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Ciclo C · Clase 1 de 17

La Transvalorización

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NECESIDAD DE CAMBIAR LA FORMA DE PENSAR

Bien, mis caros hermanos, ante todo, es necesario conocer las Leyes del Trabajo Esotérico Gnóstico, si es que, en realidad de verdad, queremos un cambio radical y definitivo.

En nombre de la verdad diremos que si por alguna parte hemos de empezar a trabajar sobre sí mismos, tiene que ser en relación con la MENTE y con el SENTIMIENTO.

Sería absurdo empezar a trabajar con el CENTRO MOTOR, por ejemplo (que como ustedes ya saben se relaciona con los hábitos, costumbres y acciones de tal órgano, o de tal centro). Obviamente, esto sería como empezar con un faquirismo absurdo.

Y a propósito de faquires: en la India hay faquires que, por ejemplo, levantan un brazo en alto y lo sostienen por tiempo indefinido, hasta que llega a quedar rígido. Hay otros que permanecen firmes en un solo lugar, durante veinte o treinta años, hasta convertirse en verdaderas estatuas; mas después de todo, ¿qué es lo que ganan esos faquires? Desarrollar un poco la Fuerza de la Voluntad y eso es todo.

No podemos pensar que ellos vayan a crear el CUERPO DE LA VOLUNTAD CONSCIENTE, es claro que no; no se puede “RECREAR” ningún cuerpo fuera de la “NOVENA ESFERA”.

Si fuera posible crear algún cuerpo en ausencia de la Novena Esfera, nosotros hubiéramos nacido, pues, del aire, o de las aguas de algún lago, o entre una roca; no seríamos hijos de un hombre y de una mujer, pero somos hijos, en verdad, de un hombre y una mujer; entonces, la “creación” siempre se realiza en la Novena Esfera, eso es obvio…

Así pues, ningún faquir podría crear el Cuerpo de la Voluntad Consciente lejos de la Novena Esfera. Nada ganan, pues, los que se dedican al faquirismo, excepto desarrollar un poco la Fuerza de Voluntad, y eso es todo…

Empezar pues, con el Centro Motor, sería absurdo; aún más: empezar a trabajar con el CENTRO SEXUAL sin tener una información correcta del Cuerpo de Doctrina Gnóstica, pues, es absurdo.

El que empieza en esas condiciones no sabe lo que está haciendo, no tiene Conciencia clara del trabajo en la “Forja de los Cíclopes”, y puede caer, es obvio, en gravísimos errores.

Recordemos que el primer Centro es el Intelectual, el segundo el Emocional, el tercero el Motor, cuarto el Instintivo, quinto el Sexual. Existe también el sexto, que es la Emoción Superior, y el séptimo: el Mental Superior. Pero si empezáramos, en realidad de verdad, con los Centros Inferiores de la máquina orgánica, caeríamos en el error.

Antes que todo, en estos estudios, debemos EMPEZAR POR LOS CENTROS INTELECTUAL y EMOCIONAL; necesitamos, en verdad, CAMBIAR NUESTRA FORMA DE PENSAR; de lo contrario, marcharemos por el camino del error…

¿De qué serviría, por ejemplo, que ustedes asistieran a estas cátedras y no cambiaran su forma de pensar? Aquí se les dan muchos ejercicios esotéricos, se les orienta doctrinariamente, pero, si ustedes no cambian su forma de pensar, ¿de qué sirve todo lo que aquí se les dé? Se les dice que hay que disolver el EGO, se les dice que hay que SACRIFICARSE POR LA HUMANIDAD, se les dice que hay que crear los CUERPOS EXISTENCIALES SUPERIORES DEL SER, etc., pero, si ustedes continúan pensando como antes, con los mismos hábitos mentales de otros tiempos, ¿de qué sirve todo lo que están escuchando aquí?

Se les dice que hay que desintegrar el Ego, pero ustedes continúan con sus viejos hábitos mentales, con sus formas y sistemas caducos de pensar, entonces, ¿de qué les sirve la información que se les está dando?

En las Sagradas Escrituras se habla muy claramente (y precisamente, muy cerca de Juan el Bautista), sobre aquello del “VINO VIEJO” y el del “VINO NUEVO”. “Nadie echaría, por ejemplo, dice el Cristo, vino nuevo en odre viejo, porque los odres viejos se romperían”… Así pues, que para el vino nuevo se necesitan odres nuevos…

También dice el Gran Kabir Jesús que “a nadie se le ocurriría remendar, o poner remiendos a ropa vieja, con pedazos (dijéramos), de ropa nueva”… Verbigracia o por ejemplo: Romper un traje nuevo para remendar uno viejo. Eso sería absurdo, ¿verdad?

Así, también, esta nueva Enseñanza es como el vino nuevo: necesita odre nuevo. ¿Cuál es ese “odre”? Pues, ¡La Mente!… Si no abandonamos las formas caducas de pensar, si seguimos pensando con los hábitos que antes teníamos, sencillamente estamos perdiendo el tiempo.

Hay necesidad de cambiar la forma de pensar; para el “vino nuevo”, “odre nuevo” se necesita.

Así pues, necesitamos cambiar completamente nuestra forma de pensar, a fin de recibir esta Enseñanza.

Ése es el punto grave de la cuestión; porque si recibimos esta Enseñanza y la añadimos a la forma que teníamos de pensar antes, a nuestros viejos hábitos mentales, pues, nada estamos haciendo (nos estamos engañando a sí mismos).

Querer enganchar el “carro” de la Enseñanza Gnóstica a nuestro “viejo carro” (todo dañado por el tiempo y lleno de basuras e inmundicias), es engañarnos a sí mismos.

Se trata, antes que todo, de preparar el recipiente para recibir el “VINO DE LA ENSEÑANZA GNÓSTICA” (ese “RECIPIENTE” es la MENTE). Sólo así, con un “recipiente nuevo”, transformado, con un “recipiente” verdaderamente magnífico, se puede recibir ese “vino” de la Enseñanza Gnóstica; y esto es lo que quiero que todos los hermanos vayan comprendiendo…

Necesitamos que las EMOCIONES NEGATIVAS sean eliminadas de nosotros, porque esas Emociones Negativas, pues, no permiten un cambio de fondo.

Es imposible transformarnos si aún poseemos dentro de nosotros Emociones Negativas. Nosotros tenemos que erradicar de nuestro corazón las emociones de tipo negativo, que son verdaderamente perjudiciales, en todo sentido.

Una persona que se deja llevar por Emociones Negativas, se vuelve mentirosa en un ciento por ciento… Ya les había a ustedes contado en mi pasada cátedra, el caso de un señor X-X, que actualmente se encuentra, podríamos decir, al borde de la muerte.

Este buen hombre vino a tener, pues, una embolia cerebral. ¿Motivo? Muy claro, lo repito: que alguien le mal informó que su hermana había sido víctima de un fraude. Tal informe fue después examinado y resultó falso.

Mas éste que ama a su hermana, creyó pues, en esa infundía difamante y la tomó tan “a pecho”, que le dio una embolia cerebral. En estos momentos se encuentra al borde de la muerte (vean ustedes ese caso). De manera que, entonces, las Emociones Negativas vienen a llevarnos al fracaso…

Su hermana aún sigue convencida de que fue víctima del fraude, y es obvio que calumnia a un inocente, pero ella está segura de que fue víctima. Personalmente examiné el caso, y me di cuenta que ella misma se estaba autoengañando, se estaba mintiendo a sí misma (víctima de las Emociones Negativas), y a su vez, calumniando a otro en forma inconsciente.

De manera que les dije a ustedes y repito: Que las Emociones Negativas LO TORNAN A UNO MENTIROSO. Observen ustedes las gentes, como mienten llevadas por las Emociones Negativas: Lanzan juicios falsos y luego se arrepienten, pero es tarde, ya los lanzaron entre tanto. Así pues, debemos eliminar de nuestra Naturaleza las Emociones Negativas La MENTIRA, ciertamente, es una CONEXIÓN FALSA. Lo normal es que la Energía del Padre, la Vida del “Anciano de los Días”, es decir, de nuestro Ser Interior Profundo, fluya a través de la Organización Cósmica Interior, hasta llegar a la Mente.

Pero, si nosotros hacemos una conexión falsa, ya no puede fluir esa Energía: Es como si se cortara el alambre eléctrico; la energía eléctrica entonces no llegaría al foco o a los focos que nos que nos iluminan.

Así pues, la mentira (ya les dije y repito), es una conexión falsa. Por lo común, cuando uno se llena de Emociones Negativas, se torna mentiroso; ésa es la realidad de los hechos.

Si nosotros, verdaderamente, comprendemos todo esto y empezamos por cambiar en nuestra forma de pensar y de sentir, bien pronto esto se reflejará en nuestras acciones.

Una vez que uno ha cambiado su forma de pensar, y sentir, y actuar, entonces está perfectamente listo para empezar a trabajar con los MISTERIOS DEL SEXO…

Y ése es el error de algunos de los Misioneros: Que las gentes comiencen de una vez a trabajar con el “Maithuna”, en la Novena Esfera, sin conocer siquiera el Cuerpo de Doctrina. Pues, esto es

absurdo, porque las gentes que no han cambiado su forma de pensar, que continúan con sus mismos hábitos; las gentes que tienen sus mismas formas de sentir, que son víctimas de las Emociones Negativas, pues no comprenden estos Misterios del Sexo y los profanan.

Por eso es que Paracelso insiste en que “primero que todo, hay que conocer la Ciencia para luego entrar a trabajar en la Novena Esfera”… (y tiene razón en esto, Felipe Teofrasto Bombasto de Hohenheim, “Aureola Paracelso”).

Empecemos, pues, por cambiar nuestra forma de pensar y de sentir. Muchos reciben aquí Enseñanzas Esotéricas, se les da, pero continúan pensando como antes, como pensaban hace 20 años. ¿Qué sucede entonces? ¡ESTAMOS PERDIENDO EL TIEMPO!…

Si se le da a las gentes las Enseñanzas para que se Autorrealicen, para que cambien, y continúan pensando como antes, obviamente, pues, se marcha muy mal.

Yo conozco hermanitos gnósticos que tienen 20 y 30 años de estar en las Enseñanzas Gnósticas y todavía piensan como pensaban cuando tenían 20 y 30 años de edad. Muy ilustrados, sí; manejan muy bien las ideas, pero si uno les examina detenidamente su vida, sus costumbres, verá que son las mismas que tenían antes.

Conozco hermanos, hasta muy juiciosos, misioneros y todo, que platican muy bien sobre la Gnosis, que manejan el Cuerpo de Doctrina en forma extraordinaria, pero los he estado observando y resulta que actúan como cuando no eran gnósticos: actúan como actuaban hace 30 años atrás, tienen las costumbres viejas que tenían cuando nada sabían de estos estudios, continúan con esas mismas viejas costumbres…

¿Qué están haciendo esos hermanos entonces? Obviamente, se están AUTOENGAÑANDO miserablemente pues, eso es obvio…

Así pues, hemos de empezar por CAMBIAR la FORMA DE PENSAR y después la FORMA DE SENTIR; poner el “vino nuevo”, el “Vino Gnóstico” en “odres nuevos”, y no en “odres viejos”.

Una Mente decrépita, llena de hábitos viejos, de hábitos de hace 20 y 30 años atrás, no está preparada para recibir el “Vino de la Gnosis”; una Mente así, necesita, forzosamente, pasar por un cambio total; de lo contrario, pues, se está perdiendo el tiempo

miserablemente.

Con todo esto, ¿qué es lo que queremos saber? ¡Pues despertar Conciencia!, ¿verdad? ¡Ésa es la verdad, eso es lo que queremos!:

¡DESPERTAR!…

En el Mundo Oriental no se ignora que la gente está dormida, nadie lo ignora; pero en el Mundo Occidental la gente cree que está despierta, y sin embargo hacen cosas que no quieren hacer: Se lanzan a la guerra, cuando no quieren ir a la guerra (pero siempre van, aunque no quieran). ¿Por qué? Porque están hipnotizados.

Ustedes saben que a un sujeto hipnotizado, por ejemplo, le ordenamos que vaya a matar a alguien, va y lo mata (y eso ya está previsto en el Código Penal de todos los países de la Tierra).

Así también sucede con las gentes de todas las latitudes: Están hipnotizadas pero creen que están despiertas. Si se les dice que ha llegado la hora de ir a la guerra, van a la guerra; no quieren ir pero van. ¿Por qué? Porque están hipnotizadas y el hipnotizado, hipnotizado está (esto es gravísimo y tremendamente cierto).

Qué necesitamos salir del SUEÑO HIPNÓTICO, ¡eso es verdad! Pero bueno, vamos a ver cómo salimos del “sueño hipnótico”. Si estamos contentos con nuestros hábitos mentales, con nuestro sistema de razonar, con nuestros hábitos sentimentales, con nuestros distintos hábitos o costumbres, adquiridas por la herencia y por la familia, entonces, aunque estemos escuchando aquí, en esta sala, las Enseñanzas, sencillamente estamos perdiendo el tiempo…

Pregúntense ustedes a sí mismos: ¿Para qué han venido? ¿Con qué objeto están ustedes reunidos en esta sala? Si están aquí reunidos por mera curiosidad, pues, vale más que no hubieran venido.

Si de verdad les anima el anhelo de cambiar, pero continúan muy contentos con sus viejas normas de pensar, sencillamente se están autoengañando.

Si es que ustedes quieren enganchar el “carro de la Gnosis” a su “viejo tren” carcomido por el tiempo y podrido hasta el tuétano de los huesos, pues están haciendo un juego muy tonto que a nada les conduce.

Así pues, no nos engañemos a sí mismos. Si ustedes quieren cambiar, ¡SEAMOS SERIOS y empecemos por cambiar nuestra forma de pensar!

Cada cual tiene una forma de pensar y cada cual cree que su forma de pensar es la más correcta. Pero, en realidad de verdad, las diversas formas de pensar de cada cual o de todos en conjunto, de correcto no tiene nada, puesto que están hipnotizados.

¿Cómo puede pensar correcto una persona que está hipnotizada? Pero ustedes creen que están pensando correctamente, he ahí su error: Sus hábitos mentales no sirven…

Si es que quieren cambiar, bueno, aquí tienen la Enseñanza nueva, aquí tienen el “Vino de la Gnosis”. ¡Pero por favor, traigan “odres nuevos” para ese “vino”, no “odres viejos!”. “Porque el vino nuevo rompe los odres viejos”…

Me interesa darle la Enseñanza a los hermanos, pero darla seriamente. Y por eso les invito a cambiar su forma de pensar…

¿Han reflexionado acaso ustedes en lo que es la “CONCIENCIA”? ¿A qué podrían comparar la Conciencia? Pues, a un foco de luz, que lo dirijo hacia una parte o hacia otra parte; eso es obvio.

La Conciencia debemos de aprender a colocarla donde debe de ser colocada. Donde esté nuestra Conciencia, allí estaremos nosotros.

¿Ustedes que me escuchan en estos momentos, ¿están seguros de que la Conciencia de cada uno, está aquí? Sí está aquí, me place. Pero, ¿estamos seguro de que está aquí? Puede ser que esté en este momento en la casa; puede ser que esté en la cantina; puede ser que esté en el supermercado y que tan sólo aquí estemos viendo la Personalidad de fachada de tal o cual hermano.

Así pues, DONDE ESTÁ LA CONCIENCIA, AHÍ ESTAMOS

NOSOTROS..

La Conciencia es algo que hay que aprender a colocar inteligentemente donde debe ser colocada.

Si colocamos nuestra Conciencia en una cantina, se procesará en virtud de la cantina; y si la colocamos nosotros en un casa de citas, se procesará allí; y si la colocamos nosotros en un mercado, tendremos un buen mercader o un mal mercader. Donde quiera que esté la Conciencia, allí estaremos nosotros.

La Consciencia está, desgraciadamente, embotellada; y un Yo de lujuria podrá llevar nuestra Conciencia, pues, a una casa de citas; un Yo de borracheras se la podrá cargar por una cantina; un Yo

codicioso se la llevará por allá, para algún mercado; un Yo asesino, se la llevará por allá, a la casa de algún enemigo, etc.

¿A ustedes les parece acaso correcto, NO SABER MANEJAR LA CONCIENCIA? Tengo entendido que es absurdo llevarla a lugares donde no debe estar; eso es obvio.

Desgraciadamente (repito), nuestra Conciencia, actualmente, está enfrascada, sí, embotellada entre distintos elementos inhumanos que en nuestro interior cargamos. Necesitamos quebrar todos esos elementos, dentro de los cuales se haya embotellada la Conciencia.

Pero digo: ¿Haríamos eso si no cambiáramos nuestra forma de pensar? Si estamos contentísimos con nuestros viejos hábitos, caducos y extemporáneos, que tenemos en la Mente, ¿nos preocuparíamos acaso por Despertar la Conciencia? ¡Es claro que no!

Si se quiere cambiar, vamos a cambiar desde ahora mismo; a cambiar nuestros hábitos mentales, nuestra forma de pensar. Cuando uno cambia de verdad, origina cambios interiores; cuando uno “recambia” su forma de pensar, puede entonces pensar en cambiar totalmente en su interior.

Pero si uno no cambia en su forma de pensar, si aquí en esta Mente siguen existiendo los viejos hábitos extemporáneos, ¿cómo puede uno decir que va a provocar un cambio en su Conciencia Interior? ¡Eso no es posible! Sería contradictorio que pensáramos en una cosa e hiciéramos otra.

¡Realmente que no es posible!

Así que necesitamos hacernos dueños de nuestra propia Conciencia, colocarla donde debe colocarse, ubicarla donde debe ubicarse. Aprender a ponerla en un lugar y aprender a quitarla, es un Don maravilloso, pero un Don que nosotros no estamos usando sabiamente.

Realmente, lo único que tenemos dentro es la Conciencia (es lo más digno que tenemos, lo demás no es digno). Los diversos agregados psíquicos que nosotros tenemos, en modo alguno son dignos. Lo único digno, lo único Real, lo único que vale la pena en nosotros, es la Conciencia; pero está dormida, no la sabemos manejar: los agregados psíquicos se la llevan para donde ellos quieren.

Nosotros, realmente, no sabemos usarla, y eso es verdaderamente lamentable. Si queremos un cambio, pero un cambio

de fondo, debemos también ir aprendiendo a saber qué cosa es eso que se llama “Conciencia”…

En el Mundo Oriental se nos ha dicho que “antes de que nazca en nosotros el BODHISATTVA, debe surgir en nosotros el

BODHICITTA”.

Pero bueno, ante todo, ¿qué cosa es eso que se llama “Bodhisattva”? (Algunos de ustedes sabrán y otros no sabrán).

La Blavatsky dice que “un Maestro que posea los Cuerpos Causal, Mental, Astral y Físico, es un Bodhisattva; que el Alma Humana o Alma Causal, vestida con tales Cuerpos, es un Bodhisattva”…

Ella hace plena distinción entre el Maestro en sí, que es ATMAN-BUDDHI, o sea el ÍNTIMO, y la ALMA-CONCIENCIA, y el BODHISATTVA, que es el ALMA HUMANA revestida con los

CUERPOS EXISTENCIALES SUPERIORES DEL SER.

Pero el Buddhismo del Mahayana o el Buddhismo Mahayánico, es más exigente: No reconoce como “Bodhisattvas” sino a aquéllos que se han SACRIFICADO POR LA HUMANIDAD a través de sucesivos Maha-Manvantaras.

“Hay dos clases (dice el Buddhismo “Mahayánico”), de Seres”: los unos, por ejemplo, serían los “BUDDHAS PRATYEKAS”, y los aspirantes a “Buddhas Pratyekas” (que son los “SRAVAKAS”), estos no se sacrifican por la humanidad jamás, nunca. Luchan sí, por cambiar (y cambian), pero nunca dan sus vidas por sus hermanos, y claro, jamás tampoco encarnan al Cristo Íntimo…

Los otros son los Bodhisattvas verdaderamente, aquéllos que han renunciado a la Felicidad del Nirvana por amor a la humanidad; aquéllos que en distintos Maha-Manvantaras, han entregado su sangre por la humanidad; que pudiendo vivir felices en el Nirvana, han renunciado a cualquier Felicidad por sus hermanos en la Tierra. Son ellos son los únicos que, verdaderamente, pueden encarnar al Cristo…

Pero bueno, volvamos a esto del “Bodhicitta”… ¿Qué cosa es el “BODHICITTA”? Es la “CONCIENCIA ya DESPIERTA”, desarrollada, convertida en el “EMBRIÓN ÁUREO”; es la verdadera “ARMADURA ARGENTADA” que nos puede proteger de las Potencias de las Tinieblas, que nos da la Sapiencia, la experiencia.

Antes de que surja un Bodhisattva dentro del interior de

alguien, surge el Bodhicitta, es decir, la Conciencia despierta y desarrollada… Vean ustedes, cuánto vale, pues, ese Don que se llama Conciencia”.

¡Es lástima que la humanidad tuviera la Conciencia enfrascada entre el Ego! Y es claro que, mientras las gentes continúen pensando como piensan, sintiendo como sienten y con sus mismas viejas costumbres rancias, no podrán despertar la Conciencia (continuará ésta, hipnotizada).

Y en secuencia, o como corolario, diremos: Que nunca surgirá, en gente así, el Bodhicitta.

Cuando el Bodhicitta (que es la Conciencia desarrollada y despierta), surge en uno, en el aspirante, entonces pronto aparece, el Bodhisattva.

Obviamente, el Bodhisattva se va formando dentro del clima psicológico del Bodhicitta. ¡Es grandioso el Bodhicitta!

En realidad de verdad, mis queridos hermanos, es grande cuando uno, verdaderamente, cambia su forma de pensar; porque entonces y sólo entonces, trabajará para despertar la Consciencia.

Entonces y sólo entonces, hará un trabajo serio que lo conduzca al nacimiento del Bodhicitta.

Antes, no es posible…

Vivimos en un mundo (desgraciadamente), doloroso. Todos ustedes están llenos de dolor, de sufrimientos…

¿Felicidad? No existe en este mundo, no es posible; mientras haya Ego tiene que haber dolor; mientras continuemos con nuestra forma rancia de pensar, no podremos ser dichosos; mientras seamos víctimas de las Emociones Negativas, cualquier género de Felicidad se hace imposible…

Nosotros necesitamos, en verdad, llegar a la FELICIDAD; mas no podríamos nosotros conseguir tal logro si no “despertáramos” la Conciencia, y nunca “despertaríamos” la Conciencia, si continuáramos con la forma que tenemos actualmente de pensar.

Así pues que, primero, miremos cómo estamos pensando; cambiemos esa forma anticuada del pensamiento, preparemos nosotros “odres nuevos” para el “vino nuevo”, que es la Gnosis, y así trabajaremos de verdad, pero seriamente…

Este mundo, en sí mismo, es el producto de la LEY de la

ORIGINACIÓN; este mundo se sostiene con las Leyes de CAUSA y EFECTO, que son las LEYES del KARMA (también se les llama Leyes de ACCIÓN Y CONSECUENCIA: tal acción, tal consecuencia). Éste es un mundo bastante complejo: Es un mundo de asociaciones, combinaciones múltiples, dualismo incesante, lucha de los opuestos, etc…

En estas circunstancias, no es posible que exista en este mundo la Felicidad. Cada uno de nosotros tiene que pagar su karma (estamos llenos de deudas). Ese karma, obviamente, nos trae mucho dolor, mucha amargura, no somos dichosos.

Muchos piensan que podríamos llegar a la Felicidad a través de la Mecánica de la Evolución.

Es un concepto falso, porque la mecánica es mecánica. La Ley de la Evolución, y también la de la Involución, constituyen el eje mecánico de esta maquinaria que se llama “Naturaleza”.

Hay Evolución en el grano que germina, en la planta que se desarrolla, y al fin, da frutos.

Hay Involución en la planta que ya entra en decrepitud y por último se convierte en un montón de leños.

Hay Evolución en el niño que se forma en el claustro materno, en la criatura que nace, que crece, y que se desarrolla y vive a la luz del Sol.

Mas también existe Involución en el ser humano que envejece, decrece, entra en decrepitud, y al fin, muere… Eso es completamente mecánico.

Mecánica es la Ley del Karma también, en cierto sentido, en el sentido “causativo” (mirada a la luz de las DOCE DIDANAS). Ahí hay mecánica…

Nosotros necesitamos libertarnos, precisamente, de la Ley del Karma. Necesitamos libertarnos de ese movimiento mecánico de la Naturaleza; necesitamos hacernos libres y esto no será mediante la Evolución Mecánica.

Cualquier Evolución Mecánica se procesa de acuerdo con las Leyes de Causa y Efecto, las Leyes de las Asociaciones, de las Combinaciones Mutuas, etc. (Lo que es mecánico, es mecánico).

Nosotros necesitamos libertarnos de la Ley de la Evolución y también de la Ley de la Involución; necesitamos dar el “GRAN

SALTO” para caer en el VACÍO ILUMINADOR.

Obviamente, existe pues, una antítesis entre la “Teoría de la Relatividad” que predicara un Einstein, y el Vacío Iluminador. LO RELATIVO ES RELATIVO; la Maquinaria de la Relatividad funciona con la Ley de los Opuestos, con el Dualismo, etc.

En la “lucha de las antítesis”, hay dolor y eso no es Felicidad. Si queremos la auténtica Felicidad, debemos salirnos de la Mecánica esta de la Relatividad, dar el Gran Salto, repito, para caer entre el seno del Vacío Iluminador.

Yo experimenté el Vacío Iluminador en mi mocedad; apenas si tendría unos 18 años de edad cuando pude dar el Gran Salto: pasar más allá del tiempo y vivenciar Eso que no es del tiempo, eso que podríamos llamar “LA EXPERIENCIA DEL PRAJÑA-PARAMITA” (en su más crudo realismo).

No está demás en enfatizarles a ustedes la noticia de que tal vivencia pudo ser repetida tres veces. Supe entonces lo que era el “SUNYATA”, lo pude vivir…

En el Vacío Iluminador no existe el dualismo conceptual de ninguna especie. La Maquinaria de la Relatividad no funcionaría en el Vacío Iluminador; la LEY DE LAS MUTUAS COMBINACIONES Y ASOCIACIONES MECÁNICAS no es posible en el Vacío Iluminador. Toda la “Teoría de la Relatividad” de Einstein quedaría destruida en el Vacío Iluminador.

Indubitablemente, la experiencia del Vacío Iluminador, sólo es posible en estado de SAMADHI…

En estado de Samadhi o como se dijera también, en el estado de “Prajña-Paramita…

En el Vacío Iluminador no existen formas de ninguna especie; podría decirse que allí pasa uno más allá del Universo y de los Dioses. En el Vacío Iluminador puede darse una respuesta correcta a aquello de que: “Si todo el Universo se reduce a la Unidad, ¿a qué se reduciría la Unidad?” Tal respuesta no es posible para la Mente Lógica, o por lo menos para la Mente que funciona de acuerdo con la Lógica Formal; pero en el Vacío Iluminador no es necesaria tal respuesta; tal respuesta allí es una realidad patente, definida: “Si todas las cosas se reducen a la Unidad, la Unidad también se reduce a todas las cosas”…

Entonces, quien entra en ese estado, de MAHA-SAMADHI,

dijéramos, vive en todas las cosas desprovisto de forma, y esto, de por sí, ya es grandioso, sublime e inefable…

Sumergirse definitivamente en Sunyata, es decir, en el Vacío Iluminador definitivo, sólo es posible mediante el Gran Salto y a condición definitiva de haber pasado por la ANIQUILACIÓN BUDISTA TOTAL; de lo contrario, no sería posible…

En aquella época, aún no había pasado yo por la Aniquilación Budista, y obviamente, a medida que me acercaba a la Gran Realidad, la Consciencia se expandía en forma desmesurada. Es obvio, que en esta situación, no habiendo pasado por la Aniquilación Budista, sentí indecible terror, motivo por el cual, regresé al Universo de la Relatividad de Einstein…

Repito: Tres veces experimenté con el Vacío Iluminador, y supe, en el Sunyata (experiencia trascendental vivida), que hay más allá del Vacío algo, ¿qué? Eso que se llama “TALIDAD”, “La Gran Realidad”…

Lo supe con una Intuición de tipo trascendental, porque en el terreno de la Intuición, o dentro del Mundo de la Intuicionalidad, hay distintos grados de Intuición. Incuestionablemente, el más elevado grado intuicional es el de las MENTES FILOSÓFICO-RELIGIOSAS o FILOSÓFICOMÍSTICAS.

Es el tipo de Intuición que corresponde al Prajña-Paramita.

Esta Facultad, pues, me permitió saber que más allá del Mundo del Vacío Iluminador, está la Gran Realidad.

Bien, quiero afirmarle a ustedes, en forma enfática, que este Camino de la Gnosis conduce a la Gran Realidad. La Gran Realidad o la Talidad (Sunyata, Prajña-Paramita), está más allá del Universo de la Relatividad, es decir, más allá de la Mecánica esta de la Relatividad; y más allá, mucho más allá del Vacío Iluminador…

Es decir, la Talidad trasciende a estos dos opuestos que yo llamaría: “MECÁNICA DE LA RELATIVIDAD” y “VACÍO ILUMINADOR”. No es el Vacío Iluminador la última palabra; es la antesala de Talidad, es decir, de la Gran Realidad.

Estoy hablándoles a ustedes, no en forma meramente teórica. En pasados Maha-Manvantaras experimenté la Talidad, y como quiera que la conozco, tengo que dar de ello vivo testimonio…

Lo importante para nosotros es pasar por una SUPREMA

ANIQUILACIÓN, a fin de que la Conciencia (convertida en Bodhicitta y totalmente despierta), pueda dar el Gran Salto para caer entre el Vacío Iluminador (un paso más y llegaremos a la Talidad).

Pero, como les digo, debemos empezar por cambiar nuestra forma de pensar para trabajar correctamente sobre sí mismos. DESINTEGRANDO, realmente, los ELEMENTOS PSÍQUICOS INDESEABLES que llevamos dentro; así podríamos conseguir nosotros el DESPERTAR DE LA CONCIENCIA, y el desarrollo del Bodhicitta ¡Si ante todo cambiáramos nuestra forma de pensar!…

Es necesario SABER MEDITAR, comprender lo que es la Técnica de la Meditación. El objeto de la Meditación es muy simple: ¿Qué es lo que queremos nosotros a través de la Meditación?

TRANQUILIZARNOS, TRANQUILIDAD…

Parecería muy superfluo lo que estamos diciendo y ustedes podrían objetarme que “podríamos tranquilizarnos con una botella de vino”, ¿no? Es eso claro. Podrían objetarme también que “podríamos tranquilizarnos oyendo una sinfonía de Beethoven”. Eso podrían ustedes decirme…

Pero, en realidad, de verdad, conseguir la tranquilidad, es lo más difícil que ustedes imaginarse puedan. Así que nadie podría tener tranquilidad mental, tener su Mente en santa paz, si no ha eliminado de su Centro Intelectual, todo el pensar caduco y extemporáneo que carga, Nadie podría tener paz en su Corazón si no hubiese eliminado de sí mismo previamente las Emociones Negativas y perjudiciales.

Así que cuando un gnóstico, un ARHAT GNÓSTICO se sumerge en Meditación, busca tranquilidad.

En esos instantes, se propone trabajar sobre algún elemento inhumano que haya descubierto, en sí mismo, mediante la

AUTOOBSERVACIÓN.

Posiblemente, descubrió la ira. Bueno, se dedicará entonces a comprender el agregado psíquico de la ira, hasta volverla polvo con la ayuda de su DIVINA MADRE KUNDALINI (que deberá invocar para que la auxilie).

O tal vez descubrió que tiene el agregado psíquico del odio. Entonces se propondrá a desintegrar tal agregado, para que surja en su reemplazo el AMOR.

A medida que uno vaya desintegrando todos esos agregados

psíquicos inhumanos que cargamos en nuestro interior, la Conciencia irá despertando.

Mucho se habla en la Gnosis sobre el sexo, pero debemos primero cambiar nuestra forma de pensar, para que tengamos una rica información, para que nos hagamos más Conscientes de la Enseñanza. Solo así, trabajaremos con éxito en la “FRAGUA ENCENDIDA DE

VULCANO”.

No queremos en modo alguno, esta noche, eludir los Misterios Sexuales. Es bueno que ustedes entiendan que el CAMINO que conduce a la Talidad ES (y subrayo esto completamente), ABSOLUTAMENTE SEXUAL (y esto hay que entenderlo).

Incuestionablemente, un soltero, una soltera, pueden disolver (a base de mucha Comprensión), un 50% de agregados psíquicos, siempre cuando se apele a la Divina Madre Kundalini durante la Meditación.

Pero, hay elementos psíquicos muy pesados que corresponde al Mundo de las 96 Leyes. Estos no se desintegran sino, exclusivamente, con el “MOLINILLO ELÉCTRICO” de los físicos, con la SVÁSTICA en movimiento, que genera determinada tipo de “Electricidad Sexual Trascendente”.

Obviamente pues, la “MUJER SERPIENTE”, o sea, la Princesa Kundalini, la Divina Madre Cósmica, es reforzada mediante ese tipo de “electricidad”. Y entonces, puede con su Poder Eléctrico, desintegrar atómicamente los elementos psíquicos más pesados, en los cuales está embotellada la Conciencia.

Así, poco a poco, llega el instante en que la Consciencia queda completamente liberada y despierta, lista para dar el Gran Salto y caer en el Vacío Iluminador (que es la antesala de la Gran Realidad).

En este mundo se nos ha criticado demasiado porque ponemos énfasis en el sexo. Muchos suponen que hay muchos caminos que puedan conducir a la Gran Realidad.

Obviamente, que cada cual es muy libre de pensar como quiera, pero en nombre de la Verdad y por Experiencia Mística Directa (acumulada en el fondo de mi Conciencia a través de sucesivos MahaManvantaras), puedo decirles, que el camino que conduce, directamente, a la Gran Realidad, a la Talidad, más allá del Vacío Iluminador y de la Mecánica de la Relatividad, es absolutamente

sexual, en un ciento por ciento.

Quienes disienten en esta cuestión, revelan, con en este proceder psicológico, desconocimiento de la cruda realidad.

Es obvio, que quien ha tenido verdadera experiencia en estas cuestiones (a través de sucesivos Maha-Manvantaras), sabe muy bien, que así es, y que no es posible de escaparse, definitivamente, de la Mecánica ésta de la Relatividad, por otra puerta o por otro camino que no sea el “Directo”, el que lleva a la Gran Realidad.

Sunyata, es un término Budista muy interesante, que nos indica, perfectamente, la Experiencia Mística Vívida del que no solamente haya experimentado el “Vacío Iluminador”, sino…repito: Dentro del terreno estrictamente místico-budista, disiento con muchos místicos o budistas ortodoxos, que ponen el Vacío Iluminador como el máximo.

Nosotros, los gnósticos, vamos más allá de la Mecánica de la Relatividad; más allá de esta maquinaria de la “Teoría de la Relatividad” de un Einstein, fundamentada en “dualismo conceptual”, y también, mucho más allá del Vacío Iluminador…

Nosotros queremos la Gran Realidad. La experiencia vívida: Sunyata; la vívida experiencia de los Prajña-Paramitas…

Gracias a Dios, tenemos nosotros en nuestro interior, la Conciencia. Es, precisamente, el don más precioso; lástima que esté enfrascada entre el Ego. Pero si conseguimos libertar a la Conciencia, entonces estaremos listos para el Gran Salto, para el Salto Supremo.

Una Conciencia libertada, es una Conciencia que puede sumergirse en la Gran Realidad de la Vida libre en su movimiento. Esta Gran Realidad es Felicidad inagotable, más allá del Cuerpo de los Afectos y de la Mente. Es una Felicidad imposible de describir con palabras…

Todos queremos la Felicidad y no tenemos la Felicidad. NECESITAMOS SER FELICES. Pero no es posible ser felices en un Mundo de Combinaciones; no es posibles ser felices dentro de esta Maquinaria de la Relatividad.

Recuerden ustedes que el EGO ES TIEMPO; que el Ego es un libro de muchos tomos y que está expuesto a las Leyes de Causa y Efecto.

Es hora de que pensemos en libertarnos del karma; libertarnos de este mundo doloroso, de esta maquinaria tan infernal. Es hora de

que pensemos nosotros, en la dicha verdadera de la Gran Realidad…

Por eso, les invito esta noche, a CAMBIAR SU FORMA DE PENSAR. Porque si ustedes cambian, podrán trabajar, sobre sí mismos, para libertar la Conciencia. Pero si ustedes no cambian su forma de pensar, si solamente quieren esta doctrina para “engancharla” a su “tren” (un “carro” más “enganchado” a su “tren” viejo, decrépito y degenerado), pues, están perdiendo el tiempo.

¡Quiero, pero la Felicidad para ustedes, la verdadera Dicha del Ser! Así, mis caros hermanos, hasta aquí la plática de esta noche…

Sin embargo, hay algo que debo añadir, antes de cerrar esta plática: Necesitamos que ustedes APRENDAN A MEDITAR PROFUNDAMENTE; que sepan Meditar. Cuando uno ha conseguido, pues, una verdadera Concentración, llega a una verdadera dicha…

Vean ustedes: Si yo no hubiera tenido en vida la experiencia del Vacío Iluminador, allá en mi mocedad, no estaría hablándoles ahora en la forma en que les estoy hablando… Esa experiencia vívida jamás se borró de mi Conciencia, ni de mi Mente, ni de mi Corazón…

Es posible que en un Samadhi de éstos, es decir, en una práctica de Meditación Profunda, pueda la Conciencia de un ser humano, escaparse de entre el Ego, para experimentar la dicha del Vacío Iluminador.

Es obvio, que si lo consigue, trabajará con gusto sobre sí mismo; TRABAJARÁ CON ARDOR, porque habrá experimentado, ciertamente, en ausencia del Ego, “Eso” que es la Verdad, “Eso” que no es del tiempo, “Eso” que está más allá del Cuerpo, de los Afectos y de la Mente…

Aquí, les he enseñado, una forma sencilla de Meditar, porque hay un tipo de Meditación que está dedicado a la AUTOEXPLORACIÓN DEL EGO, con el propósito de desintegrarlo, de volverlo cenizas. Pero, hay también otro tipo de Meditación, que tiene por objeto llegar, algún día, a la EXPERIENCIA DE LO

REAL…

¡Ojalá lo lograrán ustedes, para que se sintieran animados interiormente y trabajaran sobre sí mismos! Sin embargo, conceptúo, que es necesario tener algún mantram que sirva.

El mantram que les voy a dar esta noche, es muy sencillo. Ya

les di una palabra de ese mantram, en una pasada plática y ustedes lo recordarán: “GATE”.

Pero, esta noche les voy a dar, completas, las palabras de todo el mantram: GATE, GATE, PARAGATE, PARASAMGATE, BODHI,

SUA, HA.

En las grabadoras tiene que haber quedado grabado y también en los corazones… Repito: GATE, GATE, PARAGATE,

PARASAMGATE, BODHI, SUA, HA.

Ese mantram se pronuncia suavemente, o con la Mente y el Corazón. Puede también usarse como “Verbo Silenciado”. Porque hay dos tipos de “Verbo”: “VERBO ARTICULADO” y “VERBO

SILENCIADO”.

El Verbo Silenciado es poderoso…

Se relaja el cuerpo totalmente, y después de relajado, se entrega, totalmente a su Dios Interior Profundo, sin pensar en nada; únicamente recitando, con la Mente y el Corazón el mantram completo: GATE, GATE, PARAGATE, PARASAMGATE, BODHI,

SUA, HA.

La Meditación debe ser muy honda, muy profunda; los ojos cerrados, el cuerpo relajado, entregado completamente a su Dios Interior… Ni un solo pensamiento se debe admitir en esos instantes… La entrega a su Dios debe ser total y solamente el mantram debe resonar en su Corazón…

Este mantram, entiendo que abre el “OJO DE DANGMA”. Este mantram profundo, un día los llevará a ustedes a experimentar, en ausencia del Ego, el Vacío Iluminador. Entonces sabrán lo que es el Sunyata; entonces entenderán ustedes, lo que es el Prajña-Paramita.

¡Perseverancia es lo que se necesita; con este mantram podrán ustedes llegar muy lejos!…

Conviene experimentar la Gran Realidad, alguna vez en la vida. Porque así se llena uno de ÁNIMO PARA LA LUCHA CONTRA SÍ MISMO. Ésa es la ventaja del Sunyata; ésa es la ventaja más grande que existe, en relación con la experiencia de lo Real…

Y para que esta noche se aproveche la Meditación, y el mantram como es debido, vamos a entrar un rato en Meditación con el mantram.

Ruego a todos los hermanos, pues, entrar en la Meditación:

Relajen todos sus cuerpos (apaguen las luces, primero que todo)… Relajación total del cuerpo físico… Relajación completa y entrega completa a su Dios Interior profundo… No piensen en nada, de nada, de nada, de nada… Recitarán el mantram (lo repetiré muchas veces para que no se les olvide. Después de está Meditación, pues, podrán anotarlo, para eso están las grabadoras)…

Voy a repetirlo: GAATEEEE, GAATEEEE,

PARAGAATEEEEE, PARASAMGATEEEEE, BODHIIIII,

SUAAAA, HAAAAAAAAA…

Repito: [Lo repite siete veces].

Sigan repitiendo con sus corazones, con sus mentes. No piensen en nada, de nada, de nada…

Entréguensen completamente a su Dios… Siéntanse cada uno de ustedes como un cadáver, como un difunto…

Repito: GAATEEEE, GAATEEEE, PARA GAATEEEEE,

PARASAMGATEEEEE, BODHIIIIII, SUAAAA,

HAAAAAAAAA…

[Continua repitiendo varias veces].

Sigan repitiendo…

Samael Aun Weor

LA TRANSVALORIZACIÓN

Vamos ahora a comenzar nuestro trabajo de esta noche. Espero que todos pongan el máximum de atención, para bien de la Gran Causa. Incuestionablemente, debe interesarnos trabajar esotéricamente sobre sí mismos, si es que, en realidad de verdad, queremos una transformación radical.

Sin embargo, no es posible que exista en nuestras vidas una real conjunción con el Trabajo Esotérico, si antes no amamos al Trabajo. Necesitamos tener un verdadero AFECTO, un verdadero cariño, POR EL TRABAJO ESOTÉRICO GNÓSTICO. Sólo así, podría realizarse una conjunción de nuestras vidas con el Trabajo Esotérico.

En tanto esa conjunción con el Trabajo no se haya realizado, Indubitablemente, seríamos incapaces de comprenderlo integralmente. Se requiere sentir afecto por estos estudios.

Muchas gentes llegan a conocer la Enseñanza, llegan a entender el cuerpo de Doctrina (hasta cierto punto), pero no se deciden de verdad a trabajar sobre sí mismos. Eso se debe a que cada persona tiene en su interior un cúmulo de elementos indeseables que halan en distintas direcciones y apuntan hacia diferentes intereses.

Hay quienes dicen: “Bueno, yo iniciaré el Trabajo Esotérico Gnóstico cuando logre mejorar mi situación económica; voy ahora a conseguir dinero y después sí me dedico de lleno a la Gnosis”… Hay quienes dicen: “Tengo un problema de familia, y en tanto ese problema continúe, no podré entrar de lleno en el Trabajo”… Hay quienes dicen: “Bueno, actualmente yo soy un estudiante, estoy para graduarme en Ingeniería (o medicina, etc.,

etc., etc.) y por eso no puedo dedicarme de lleno al Trabajo Esotérico Gnóstico; el día que termine mis estudios me dedicaré de lleno, ahora no”…

Es que estas gentes, con su modo de pensar, están demostrando que no le tienen afecto, cariño en verdad, al Trabajo Esotérico Crístico.

Cuando uno ama a alguien, se sacrifica por ese alguien que ama, porque si no lo ama no podría sacrificarse. Para que uno se dedique de lleno a su Trabajo, se requiere ante todo amarlo entrañablemente. Si uno no ama el trabajo, pues no es posible que se forme la conjunción con el Trabajo Esotérico Gnóstico. Si no hay conjunción del Trabajo con nuestras vidas, obviamente no trabajaremos; eso es todo. Nos contentaremos con leer algunas obras, y hasta asistir a las conferencias, pero no trabajaremos; he ahí lo grave.

Cuando no se trabaja en las Enseñanzas que aquí nosotros damos y en Tercera Cámara y que hacemos conocer a través de nuestros libros, indubitablemente no se puede comprender tampoco el Trabajo Esotérico Gnóstico.

Recuerden ustedes la “parábola del mercader” en el Evangelio Crístico: El caso aquél de un mercader que quiso apoderarse de una perla preciosísima, pero sucedió que no tenía, de momento, cómo apoderarse de la misma. ¿Qué hizo? Vendió todo lo que tenía, todos sus valores, vendió todo lo que poseía con tal de conseguir esa perla preciosa. La consiguió.

Así también, el Trabajo Esotérico Crístico es una “PERLA PRECIOSA”. Para conseguirla tiene uno que

DEJAR TODA CLASE DE INTERESES SECUNDARIOS,

abandonar todo lo que en el mundo puede atraernos y dedicarse exclusivamente al Trabajo.

Como quiera que poseemos diversos agregados psíquicos, en nuestro interior, que personifican la ira, la codicia, la lujuria, la envidia, el orgullo, la pereza, la gula etc., pues, todos estos diversos elementos psíquicos, halan, como ya dije, en distintas direcciones, apuntan hacia los más diversos intereses; tienen su Energía Psíquica involucrada en tales o cuales intereses, en tales o cuales valores, etc.

Debe uno, naturalmente, liberar su Energía Psíquica involucrada en estos o aquellos Valores.

Si uno consigue liberarla, entonces puede concentrarla en esa “perla preciosa” que es el Trabajo Esotérico Gnóstico.

Cuando uno libera su Energía, cuando la saca de los intereses materiales, de los intereses egoístas, cuando la extrae de los deseos pasionales, cuando se la arranca a lo que no tiene importancia, cuando la concentra en una sola dirección (que es el Trabajo Gnóstico), obviamente se forma la conjunción con el Trabajo, y entonces de lleno se dedica una al trabajo sobre sí mismo; esto conduce, naturalmente, a la TRANSFORMACIÓN RADICAL.

Es necesario pues, ir comprendiendo esto si es que en verdad que anhelamos la Transformación…

Indubitablemente, el AMOR POR EL TRABAJO es básico. Al hablar de “Amor” tenemos que ser juiciosos en el análisis (no olviden, ustedes que yo soy matemático en la investigación y exigente en la expresión); la palabra “Amor”, en sí misma, es un poco abstracta, necesitamos especificarla para saber que es eso que se llama “Amor”.

Ante todo, nos toca consultar un poco el Evangelio Crístico. El Gran Kabir Jesús dijo: “En que os améis los unos a los otros demostraréis que sois mis discípulos”… También hay otra frase del Gran Kabir muy interesante:

“Ama a Dios sobre todas las cosas y al prójimo como a tí mismo” o “No hagáis a otros lo que no queráis que os hagan a vosotros”…

Las gentes, al escuchar la palabra “Amor”, sienten que algo les llega al corazón, pero como quiera que tienen la mentalidad en estado subjetivista, como quiera que no han dado objetividad a su pensamiento, no captan la honda significación de tal palabra. Es necesario e inaplazable entender lo que es “Amor”.

Aquella frase de: “No hagáis a otro lo que se os haga a tí mismo”, podría ser traducida así: “Haceos conscientes de los otros, es decir, de tu prójimo y de tí mismo”. O aquella otra: “Amaos los unos a los otros como yo os he amado” podría ser traducida así: “Haceos conscientes de los otros y de tí mismo”. Aquella de: “Amar a Dios sobre todas las cosas y al prójimo como a tí mismo” podría ser traducida como: “Haceos conscientes de la Divinidad que en hay en vuestro interior y del prójimo, y de tí mismo”…

Así pues, necesitamos HACERNOS CONSCIENTES de eso que se llama “AMOR”, que podría traducirse como

“CONCIENCIA”.

¿Cómo podría uno amar a sus semejantes, es decir, comprenderlos, si uno no es consciente de sus semejantes? Debemos hacernos conscientes de nuestros semejantes, si es que verdaderamente queremos comprenderlos y solo comprendiéndolos sentiremos por ellos Amor.

Pero para podernos hacer conscientes de nuestros semejantes debemos hacernos consciente de sí mismo. Si un hombre no es consciente de sí mismo, ¿cómo va hacerse consciente de sus semejantes? Y si no es consciente de sus semejantes, ¿cómo podría comprenderlos? Y si no los comprende, ¿cuál será su conducta en relación con ellos? Esto es importante…

En el Trabajo Esotérico Gnóstico tiene (dije) que haber afecto por el Trabajo, pero no podría haberlo si no lo comprendiéramos; COMPRENSIÓN ES FUNDAMENTAL.

Bueno, continuando hacia adelante, prosiguiendo con estas disquisiciones diremos lo siguiente: Hay tres clases de Amor. Cuando un discípulo dice a Jesús el Cristo que lo ama, Jesús sabe interrogar a su discípulo, preguntando a su vez, qué clase de amor siente por Él. Nosotros debemos entender un poquito a fondo esta cosa, porque existe el AMOR PURAMENTE SEXUAL, existe el AMOR PURAMENTE EMOCIONAL y existe el AMOR CONSCIENTE. En uno de nuestros Rituales decimos: ¡Amor es Ley, pero Amor Consciente!

Muchas gentes se entienden por el sexo nada más, esto es Amor Sexual; otras hay que tienen su Centro de Gravedad en la emoción, es decir, cultivan el Amor meramente Emocional; tal Amor Emocional entre dos personas indubitablemente gira hacia el odio o viceversa; es inestable, está lleno de amarguras, pasiones y celos, etc., por tanto no podría calificarse como Amor Juicioso en el sentido completo de la palabra.

Incuestionablemente, sólo el Amor Consciente merece nuestra veneración, pero para que exista el Amor Consciente se hace indispensable, ante todo, trabajar sobre sí mismo, para eliminar de sí mismo los elementos psíquicos indeseables que en nuestro interior cargamos, de lo contrario no habría Amor Consciente en nosotros.

¿Cómo podría tener Amor Consciente alguien puramente emotivo? ¿Un sujeto X-X lleno de celos, lleno de recelos, etc.? Para que ese Amor Consciente nazca hay que eliminar los elementos de la pasión: los celos, las riñas, etc., hay que eliminar elementos puramente sensuales, etc., APRENDER A COLOCARSE siempre EN

EL PUNTO DE VISTA AJENO.

¡Cuán difícil es aprender a colocarse en el punto de vista ajeno! ¡Cuán difícil! Quien se eleva, quien aprende a sentir Amor Consciente, sabe colocarse en el punto de vista ajeno.

Aquello de: “No hagáis a otros lo que no queréis que os hagan a vosotros” debe traducirse: “Haceos conscientes de los demás y de ti mismo”. Si uno no se coloca en el punto de vista ajeno fracasa totalmente, no llegará a Amar conscientemente jamás a nadie. Pero para colocarnos en el punto de vista del ajeno tenemos que

DEJAR DE LADO EL AMOR PROPIO.

Desgraciadamente, las gentes han sido fabricadas con el modelo del amor propio. Es obvio que nosotros debemos, capa a capa, ir eliminando de sí mismo los distintos aspectos del amor propio. Gran parte de eso que se llama “Amor” (que hombres sienten por la mujer o viceversa), en el fondo no es más que una extensión del amor propio. Es muy difícil eliminar de sí mismos el amor propio. El Yo del amor propio debe ser desintegrado, debe ser anulado, debe ser reducido a cenizas, si es que en verdad nosotros queremos aprender a ver el punto de vista ajeno.

Normalmente, nadie sabe ver el punto de vista ajeno; nadie sabe situarse en el puesto de los demás; cada cual está tan dominado por el Yo del amor propio, que ni remotamente se le ocurre pensar en colocarse en el puesto ajeno, en el punto de vista de los demás.

Si uno elimina de sí mismo el Yo del amor propio, da un gran paso, y consigue ELIMINAR aquellos agregados psíquicos que personifican claramente la ARROGANCIA, la SUPERIORIDAD y la INTOLERANCIA, obviamente, realizará avances extraordinarios, porque la arrogancia,

precisamente, eso que nos hace sentir a nosotros personas muy grandes, que nos hace comportarnos ante los demás de una forma hasta déspota, es óbice para el despertar de la Conciencia. Una persona arrogante no podría amar a sus semejantes jamás ¿Cómo los amaría? La superioridad. ¿Qué diremos de ese Yo de la superioridad? ¿Por qué hemos de sentirnos tan importantes ante a los otros, ante el prójimo, si nosotros no somos más que míseros gusanos del lodo de la tierra? Eso de superioridad, de creernos superiores a los otros es óbice para el despertar.

En cuanto a la intolerancia, ésta nos conduce a la crítica, vemos los defectos del prójimo, pero no vemos los nuestros; “vemos la paja en el ojo ajeno, pero no vemos la viga en el nuestro”. Sólo cuando uno se coloca en el punto de vista ajeno, entonces aprende a ser más tolerante con el prójimo y como resultado desaparece la crítica destructiva y perjudicial. Se hace necesario, pues, aprender a colocarnos en el puesto de los demás.

Que fulano de tal robó ¿Estamos seguros nosotros de no haber robado a alguien, jamás? ¿Quién podría decirlo?

Que fulano de tal adulteró ¿Estamos seguros de que jamás en la vida hemos adulterado? Que zutano está cometiendo tales o cuales desórdenes ¿Estamos seguros de no haberlos cometido nosotros?

Claro, cuando uno desarrolla la Tolerancia, esa crítica destructiva desaparece. Así que se necesita DESARROLLAR LA TOLERANCIA, pero para que la Tolerancia se desarrolle en nosotros, hay que eliminar los agregados psíquicos de la intolerancia, solo así podrá nacer en nosotros la Tolerancia. Eso es claro, completo, en el sentido más trascendental de la palabra.

Uno se admira de ver como se critica al prójimo. Si nos colocáramos en el punto de vista del prójimo, si por un

momento cambiásemos nuestra Personalidad por la del prójimo, comprenderíamos al prójimo y entonces no criticaríamos. Resulta muy importante aprendernos a colocar en el punto de vista ajeno, en el puesto del prójimo; eso es indispensable. Desgraciadamente, las gentes no saben ver el punto de vista ajeno y por eso fallan lamentablemente.

Incuestionablemente, la Conciencia es lo interesante. LA CONCIENCIA ES AMOR; Amor y Conciencia son dos partes de lo mismo. Si uno se propone, de verdad, hacerse consciente de sí mismo, se hará consciente de los demás.

Causa asombro, por ejemplo, los torturadores del prójimo, aquellos que torturan a otro.

¡Cuán inconscientes son!, porque al estar torturando a otros, a sí mismo se están torturando. Si uno tortura a otra persona más tarde será torturado. Eso es el peor de los negocios.

Uno tiene que ver todos esos aspectos, si quiere en verdad realizar progresos extraordinarios en el campo del Ser.

Cuando uno viene al Trabajo Esotérico Gnóstico, hay una PUGNA TERRIBLE, espantosa entre los Valores Pasados y el Trabajo que ha de realizar. Como les dije, existen múltiples intereses; dentro de nosotros hay múltiples agregados psíquicos apuntando hacia diversos intereses de orden económico, político, social, pasional, etc., etc., etc. Y eso, precisamente, impide que se entre de lleno en el Trabajo Esotérico Gnóstico. Pasar de esa fase a otra, en que uno DEJE TODO POR EL TRABAJO ESOTÉRICO es lo radical, lo definitivo. Abandonar todas las cosas del mundo para dedicarse al Trabajo Esotérico.

Desgraciadamente, las gentes no piensan así. Por lo común los estudiantes, los aspirantes pasan largo tiempo

entre el pasado y el futuro, entre los Valores Pasados y el Trabajo Gnóstico; se forma una especie como de…, algo amorfo, incoherente, en que se quiere trabajar pero no se entrega de lleno.

Conclusión: La gente pierde mucho tiempo. Al fin, lo que se resuelven se resuelven a trabajar sobre sí mismos. ¡Pero cuán pocos son los que resuelven a dejarlo todo por la “Perla Preciosa”! Se necesita una TRANSVALORIZACIÓN de la vida, de los valores que en ella tenemos, para podernos, después, dedicarnos de lleno al Trabajo serio sobre sí mismo.

Esto de la Transvalorización es importante. ¿Qué se entendería por “Transvalorización”? ¿Cuál sería el significado de “Transvalorización”?

Pues uno valoriza todos sus intereses. Pero la Transvalorización va más lejos; llegar a comprender, por medio de ella, de que sus intereses económicos, sociales, etc., etc., son fútiles y vanos, y que el Trabajo es más precioso que todo eso. La Transvalorización lo lleva a uno a abandonar muchos intereses de orden egoísta para dedicarse de lleno al Esoterismo Crístico Trascendental.

Obviamente, mis queridos hermanos, en realidad de verdad, lo fundamental es la ANIQUILACIÓN BUDISTA… Los Teósofos le tienen terror a la palabra “aniquilación”. “Dejar de existir, dicen, esto es pavoroso”; pero se necesita pasar por la Gran Aniquilación Budista, dejar de existir aquí y en todos los mundos, no tenerle miedo a la muerte. Desafortunadamente, las gentes temen a la muerte, e inconscientemente OFRECEN RESISTENCIA a estas Enseñanzas…

Ustedes mismos que me están escuchando, ¿Están seguros de no estar, en este momento, ofreciendo alguna resistencia a la explicación que estoy dando sobre el

Trabajo Esotérico Gnóstico? ¿Están seguros, algunos de ustedes de no estar aburridos en este momento, de no estar bostezando? ¿No sienten ustedes al hablarles yo así, en esta forma, que se vuelve un poco árida la Enseñanza? En cambio si yo me pongo a hablarles en este momento sobre la lotería o sobre cómo mejorar la situación económica, o cómo lograr el éxito en el amor o algo así por el estilo, les aseguro que no bostezarían. Pero al referirme directamente al Trabajo sobre sí mismo y a eso que se llama Aniquilación Budista, incuestionablemente, en el fondo de cada uno de ustedes se provoca una resistencia subconsciente ¿Por qué?

Porque de ninguna manera el EGO quiere dejar de existir. El Ego rechaza este tipo de Enseñanzas, porque apuntan contra su misma existencia. ¿Hay alguno de ustedes que tenga ganas de no existir? Ustedes quieren existir aquí y en el “más allá”. Alguno de ustedes dirían: “Bueno, yo tengo ganas de no existir más en el Mundo Físico, quisiera desencarnar”. Pero, ¿con qué secreto deseo piensan así? Sencillamente porque anhelarían vivir en los Mundos Superiores; eso es claro, pero en una situación un poquito mejor…

¿Por qué los curas tienen tanta gente? Porque los curas no le ofrecen la Doctrina de la Aniquilación Budista a sus afiliados, al contrario: Les ofrecen el Cielo mediante unos cómodos pagos, es decir, les dan el pasaporte para el cielo; una vida cómoda en el más allá, gozando de toda clase de honores.

Si la viuda deja una buena fortuna, por ejemplo, a la parroquia, se le da a cambio el pasaporte para el Cielo; eso es claro, así puede haber sido el individuo un gran asesino, un gran criminal, pero basta que se confiese al señor cura para que le de el pasaporte para el Cielo; ahora, si deja

algún dinerito más para el señor cura antes de morir, pueden ustedes estar seguros de que, según el señor cura, se iría derechito al Cielo. Ni si quiera pasaría por el Purgatorio; sería feliz. Y eso atrae, gusta a la gente, tiene mucho juego, porque al Ego le gusta, en modo alguno, que nadie le ponga una pistola en el pecho. Claro está que no.

Por ejemplo: A mí me llueven cartas de todo Centroamérica, de todo Suramérica, me preguntan por Chakras, por Iniciaciones, Poderes, posiciones sociales, posiciones dentro del mismo Movimiento Gnóstico, situaciones económicas, cuestiones de amores y amoríos, etc., pero muy rara vez en la vida he recibido alguna carta relacionada con la DISOLUCIÓN DEL EGO.

Por lo menos, en este momento no recuerdo haber recibido alguna carta en este sentido; todas me piden Poderes, Grados, Iniciaciones, dinero y posiciones dentro del Movimiento Gnóstico, etc., pero con gran dolor no encuentro una carta de alguien que esté luchando por cambiar radicalmente; no encuentro esa carta de alguien que esté luchando por disolver el Ego; no encuentro esa carta de alguien que esté entregado de lleno a la muerte del sí mismo. No, eso sí no, morir no.

Vivir…, todos, aunque sean Magos Negros, no importa, pero vivir. Eso es lo que quieren: Sí, ser Grandes Señores, ser poderosos, pero sin tomarse la molestia de morir. Y resulta que “sólo con la Muerte adviene lo nuevo”… “Si el germen no muere, la planta no nace”… Pero no quieren entenderlo…

Algunos se quejan en sus cartas, me dicen que todavía no logran salir conscientemente en Astral, que ellos quisieran estar iluminados, pero que todavía no consiguen recibir los mensajes de los Mundos Superiores, etc., y otras “tantas hierbas”…

No quieren darse cuenta que la Iluminación no es posible lograrla si antes no se ha liberado la Conciencia. No quieren darse cuenta que la Conciencia no se emancipa, jamás, si no se destruye primero el Ego. Ellos no quieren darse cuenta, ellos quieren estar Iluminados pero sin destruir el Ego, eso es absurdo: Quedar iluminados sin morir.

Habrán en el mundo innumerables Ordenes, muchas Escuelas; las hay y fascinantes, encantadoras; Ordenes Místicas de toda especie, grupos, etc., pero de nada sirven si uno no muere en sí mismo. ¿De qué sirven todas esas Escuelas que no enseñan la destrucción del mí mismo? La Iluminación, la Emancipación, no viene sino con la muerte. De manera que si uno no muere, está perdiendo su tiempo miserablemente.

Para morir en sí mismo, tiene uno que amar este Trabajo; tiene que tenerle uno afecto, tiene que tenerle cariño. Porque una cosa es recibir la Enseñanza aquí, en grupo, y otra muy distinta, por cierto, hacer conjunción de nuestra vida íntima, privada, con el Trabajo Crístico. Alguien puede escuchar aquí todo lo que digamos, pero si no trabaja sobre sí mismo, ¿cómo podría transformarse? De ninguna manera, ¿verdad?

Actualmente, la humanidad tiene una PSIQUIS ANORMAL, ¿por qué? Porque tienen embotellada la Conciencia entre el Ego, es decir, poseen Conciencia Egoica.

La Conciencia enfrascada entre los distintos agregados psíquicos que constituyen el mí mismo, se procesa en virtud de su propio condicionamiento. Indudablemente, mientras uno tenga la Conciencia embutida entre el Ego, es anormal, posee una psiquis anormal.

Constantemente se oyen casos de gentes que son LLEVADAS POR LOS EXTRATERRESTRES a través del espacio. Aquellos que han viajado y que han sido llevados por las Naves Cósmicas, de regreso siempre han manifestado que estuvieron metidas dentro del laboratorio de alguna nave de esas. Siempre se les examina dentro de un laboratorio, después se les deja en paz, se les da un paseo y después se les trae de regreso al lugar donde se les tomó.

Es claro que esas grandes Naves Cósmicas, manejadas por Hermanos de otros mundos, poseen laboratorios maravillosos. Pero, ¿por qué se llevan a los Terrícolas y los meten dentro de los laboratorios?

¿A ustedes no se les ha ocurrido pensar alguna vez en eso? Pues, sencillamente, porque los Terrícolas son criaturas que tienen la psiquis en estado anormal, no son personas normales, son criaturas de una psiquis muy extraña, muy rara. Viven en ESTADO SONAMBÚLICO; ése es el motivo de los motivos por el cual son raptados por un ratito y metidos en los laboratorios de las Naves Cósmicas.

A los Extraterrestres les llama mucho la atención ver esos anormales habitantes de la Tierra, y se los llevan para estudiarlos en sus laboratorios, para ver qué les está pasando, porque los Terrícolas son seres anormales. Ésa es la cruda realidad de los hechos. Ahora se explicarán ustedes todo esto con claridad. Uno viene a tener una psiquis normal cuando ha trabajado sobre sí mismo; antes no es posible.

En tiempos arcaicos de nuestro mundo, la psiquis de los seres tricerebrados era normal.

Entonces la humanidad estaba a tono con las otras humanidades planetarias. Pero, desgraciadamente,

después de la aniquilación del abominable ÓRGANO KUNDARTIGUADOR (que le fuera dado a la humanidad con el propósito de establecer la estabilidad de la corteza geológica de la Tierra), la psiquis se volvió anormal, porque las consecuencias de ese abominable órgano quedaron depositadas en los Cinco Cilindros de la máquina orgánica. Esas consecuencias constituyen eso que se llama “Ego”. La Conciencia embutida entre el Ego comenzó a funcionar de forma anormal y sigue anormal, desgraciadamente.

Así pues, que el propósito de nosotros es crear criaturas normales, sacarla del estado de anormalidad psíquica en que se encuentra.

Vean ustedes las diversas anormalidades Terrícolas: Una de ellas LA INTOLERANCIA; es gravísimo eso: Ver el defecto ajeno más no ver el defecto que cargamos. Si a otros endilgamos tal o cual error, muy sobrado lo tenemos nosotros. Lanzar juicios sobre las actitudes o comportamientos o proyectos de nuestros semejantes, sin evidencia previa, es una anormalidad.

Si uno ve, por ejemplo, en un semejante tal o cual actitud, ¿por qué lanzar juicios sobre la misma? Los hechos, en sí mismos, pueden ser entendidos cuando se les examina con el SENTIDO DE LA AUTOOBSERVACIÓN PSICOLÓGICA, pero si nosotros no usamos el sentido de la Autoobservación Psicológica, ¿cómo podría entender en forma íntegra los hechos?

A medida que avanzamos nosotros en el camino de estas disquisiciones, nos damos cuenta de que nuestros semejantes son anormales; “que fulano dijo, que perencejo ha dicho que menganejo dijo”…, eso no se ve sino en nuestro mundo Tierra; aquello de “dicen que se dice”, entre gentes normales no se ve; entre gentes normales no

existe la chismografía, eso es propio de un mundo donde las gentes no son normales.

Observen como reaccionan las mentes unas sobre otras. Yo lo he podido observar en mesas de debate como fulano de tal dice tal cosa, alude a zutano. Zutano reacciona violentamente, se siente herido, es anormal. En un mundo avanzado del espacio fulano dice a zutano tal cosa y zutano guarda silencio, no discute, porque cada cual es libre de decir lo que quiera decir.

En cierta ocasión platicaba yo (eso fue hace unos 30 años), en los Mundos Superiores, con el ÁNGEL ANAEL sobre determinada cualidad que creía yo poseer y que todavía no poseía. Anael, con justa razón, después de cierta observación me hizo ver mí equivocación. Pero estaba todavía acostumbrado a la discusión al estilo Terrícola, y entonces le hice un poco de objeción. Apele a toda dialéctica habida y por haber, quise “darle la torre”, como se dice. Anael permaneció respetuoso escuchándome, sin decir una sola palabra. Cuando ya terminé yo mi discurso, cuando mi catilinaria cicerónica hubo concluido, se mostró reverentemente, dio la espalda y se retiró; no dijo una sola palabra. Él había dicho lo que tenía que decir y me dejó a mí plena libertad para hablar lo que quisiera hablar; hablé todo lo que me vino en gana hablar, claro está. ¿Cuántas cosas dije? Muchas.

Pero él, respetuosamente guardó silencio, me escuchó con decencia, dio la espalda y se fue.

En otra ocasión platicaba con SIVANANDA en los Mundos Superiores. Recuerdo que estaba dando una plática, una conferencia. Hablaba yo sobre la Tantra y el tantrismo, sobre el Secreto Secretorum del Laboratorio Alquimista. Fue entonces cuando fuimos de inmediato visitados por Sivananda. Estaba recién desencarnado.

Dijo:

– No veis, por eso que ustedes vulgarizan la Enseñanza. No estoy de acuerdo con eso, que ustedes estén vulgarizando la Enseñanza –es decir, que entregáramos nosotros la llave de la Alquimia–. No –dijo–, no se puede vulgarizar la Enseñanza…

En tono desacostumbrado comencé nuevamente la discusión, golpeé varias veces sobre la mesa en forma insólita, y le dije:

– Estoy dispuesto a responder a todas sus preguntas, ¡queda abierta la discusión!…

Sivananda tuvo el buen sentido, a pesar de que es terrícola, de sentarse al estilo oriental y entrar en profunda meditación. Instantes después sentía que alguien me estaba escarbando la cabeza por dentro. Miré y estaba el yogin en profunda meditación. Pasada su meditación se puso de pie, se acercó hacia mí, me abraza y me dice:

– Ahora ya comprendí el mensaje que tú estás entregando a la humanidad. Estoy de acuerdo contigo Samael, y voy a recomendar que lean tus libros, voy a recomendarlo al mundo entero; ya lo comprendí todo… Yo también le abracé a él y le dije:

– Te estimo también mucho, Sivananda; te aprecio hondamente. Claro, Sivananda es terrícola, pero es un terrícola un poco más juicioso que los otros terrícolas, por lo menos ya tiene actitudes de no ser terrícola. Actitudes místicas extraordinarias.

Sencillamente, mis estimables hermanos, que uno se vuelve comprensivo cuando disuelve los Yoes, eso es obvio; aprender a ver el punto de vista ajeno, se hace tolerante, desaparece el sentido ése de la crítica destructiva, etc. Uno se vuelve normal cuando destruye al

Ego, la psiquis se torna normal; comienza a actuar en forma diferente, completamente distinta a los demás.

Pero ver uno como reaccionan los mentes unas sobre los otras, es algo que causa dolor. Si alguien dice algo, el otro reacciona, se siente aludido; eso no se ve sino en nuestro mundo, donde hay psiquis anormales. Porque donde hay psiquis normales no se ven esas reacciones.

Así pues, reflexionen ustedes, piensen, amen el Trabajo Esotérico; háganse conscientes del Trabajo. Pero si ustedes no llegan a amar realmente su Trabajo Esotérico no trabajarán nunca sobres sí mismo. Si ustedes no llegan a amar realmente el Trabajo nunca habrá conjunción, de sus vidas con el Trabajo; y si no hay conjunción de sus vidas en relación con el Trabajo jamás, en realidad de verdad, comprenderán el Trabajo. Se necesita comprender.

Los Instructores solamente deseamos que ustedes pasen por la Aniquilación Budista para que sus Conciencias despierten. En tanto ustedes no hayan pasado por la Gran Aniquilación van muy mal. Si me preguntaran cómo van ustedes, yo les diría que mal. ¿Por qué? Porque les veo vivos y es lo grave.

Mientras uno está vivo no puede comprender a otro, no puede, realmente, fluir comprensión alguna; anda en el mundo del intercambio de opiniones subjetivas. Sus conceptos que emiten resultan ser incoherentes, no exactos.

Cuando uno muere, el Ego deja de existir aquí y en todos los mundos; entonces es que queda realmente Consciente Porque, ¿no creerían ustedes acaso, que así vivos, como están, podrían alcanzar el Nirvana? Pues, obviamente que no. Porque el Nirvana es el Cielo, por eso es que los mismos budistas han dicho: “La disolución del

Yo es el Nirvana”. Eso es fundamental…

Hoy les he recalcado sobre el Trabajo. Como tarea les pongo la disolución del Yo del Amor Propio; es fundamental, y de estos otros Yoes que se llaman Intolerancia, Arrogancia, Importancia (sentirnos importantes, ninguno de nosotros es importante). La Arrogancia, la Importancia y la Intolerancia son óbice para el Amor al prójimo.

Se hace indispensable que ustedes eliminen el Amor meramente emocional y logren el Amor Consciente. Eso es fundamental, el Amor Emocional está lleno de celos, de pasiones; eso no es Amor, más bien es…(y dispénsenme el término).

Se necesita del Amor Consciente, Por eso en nuestros rituales decimos: “Amor es Ley, pero Amor Consciente”…

Aunque me haga cansón con ciertas repeticiones, debo decirles a ustedes que debemos aprender a amar a nuestros semejantes. No podría amarles si no los comprendiéramos; y no podríamos comprenderlos si no nos hacemos conscientes de ellos; y no podríamos hacernos conscientes de ellos sino nos hiciéramos conscientes de sí mismo; y uno no podría hacerse consciente de sí mismo, sino es capaz de eliminar los Yoes de que he hablado esta noche: El del Amor Propio, de la Intolerancia, de la Arrogancia, que tanto daño causan. COMPRENDAN, DESINTEGREN esa clase de elementos…

Desintegren el de la Autoimportancia porque nosotros no somos importantes, ni yo mismo (que soy el Presidente fundador del Movimiento Gnóstico) así mismo podría considerarme importante.

Considero que soy un vil gusano del lodo de la tierra y eso es todo. No pienso ni quiero pensar que sea más

grande que ustedes. Soy un servidor de ustedes, pero nada más que un servidor, un humilde servidor…

Mientras tengamos nosotros, en sí mismos, el sentido de la Autoimportancia marcharemos por el camino del error. Hasta aquí mi plática de esta noche. Si alguno de ustedes tiene algo que preguntar puede hacerlo con la más entera libertad.

Discípulo. ¿Cómo haría uno para enseñarle a un niño o un hijo, o siendo un instructor de un Kinder, por ejemplo, cuáles serían, las bases para que esos pequeños entendieran el amor hacia el prójimo, o que pudieran ir cultivando esos Valores?

Maestro. Realmente amor hacia el prójimo es algo que suena muy romántico, muy hermoso.

“Amaos los unos a los otros como yo os he amado”… O. K., pero si no entendemos las palabras del Gran Kabir Jesús, la frase no pasa de ser más que bella, eso es todo.

Ya dije: Para amar a los demás hay que, realmente, tener Conciencia. Amor y Conciencia son lo mismo. Conciencia es Amor. Si uno no tiene Conciencia de los demás, obviamente no está amando a los demás. Uno tiene que hacerse consciente de los demás. ¿Y cómo se haría uno consciente de los demás si no se ha hecho consciente de sí mismo? Tiene que empezar por hacerse consciente de sí mismo, antes que hacerse consciente de los demás.

A medida que uno se vaya haciendo consciente de sí mismo, consciente de sus propios errores, consciente de sus propios defectos, etc., entonces se va haciendo consciente de los demás.

Cuando uno se hace consciente de los demás y de sí mismo ya no critica, ya no dice: “Fulano de tal es un ladrón, zutano es un matón”; ya no lo dice, tiene

Consciencia de sí mismo y sabe que muchas veces ha robado, que muchas veces ha matado. Ya no dice: “Fulano de tal es un hablador, es un chismoso, es un hablador”; porque sabe que muchas veces ha hablado, que muchas veces ha sido chismoso.

Así, a medida que uno vaya tomando Consciencia de sí mismo, aprenderá también a colocarse en el puesto de los demás, aprenderá uno a ver el punto de vista ajeno, es decir, se hará comprensivo con los demás. Eso es Amor bien entendido. Si uno no tiene Consciencia de los demás pues no está amando. A ver, habla tú…

D. Venerable Maestro, en su disertación nos ha hablado de que debíamos valorar el Trabajo y nos puso el ejemplo de la Perla Preciosa, en una situación muy personal, a mí se presenta ahora la ocasión de estudiar, académicamente la Psicología, y ¿será retroceder si me dedicara a estudiar estos aspectos, digamos, académicos, cuando ya he tomado la decisión de dedicarme a la misión? Aunque ella dice que puede dar la Enseñanza. Quisiera que me diera una respuesta real con relación al propósito que tengo de la Obra.

M. Bueno, incuestionablemente, la Psicología académica marcha por caminos equivocados, desgraciadamente. Ahora bien, no se trata de meterse teorías equivocadas en la cabeza, pues es dañarse la cabeza totalmente, pues absurdo. La verdadera Psicología debe estar dedicada a la AUTOEXPLORACIÓN de sí mismos, a la Autoexploración del Ego, al conocimiento de los agregados psíquicos que es cada uno de nosotros existen, a la ELIMINACIÓN de esos agregados. En una palabra, a la Autoexploración profunda, directa, sin necesidad de teorías absurdas.

D. ¿Podría decirse, Maestro, que uno busca el

estudio por algún medio subjetivo, quizás temor a la vida o amor propio?

M. Pues el estudio no perjudica a nadie. Pero si uno se fija, uno tiene que seleccionar sus alimentos, los alimentos que lleve al estómago, obviamente, también tiene que seleccionar el tipo de conocimientos que va a meter en su pobre cerebro…

Samael Aun Weor

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