viene lo mejor: EL DESPOSORIO, la

Integración de esa Alma Humana con la Mónada; cuando eso sucede, el Maestro se ha AUTORREALIZADO totalmente.

Así pues, lo que tenemos, que es la Esencia, debe ser trabajada. Debemos empezar por desembotellarla, por desenfrascarla, es una fracción del Alma Humana en toda criatura y hay que despertarla, porque está dormida entre cada uno de los agregados psíquicos que en nuestro interior llevamos.

Esa Esencia tiene su propio Sentimiento Correcto, que es diferente, completamente diferente del Falso Sentimiento del Yo. Esa Esencia, realmente, con su Sentimiento, emana de la verdadera ALMA CAUSAL o ALMA CÓSMICA; así, el Sentimiento que la Esencia tiene, es el mismo que tiene el Alma Cósmica, es el mismo que existe en el Alma Espíritu, es el mismo que existe en el Íntimo o Atman…

Cuando uno entra por este Camino, descubre que se ha metido por la Senda de la Revolución de la Conciencia; y la Revolución de la Conciencia es tremenda, porque trae de hecho aparejada la REVOLUCIÓN INTELECTUAL y la REVOLUCIÓN FÍSICA. La Revolución de la Conciencia provoca una serie de Revoluciones Intelectuales extraordinarias y a su vez, como resultado, aparece la Revolución Física.

En la Alquimia, por ejemplo, se habla de la REINCRUDACIÓN del cuerpo físico, de la INVULNERABILIDAD y de la MUTACIÓN. Es obvio que aquél que ha conseguido el despertar total, aquél que ha logrado la Iluminación, puede alimentarse con el Árbol de la Vida, y de hecho, su cuerpo físico, si así lo quiere, puede volverse invulnerable, mutante, y eso lo consigue mediante la Reincrudación Alquimista.

Un Iluminado sabe muy bien como se logra la REINCRUDACIÓN. Así, son Tres Revoluciones en una: la de la Conciencia que trae aparejada la Revolución Intelectual y la otra, la Revolución Física.

Los grandes Adeptos de la Conciencia, esos que lograron verdaderamente el despertar, son Iluminados, muchos de ellos son inmortales. Recordemos nosotros nada menos que a SANAT KUMARÁ, el “Anciano de los Días”, el fundador del Colegio de Iniciados de la Blanca Hermandad.

Trajo su cuerpo físico a la Tierra, vino desde Venus…

Ese Gran Maestro, habiendo ya pasado más allá de toda necesidad de vivir en este mundo, se ha quedado en este mundo para ayudar a los que marchan por la Rocallosa Senda que conduce a la Liberación Final.

Sanat Kumará es alguien que puede sumergirse totalmente entre el Océano de la Gran Luz, pero ha renunciado a toda dicha para quedarse aquí con nosotros, y está con nosotros, por Amor a nosotros…

En el Camino éste que estamos recorriendo, urge entender la forma de relacionarnos correctamente con nuestros semejantes; si trabajamos sobre sí mismos, debemos también LEVANTAR LA ANTORCHA PARA ILUMINAR EL CAMINO DE OTROS, para mostrar a otros el Sendero, que eso es lo que hacen, precisamente, los Misioneros Gnósticos: Mostrar a otros la Senda de la Liberación.

En el Oriente se habla claramente de dos clases de Seres que marchan por este Camino: Los primeros los podemos denominar los SRAVAKAS y los BUDDHAS PRATYEKAS. Obviamente, ellos son ascetas, saben que el Falso Sentimiento del Yo lo conduce a uno al fracaso, lo entienden. Se han preocupado por trabajar intensivamente sobre sí mismos, han hecho sus votos, algunos de ellos hasta han diluido al Ego, pero no trabajan por los demás, no hacen nada por el prójimo.

Estos Buddhas Pratyekas y Sravakas obviamente gozan de cierta Iluminación y de cierta Felicidad, mas nunca han llegado, en realidad de verdad, a ser verdaderos Bodhisattvas en el sentido más estricto de la palabra.

Hay DOS CLASES DE BODHISATTVAS: Los que tienen al BODHICITTA en su interior y los que no lo tienen. ¿Qué se entiende por el “Bodhicitta” o “Bodhicitto”? Sencillamente, de que a base de distintas renunciaciones y de Kalpas enteros manifestándose en los mundos, y renunciando a cualquier grado de Felicidad, trabajan por la humanidad. Estos tienen los Cuerpos Existenciales en Oro puro, porque eso es el Bodhicitta: LOS CUERPOS EXISTENCIALES SUPERIORES DEL SER y la SABIDURÍA, y LA EXPERIENCIA adquirida a través de sucesivas eternidades.

El Bodhicitta de un Buddha es, propiamente, un Bodhisattva debidamente preparado que puede perfectamente realizar, con eficiencia, todos los trabajos que el Buddha Interior le ha confiado.

¿Creen ustedes acaso que el Bodhisattva que en realidad de verdad se ha desarrollado, dijéramos, en el terreno vivo del Bodhicitta, podría acaso llegar a fracasar en los trabajos que tiene que realizar? ¡Obviamente que no, porque está debidamente preparado! Se entiende por “Bodhicitto”, precisamente, todas esas Experiencias, todos esos Conocimientos adquiridos a través de las edades, los Vehículos de Oro Puro, la Sabiduría patente del Universo…

Obviamente, el Bodhisattva, provisto de tal “Bodhicitto”, se manifiesta a través de distintos Maha-Manvantaras y a la larga viene a convertirse verdaderamente en un SER OMNISCIENTE.

La Omnisciencia es algo que hay que conseguir, que hay que lograr, que en modo alguno nos viene de regalo; es el producto de distintas manifestaciones cósmicas y de incesantes renunciaciones.

El Bodhisattva que posee, pues, dentro de sí al “Bodhicitto”, es decir, todas esas sumas de Conocimientos, Experiencias y Vehículos de Oro, etc., jamás se dejaría guiar por un Falso Sentimiento del Yo.

Pero este Falso Sentimiento del Yo suele refinarse espantosamente. Hay individuos que han logrado muchos refinamientos espirituales, y sin embargo, aún son víctimas del Falso Sentimiento del Yo. Entender esto es básico en la Gran Obra, es fundamental…

Todos tenemos derecho a ASPIRAR A LA ILUMINACIÓN, pero tampoco debemos codiciar la Iluminación. Antes que codiciarla, debemos nosotros preocuparnos por la DESINTEGRACIÓN DE LOS AGREGADOS PSÍQUICOS que en nuestro interior cargamos; vigilar en forma intensiva ese Falso Sentimiento del Yo, aniquilarlo, porque puede estancarnos, puede llevarnos al autoengaño, puede hacernos pensar que vamos muy bien, puede hacernos creer que es la Voz de la Conciencia, cuando en realidad de verdad es la voz del Ego.

Quiero que entiendan ustedes, claramente, que un día…, ustedes tienen que ir fabricando dentro de sí mismos al “Bodhicitto”, es decir, elaborando esa Experiencia, elaborando ese Conocimiento que les va dando el Trabajo sobre Sí Mismos. Con tal Conocimiento, con tal

Experiencia, ustedes no fallarán.

A medida que ustedes vayan desintegrando los agregados psíquicos que les dan a ustedes el Falso Sentimiento del Yo, irán alimentándose con el PAN DE LA SABIDURÍA, con el PAN TRANSUBSTANCIAL venido de lo Alto, porque cada vez que uno desintegra un agregado psíquico, libera un porcentaje de Conciencia y adquiere de hecho una Virtud, un Conocimiento nuevo, algo extraordinario…

A propósito de VIRTUDES, he de decirles que el que no es capaz, por ejemplo, de apreciar las gemas preciosas, tampoco podría saber cuál es el valor de las Virtudes. El valor de éstas, en sí mismas, es precioso; mas no es posible adquirir Virtud alguna si antes no desintegramos el defecto antitético.

Por ejemplo, no podríamos adquirir la Virtud de la CASTIDAD si no desintegramos el defecto de la Lujuria. No podríamos adquirir la Virtud de la MANSEDUMBRE, si no eliminamos de sí mismos el defecto del Resentimiento. No podríamos adquirir la Virtud del ALTRUISMO, si no eliminamos el defecto del Egoísmo.

Lo que importa, pues, es que nosotros vayamos comprendiendo la necesidad de eliminar los defectos, sólo así irán naciendo en nosotros las gemas preciosas de las Virtudes.

En todo caso, el objetivo de esta plática, hoy, ha sido: Llamarles la atención sobre el Falso Sentimiento del Yo. Tendrán ustedes que aprender a sentir la Conciencia, a tener un Correcto Sentimiento de la Conciencia Superlativa del Ser. Esa Conciencia Superlativa emana o deviene originalmente de Atman, el Inefable, es decir, del Íntimo, del Ser…

Así, mis queridos hermanos, hasta aquí vamos dejando esta plática; si alguno de ustedes quiere preguntar algo en relación con el tema, bien puede hacerlo con la más entera libertad…

Discípulo. Venerable Maestro, ¿qué relación existe entre las sensaciones y el sentimiento? Maestro. Las SENSACIONES, sensaciones son, y las hay Positivas y Negativas. Toda Sensación, por ejemplo, es el resultado de alguna radiación o impresión externa. Por ejemplo: Viene a nosotros una sensación de dolor, debido a que alguien nos lo produjo, ya sea con la palabra o sencillamente nos

dimos un “trancazo”; entonces tenemos una sensación de dolor. Y una sensación de alegría: Cuando alguien nos trata bien, o cuando olemos un perfume delicioso.

En todo caso las sensaciones son sensaciones, pero el SENTIMIENTO se lleva en el corazón, es diferente, va en el Centro Emocional; y nunca se debe confundir el Sentimiento Auténtico del Ser, de Atman, de la Mónada, de la Esencia, etc. (del Ser en general), con el Sentimiento del Yo.

Cada Yo tiene su forma de sentimiento, y por lo común, esos Sentimientos del Yo nos llevan al fracaso. ¿Alguna otra pregunta? ¡Todos pueden preguntar, que ninguno quede con dudas!… Tiene la palabra, hermano…

D. Venerable Maestro, en cada edad o etapa del individuo ¿se manifiestan determinados Yoes característicos?

M. Ciertamente que sí, de acuerdo a la Ley de Recurrencia. Porque si en la pasada existencia a los 30 años tuvimos una “bronca” en la cantina, el Yo de aquella riña permanece en el fondo de nosotros mismos, aguardando el instante de los 30 años para volver a salir otra vez. Cuando llegue esa edad, saldrá entonces, irá a buscar una cantina con el propósito de encontrarse con el sujeto aquél con quien riñó. Lo mismo hará aquél, y al fin se encontrarán ambos en la cantina y volverán a reñir, ésa es la Ley de Recurrencia.

Y si a la edad de 25 años tuvimos una aventura amorosa, pues, también a esa misma edad el Yo, pues, que estaba allí aguardando en el fondo, saldrá a la superficie, controlará el intelecto, controlará el corazón e irá a buscar a la amada de sus ensueños. Ella hará lo mismo y ambos se reencontrarán para repetir la aventura. Así que EL ROBOT

HUMANO ESTÁ PROGRAMADO POR LA LEY DE

RECURRENCIA… ¿Alguna otra pregunta?…

En todo caso, el Ser, el verdadero Ser, no se expresa en el “animal intelectual”, vive normalmente en la Vía Láctea, se mueve en la Vía Láctea. Lo que actúa en este mundo es el robot programado por la Ley de Recurrencia.

Hay necesidad de desintegrar el Ego y despertar la Conciencia, para que la Mónada, AtmanBuddhi, el RUACH-ELOHIM que según Moisés “labraba las aguas en el principio del Mundo”, el REYSOL,

vuelva naturalmente a expresarse dentro de nosotros, venga a la manifestación, ingrese en nuestra humana persona. Sólo Él puede hacer. Las gentes creen que hacen y no hacen nada. Actúan de acuerdo con la Ley de Recurrencia, son máquinas programadas, y eso es todo.

D. Venerable Maestro, a propósito de lo que dice usted de la Ley de Recurrencia, leí en un periódico (en el editorial), que hace…, en 1385 sucedió la Batalla de Tlatelolco (el Señor de Tlatelolco con el Señor de Azcapotlán). Y la misma batalla que sucedió 1958, fue la que sucedió en aquél año…

M. ¡Pues, claro, así es! Y SIEMPRE SE REPITE TODO de acuerdo con la Ley de Recurrencia, eso es verdad. La Segunda Guerra Mundial no fue sino la repetición de la Primera, y la Tercera no será sino la repetición de la Segunda. ¿Alguna otra pregunta?…

D. Venerable, ¿puede darse, digamos, el sentimiento de creer que uno ha eliminado un defecto (el individuo ha eliminado un defecto), siendo que este se encuentre en un receso por la edad, o por etapas…viviendo en sí?

M. Sí, puede creerse que se ha eliminado tal o cual defecto psicológico, pero SI EL SENTIMIENTO DE ESE YO CONTINÚA EN NOSOTROS, SIGNIFICA QUE NO HA SIDO ELIMINADO. De manera que ésa es una forma en que este conocimiento nos permite a nosotros saber si hemos eliminado tal o cuál Yo. Es un patrón de medidas que nos permite descubrir si hemos o no hemos eliminado tal o cuál agregado psíquico.

D. Maestro, ¿cómo podemos explicarnos el caso de que el Adonai tenga karma? En ese caso…

M. Bueno, ADONAI, el Hijo de la Luz y de la Alegría, QUE YO SEPA, NO TIENE KARMA. Si se demoró en haber eliminado algún elemento indeseable, pues, eso ya pasó…

D. Tengo entendido que su karma eran los recuerdos del Alma…

M. Bueno, pero ESO ES UNA CONJETURA; tenemos que marchar sobre los hechos. Yo no sé que Adonai tenga Karma, por lo menos no he sido informado sobre eso; ésa es la cruda realidad.

Tengo entendido que no tiene karma. Ahora tiene cuerpo físico y vive en Europa; es un Adepto maravilloso, pertenece al Círculo

Consciente de la Humanidad Solar que opera sobre los Centros Superiores del Ser; vive y pasa como un desconocido en Europa, en Francia… ¿Hay alguna otra pregunta?… A ver, A…

D. Maestro, en mi pregunta hay varias interrogaciones. A parte de Sanat Kumará, ¿hay otros Kumarás? Porque también he podido comprender, que todo Maestro que tenga algo básico, a IodHeve (el Padre-Madre), ¿se acerca al Kumará?

M. POR “KUMARÁ” SE ENTIENDE TODO INDIVIDUO

RESURRECTO; cualquier X-X fulano, con tal de que resucite, es un Kumará. Obviamente, los Kumarás, pues, lo mismo que los PITRIS, son los que ayudaron, pues, a crear, dijéramos, o a dar vida a la forma física o humana que tenemos.

Me parecen más interesantes todavía que los Kumarás, los AGNISHVATTAS, que son DIOSES SOLARES, son bastante interesantes…

Por cierto, que los Dioses Solares que gobernaron, por ejemplo, a la Tierra, a la humanidad de la Primera Raza, volvieron al Sol. Habían venido del Sol y regresaron al Sol, y EN LA FUTURA

SEXTA GRAN RAZA RAÍZ VOLVEREMOS A TENER LA VISITA

DE LOS DIOSES SOLARES. Vendrán del Sol, y vivirán entre la humanidad y establecerán la Sexta Raza Raíz sobre la faz de la Tierra.

Gobernarán a los pueblos, naciones y lenguas, son Gobernantes…

Entre las Doce Constelaciones del Zodíaco, obviamente la más importante es la de LEO. El Sol tiene en Leo su trono. Los Dioses Solares vienen periódicamente a la Tierra, cada vez que se inicia una nueva Raza…

Pero bueno, no nos apartemos tanto ahí de la cuestión que hemos planteado. Debemos llevar en mente la necesidad de estudiarnos un poco más a sí mismos, de poner atención en esta cuestión del SENTIMIENTO DEL YO. Y hasta aquí mis palabras…

Samael Aun Weor

LA BÚSQUEDA DE NUESTRA PROPIA REALIDAD

Vamos a platicar un poco, esta noche, sobre los asuntos que más nos interesan y por los cuales nosotros nos hallamos aquí.

Hermanos, ciertamente, lo fundamental en la vida es llegar a tener realidad. En nombre de la verdad he de decir que todavía el “humanoide” es algo no logrado. Si observamos las especies inferiores que habitan sobre la faz de la Tierra (los animales unicerebrados y bicerebrados), podemos evidenciar, por sí mismos, que nacen completos. Un caballo, es completo; una vaca, da la leche y nace completa, pero nosotros nacemos incompletos.

Nuestro cuerpo se forma dentro del vientre materno, allí se gesta y luego nace, crece, se desarrolla; la energía creadora lo hace surgir a la existencia. En su proceso de desarrollo, dentro del vientre materno, vemos cómo se van formando los diversos órganos, pero al nacer todavía no está completo; ni siquiera la fontanela frontal del recién nacido se encuentra cerrada. Eso que las gentes llaman aquí “la mollera” o “la mollerita” del recién nacido, está sin cerrar. Si añadimos, a eso, su condición en que se encuentra, veremos que no es completo.

Ciertamente y en nombre de la verdad (y así lo reconocen los profesores de la Universidad de Medicina), el “animal intelectual” (dicen) es un “mamífero racional”. Y es verdad, no está completo.

El germen que se desarrolló entre el vientre materno, por el hecho de haber nacido, no quiere decir que ya se ha completado la criatura. El desarrollo de la criatura prosigue (en su sentido ordinario, como “humanoide”) hasta los 21 años. Ahora comprenderán por qué es peligroso, realmente, que un adolescente tenga relación sexual: el adolescente no ha completado su desarrollo, y no lo completa sino hasta los 21 años.

La energía creadora que lo hizo surgir a la existencia, esa energía que provocó la concepción del feto dentro del claustro materno, que lo trajo a la vida, esa misma energía tiene que desarrollarlo; pero sólo a los 21 años el adolescente ha llegado a su completo desarrollo como “humanoide”.

Pero, eso no quiere decir que, realmente, por tal motivo su

desarrollo total esté ya completo. No.

Como “humanoide” se ha desarrollado, mas no como hombre; el hombre debe ser hecho, debe ser creado. Nosotros somos “humanoides”, pero no Hombres; el Hombre debe formarse dentro del “humanoide”, como la mariposa dentro de la crisálida (en los tiempos antiguos, todo esto se entendía, todo esto se sabía)…

Hay algo muy bello que tenemos en nuestro interior (me refiero a la Conciencia, me refiero a la Esencia, a eso que se llama Alma). Originalmente la Esencia o el Alma, o como ustedes quieran denominarla, vino de la Vía Láctea, hace muchos años, millones de años. La Esencia de cada uno de los aquí presentes, vino de la Vía Láctea, y en la Vía Láctea resonará con la armonía del Universo…

Posteriormente, pasó al disco solar, y prosiguiendo por entre los planetas del Sistema, llegó aquí al mundo, se desarrolló en el mineral, continuó en el vegetal, prosiguió en el animal y al fin se incorporó en un organismo humano o de “humanoide”. Pero la Esencia, desafortunadamente, debido a nuestros errores, quedó envuelta en una serie de “elementos indeseables”.

La Esencia es la Conciencia, y está envuelta o embotellada entre un cúmulo de “elementos indeseables”. Es necesario quebrantar tales “elementos”, para que la Esencia quede despierta. Una Esencia despierta, una Conciencia despierta, tiene acceso a los Mundos Superiores de Eternidad; una Conciencia despierta puede ver, tocar o palpar las grandes realidades del Mundo del Espíritu Puro; una Conciencia despierta puede dirigir todas las circunstancias adversas de la vida; una Conciencia despierta no es víctima jamás de las circunstancias: puede dirigirlas a voluntad, puede originar nuevas circunstancias. Pero, para que la Conciencia despierte, los “elementos indeseables” que llevamos en nuestro interior deben ser destruidos. Esos “elementos” son: la ira, la codicia, la lujuria, la envidia, el orgullo, la pereza, la gula, etc. Es necesario eliminar tales “elementos” y (en vez de eso) crear algo diferente.

Esos “elementos indeseables” que llevamos en nuestro interior, son una creación falsa, una falsa creación y debe ser destruida.

Cada uno de nosotros carga (en su interior) una falsa creación. Necesitamos hacer una creación nueva dentro de nosotros mismos, y

esto solamente es posible destruyendo nuestros defectos psicológicos, acabando con todos esos errores que llevamos en lo más profundo de nosotros mismos (acabar esos errores, acabar esos defectos, crear algo nuevo en nosotros).

¡Es posible crear algo nuevo, es posible crear los Cuerpos Existenciales Superiores del Ser! Si cada “humanoide” aprovechara esa energía creadora que lo trajo a la existencia (esa energía mediante la cual pudo llegar a tener un cuerpo de carne y hueso), si llegara a la edad de los 21 años y en vez de despilfarrar esa energía la aprovechara para crear sus Cuerpos Existenciales Superiores del Ser, la Esencia quedaría vestida con esos Cuerpos, esa sería una creación nueva (más vale hacer una creación nueva, que continuar con esa creación vieja que tenemos).

La creación vieja que llevamos en nuestro interior (repito) está constituida por los “agregados psíquicos” y esos “agregados” son nuestros defectos.

Tenemos innumerables defectos. Realmente, aunque poseyéramos mil lenguas para hablar y paladar de acero, no acabaríamos de enumerarlos a todos cabalmente. Eliminar tales defectos, tales “agregados”, es lo indicado. Y en vez de esos “agregados” (que parecen un verdadero enjambre de demonios en nuestra psiquis, en nuestro interior), crear, repito, los Cuerpos Existenciales Superiores del Ser. Éstos se crean con la misma fuerza con la que nuestro cuerpo físico fue creado, con la misma fuerza con la que se desarrolló entre el vientre materno, con la misma fuerza que lo hizo crecer desde niño, hasta la edad de los 21 años. Tal fuerza se llama “sexual”, es la energía del sexo.

Así, pues, en las tiempos antiguos las gentes eran más sabias. En la Lemuria se vivía de 12 a 15 siglos. Había, en aquella época, tiempo suficiente para que la Esencia pudiera vestirse con los Cuerpos Existenciales Superiores del Ser. Los lemures, después de la edad de los 21 años, en vez de despilfarrar la energía creadora, la transmutaban; con esa energía creaban los Cuerpos Existenciales Superiores del Ser. Y si demoraban en casarse muchos siglos, no importaba, porque vivían de 12 a 15 siglos. De manera que, siempre, a la larga, podían darse el lujo de fabricar, mediante esa fuerza sexual,

los Cuerpos Existenciales Superiores del Ser.

Hoy en día, la vida es bien breve. A los 21 años comienza propiamente la juventud; antes de los 21 años, está la adolescencia y la primera y la segunda infancia. Desgraciadamente, los adolescentes ya gastan la energía, sin haber terminado (ni siguiera) su desarrollo como “humanoides”. Si los adolescentes, en vez de despilfarrar esa energía, la ahorraran y al llegar a los 21 años la aprovecharan inteligentemente para crear los Cuerpos Existenciales Superiores del Ser, tendríamos una cosecha de Maestros. Desgraciadamente, al llegar a la adolescencia, a la juventud, viene el despilfarro de la energía creadora, vienen los abusos sexuales, etc.

Hoy en día estamos “de afán”, ya no se vive de doce a quince siglos. Hoy en día, hay que crear los Cuerpos Existenciales Superiores del Ser antes de que llegue la vejez, porque si llegamos a viejos y no hemos creado esos Cuerpos, tendremos que desencarnar habiendo perdido el tiempo; nos encontraremos en el Mundo Astral, entonces, convertidos en algo que no tiene ningún valor, puesto que, ¿qué es la muerte? La muerte es una resta de quebrados. Cuando llega la hora de la muerte, ¿qué es lo que continúa en el “más allá”? Los “Valores”. Ustedes saben que si hacemos una resta de quebrados, eso es lo que queda: los “Valores”. Y la muerte es una resta de quebrados y lo que continúa son los “Valores”.

Pero, ¿qué “Valores” son ésos? “Valores positivos” y “Valores negativos”: los Yoes del bien y los Yoes del mal (los Yoes de nuestros defectos; todos ésos son Yoes).

¿Qué es el Ego, pues? Una suma de Yoes. Y esos Yoes, ¿qué son? “Elementos indeseables”, subjetivos… No todos los Yoes son malos; los hay buenos, pero que no saben hacer el bien (hacen el bien cuando no se debe hacer; los Yoes del bien, no saben hacer el bien). Ustedes saben, por ejemplo, que el agua dentro del lavamanos, es útil; ustedes saben muy bien que el fuego, en la cocina, es bueno. Pero si el agua, por ejemplo, se sale del lavamanos e inunda la casa, será mala. Si el fuego se sale de la cocina y quema las cortinas de la sala, será malo. Así, “bueno” es lo que está en su lugar; “malo”, lo que está fuera de lugar.

Los Yoes buenos que tenemos dentro, no saben hacer el bien,

hacen el bien cuando no se debe hacer. No lo saben hacer, y si lo hacen, lo hacen mal. Por eso es que es necesario acabar con los Yoes del bien y acabar con los Yoes del mal, empuñar la espada de la Justicia Cósmica, pasar más allá del bien y del mal. Eliminar (digo) la creación equivocada que todos llevamos dentro, hacer una creación nueva. Eso es IM-POR-TAN-TÍ-SI-MO…

¿Cómo haremos esa creación nueva? Pues, sencillamente, TRANSMUTANDO LA ENERGÍA CREADORA. En vez de andar en lascivias, en fornicaciones, aprovechar esa energía que puso nuestro cuerpo en la existencia, esa energía maravillosa que nos hizo crecer; utilizarla sabiamente, para crear los Cuerpos Existenciales Superiores del Ser.

Si no hiciéramos el trabajo, si no acabáramos con esa creación equivocada que tenemos dentro (la de los Yoes), pues; eso es lo único que continuará allá, en la Eternidad: ese montón de diablos. Pero si nosotros creamos los Cuerpos Existenciales Superiores del Ser y eliminamos nuestros defectos psicológicos, recibiremos los principios anímicos y espirituales y nos convertiremos en Hombres de verdad, en Hombres reales.

Con la energía sexual, se pueden hacer maravillas. Si transmutamos la energía sexual, con ella podemos crear el Cuerpo Astral. Uno sabe que tiene un Cuerpo Astral cuando puede usarlo, cuando puede viajar con él. Uno sabe que tiene un Cuerpo Astral cuando puede usarlo, como las manos o como los pies. Ese Cuerpo Astral está sometido a 24 leyes, es un organismo maravilloso.

Raras son las personas que nacen con un Cuerpo Astral; no es un implemento necesario para la vida, pero uno puede crearlo, puede fabricarlo. Quien se dé ese lujo, después de muerto se encontrará con que tiene una verdadera PERSONALIDAD ASTRAL, se encontrará con que continúa vivo en esa Región de los Muertos…

También puede uno darse el lujo de crear el Cuerpo Mental. Las gentes comunes y corrientes no tienen Cuerpo Mental. Como quiera que, realmente, cada defecto psicológico está personificado por un Yo, tenemos muchos Yoes en nuestro interior, y no uno sólo, y cada uno de los Yoes que tenemos, tiene su propia mente para pensar; de manera que nosotros tenemos muchas mentes.

Quienes hablen, quienes digan que tenemos una sola mente, están equivocados. Necesitamos crear una mente individual, y eso es posible transmutando la energía sexual y eliminando, en nuestro entendimiento, la multitud de Yoes que tenemos. Uno sabe que posee el CUERPO DE LA RAZÓN OBJETIVA o de la MENTE INDIVIDUAL, cuando verdaderamente aprende a pensar de acuerdo con los datos de la Conciencia.

El Cuerpo Mental es el Cuerpo de la Razón Objetiva. Hay dos tipos de Razón, mis queridos hermanos. La primera es la RAZÓN SUBJETIVA. Ella se fundamenta en las percepciones sensoriales externas; con los datos de los sentidos, elabora sus conceptos de contenido y así funciona: no puede saber nada de LO REAL, de la VERDAD, del SER, de DIOS, porque sus procesos razonativos se basan en los datos de los cinco sentidos y nada más. Por eso Don Emmanuel Kant, el gran filósofo de Königsberg, en su “Crítica de la Razón Pura” demostró que la Razón Subjetiva (la Razón ésta, común y corriente, que poseemos todos), nunca pude saber nada de la VERDAD, de LO REAL.

Pero hay otra Razón que bien vale la pena desarrollar en nosotros (me refiero, en forma clara, a la Razón Objetiva). La Razón Objetiva se tiene cuando se tiene un Cuerpo Mental, individual, y ese Cuerpo Mental hay que fabricarlo y se fabrica con la energía sexual, mediante la transmutación de la energía creadora.

Quien posea ese Cuerpo Mental, tendrá Razón Objetiva. La Razón Objetiva se fundamenta en los datos de la Conciencia, funciona con los datos que aporta la Conciencia. Hombres de Razón Objetiva, son los sabios verdaderos, los iluminados. Uno sabe que posee un Cuerpo Mental, individual, cuando es capaz de recibir la Sabiduría Divina directamente, cuando es capaz de pensar sin necesidad de los informes de los cinco sentidos.

Y hablando de la Voluntad, ¿qué diremos? Las gentes comunes y corrientes no tienen una Voluntad definida. Como quiera que tenemos dentro una creación equivocada, defectos personificados por tales y cuales Yoes, obviamente cada uno de esos Yoes, cada uno de esos Demonios Pensantes que llevamos en nuestro interior, posee su Voluntad propia. Así, pues, tenemos muchas Voluntades, no una sola

Voluntad. Necesitamos crear el CUERPO DE LA VOLUNTAD CONSCIENTE, para poder dirigir nuestros actos. Quien se dé el lujo de crear el Cuerpo de la Voluntad Consciente, podrá originar nuevas circunstancias, no será víctima de las circunstancias. Nosotros necesitamos crear ese Cuerpo (el CUERPO CAUSAL, como se le llama también). Quien se dé el lujo de crearlo, obviamente se convierte en un Maestro.

Un hombre con los Cuerpos Físico, Astral, Mental y Causal, es un Hombre ya desarrollado.

Los animales nacen completos, pero el “humanoide” nace incompleto: necesita desarrollarse, completarse, mediante trabajos conscientes y padecimientos voluntarios; necesita transmutar la energía creadora, para crear los Cuerpos Astral, Mental y Causal, y recibir los principios anímicos y espirituales (así se convierte en Hombre): necesita eliminar la creación equivocada que lleva dentro, constituida por el Yo pluralizado (multitud de demonios, personificando errores y que todo ser humano lleva en su interior).

Así, pues, hay que desarrollar al Hombre dentro de nosotros mismos; hay que CREAR AL HOMBRE, necesitamos de la DISPONIBILIDAD AL HOMBRE (crearlo es indispensable)…

El Cuerpo Astral tiene sus leyes: está gobernado por 24 leyes. El Cuerpo Mental también es un organismo maravilloso, dirigido por 12 leyes, y el Causal está gobernado por 6 leyes. El Cuerpo Astral tiene su anatomía, su fisiología, su biología. Existe un procedimiento secreto que permite, al Adepto que desencarna, continuar viviendo aquí (en el mundo físico) con el Cuerpo Astral. Se puede materializar tal Cuerpo y vivir físicamente; convivir físicamente con las gentes, durante un año después de muerto. Es un organismo completo, debe alimentarse también, y se alimenta cuando nosotros aprendemos a transformar las impresiones diversas de la vida, cuando aprendemos a transformarlas mediante una clave, muy sencilla, que consiste en

APRENDER A RECIBIR CON AGRADO LAS

MANIFESTACIONES DESAGRADABLES DE NUESTROS

SEMEJANTES. Quien haga eso, con tales impresiones transformadas, podrá alimentar al Cuerpo Astral, para que se desarrolle plenamente.

Yo quiero que ustedes tengan un Cuerpo Astral y que puedan

funcionar en todos los ámbitos del Universo; que puedan, con ese Cuerpo, viajar a cualquier lugar de la Tierra; que puedan asistir, con ese Cuerpo, a la Gran Logia Blanca. Yo quiero que ustedes tengan un Cuerpo Mental, para que ustedes aprendan a recibir el conocimiento de su propio Ser en forma directa, para que no dependan más de los cinco sentidos, para que puedan experimentar la Verdad. Yo quiero que ustedes tengan un Cuerpo de la Voluntad Consciente, para que no sean víctimas de las circunstancias, para que puedan originar nuevas circunstancias.

Hay necesidad de hacer una creación nueva dentro de nosotros mismos, es indispensable crear al Hombre dentro de sí mismos, pero también se hace indispensable eliminar la creación equivocada que llevamos en nuestro interior: la ira, la codicia, la lujuria, la envidia, el orgullo, la pereza, la gula… Todos esos defectos están personificados por demonios vivientes. En el Egipto antiguo, a tales demonios se les denominaban DEMONIOS ROJOS DE SETH. Así, pues, debemos acabar con esos DEMONIOS ROJOS para libertar el Alma, para libertar la Conciencia, y en vez de esa creación equivocada, fabricar los Cuerpos Existenciales Superiores del Ser.

Hay que hacer la Gran Obra, pero hacerla con amor. Y después de recibir este conocimiento, hay que compartirlo con nuestros semejantes, llevar la enseñanza a todos los rincones del mundo, fundar (por dondequiera) grupos de gentes que estén, en verdad, dispuestas a estudiar todo el cuerpo de doctrina.

Es necesario que ustedes comprendan que el Sol está haciendo un gran ensayo; el Sol quiere crear Hombres. Durante la época de Abraham, hubo bastante creaciones de Hombres; en los primeros ocho siglos del cristianismo, también hubo bastantes Hombres que fueron creados; en la Edad Media, unos cuantos fueron creados, pero en esta época las creaciones han sido muy pobres.

El Sol está haciendo un ensayo, pero como quiera que las creaciones han sido muy pocas, va a destruir esta Raza y la va a destruir dentro de poco, con un gran cataclismo. Es bueno que ustedes sepan que una Raza no dura más que lo que dura un año sideral. Así como la Tierra tiene su año, que consiste en la vuelta de la Tierra alrededor del Sol en 365 días y algunas fracciones, con minutos y

segundos; así también existe un año sideral. Y es que nuestro Sistema Solar, junto con nuestra Tierra, viaja alrededor del Cinturón Zodiacal (ese viaje equivale a unos 25968 años, ese el tiempo que dura una Raza). Nuestra Raza empezó después del Diluvio Universal, entonces se inició un viaje que comenzó en el Signo del Aguador, pero el viaje está concluyendo porque el Sistema Solar regresó, otra vez, al Signo del Aguador. Durante el trayecto, los Polos de la Tierra se van desviando, y ya sabemos que, en estos momentos, el Polo Geográfico no coincide con el Polo Magnético.

En estos instantes, si un avión viaja hacia el Polo, dirigido por la aguja magnética, al descender sobre lo que se considera exactamente el Polo, nos hallaremos con que ya no está el Polo en ese lugar, porque ya no coincide el Polo Magnético con el Polo Geográfico: los Polos se están desviando hacia el Ecuador. A ello se deben los cambios en los climas, las alteraciones en la primavera, las alteraciones en el verano, etc., y pronto los ejes de la Tierra se habrán revolucionado.

Añádase, a ese acontecimiento insólito, la venida de Hercólubus, un gigantesco monstruo que viene a devorarse la Tierra. Está ya a la vista de todos los telescopios del mundo, forma parte de un Sistema Solar muy lejano, que se llama SISTEMA DE TYLO.

Hercólubus es seis veces más grande que Júpiter y pasará por un ángulo del Sistema Solar.

Cuando esto sea, se precipitará la revolución de los ejes de la Tierra, y el fuego de los volcanes, atraído por la fuerza de gravedad de Hercólubus, incendiará al mundo; y el agua completará la tragedia, los mares cambiarán de lechos, y estas tierras sobre las cuales nosotros estamos viviendo, quedarán en el fondo de los mares.

El viaje está concluyendo; solamente faltan unos pocos grados, verdaderamente, para que el viaje llegue a su final. Y es bueno que ustedes entiendan eso, que el viaje está concluyendo y que una Raza no dura más que lo que dura el año sideral.

Ahora bien, así como la Tierra tiene sus cuatro estaciones (primavera, verano, otoño e invierno), así también el año sideral tiene cuatro estaciones: primavera, la Edad de Oro; verano, la Edad de Plata; otoño, la Edad de Cobre; invierno, la Edad de Hierro. En estos

instantes, estamos en la Edad de Hierro, en el invierno; la humanidad ha llegado al colmo de la perversidad y las creaciones humanas son pocas, han sido pocos los éxitos en el tubo de ensayos de la Naturaleza; la gente ha perdido todo interés por la INTELIGENCIA SOLAR, y cuando la gente pierde todo interés por la Inteligencia Solar, el Sol también pierde interés por la gente y se da el lujo de crear una nueva Raza, para el experimento en el laboratorio de la Naturaleza.

El Sol quiere crear Hombres, pero no es posible hacer esa creación si nosotros no cooperamos con el Sol. Dentro de nosotros están los gérmenes de los Cuerpos Astral, Mental y Causal, que si se desarrollan, nos convertimos en Hombres. Pero, es necesario que se desarrollen; no pueden desarrollarse si nosotros no cooperamos con el Sol. Necesitamos cooperar con el Sol, mis estimables hermanos, si es que queremos el desarrollo de los Cuerpos Existenciales Superiores del Ser.

Es necesario entender la necesidad de cooperar; pero voy a concretar, en forma práctica, lo que estoy diciendo. ¿Qué son los Yoes? Entidades psicológicas que viven en el fondo de nosotros mismos. Los hay buenos, los hay malos; los hay útiles, los hay inútiles, pero son SUBJETIVOS e INHUMANOS; nuestra Conciencia está embotellada entre esos Yoes. Necesitamos pulverizarlos, reducirlos a cenizas, y eso es posible si nosotros nos encontramos siempre en estado de ALERTAPERCEPCIÓN, ALERTA-NOVEDAD.

Es en el terreno de la vida práctica donde debemos autodescubrirnos, porque en relación con aquéllos que nos rodean, los defectos que llevamos escondidos afloran y si estamos alertas, los vemos. Defecto descubierto, es un Yo descubierto, un Yo que tiene mente para pensar, que tiene Voluntad, que tiene deseos (es una ENTIDAD VIVIENTE, que vive en nosotros; diabólica). Si nosotros nos proponemos destruirla, la destruimos. Lo primero que interesa es DESCUBRIR, para luego DESINTEGRAR.

OBSERVACIÓN, es indispensable: OBSERVAR nuestros propios defectos psicológicos y después ENJUICIARLOS y por último DESINTEGRARLOS. A los espías, en la guerra, primero se les observa, segundo se les enjuicia y tercero se les fusila (así tenemos

que hacer con los Yoes). Si un pensamiento de ira nos asalta, es un Yo que debemos primero observar, luego enjuiciar y tercero desintegrar. Y no es posible desintegrar, ningún defecto psicológico, con la mente. La mente, por sí sola, puede rotular a cualquier defecto con cualquier nombre que quiera, pasarlo de un nivel a otro, esconderlo de sí misma y de los demás, pero no acabarlo, no aniquilarlo. Se necesita de un poder que sea superior a la mente. Afortunadamente, ese poder existe. Quiero referirme, en forma enfática, al poder del Kundalini. Mediante la Divina Madre Kundalini, podemos nosotros pulverizar cualquier defecto. Kundalini es Tonantzin, Kundalini es Isis, Kundalini es RamIo; Kundalini es, también, Diana Cazadora, y es también Adonia, y es Insoberta, y es Rea, y es Cibeles, y es María; una parte de nuestro propio Ser, pero derivado. Si apelamos a ella, a esa parte de nuestro propio Ser y le suplicamos de corazón que desintegre el Yo que nosotros hayamos entendido, que hayamos comprendido, ella así lo hará; lo pulverizará, lo desintegrará. Y al fin, con ese procedimiento, podremos ir desintegrando, acabando con todos los Yoes que tenemos en nuestro interior, y un día, la Esencia estará libre…

Así, pues, eliminar esa creación equivocada es necesario, para hacer dentro de nosotros una creación nueva: crear los CUERPOS DE ORO para el CRISTO ÍNTIMO, levantar el TEMPLO DEL SEÑOR dentro de nosotros mismos (es un Templo de oro puro); y ese Templo estará formado por los Cuerpos Existenciales Superiores del Ser, y esos Cuerpos se formarán transmutando la energía creadora.

Todo eso se lo enseñaremos en nuestras obras (todo el Tantrismo). Les enseñaremos cómo transmutar esa poderosa energía, para poder crear los Cuerpos Existenciales Superiores del Ser.

En mis libros, he escrito lo que es esa Ciencia. Existe “El Matrimonio Perfecto”, existe “El Misterio del Áureo Florecer”, existe “La Doctrina Secreta de Anáhuac”. En esos libros se encuentra la clave para transmutar la energía creadora y crear (mediante ella) los Cuerpos Existenciales Superiores del Ser y convertirnos en Hombres.

Así, pues, eliminar lo inhumano, es necesario, y crear dentro de nosotros lo humano, es inaplazable, impostergable. Sacrificio por la Humanidad es el Tercer Factor. Claro, si amamos de verdad a los seres humanos, levantaremos la antorcha bien en el alto, para mostrar el

camino a otros…

Hoy en día, así como estamos, no somos sino (sencillamente) “humanoides” (desgraciadamente).

Ha llegado la hora de crear al Hombre, de que surja el Hombre, de que aparezca el Hombre.

Las gentes se siguen creyendo Hombres, pero el Hombre es el rey de la creación. ¿Cuál puede gobernarse a sí mismo? Y si no somos capaces de gobernarnos a sí mismos, ¿cómo podríamos gobernar el Universo? Y si el Hombre es el rey del Universo, ¿entonces no resultaría acaso contradictorio decir que todos los que poblamos la Tierra somos Hombres? Si eso fuera cierto, seríamos todos reyes de la creación, amos del Universo, y hasta ahora no somos ni siquiera amos de sí mismos; somos víctimas de las circunstancias, víctimas de nuestros propios errores.

Hay necesidad de destruir esa creación equivocada que llevamos en nuestro interior y hacer una creación nueva. Bello es poseer un Cuerpo Astral, para explorar todos los rincones del Universo; bello es poseer una mente que pueda funcionar con los datos exclusivos de la Conciencia; bello es poseer un Cuerpo de la Voluntad, una Voluntad Individual que le permita a uno gobernar todas las circunstancias, hacerse amo (pero de verdad), amo del Universo.

Hasta aquí mi plática de esta noche. Pero estoy dispuesto, naturalmente, a responder preguntas.

Todos, cada cual puede preguntar, en relación con el tema, lo que bien quiera…

  • Estudiante. Quiero preguntarle, Maestro, lo siguiente: ¿un hombre de setenta u ochenta años puede crear sus Cuerpos Solares?

  • Maestro. Bueno, ya a esas horas de la vida, la cosa está grave; pero sí puede darse el lujo de luchar mucho por la desintegración del Ego, del Yo, del Mí mismo. Y si empieza a trabajar sobre sí mismo, desintegrando todos los errores que lleva en su interior, en una nueva existencia continuará su trabajo; podrá darse el lujo de crear los Cuerpos Existenciales Superiores del Ser. Pero, ante todo, es necesario que ande en este conocimiento. No basta estudiar la Gnosis, es necesario que la Gnosis llegue a la Conciencia, al Ser; porque si la

Gnosis se queda en la Personalidad (nada más), si se queda únicamente en lo exterior, en el intelecto y no pasa a la Conciencia, entonces (en la nueva existencia) no se logrará ningún acuerdo de sus anhelos, de sus deseos de Autorrealización.

Pero si uno ama la Gnosis, esa Gnosis entra en la Conciencia, y en una nueva existencia, pues, trabajará de verdad por su Autorrealización… ¿Algún otro hermano quiere preguntar?

  • Estudiante. En este camino de la Gnosis, ¿es necesario llegar a derramar hasta la propia sangre?

  • Maestro. Pues claro. Nosotros no debemos dudar en derramar nuestra sangre en nombre de nuestro Señor El Cristo (porque hay necesidad de destruir los Yoes; se refiere a matar los Yoes, a quebrantarlos, a reducirlos a cenizas). No olvide usted que dentro de cada persona hay muchas personas, que cada Yo es una persona, que cada Yo tiene mente para pensar, Voluntad para hacer; que son muchas las personas que entran y salen dentro de nuestro cuerpo, y que nos manejan a nosotros, sencillamente, como simples marionetas nada más. Somos robots, controlados por esas tantas personas que viven en nuestro interior. ¡Hay que destruirlas! ¿Algún otro quiere preguntar? A ver, hermana…

  • Estudiante. Hay un hermano que entró en la Gnosis y ya se quiere salir. ¿Por qué este hermano, que tiene tan poco tiempo, ya se quiere salir de las enseñanzas?

  • Maestro. Porque está degenerado. Empezando, porque ya ni usa todo su cerebro para pensar. Observen ustedes que, si en medio de una gran “pachanga”, ponemos una Sinfonía de Beethoven, no quedaría nadie de los invitados, ¿verdad? Ya a nadie le gusta la música de los grandes maestros.

Para que la humanidad llegara a apreciar esa música, habría que empezar por regenerar el cerebro.

La Raza está degenerada. En tiempos de la Lemuria se podía vivir de 12 a 15 siglos, porque el ser humano estaba gobernado por otra Ley, por otro Principio, que era el Principio que gobierna la vida de los hombres: el PRINCIPIO FULASNITANIANO. Pero cuando la humanidad se degeneró, porque se desarrolló el Ego, se desarrollaron las pasiones, se desarrollaron los vicios, entonces ya el “animal

intelectual” quedó gobernado por la Ley que gobierna a los animales, que es el PRINCIPIO ITÓKLANOS. Total que, hoy ya no estamos gobernados por el Principio Fulasnitaniano, que es el de los hombres; hoy estamos gobernados por el mismo Principio que gobierna a los caballos y a los burros, que es el Principio Itóklanos.

Uno se muere muy pronto, ya la vida casi no dura. En la Atlántida (por ejemplo) se vivía no tanto como 12 o 15 siglos, pero sí por lo menos la mitad. En Egipto, ya la humanidad se había degenerado tanto, que no alcanzaba a vivir sino 140 años. En la Edad Media se podía pasar de los 100 años (110, 120); ahora, por estos tiempos, la gente se está muriendo entre los 50 y 65 años. De manera que, la gente ya casi no vive, ya casi no hay tiempo para fabricar los Cuerpos Existenciales Superiores del Ser; se mueren sin haber fabricado esos Cuerpos y se continúa en el Mundo Astral, convertido uno en un montón de diablos, sin individualidad, sin nada. No tenemos una verdadera realidad; necesitamos crear esos Cuerpos y acabar con nuestros defectos para hacernos Hombres, pero Hombres de verdad. Y esto que estoy diciendo, puede ser comprobado. Si ustedes aprenden a salir en del cuerpo físico a voluntad, podrán ver en el Astral a los desencarnados.

Es muy fácil salir del cuerpo físico; no hay sino que acostarse con la cabeza hacia el Norte, relajar bien el cuerpo, pronunciar el mantram FARAÓN, así: FAA-RRRA-ÓN, muchas veces, pero con la mente, y adormecerse uno, adormecerse, y cuando ya esté entre dormido y despierto, suavemente levantarse de su cama, pero sintiéndose siempre identificado con el Ser, y si lo hace así, el cuerpo se quedará en la cama. Y fuera del cuerpo, si se le ocurre llamar a algún ser querido, de los desencarnados, a algún ser amado que murió hace algún tiempo, puede hacerlo, y verán ustedes que ese ser viene en distintas figuras, en distintas formas. ¿Por qué? Porque dentro de esa persona habían muchas personas, y esas muchas personas son las que continúan en el “más allá”.

Así, pues, eso es muy fácil comprobarlo por sí mismos, si aprenden a salir del cuerpo físico a voluntad.

  • Estudiante. Maestro, ¿es posible que alguien pueda hoy vivir más de 100 años?

  • Maestro. Hoy en día asombra que alguien llegue a los 100 años, pero (realmente) es casi nada lo que ha vivido. Pensemos en la Lemuria, donde se vivía de 12 a 15 siglos. De manera que, la Raza humana está degenerada debido a que la Esencia quedó metida entre el Ego; se desarrolló el Ego y el Ego acaba con la fuerza vital, destruye la fuerza vital y entonces el organismo se envejece rápido y muere. Nuestras enfermedades son producidas por el Ego.

  • Estudiante. ¿Cómo se puede lograr la regeneración del cerebro?

  • Maestro. Pues la regeneración se logra transmutando la energía creadora. Los casados la transmutarán en la NOVENA ESFERA, siguiendo por la senda del Matrimonio Perfecto, los solteros la podrán transmutar mediante el Pranayama o la podrán transmutar mediante el VAJROLI MUDRA (hay distintas formas de transmutación para solteros). Pero, en todo caso, hay que transmutar la energía creadora, no malgastarla, no despilfarrarla.

Ahora, la creación de los Cuerpos solamente es posible (únicamente) mediante el Sahaja Maithuna, es decir, siguiendo la senda del Matrimonio Perfecto. Porque el hombre representa la fuerza positiva, la mujer, la fuerza negativa, y el Espíritu Santo es la fuerza neutra que los concilia a ambos. Mediante esas tres fuerzas, se puede crear, no solamente una nueva criatura humana, sino que también se puede crear un nuevo Cuerpo; eso es obvio.

Las tres fuerzas hacen la creación; la fuerza positiva y la fuerza negativa y la fuerza neutra, pueden crear. Pero si van dirigidas hacia lugares distintos, no se daría ninguna creación. Para que surja una creación, se necesita que las tres fuerzas incidan, se encuentren en un mismo punto, y entonces hay una creación. Uno (solo) puede transmutar toda su energía creadora, pero en esa forma no puede crear tampoco un nuevo Cuerpo; mas sí puede utilizar esa energía para regenerar su cerebro totalmente. Si se sigue la senda del Matrimonio Perfecto, no solamente se va a regenerar el cerebro, sino que también se van a crear los Cuerpos Existenciales Superiores del Ser, porque va a trabajar con las tres fuerzas… ¿Hay alguna otra pregunta?

  • Estudiante. ¿Qué nos puede decir de la música moderna?

  • Maestro. Pues la música actual es una música más bien

infrahumana. Esa música está relacionada, pues, con las emociones inferiores y con las pasiones animales. Pero la música sublime de los maestros, puede ayudarnos también a sublimar la energía creadora. De manera que esa música actual nos perjudica gravemente. Ya no saben nada, los músicos de este tiempo, sobre la Sagrada Ley del Eterno Heptaparaparshinock (la Ley del Siete).

En los tiempos antiguos se construyó un aparato que se llamaba AYA-ATAPAN, que daba las 49 notas del Universo (el siete multiplicado por sí mismo) y como resultado de eso, surgía el sonido NIRIOONOSIANO del Universo, la nota síntesis de la Tierra.

Dos sabios antiguos, hermanos gemelos, iban al Desierto de Gobi, a escuchar siempre la nota clave del Universo. Quien aprenda a manejar esa nota clave, puede salir del cuerpo físico a voluntad; quien aprenda a manejar esa nota clave, puede hacer maravillas y prodigios.

La música actual nada tiene que ver con la nota clave, ni con la Ley Sagrada del Eterno Heptaparaparshinock. Es una música que sólo sirve para desatar las pasiones animales; esa música es propia de una Raza que está degenerada… ¿Alguna otra pregunta?

  • Estudiante. ¿No se puede alargar el tiempo de vida, mejorando la comida, por ejemplo?

  • Maestro. Pues, se han hecho muchos ensayos y, sin embargo, vean: Eisenhower murió rodeado de médicos, con dietas maravillosas. Stalin murió rodeado de camarillas de científicos, ¿y qué? Yo he conocido vegetarianos extraordinarios, que han ido muriendo poco a poco por debilidad. La mejor manera de poder uno alargar la vida, es despertando Conciencia. Si uno despierta su Conciencia, puede negociar con los Señores del Karma y vivir bastantes años, los necesarios como para poder darse el lujo de fabricar los Cuerpos Existenciales Superiores del Ser.

Ahora, quien llega a Autorrealizarse de verdad, obviamente puede (por tal motivo) recibir el ELIXIR DE LARGA VIDA, que le permita vivir sobre la faz de la Tierra millones de años. El Conde Cagliostro actuó, durante los siglos XVII, XVIII y XIX, en Europa, y todavía en 1939 volvió a Europa y volverá en 1999, está vivo. Cagliostro, que creen algunos que murió en una cárcel, y otros que murió por allí, en duelo con otro espadachín, se equivocan; está vivo.

Todo el que llegue de verdad a Autorrealizarse, puede vivir millones de años. Sólo Autorrealizándose, se puede alargar la vida…

¿Hay alguna otra pregunta? ¡Hable, hermano!…

  • Estudiante. Cuando usted dice: “salir en Cuerpo Astral”, ¿se debe entender que uno posee un Cuerpo Astral lunar y que con ese vehículo puede viajar por las regiones suprasensibles?

  • Maestro. Sólo el Hombre tiene Cuerpos; el “animal intelectual” no tiene Cuerpos. Eso de que tiene “Cuerpo Astral lunar”, no es así. El “animal intelectual” lo único que tiene por dentro, son demonios; es un montón de diablos, pero no tiene más. Cuando uno dice: “salir en Cuerpo Astral”, habla en forma convencional. Son los Yoes, que se penetran y compenetran entre sí. La Esencia va allí embotellada y puede escapar y salir y viajar y conocer el Mundo Astral (hasta cierto punto; no mucho, pero hasta cierto punto). Lo que en alguno de mis libros dije sobre CUERPOS LUNARES, me refería a los Yoes y a los tres principales demonios que todo el mundo lleva dentro, que son el Demonio del Deseo, el Demonio de la Mente y el Demonio de la Mala Voluntad, que hacen las veces de Astral, Mental y Causal, pero que no son sino demonios.

De manera que, prácticamente, el “animal intelectual” no tiene ninguna clase de Cuerpos: ni solares, ni lunares, ni nada; es un montón de diablos que hay que volver polvo, para que la Conciencia quede libre y pueda ver, oír, tocar o palpar las grandes realidades del Universo… ¿Hay alguna otra pregunta?

  • Estudiante. ¿Qué tiempo, exactamente, dura o permanece el Alma en el cuerpo de una persona, después que fallece?

  • Maestro. Bueno, se nos ha dicho que el Fuego sostiene toda la creación, pero que cuando el Fuego se retira, la creación se acaba. El Fuego, en nosotros, es la Esencia, es el Alma, es la Conciencia, que está metida entre el Ego. Cuando esa Esencia se retira, el cuerpo fallece (pero cuando se retira definitivamente; porque puede retirarse a viajar, como lo hace durante el sueño. Pero, cuando definitivamente se retira, el cuerpo fallece, no fallece antes). Y para que fallezca el cuerpo, los Ángeles de la Muerte tienen que cortar el CORDÓN PLATEADO. Cuando lo cortan con la hoz, el cuerpo fallece. De manera que, muerto el cuerpo, el Alma tampoco está allí entre el

cuerpo (está afuera). Precisamente, muere el cuerpo porque el Alma se va (el Alma es la Esencia o la Conciencia)…

¿Hay alguna otra pregunta?

  • Estudiante. Maestro, el señor Lobsang Rampa habla del “Cordón de Plata” y habla del “Cordón de Oro”.

¿Qué dice usted sobre eso?

  • Maestro. Cuestión de términos, porque realmente, hablar de “Cordón de Oro”, eso solamente los Dioses. Porque los Cuerpos Astral, Mental y Causal en los Dioses, son Cuerpos de oro, de oro purísimo, de oro de la mejor calidad; de oro tal, que ni las minas más ricas de la Tierra lo pueden producir. Los Cuerpos de esa clase tienen un “Cordón de Oro”, pero, ¿tener “Cordón de Oro”? ¡Eso es para los Dioses! Las gentes comunes y corrientes tienen un “Cordón Lunar”, el “Cordón de Plata”; eso es todo… ¿Alguna otra pregunta? Pregunten todos, no quiero que nadie quede con dudas; quiero que se saquen aquí todas las dudas de una vez y para siempre. A ver, hermana…

  • Estudiante. A mí me preocupa cómo llegar a la gente, cuando la gente no quiere escuchar.

  • Maestro. Pues “a la brava” no puede llevar uno a nadie, ni al cielo. Dicen que “ni los zapatos a la fuerza entran”. El que no quiere escuchar, pues no quiere escuchar; no podemos forzarle a que escuchen. Nosotros, cuando mucho, podemos darle la enseñanza, pero si él no la quiere recibir, pues “a la fuerza ni los zapatos entran”. Uno cumple con dar la enseñanza; si no la aceptaron, “ni modo”. “¡Hasta luego y ahí nos vemos!”.

¿Alguna otra pregunta? A ver, hermana, hable…

  • Estudiante. Maestro, ¿podría hablarnos un poco más sobre ese instrumento que daba las 49 notas del Universo?

  • Maestro. El AYA-ATAPAN es un instrumento que inventaron dos hermanos Iniciados, gemelos, en la antigua China. Ellos descubrieron que el Universo tenía 49 notas y elaboraron un instrumento precioso. Ahí entraban en actividad muchos elementos. Actualmente, todos los aparatos de música no son sino degeneraciones o involuciones del AYA-ATAPAN. Ellos hicieron experimentos como el siguiente: haciendo vibrar ese instrumento que daba 49 notas, pues, actuaron sobre muchas cosas; empezaron a actuar

sobre una octava, por ejemplo, desde el DO hasta el SI: hacían pasar, por ejemplo, un rayo coloreado del Prisma Solar a través de las notas musicales y cambiaba de color.

Ellos aprendieron a sacarle la diapositiva al Prisma Solar.

Las gentes actuales lo único que conocen es el Prisma, pero lo conocen en su aspecto negativo.

Aquellos sabios supieron sacarle la positiva al Prisma Solar y utilizaron los siete colores fundamentales para hacer muchos experimentos. Entre esos, por ejemplo, se hizo pasar un color determinado del Prisma (en su forma positiva) sobre un pedazo de bambú y el pedazo de bambú se tiñó de inmediato con algún color. Se hizo pasar, dijéramos, el color azul (en su forma positiva) sobre el opio y el opio cambió inmediatamente sus características químicas. Se combinaron las notas de la escala musical con los colores del Prisma, en su forma positiva, y esos colores cambiaron, de acuerdo con la escala musical. Así, pues, los colores y también la Ley Sagrada del Heptaparaparshinock se combinan; los sonidos y los colores están combinados.

La gente actual no conoce el Prisma en su aspecto positivo; lo conoce únicamente en su aspecto negativo. Si conocieran el Prisma en su aspecto positivo, harían maravillas con los siete colores del Prisma Solar. Y si aprendieran a manejar las 49 notas, se harían amos del Universo. Esas 49 notas las daba el AYA-ATAPAN, y esas 49 notas y la síntesis de esas 49 notas, es el sonido NIRIOONOSIANO. Ese sonido NIRIOONOSIANO es la nota síntesis de la Tierra, vibra aquí en el cerebelo de cada uno de ustedes. Si ustedes se acuestan en la noche, silenciosamente; si ustedes suspenden sus pensamientos, si la mente de ustedes queda quieta y en silencio y se proponen escuchar qué ocurre dentro de su cerebelo, sentirán un sonido muy sutil, que es el sonido ese del “chapulín”, del grillo; ese sonidito es el sonido NIRIOONOSIANO. Si ustedes aprenden a escucharlo, también podrán aprender a levantarle el volumen a voluntad, y cuando aprendan a levantarle el volumen, entonces las puertas de las percepciones estarán abiertas. Si ustedes logran levantarle el volumen a ese sonido, y luego, cuando esté resonando, se levantan de su cama, podrán hacerlo con una facilidad extraordinaria y podrán viajar, así,

fuera del cuerpo, hacia los lugares más remotos de la Tierra (la Esencia de ustedes podrá hacer su viaje). Los que tengan Cuerpo Astral, podrán viajar con su Cuerpo Astral; los que todavía no lo hayan fabricado, viajarán con la Esencia; la Esencia les permitirá ponerse en contacto con todos los rincones del Universo. Pero hay que manejar esa nota clave; sólo hay un instrumento que da esas 49 notas. El piano, el violín, el arpa, no son sino degeneraciones de ese gran instrumento que aquellos dos hermanos, Iniciados de la antigua China, lograron crear…

Yo conocí esos Misterios, mis queridos hermanos; los Misterios de la Orden del Dragón Amarillo.

Yo tuve una existencia en China (o varias existencias), pero en una de esas tantas, en que me llamé Chou-Li y en la que pertenecí a la dinastía Chou, conocí los Misterios de la música y del color, y conocí las SIETE JOYAS DEL DRAGÓN AMARILLO. He recibido orden del LOGOS para enseñar, a los que vayan surgiendo, a los comprensivos, esa doctrina antigua mediante la cual uno podía desembotellar la Esencia (a voluntad) para experimentar la Verdad… ¿Hay alguna otra pregunta?

  • Estudiante. Maestro, ¿el Alma evoluciona igual con cuerpo de hombre que con cuerpo de mujer?

  • Maestro. Pues voy a decirte una gran verdad; eso de “evolución” está fuera de orden. Voy a decirte por qué. Porque en tiempos antiguos, la gente no estaba embotellada en el dogma de la evolución.

En los tiempos antiguos, la gente sabía que existía la Ley del Péndulo; sabían que un extremo del Péndulo levantó a Egipto y que el otro extremo del Péndulo levantó a los judíos. Cuando volvió el Péndulo a cambiar, surgió la civilización griega; cuando volvió a cambiar otra vez y pasó al otro extremo, levantó a la civilización árabe; cuando volvió al otro extremo, se levantó la civilización de los Godos, etc. De manera que, la vida se procesa de acuerdo con la Ley del Péndulo; todo se mueve de acuerdo con esa Ley (hasta nuestros sentimientos, el corazón). La gente, por ejemplo, que está triunfante, victoriosa; que cree que va a conseguir mucho dinero y que progresará rápidamente, se encuentra con que, de la noche a la mañana, está en la

miseria, en la ruina. ¿Cuándo? Cuando el Péndulo cambie de lugar, cuando pase de un extremo a otro.

Los incrédulos materialistas, enemigos del Eterno, que tanta bulla hicieron allá, en Rusia, ahora están cambiando porque el Péndulo está cambiando de posición, está yendo al otro extremo, y está comenzando en Rusia a surgir la espiritualidad. La mayor producción (actualmente, por estadísticas) en materias de parapsicología, está viniendo de la Unión Soviética; de manera que, está entrando en la psiquis. Acaban los soviéticos, en este momento, de descubrir el Cuerpo Vital (con lentes y aparatos eléctricos especiales) y lo están estudiando. Ya lo bautizaron con el nombre de CUERPO BIOPLÁSTICO (esos no dan su brazo a torcer; no lo llaman LINGA SHARIRA ni CUERPO VITAL; ellos le pusieron el nombre de CUERPO BIOPLÁSTICO).

Así, pues, la Rusia de mañana puede ser terriblemente fanática, religiosa, y viceversa: pueblos hoy en día demasiado espiritualistas, mañana serán materialistas. Todo está moviéndose de acuerdo con la Ley del Péndulo; la evolución, pues, no tiene razón de ser. Sin embargo, no negamos su existencia. Hay evolución en el germen que se desarrolla y crece, en el árbol que va ascendiendo y que por último echa ramas y frutos. Y hay involución en el árbol cuyas hojas se van cayendo y cuyos leños se van secando, hasta que al fin se convierte, pues, en un cadáver… Hay evolución en la criatura que se está gestando en el vientre materno, en el joven que se está desarrollando, pero hay involución en el anciano decrépito y que al fin muere. Esas son dos leyes puramente físicas, mecánicas; lo interesante, para nosotros, es salirnos de esas dos leyes y meternos por el camino de la Revolución de la Conciencia.

En el ARCANO 10, está escrito todo. Por el lado derecho de la rueda del ARCANO 10 del Tarot, vemos a ANUBIS evolucionando, subiendo, prendido a la rueda, y por el lado izquierdo desciende TIPHÓN, involucionando. Pero más allá, por encima de la rueda, aparece la Esfinge, que representa los Misterios Sagrados. Ese es el camino, el camino de la Revolución de la Conciencia. La cabeza de la Esfinge está coronada con una corona de nueve puntas de acero, que representa a la NOVENA ESFERA. Quiere decir que, en los Misterios

del Sexo está la regeneración del ser humano, está su redención, está su revolución.

El sendero de la Esfinge no tiene que ver nada, ni con la subida ni con la bajada de la rueda; se aparta de la rueda, va lejos de la rueda; es el “camino angosto, estrecho y difícil” que nos enseñó El Cristo. Por eso dijo el Gran Maestro: “Estrecha es la puerta y angosto es el camino que conduce a la luz y muy pocos son los que lo hallan”. Así pues, los gnósticos no marchamos por el camino de la evolución, ni queremos nada con la involución. Nosotros nos metemos por el camino de la REVOLUCIÓN EN MARCHA, de la REBELDÍA PSICOLÓGICA; por el camino de la REVOLUCIÓN DE LA CONCIENCIA, por el camino angosto, estrecho y difícil que nos mostró el Divino Rabí de Galilea, Nuestro Señor, El Cristo.

Así, pues, no es mediante la evolución que el Alma, que la Conciencia puede llegar a un autodesarrollo íntimo. ¿Que necesita un cuerpo? Sí lo necesita, para poder trabajar, para poder autoconocerse (para eso estamos aquí).

Fuera del cuerpo, el Alma recibe información y esa información es necesaria para proseguir el camino con pleno éxito. Por eso, aprender a salir del cuerpo físico es indispensable. En mi libro titulado “La Doctrina Secreta de Anáhuac”, he escrito al final una serie de capítulos sobre “La Yoga del Sueño”, con una didáctica detenida, minuciosa, que permitirá a cada uno de ustedes llegar a funcionar, conscientemente, en el Mundo Astral. Pero parece que los hermanitos gnósticos no han estudiado esos capítulos finales de “La Doctrina Secreta de Anáhuac”. Allí está toda la técnica a seguir; una técnica nueva, una técnica que ustedes no conocen y que les servirá, hasta en los momentos más difíciles, como sistema para llegar al despertar. Pero hay que seguir esa técnica, que está en los últimos seis capítulos de “La Doctrina Secreta de Anáhuac”. Fuera del cuerpo, se puede recibir la información que se necesita; pero aquí, en carne y hueso, hay que trabajar muy duro para autodescubrirse…

Si algunos hermanos quieren preguntar, pueden hacerlo con entera libertad. No quiero que lleven ustedes dudas por allá; es mejor que de una vez “desembuchen” aquí todo lo que tengan…

  • Estudiante. Maestro, para poder protegerse uno…

  • Maestro. ¿Protegerse de qué?

  • Estudiante. De las fuerzas negativas, de los Yoes de los demás, que nos perturban…

  • Maestro. Pues voy a decirte que cada uno de nosotros carga, en su interior, un verdadero enjambre de demonios. ¿Para qué preocuparnos tanto por los ajenos, cuando por dentro tenemos toda una madriguera de demonios? ¡No vale la pena! Lo mejor es que trabajemos sobre nosotros mismos.

  • Estudiante. Maestro, en materia de alimentación, ¿cómo ha de comer uno? Yo tengo entendido que cuando se ingiere la comida, ésta se procesa con las siete notas musicales (DO, RE, MI, FA, SOL, LA,

SI).

  • Maestro. Voy a decirles a ustedes una cosa; es cierto, cuando uno come, las siete notas musicales resuenan, pero resuenan naturalmente (y a todas horas están resonando, de acuerdo con la Ley del Eterno Heptaparaparshinock). Claro que, cuando uno está mascando los alimentos, está la parte más dura y resuena el DO (y resuena porque tiene que resonar; mascando, triturando los alimentos, sale el DO). Al pasar por aquí, por todo esto de la laringe y toda esa cuestión, resuena el RE. Al descender, al caer pues a la región del estómago, se da el MI; pero ya cuando se entra en el proceso del hígado y toda esa cuestión, resuena el FA de la creación. Después que los principios vitales entran en el torrente sanguíneo, la nota más elevada es el SI musical; cuando ya se elabora ese elixir de vida maravilloso que está en las glándulas endocrinas sexuales: el EXIOHEHAI, el ESPERMA SAGRADO, el AZOGUE EN BRUTO, como se dice en Alquimia.

Así, pues, tú no te preocupes por las siete notas, no pienses en eso; allí resuenan. Tú come tranquilo y ¡ya! A ver, ¿algún otro tiene que preguntar?

  • Estudiante. ¿Hay algo de malo en que las mujeres nos arreglemos, en que nos pongamos bellas, digamos?

  • Maestro. Bueno, voy a decirte una gran verdad; lo bueno, lo verdadero, lo bello, deben estar relacionados. El arreglo personal en la mujer, no tiene nada de malo, no tiene absolutamente nada de malo. El todo está en la ACTITUD que uno asume. Si una mujer, por ejemplo,

en el momento en que se está arreglando, por dentro está engreída de su consabida belleza, naturalmente, ha caído en el delito de la vanidad. Pero si solamente se arregla por decoro, se arregla por respeto al prójimo, se arregla para no andar con un horrible desaliño por la calle, pues nada malo está haciendo.

Todo depende de la ACTITUD PSICOLÓGICA. En todo caso, lo bello, lo verdadero y lo bueno, deben estar relacionados. El arreglo femenino jamás debe ser condenable.

Uno tiene derecho a arreglarse, a vestirse bien. Porque, ¿qué diríamos de un hombre con los zapatos sucios, de un hombre con el traje todo roto, sucio? Bueno, ser pobre no es un delito, pero ser desaseado, sí es muy grave. Uno puede ser pobre, pero no desaseado. La camisa debe estar limpia, debe tener unos calcetines que no “huelan a feo”. De manera que, entonces, el arreglo personal no perjudica a nadie. Más aún, uno debe arreglarse personalmente, no tanto por uno mismo, sino por respeto al prójimo. Yo podría presentarme aquí con desaliño, de cualquier manera, pero vengo “medio arregladito”. ¿Por qué? Por respeto a ustedes. Si yo viniera aquí en “mangas de camisa”, todo sucio, como el hombre que se acaba de levantar de la cama, ¿que diríamos de eso? Que no estaría respetándolos a ustedes, estaría irrespetándolos. De manera que, todos debemos arreglarnos por respeto a nuestro prójimo… ¿Hay alguna otra pregunta?

  • Estudiante. Maestro, ¿qué representa la Novena Esfera?

  • Maestro. La Novena Esfera representa al sexo. Nueve meses permanecemos dentro del vientre materno; nueve edades actúa la humanidad entre el seno de Rea, Cibeles (la Naturaleza). Así, pues, la Novena Esfera es el sexo…

  • Estudiante. El trabajo en la Novena Esfera, ¿es un Ritual que debemos practicar?

  • Maestro. El Ritual de la Novena Esfera lo vivimos todos, sí… De allí nacen las criaturas; el Hombre nace de la Novena Esfera. Nace el mundo, ¿de dónde nace? ¿No es de la Novena Esfera? Ahora, el Ritual práctico, el trabajo con la energía creadora, es en la Novena Esfera. La Tierra tiene nueve estratos; en el noveno estrato de la Tierra, está el signo del infinito, que es un 8 colocado

horizontalmente: cerebro, corazón y sexo. La lucha es terrible: cerebro contra sexo, sexo contra cerebro.

Pero si el sexo vence al cerebro, entonces el Iniciado cae, como la estrella de cinco puntas, con el ángulo superior hacia abajo y los dos rayos inferiores hacia arriba (es el ARCANO 16 de la Cábala, EL

FRACASO).

Así, pues, en la Novena Esfera es donde están las fuerzas del sexo. El signo del ocho, colocado en el centro de la Tierra, está también en nuestro organismo. Todos estamos organizados de acuerdo con el cerebro, corazón y sexo (he ahí el ocho, el símbolo del infinito, la Novena Esfera. El trabajo en la Novena Esfera, es el trabajo en la “Forja de los Cíclopes”. En la Novena Esfera están ustedes transmutando su energía creadora y hay que transmutar esa energía para regenerarnos, para transformarnos, para crear los Cuerpos Existenciales Superiores del Ser.

  • Estudiante. ¿Las leyes que rigen la Cuarta Coordenada son iguales a las de esta Tercera Dimensión?

  • Maestro. Son distintas las leyes porque en la Cuarta Vertical se puede flotar con cuerpo de carne y hueso y todo, en la Cuarta Vertical las leyes son diferentes.

  • Estudiante. Maestro, tengo entendido que acá en Chapultepec hay un templo en estado de Jinas. ¿Puede usted pasar a cualquiera con cuerpo físico a ese templo?

  • Maestro. Sí se puede, pero no se puede ir alguien al templo de Chapultepec sin estar debidamente autorizado; para estar autorizado tiene que merecérselo. Es un templo de la Cuarta Vertical. Ahora, meterse uno dentro de la Cuarta Vertical no es tan difícil, con un poquito de práctica se puede, todo lo que necesita es un poco de fe. Se acuesta uno en su cama del lado izquierdo, pone la cabeza sobre la palma de la mano izquierda, invoca luego, por ejemplo, a Harpócrates; tiene que invocarlo con su mantram “Harpócratis” y luego aguardar un poco; al acostarse de medio lado, debe acostarse en la forma que tiene el polluelo dentro de un cascarón, dentro de un huevo; en el buró o mesa de noche junto a la cama, hay que poner precisamente un cascarón de huevo de gallina, pintado de color azul; imaginarse uno que está metido dentro de ese huevo, invocar a

Harpócrates; cuando comienza a sentir una rasquiña en el cuerpo, no hay que moverse, hay una tendencia de uno a rascarse, pero no se debe rascar; si comienza a verse que se están hinchando las manos, las piernas, el cuerpo, es porque ya está entrando en la Cuarta Vertical; cuando ya se vea así como hinchado, levantarse de la cama, de pie de verdad para caminar rumbo a la puerta diciendo: “Harpócrates ayudadme porque voy con mi cuerpo”. Antes de salir de la recámara da uno un saltito con la intención de perforar la Cuarta Vertical; si flota es porque ya está listo, puede salir de la casa y dirigirse con cuerpo de carne y hueso por entre la Cuarta Vertical a donde quiera irse, no hay problema, nada le pasa.

  • Estudiante. ¿Y para regresar?

  • Maestro. Pues hay una ley en la Cuarta Vertical que dice: “Todo regresa a su punto de partida original”. En la Cuarta Vertical se cumple esa ley a cabalidad, regresa uno a su punto de partida original. Yo, por ejemplo, hice muchos experimentos en mi presente existencia para aprender a viajar con cuerpo físico por entre la Cuarta Vertical. Les voy a contar una anécdota. ¿Saben lo que es salirme de mi cuarto después de estar bien abrigadito entre las cobijas y salirse uno al patio de la casa, y hasta lloviendo? Además, puede uno recibir una pulmonía y sin poder lograr nada; pero en una de esas tantas salidas, salí y di el salto y quedé flotando; en la Cuarta Vertical me vi flotando y ya en la Cuarta Vertical pude dirigirme perfectamente a donde quería.

Otra vez me puse a llamar a unas personas Jinas para que vinieran a ayudarme, toda la santa noche acostado de medio lado, llamando a esas persona de los estados de Jinas para que vinieran; al fin por allá a las dos o tres de la mañana me sentía en un estado muy especial; alguien me toca un brazo, vuelvo a mirar, una dama está ahí y me dice: “bueno, levántese”. Como soy un hombre de fe me levanté de mi cama, me puse de pie; luego veo que en la sombra, cerca de una mesita que había allí en la esquina, estaban otras damas alrededor de la mesa; tenían allí el Tarot y a través del Tarot ellas habían consultado sobre cuál era la que iba a cargar con la responsabilidad de llevarme a mí hacia Europa. La suerte le cayó a la que me llamó, por eso me llamó, entonces me dijo: “Bueno, a mí me toca llevarlo”.

Luego vi con asombro que me tomó como para ayudarme a sostener, entonces yo caminé, atravesé un patio, agarré un largo pasadizo, abrí la puerta, salí a la calle; al abrir la puerta, no se abrió la puerta, sino la contraparte.

Grande fue mi asombro cuando salgo y encuentro que muchas otras personas, hombres y mujeres, viven en la Cuarta Vertical con cuerpo de carne y hueso. Bueno, eché a andar por esas calles. Fue para mí una gran alegría, era uno de mis primeros viajes con cuerpo de carne y hueso en la Cuarta Dimensión; tan grande alegría me dio que resolví levantarme en flote y luego tirarme en picada, como un avión, ¿no? Tuve que dejar esas payasadas cuando me llamó al orden la dama, me dijo: “Señor, yo tengo una gran responsabilidad moral con usted. Si usted continúa con eso se va a matar, se puede matar, acuérdese que va cargando con el cuerpo; aunque esté aquí en la Cuarta Dimensión puede matarse si usted continúa así como va; de manera que, me hace el favor de quedarse tranquilo”.

Luego seguí viajando con ella. En un apartamento del Mundo Astral aguardaba otro caballero, también estaba aprendiendo a viajar en la Cuarta. Llegamos, lo saludamos, me lo presentó la dama aquella y después, ya no solamente me tomó a mí, sino a él también y dijo: “Vamos, atravesemos el océano”. ¡Atravesar yo el océano a estas horas de la noche, atravesar yo el Océano Atlántico! Por un instante me sentí inseguro, me entró a mí una idea: “¿Qué tal que nos saliéramos en estos momentos de la Cuarta Vertical y aquí en medio del océano? Si llegáramos a perder el estado aquel de Jinas, ¿cómo quedaríamos? ¡Ahí no quedaría vivo nadie”!

Bueno, seguimos viajando hasta que llegamos a una playa de Europa. En aquella época estaba la Segunda Guerra Mundial. Pasamos por algunas tierras de Europa donde se encontraban en la Segunda Guerra, entonces el amigo aquel me dijo: “Aquí tenemos que pasar con mucho cuidado porque vamos metidos entre la Cuarta Dimensión, no llevamos documentos de ninguna especie; si desgraciadamente llegáramos a perder aquí el estado de Jinas, caeremos aquí en estas tierras y estamos en la Segunda Guerra Mundial, aquí perdemos la vida, tenemos que se muy cuidadosos”. Pues realmente teníamos que tener mucho cuidado porque hay puntas

de acero, objetos metálicos y es muy peligroso. Entonces continuamos hasta que la dama aquella entró a otra casa de Europa donde aguardaba otra persona; entonces nosotros nos quedamos ahí platicando un poco y me dijo él: “No sé qué veo dentro de ti, pero en ti hay un poco de ciencia, otro poco de filosofía y bastante de magia, eso tienes tú por dentro”.

Aguardábamos a la dama aquella que estaba buscando a otra persona que estudiaba la filosofía, aguardamos pacientemente a que la sacara; luego salió ella también y continuamos el viaje, fuimos donde teníamos que ir en partes de la vieja Europa; llegué donde tenía que llegar. Después de haber estado en lo que tenía que estar, entonces me regresé a la casa, llegué y me acosté en mi lecho, y todo perfectamente, el viaje fue maravilloso.

Cuando a uno se le hace difícil entrar en los estados de Jinas, hace las prácticas y no lo logra y quiere uno lograrlo; voy a decirles: se concentra uno en la Siete Potencias, no me refiero a los Siete Genios Zodiacales, no; sino a un grupo de maestros que se llaman las Siete Potencias, con el mantram: “Mueresiranca, Mueresiranca, Mueresiranca”, así hay que cantarlo, “que vengan las Siete Potencias”, y uno les ruega con su corazón sereno y les suplica que le preparen el cuerpo; entonces las Siete Potencias se lo preparan. Ese trabajo hay que hacerlo todas las noches y seguirlo por lo menos durante un año. Ya después que uno considera que su cuerpo está preparado, entonces uno comienza a trabajar otra vez por los estados de Jinas, hasta que lo consiga.

El trabajo con Harpócrates me parece maravilloso, porque resulta que Harpócrates maneja una variante de las fuerzas Crísticas, maneja los estados de Jinas; dondequiera haya un templo de Jinas, ahí está la fuerza Harpocrateana; dondequiera haya una persona que se meta en los estados de Jinas, está la fuerza Harpocrateana, pero hay que saber pronunciar el mantram, el nombre de Harpócrates es Harpócrates, pero el mantram es HAR-PÓ-CRAT-IS, y entonces uno se concentra.

Es conveniente bañarse con hierbas aromáticas cuando se hace el trabajo con las Siete Potencias, eso ayuda mucho; entre ésas está la hierbabuena de menta, el naranjo, la manzanilla, etc., plantas

aromáticas; uno escoge plantas que tengan aroma y ayuda a preparar el cuerpo.

  • Estudiante. Yo leí en un libro que durante la Segunda Guerra Mundial hicieron experimentos con aparatos de ondas, para tratar de hacer una especie de arma con la cual desintegrar la materia física de los humanos.

  • Maestro. Ese desatino no es posible, con ninguna onda física puede nadie desintegrar la materia física. Cada cuerpo físico tiene un doble, yo calificaría ese doble como antimateria, porque así como existe la materia, existe la antimateria; así como existe el átomo, existe el antiátomo; así como existen electrones, existen antielectrones. El doble de uno sería la antimateria con cargas eléctricas a la inversa; la antimateria está demostrado que existe y tiene cargas eléctricas a la inversa.

  • Estudiante. Maestro, ¿qué nos puede decir acerca de Lobsang Rampa?

  • Maestro. Lobsang Rampa es un Iniciado, un Maestro; su misión ha consistido específicamente en hacer labor popular, tocar la primera clarinada. Incitar a la gente para que venga cada cual a buscar su camino, esa ha sido la labor del Maestro Lobsang Rampa, y muchos han venido a la Gnosis gracias a la labor de ese Maestro.

Anhelo de verdad para cada uno de ustedes la inocencia, quisiera ver la Esencia de cada uno de ustedes desembotellada, libre; quisiera verlos en el Edén, quisiera verlos entre las maravillas del Cosmos; cuando la Esencia se desembotella, cuán felices somos. Observemos los elementales de la Naturaleza, ¡qué dichosos! Ellos viven en los reinos paradisíacos. Observemos a los príncipes del fuego, del aire, de las aguas y de la tierra, ellos abren sus puertas maravillosas ante nosotros cuando reconquistamos la inocencia. Se hace necesario que la mente sea pura, que el corazón sea sencillo y que tengamos un cuerpo sano; se hace impostergable que en nosotros resplandezca de verdad el Espíritu Puro. Cuando retornemos al estado paradisíaco, escucharemos todos esos milagros del fuego, todas esas sinfonías que resuenan siempre con los ritmos del Mahaván y del Chotaván que sostienen al Universo firme en su marcha.

Cuando nosotros regresemos al estado paradisíaco por haber

reconquistado la inocencia, sabremos lo que es la unidad de la vida libre en su movimiento y sentiremos de verdad en nuestro corazón las palpitaciones de la estrella más lejana y de la flor más humilde. Cuando hayamos reconquistado la inocencia, tendrá para nosotros palabras milagrosas el torrente que se lanza a través de su lecho de rocas y la luna pálida que brilla en el cielo azul de la noche estrellada. Cuando hayamos reconquistado la inocencia, podremos parlar en el orto purísimo de la Divina Lengua que como un río de oro corre bajo la selva espesa de Sol. Cuando hayamos reconquistado la inocencia, volveremos a juguetear como los niños con las hadas del fuego, de los aires, de las aguas y de la tierra; entonces, mis queridos hermanos, seremos felices.

Hoy por hoy estamos adoloridos, sufrimos lo indecible porque todavía no hemos reconquistado la inocencia; nuestra mente está cargada con el polvo de los innumerables siglos, estamos leprosos; necesitamos del Cristo Redentor para que nos limpie de esa lepra. Obviamente, tal lepra no es más que el Yo, el Ego, el Mí mismo, el Sí mismo. Necesitamos ser limpios como el patriarca Job lo fue después de haber sufrido tanto; cuando reconquistemos la inocencia, mis queridos hermanos, estaremos en comunión con los Dioses Santos; entonces sabremos que ellos existen de verdad. Cuando reconquistemos la inocencia, podremos conversar con Minerva, la Diosa de la Sabiduría; cuando reconquistemos la inocencia, nuestro padre Hermes Trismegisto, el tres veces grande Dios Ibis de Thot, vendrá a instruirnos; cuando reconquistemos la inocencia, podremos entonces dialogar íntimamente con nuestra Divina Madre Cósmica y Ella nos arrullará con sus mejores cantos; Ella, entre sus brazos nos acariciará, nos volverá a mecer entre la cuna de la Naturaleza, con el arrullo con que una madre arrulla al hijo tierno que lleva entre sus brazos.

Cuando hayamos reconquistado la inocencia, mis caros hermanos, podremos ver cara a cara al León de la Ley y entonces comprenderemos que el fuego nos puede transformar radicalmente; cuando hayamos reconquistado la inocencia, comprenderemos que esos 24 Ancianos del Apocalipsis de San Juan están dentro de nosotros mismos aquí y ahora, son las 24 partes de nuestro Ser.

Cuando hayamos reconquistado la inocencia, veremos que los 4 Bienaventurados, las 4 Santas Criaturas que dirigen el fuego, que gobiernan el aire, el agua y la tierra, son parte también de nuestro propio Ser.

Cuando hayamos reconquistado la inocencia, arrojaremos nuestras coronas a los pies del Cordero, entonces sabremos lo que es ciertamente el Cristo Interno, lo que es ciertamente el Inmolado, el Redentor. Ha llegado la hora, mis queridos hermanos, de disolver todo lo que nos afea, acabar con esa polvareda de los siglos que cargamos en nuestro interior; el Cordero nos lava con su sangre redentora, esa sangre es el fuego.

Amemos al Cordero, rindámosle culto porque Él ciertamente es el Salvador. ¿Quién se podría sacrificar por nosotros? ¿Quién mejor que el Cordero? Él, dentro de nosotros mismos, haciéndose cargo de nuestros procesos mentales, volitivos, sentimentales, emotivos, sexuales; Él, dentro de nosotros mismos, eliminando todo lo que tenemos de horripilante, al fin nos salva, por eso es nuestro Salvador. Rindamos culto al Cordero y arrojémonos a sus pies, porque Él es digno de toda honra y gloria y majestad; Él nos permitirá volver a la inocencia purísima de los antiguos tiempos; Él nos permitirá volver a experimentar en nuestros corazones las melodías que se escapan de la Lira de Orfeo; Él nos permitirá volver a sentir en nuestra Conciencia el centelleo de los planetas de nuestro Señor el Cristo.

Él nos permitirá entonces volver nuevamente regenerados a la antigua Arcadia, donde los ríos de agua pura de vida manaran leche y miel; allá arriba en los cielos estrellados palpitan los soles del Espíritu; aquí abajo a la orilla de los ríos cantarines, resplandecen las flores del Alma. Es necesario que el Espíritu y el Alma en matrimonio perfecto convivan para nuestro bien.

Es necesario que la piedra bruta y el diamante se fusionen integralmente para que se conviertan en soles espirituales; es necesario comer de los frutos del Árbol de la Vida; es necesario arrojarnos, mis queridos hermanos, arrojarnos a los pies de Nuestro Señor, el Cristo Íntimo y adorarle eternamente.

Samael Aun Weor

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