El Vacío Iluminador
EL VACÍO ILUMINADOR
¡Paz Inverencial! Habla para vosotros, Samael Aun Weor. Sede Patriarcal de México. Nuestro tema: la Meditación.
Es urgente comprender a fondo las Técnicas de la Meditación… Hoy platicaremos sobre el Vacío Iluminador.
Al iniciar este tema, me veo obligado a narrar por mí mismo y en forma directa, lo que sobre el particular he podido verificar directamente.
Creo que los que escuchen este casete estén informados sobre la maravillosa Ley de la Reencarnación, pues en ella fundamento el siguiente relato…
Cuando la Segunda Subraza de nuestra actual gran Raza Aria floreció en la China antigua, yo estuve reencarnado allí. Entonces me llamé CHOU-LI; obviamente, fui miembro de la Dinastía Chou.
En aquella existencia me hice miembro activo de la ORDEN DEL DRAGÓN AMARILLO, y es claro que en tal Orden pude aprender, claramente, la Ciencia de la Meditación.
Todavía viene a mi memoria aquel instrumento maravilloso, denominado “AYA-ATAPAN”, que tenía 49 notas. Bien sabemos lo que es la Sagrada Ley del Eterno Heptaparaparshinock, o sea, la Ley del Siete. Indubitablemente, siete son las notas de la escala musical, más si multiplicamos el 7 por 7, obtendremos 49 notas, colocadas en siete octavas.
Los hermanos nos reuníamos en la Sala de Meditación, nos sentábamos al estilo oriental (con las piernas cruzadas), poníamos las palmas de las manos en forma tal, que la derecha quedaba sobre la izquierda; nos sentábamos en círculo en el centro de la sala; cerrábamos nuestros ojos, y enseguida, poníamos mucha atención a la música que cierto hermano brindaba al Cosmos y a nosotros.
Cuando el artista hacía vibrar la primera nota, que estaba en DO, todos nos concentrábamos. Cuando hacía vibrar la siguiente nota, en RE, la concentración se hacía más profunda: luchábamos con los diversos elementos subjetivos que en nuestro interior cargamos; queríamos recriminarlos, hacerles ver la necesidad de guardar un silencio absoluto.
No está de más recordarles a ustedes, queridos hermanos, que
esos elementos indeseables, constituyen el Ego, el Yo, el mí mismo, el sí mismo; son a modo de entidades diversas, personificando errores.
Cuando vibraba la nota MI, penetrábamos en la tercera zona del Subconsciente y nos enfrentábamos a la multiplicidad, pues, de esos diversos agregados psíquicos que, en desorden, bullen dentro de nuestro interior, y que impiden la quietud y el silencio de la Mente. Los recriminábamos, tratábamos de comprenderlos.
Cuando lo conseguíamos, penetrábamos aún más hondo, en la nota FA. Es obvio que nuevas luchas nos esperaban con tal nota, pues amordazar a todos esos Demonios del Deseo que uno lleva dentro, no es tan fácil; obligarles a guardar silencio y quietud, no es cosa sencilla, pero con paciencia lo lográbamos; y así proseguíamos con cada una de las notas de la escala musical.
En una octava más elevada proseguíamos con el mismo esfuerzo, y así, poco a poco, enfrentándonos a los diversos elementos inhumanos que en nuestro interior cargábamos, lográbamos por fin amordazarlos a todos en los 49 Niveles del Subconsciente. Entonces la Mente quedaba quieta y en el más profundo silencio; ese era el instante en que la Esencia, el Alma (lo más puro que dentro tenemos), se escapaba para experimentar lo REAL.
Así penetrábamos en el VACÍO ILUMINADOR, así el Vacío Iluminador hacía irrupción en nosotros, y moviéndonos en el Vacío Iluminador, lográbamos conocer las Leyes de la Naturaleza en sí mismas, tal cual son y no como aparentemente son.
En este Mundo Tridimensional de Euclides sólo se conocen causas y efectos mecánicos, mas no las Leyes Naturales en sí mismas. Mas en el Vacío Iluminador, ellas son, ante nosotros, como realmente son.
Podíamos percibir en ese estado, con la Esencia, con los Sentidos Superlativos del Ser, las “cosas en sí”, tal cual son.
En el mundo de los fenómenos físicos, solamente percibimos, en realidad, la apariencia de las cosas: ángulos, superficies, nunca un cuerpo entero en forma integral; y lo poco que percibimos, es fugaz. Porque nadie podría percibir qué cantidad de átomos, por ejemplo, tiene una mesa o una silla, etc.; empero, en el Vacío Iluminador, percibimos las
“cosas en sí”, tal cual son, integralmente…
Mientras nos hallábamos así, sumergidos dentro del gran Vacío Iluminador, podíamos escuchar la voz del Padre que está en secreto.
Indubitablemente, en ese estado nos hallábamos en lo que se podría denominar “ARROBAMIENTO” o “ÉXTASIS”. La Personalidad quedaba en estado pasivo, sentada allá, en la Sala de la Meditación; los Centros Emocional y Motor se integraban con el Centro Intelectual, formando un todo único, receptivo; de manera que las ondas de todo aquello que vivenciábamos en el Vacío, circulando por el Cordón de Plata eran recibidas por los tres Centros: Intelectual, Emocional, Motor.
Repito: Cuando el Samadhi concluía, regresábamos al interior del cuerpo, conservando el recuerdo de todo aquello que habíamos visto y oído.
Sin embargo, he de decirles que lo primero que hay que dejar, para poder sumergirse uno por largo tiempo en el Vacío Iluminador, es el MIEDO. El Yo del temor debe ser comprendido; ya sabemos que su desintegración se hace posible suplicando a la Divina Madre Kundalini en forma vehemente; ella eliminará tal Yo.
Un día cualquiera, no importa cual, hallándome en el Vacío Iluminador, más allá de la Personalidad, del Yo, de la Individualidad, sumergido en eso que podríamos decir el “LOGOS”, “AQUELLO”, sentí que era todo lo que es, ha sido y será; experimenté la UNIDAD DE LA VIDA, libre en su movimiento. Entonces era la flor, era el río, que cristalino corre entre su lecho de rocas, cantando con su lenguaje delicioso; era el ave que se precipita en los fondos insondables; era el pez que navega deliciosamente entre las aguas; era la Luna, era los Mundos, era todo lo que es, ha sido y será…
El sentimiento del mí mismo, del Yo, hubo de temer, sí; sentí que me aniquilaba, que dejaba de existir como individuo, que era todo menos un individuo, que el mí mismo tendía a morir para siempre.
Obviamente, me llené de indecible terror y volví a la forma. Nuevos esfuerzos me permitieron, entonces, la irrupción del Vacío Iluminador, otra vez, y volví a sentirme confundido con todo, siendo todo. Como persona, como Yo, como individuo, había dejado de existir.
Éste estado de Conciencia se hacía cada vez más y más profundo, en tal forma que cualquier posibilidad para la existencia se paraba (para la existencia individual), tendía definitivamente a desaparecer. No pude resistir más: Volví a la forma. Un tercer intento, tampoco lo pude resistir: Volví a la forma. Desde entonces sé que para experimentar el Vacío Iluminador, que para sentir el TAO en sí mismo, se necesita eliminar el Yo del terror; eso es indubitable…
Entre los hermanos de la Orden Sagrada del Dragón Amarillo, el que más se distinguió fue mi amigo CHANG. Hoy vive él en uno de esos PLANETAS DEL CRISTO, donde la Naturaleza no es perecedera y jamás cambia; pues hay dos Naturalezas: La perecedera, cambiante, mutable, y la imperecedera, que jamás cambia, y es inmutable.
En los Planetas del Cristo existe la Naturaleza eterna, e imperecedera, e inmutable… Y vive en uno de esos Mundos del Señor, el Cristo resplandece en él. Se liberó hace varias edades… Mi amigo Chang vive allí, en aquel lejano planeta, con un grupo de hermanos que con él también se liberaron…
Conocí, entonces, los SIETE SECRETOS de la “Orden del Dragón Amarillo”. Quisiera enseñarlos, pero con gran dolor me doy cuenta que los hermanos de todas las latitudes, no están todavía preparados para poderlos recibir y esto es lamentable.
También sé que, hoy por hoy, no es posible utilizar los 49 sonidos del AYA-ATAPAN, porque ese instrumento musical ya no existe. Muchas involuciones de ese instrumento existen, pero son diferentes, no tienen las siete octavas. Involuciones de ese instrumento son todos los instrumentos de cuerda: Violín, guitarra, también el piano, etc.
Más sí es posible llegar a la experiencia del Vacío Iluminador con un SISTEMA PRÁCTICO Y SENCILLO, que todos los hermanos pueden practicar… Voy a dictarles ahora mismo la técnica; pongan atención…
Siéntense, al estilo oriental: con las piernas cruzadas; así… Debido a que sois occidentales, esta posición resulta para vosotros muy cansona. Entonces, sentaos cómodamente, en un cómodo sillón, al estilo occidental. Colocad la palma de la mano izquierda abierta, la derecha
sobre la izquierda; quiero decir: El dorso de la palma de la mano derecha, sobre la palma de la mano izquierda. Relajad el cuerpo, lo más posible, y luego inhalad profundamente, muy despacio.
Al inhalar, imaginad que la Energía Creadora sube por los canales espermáticos hasta el cerebro. Exhalad, corto y rápido. Al inhalar, pronunciar el mantram “JAAAAAAAMMMMMMM”; al exhalar, pronunciad el mantram “SAAJJ”.
Indubitablemente, se inhala por la nariz, se exhala por la boca. Al inhalar, habrá de mantralizarse la sílaba sagrada HAM (mentalmente, pues se está inhalando por la nariz); mas al exhalar, se podrá articular la sílaba SAH en forma sonora.
HAM se escribe con las letras “H”, “A”, “M”; SAH se escribe con las letras “S”, “A”, “H”. La “H” suena siempre como “J”.
La inhalación se hace lenta; la exhalación, corta y rápida. ¿Motivos? Obviamente la Energía Creadora fluye, en todo sujeto, desde adentro hacia afuera, es decir, de manera centrífuga; mas nosotros debemos invertir ese orden con fines de Superación Espiritual. Debe, nuestra energía, fluir en forma CENTRÍPETA (quiero decir, de afuera hacia adentro).
Indubitablemente, si inhalamos despacio y lento, fluirá la Energía Creadora en forma centrípeta, de afuera hacia adentro. Y si exhalamos corto y rápido, entonces se hará cada vez más centrípeta esa energía.
Durante la práctica, no se debe pensar absolutamente en nada; los ojos deben estar cerrados profundamente; sólo vibrará, en nuestra Mente, el HAM-SAH, y nada más.
A medida que se practique, la inhalación se va haciendo más honda y la exhalación muy corta y rápida.
Los grandes Maestros de la Meditación, llegan a volver la respiración, pura inhalación; y entonces, aquella queda en suspenso. ¡Imposible esto, para los científicos, pero real para los Místicos! Y en tal estado, el Maestro participa del NIRIVI-KALPA-SAMADHI, o del MAHA-SAMADHI; viene la irrupción del Vacío Iluminador, se precipita en ese Gran Vacío, donde nadie vive y donde solamente se escucha la palabra del Padre que está en secreto.
Con esta práctica se consigue la irrupción del Vacío Iluminador, a condición de NO PENSAR absolutamente en nada: No admitir en la Mente ningún pensamiento, ningún deseo, ningún recuerdo. La Mente debe quedar completamente quieta, por dentro, por fuera y en el centro; cualquier pensamiento, por insignificante que sea, es óbice para el Samadhi, para el Éxtasis.
Asimismo, esta Ciencia de la Meditación combinada con la respiración, produce efectos extraordinarios. Normalmente, las gentes padecen de eso que se llama POLUCIONES NOCTURNAS; hombres y mujeres sufren de tal padecimiento; tienen sueños eróticos. Sí, los Yoes copulan unos con otros, la vibración pasa por el Cordón Plateado hasta el cuerpo físico y deviene el orgasmo, con pérdida de Energía Creadora.
Más esto sucede porque la Energía Sexual fluye en forma centrífuga, desde adentro hacia afuera. Cuando la Energía Sexual fluya desde afuera hacia adentro, de manera centrípeta, las poluciones sexuales terminarán. Ése es un beneficio, pues, para la salud…
Ahora bien, el Samadhi se produce (durante esta práctica de la Meditación) debido a que las Energías Creadoras, fluyendo desde afuera hacia adentro, impregnan a la Conciencia y terminan por hacerla abandonar al Ego y al cuerpo.
La Conciencia, desembotellada de entre el Ego, en ausencia del Ego y fuera del cuerpo físico, indubitablemente penetra en el Vacío Iluminador, recibe el Tao.
Si uno elimina el Ego del miedo, del temor, podrá permanecer en el Vacío Iluminador sin preocupación alguna; sentirá que su aspecto individual se va disolviendo, se sentirá vivir en la
piedra y en la flor, en la estrella lejana y en el ave cantora de cualquier mundo o planeta, mas no temerá; y si no teme, al fin gravitará hacia su origen, convertida (la Conciencia, la Esencia) en una criatura terriblemente divina, más allá del bien y del mal.
Podrá posarse en el Sagrado Sol Absoluto, y allí, en ese Sol, como Estrella Microcósmica, conocerá todos los Misterios del Universo. Porque es bueno saber, que el Universo en sí mismo, todo nuestro Sistema Solar, existe en la Inteligencia del Sagrado Sol Absoluto, como
un instante eterno.
Todos los fenómenos de la Naturaleza se procesan, dentro de un instante eterno, en la Inteligencia del Sagrado Sol Absoluto; mas si teme, perderá el Éxtasis y volverá a la forma densa.
Aquellos hermanos que escuchen este casete, deben abandonar el temor… A la vuelta del casete continuaré con estas explicaciones. Punto y aparte…
Bien, de esta parte del casete está la otra explicación, o explicaciones subsiguientes. Indubitablemente, no basta decir: “¡Dejaré de temer!” Hay necesidad de ELIMINAR EL YO
DEL TEMOR, y éste se disuelve, estrictamente, con el poder de la DIVINA MADRE KUNDALINISHAKTI.
Primero hay que analizarlo, comprenderlo, y posteriormente invocar a Devi Kundalini (nuestra Divina Madre Cósmica particular), para que ella desintegre el Yo del temor. Sólo así puede uno sumergirse en el Vacío Iluminador en forma absoluta. Quien lo haga, gravitará hacia el Sagrado Sol Absoluto; allí conocerá las maravillas del Universo.
Nuestros hermanos deben, pues, practicar la Técnica de la Meditación, tal como la hemos dado. ¡No olvidar que el cuerpo hay que relajarlo!, eso es indispensable.
HAM-SAH, es el Gran Aliento, HAM-SAH…es el Astral. HAMSAH, es también un mantram que transmuta las Energías Creadoras.
La Meditación combinada con el Tantrismo, es formidable. HAMSAH es la clave.
Bien sabemos que la Energía Creadora sirve para el despertar de la Conciencia (combinada con la Meditación). Incuestionablemente, saca a la Conciencia de entre el elemento Ego y se la absorbe en el Vacío Iluminador.
Obviamente que el Vacío Iluminador está más allá del cuerpo, de los afectos y de la Mente. En una Sala de Meditación Zen, en el Oriente, un monje le preguntó a un Maestro:
– ¿Cuál es el Vacío Iluminador? Dicen los textos Zen que el Maestro le dio una patada al discípulo en el estómago y que éste cayó “privado”. Después, el discípulo se levantó y abrazó al Maestro.
– ¡Gracias, Maestro, he experimentado el Vacío Iluminador!…
¡Absurdo!, dirían muchos. Pues no es así. Lo que sucede es que se presentan fenómenos muy especiales para el Vacío Iluminador: Un polluelo, cuando está listo para salir del cascarón, su madre le ayuda. Y le ayuda o le auxilia, picando ella, por sí misma, la cáscara, y el polluelo sigue picando con esta ayuda, y sale. Así, cuando alguien ha madurado, recibe la ayuda de la Divina Madre Kundalini y sale de entre el “cascarón” de la Personalidad y del Ego, para experimentar el Vacío Iluminador; pero hay que perseverar…
En la Meditación se debe combinar, inteligentemente, la concentración con el sueño. SUEÑO y CONCENTRACIÓN, mezclados, producen
ILUMINACIÓN.
Muchos esoteristas piensan que la Meditación en modo alguno se debe combinar con el sueño del cuerpo, mas quienes así piensan, se equivocan, porque la Meditación sin sueño, arruina el cerebro.
Se debe siempre utilizar el sueño, en combinación con la Técnica de la Meditación, pero un sueño controlado, un sueño voluntario; no un sueño sin control, no un sueño absurdo; Meditación y sueño combinados inteligentemente.
Debemos “montar” sobre el sueño, y no que el sueño “monte” sobre nosotros. Si aprendemos a “montar” sobre el sueño, habremos triunfado; si el sueño “monta” sobre nosotros, habremos fracasado. ¡Pero, usar el sueño!
La Meditación, repito, combinada con el sueño y la técnica, llevará a nuestros estudiantes al Samadhi, a la experiencia del Vacío Iluminador.
Diariamente hay que practicar. ¿A qué hora? En el instante en que nos sintamos con el ánimo de hacerlo. Muy especialmente cuando nos sintamos con sueño; aprovecharlo para la Meditación.
Si los discípulos siguen estas indicaciones, podrán un día recibir el Tao, podrán experimentar la VERDAD.
Obviamente, hay dos tipos de Dialéctica: la DIALÉCTICA RACIONAL, del intelecto, y la DIALÉCTICA DE LA CONCIENCIA. Durante el SATORI trabaja la Dialéctica de la Conciencia; entonces todo lo entendemos por intuitos, o a través de palabras, o de figuras simbóli8
cas: Es el lenguaje de las parábolas del Evangelio Crístico, el lenguaje vivo de la Conciencia Superlativa del Ser.
En el Zen, por ejemplo, la Dialéctica de la Conciencia se adelanta siempre a la Dialéctica del Raciocinio. A un monje Zen se le preguntó:
– ¿Por qué Bodhidharma vino del Oeste? Respuesta:
– El ciprés está en el centro del jardín…
Cualquiera diría: “Esto no guarda concordancia alguna”; más sí que la guarda. Es una respuesta que se adelanta a la Dialéctica de la Razón, sale de la Esencia. El ciprés, el “Árbol de la Vida”, está en todas partes: No importa el Oriente ni el Occidente. Ése es el sentido de la respuesta…
En el Vacío Iluminador todo se sabe “porque sí”, por experiencia directa de la Verdad.
El estudiante tendrá que familiarizarse con la Dialéctica de la Conciencia. Desgraciadamente, el poder formulativo de conceptos lógicos, por muy brillante que sea, y hasta útil en todos los aspectos de la vida práctica, resulta óbice para la Dialéctica de la Conciencia.
No quiero con esto descartar el poder formulativo de conceptos lógicos, pues todos los necesitamos en el terreno de los hechos prácticos de la existencia, pero cada facultad, incuestionablemente, tiene su órbita particular y es útil dentro de su órbita; fuera de su órbita, resulta inútil y perjudicial. Dejemos el poder formulativo de conceptos dentro de su órbita.
Y dentro del Samadhi, o para el Samadhi, o en la Meditación, debemos siempre aprehender, capturar, vivenciar la Dialéctica de la Conciencia. Eso es cuestión de experiencia, que el discípulo irá haciendo a medida que practique con la Técnica de la Meditación.
El camino de la Meditación profunda, implica mucha PACIENCIA; los impacientes jamás lograrán triunfar. No es posible vivenciar la experiencia del Vacío Iluminador, en tanto exista en nosotros la impaciencia. El Yo de la impaciencia tiene que ser eliminado, después de haber sido comprendido. ¡Qué se entienda esto con claridad! Si así se actúa, se recibirá el Tao; eso es obvio.
Jamás podría venir a nosotros la experiencia de lo Real, en tanto la Conciencia continúe embutida dentro del Ego. El Ego, en sí mismo,
es “tiempo”; toda esa multiplicidad de elementos fantasmales que constituyen el mí mismo, son un compendio del tiempo. La experiencia del Vacío Iluminador es la antítesis: Resulta atemporal, está más allá del tiempo y de la Mente.
El tiempo es toda la multiplicidad del Yo; el Yo es el tiempo. Así, pues, el tiempo es subjetivo, incoherente, torpe, pesado; no tiene realidad objetiva.
Cuando uno se sienta en una Sala de Meditación, o sencillamente en su casa, a meditar, cuando quiere practicar con esta técnica, debe OLVIDAR EL CONCEPTO “TIEMPO” y vivir dentro de un instante eterno. Quienes se dedican a meditar y están pendientes del reloj, obviamente no logran la experiencia del Vacío Iluminador.
Si se me preguntara cuántos minutos diarios debemos utilizar para la Meditación: o si media hora, o una hora, o dos… ¡No daría respuesta! Porque si alguien entra en Meditación y está pendiente del tiempo, no puede experimentar el Vacío Iluminador, porque éste no es del tiempo.
Esto sería algo similar a un ave que intentara volar, pero estuviera amarrada por una pata a una piedra, o a un palo: No podría volar, habría una traba. Para experimentar el Vacío Iluminador, tenemos que libertarnos de toda traba.
Lo importante, ciertamente, es experimentar la Verdad. La Verdad está en el Vacío Iluminador.
Cuando a Jesús, el Gran Kabir, le dijeron: “¿Cuál es la Verdad?”, el Maestro guardó profundo silencio; y cuando a Gautama Sakyamuni le hicieron la misma pregunta, dio la espalda y se retiró.
NO PUEDE SER DESCRITA LA VERDAD, no puede ser explicada; cada cual tiene que experimentarla por sí mismo, a través de la Técnica de la Meditación. En el Vacío Iluminador experimentamos la Verdad; ése es un elemento que nos transforma radicalmente.
Hay que PERSEVERAR, hay que ser TENACES. Puede que en principio no logremos nada, pero a medida que vaya pasando el tiempo sentiremos que nos vamos haciendo cada vez más profundos, y al fin, un día cualquiera, irrumpirá en nuestra Mente la experiencia del Vacío Iluminador.
Incuestionablemente, el Vacío Iluminador, en sí mismo, es el SANTO OKIDANOCK, el ACTIVO OKIDANOCK: Omnipresente, Omnipenetrante, Omnisciente, que emana, en sí mismo, del Sagrado Sol Absoluto.
¡Dichoso quien logre precipitarse entre el Vacío Iluminador, donde no vive criatura alguna, porque es allí, precisamente, donde experimentará lo Real, la Verdad!
PERSEVERANCIA, se hace indispensable. Diariamente hay que trabajar a fondo, hasta conseguir el triunfo total.
Resulta prodigiosa la experiencia de la Verdad a través de la Meditación. Si uno ha experimentado la Verdad, se siente con FUERZA PARA PERSEVERAR en el trabajo sobre sí mismo.
Brillantes autores han hablado sobre el trabajo sobre el sí mismo, sobre el Yo, sobre el mí mismo. Y es obvio que han hecho bien en haber hablado así, más han olvidado algo: LA EXPERIENCIA DE LA VERDAD.
En tanto uno no haya experimentado lo Real, no se siente reconfortado, no se siente con fuerzas suficientes como para trabajar sobre el sí mismo, sobre el Yo mismo. Cuando uno de verdad ha pasado por tal Experiencia Mística, es diferente: NADA LO PUEDE DETENER EN SU ANHELO POR LA LIBERACIÓN; trabajará incansablemente sobre sí mismo, para conseguir de verdad un cambio radical, total y definitivo.
Ahora comprenderán ustedes, mis queridos amigos, por qué es tan indispensable la Sala de Meditación. Francamente, yo me siento bastante triste al ver que, a pesar de haber escrito tanto sobre Meditación en distintos “Mensajes de Navidad” de años anteriores, todavía en los países suramericanos y centroamericanos no existen Salas de Meditación, cuando ya deberían existir.
¿Qué es lo que ha pasado? ¡Existe indolencia! ¿Por qué existe? ¡Por falta de comprensión! Se hace indispensable entender que el pobre “animal intelectual”, equivocadamente llamado “Hombre”, necesita aliento, necesita algo que lo anime en la lucha: Estímulos para el trabajo sobre sí mismo.
Sucede que el pobre “animal intelectual” es débil por naturaleza y se encuentra colocado en una situación completamente desventajosa: el Ego es demasiado fuerte y la Personalidad terriblemente débil. Dejado así, solo, apenas sí puede caminar. Necesita de algo que lo anime al trabajo, necesita de un apoyo íntimo. Esto solamente es posible mediante la Meditación.
No quiero decir que todos, de un solo golpe de hoz, vayan a experimentar el Vacío Iluminador. Obviamente, hay que llegar a esa experiencia a través de distintos grados. El devoto irá sintiendo, cada vez más, el impulso íntimo del Ser; tendrá diversas vivencias más o menos lúcidas, y por último, un día llegará en que tendrá la mejor de las vivencias: La Experiencia Directa de la Gran Realidad; entonces recibirá el Tao.
Que aquéllos que escuchen este casete, sopesen bien mis palabras, que las reflexionen. No basta sencillamente escuchar: hay que saber escuchar, y esto es diferente.
Pero “el que escucha la palabra y no la hace”, dice el Apóstol Santiago en la Epístola Universal, “se parece al hombre que se mira en el espejo y luego da la espalda y se va”…
¡Hay que hacer la palabra dentro de sí mismos! No basta escuchar este casete; hay que convertirlo en carne, sangre y vida, si es que se quiere una transformación radical. ¡Hay que perseverar!
Hasta aquí mis palabras. ¡Paz Inverencial! Samael Aun Weor.
Samael Aun Weor
LA TÉCNICA DE LA MEDITACIÓN
…Es necesario comprender la necesidad de la experiencia directa de LO REAL; es necesario que los hermanos se entrenen, ciertamente, en Meditación.
Solamente es posible llegar a la experiencia de LA VERDAD, a través de la técnica de la Meditación; sólo en ausencia de la Mente, podemos nosotros vivenciar lo Real. Y cuando realmente lo experimentamos, venimos a sentir, en nosotros mismos, un ELEMENTO QUE NOS TRANSFORMA radicalmente.
No hay duda, mis caros hermanos, que la disolución del Yo suele ser un trabajo arduo y difícil. Por eso es que la experiencia de lo Real (en ausencia del Yo, en ausencia de la Mente), es muy útil y necesaria. Porque al vivenciar (repito) la Verdad, acumulamos en nuestro interior ciertas Fuerzas que nos permiten luchar, con más ventaja, contra el Ego, contra el Yo.
Desafortunadamente, la Mente vive en incesante parloteo, no está quieta un instante; ni siquiera hemos aprendido a PENSAR SIN PALABRAS, y eso es lamentable. Necesitamos de algún idioma para pensar; interesante sería saber pensar sin necesidad palabras…
La Mente está dividida, incesantemente, en un batallar de antítesis, en la lucha de los opuestos.
Una Mente así, dividida, no puede experimentar la Verdad.
Jesús El Cristo dijo: “Conoced la Verdad y ella os hará libres”… Mas no es posible la experiencia de lo Real, mientras la Mente esté dividida en un batallar de antítesis. Cuando la Mente está quieta, cuando la MENTE está EN SILENCIO, adviene lo nuevo.
Si queremos la experiencia la Verdad, necesitamos aprender a formar el Vacío Iluminador en nosotros mismos. Raros son aquéllos que han llegado a formar EL VACÍO ABSOLUTO.
Obviamente, se necesita para ello de una BOMBA DE SUCCIÓN. La tenemos, afortunadamente, dentro de nuestro SISTEMA RESPIRATORIO) con los canales extraordinarios de Idá y Pingalá, a lo largo de los cuales fluye el Prana.
Necesitamos también de un DINAMO, y lo tenemos: LA VOLUNTAD. Necesitamos de un APARATO GENERADOR DE ENERGÍAS, y él está establecido en nuestro organismo: En los ÓRGANOS
CREADORES.
Tenemos que aprender a manejar esos instrumentos, si es que queremos, de verdad, experimentar lo Real…
EL VACÍO ILUMINADOR ES EL SANTO OKIDANOCK
(Omnipresente, Omnipenetrante, Omnisciente).
Es claro que el Vacío, el Santo Okidanock, deviene originalmente del Sagrado Sol Absoluto.
Cada Sistema Solar tiene su Sol Sagrado Absoluto y el nuestro no es una excepción. De allí parte el Santo Okidanock, el Activo Okidanock.
Antes de la Manifestación, el Okidanock contiene, en sí mismo, a las TRES FUERZAS PRIMARIAS de la Creación. Quiero referirme, en forma enfática, al Santo Afirmar, al Santo Negar y al Santo Conciliar. Al iniciarse la Aurora del Mahavantara, el Activo Okidanock (conteniendo en sí mismo a los Tres Factores básicos de toda Creación), penetra en los mundos, más no queda involucrado en los mundos.
Guarda paralela exacta, con esta afirmación, el Santo Okidanock en nuestro planeta Tierra: Cuando se inició el Alba del Mahavantara, penetró en éste, nuestro planeta, mas no quedó involucrado en el mismo.
Así fue, en verdad, como el Santo Okidanock se desdobló a sí mismo en las Tres Fuerzas Primarias. Éstas, en la India, son: BRAHMA, VISHNÚ y SHIVA; en el Mundo Occidental son: PADRE, HIJO, ESPÍRITU SANTO; entre los anales del viejo Egipto: OSIRIS, ISIS, HORUS. Son Tres Fuerzas trabajando, cada una en forma Autoindependiente, pero, sin embargo, unidas al Santo Okidanock.
Es mediante esas Tres Fuerzas Primarias, como el Divino Arquitecto ha podido crear el Universo.
Pero al finalizar el Gran Día Cósmico, al finalizar el Mahavantara, las Tres Fuerzas vuelven a fusionarse, a integrarse con el Santo Okidanock, para regresar al Sagrado Absoluto Solar.
Esto que vemos en lo Macrocósmico, esto que vemos en los mun14
dos, SE REPITE también DENTRO DEL MICROCOSMOSHOMBRE: Dentro de cada uno de nos, en el fondo más profundo de nuestra Conciencia, en las raíces mismas de nuestro Ser, está el Santo Okidanock (Omnipresente, Omnipenetrante, Omnisciente), que es el que nos une al Sol Sagrado Absoluto.
Obviamente, él [el Santo Okidanock] se eliminó a sí mismo, o mejor dijéramos, se desdobló a sí mismo en esos Tres Factores que son conocidos como Brahma, Vishnú y Shiva (nuestro Padre muy amado, el Hijo muy adorado y el Espíritu Santo muy Sabio)…
Necesitamos nosotros, mis queridos hermanos, pasar más allá de todas las Fuerzas Positivas y Negativas de la Naturaleza. Aún más: Más allá de los Tres Factores Primarios de la Creación (en su manifestación, o proceso incesante de modificación).
Necesitamos escaparnos del intelecto, pasar más allá del cuerpo, de los afectos y de la Mente.
Durante la Meditación, necesitamos que la Mente quede quieta, por dentro y por fuera y en el centro. Cuando la Mente está quieta (por dentro, por fuera y en el centro), adviene el TAO, es decir, lo Real.
Si decidimos formar el Vacío Iluminador en nosotros, es obvio que llegaremos a experimentar el Santo Okidanock.
Quiero decir también, en forma enfática, a nuestros hermanos que esta noche están reunidos aquí, en Tercera Cámara, que la Experiencia Mística de lo Real suele ser una acontecimiento trascendental que hasta causa terror…
HAY QUE DEJAR EL MIEDO…porque en el Vacío Iluminador venimos nosotros a saber, que tan sólo somos “gotas” del Gran Océano. Es en el Santo Okidanock donde la gota se pierde en el océano y el océano en la gota: La Conciencia entonces se diluye, se expande en forma tan extraordinaria, que llegamos a sentirnos convertidos en árboles, en montañas, en aves, en mundos, en cometas que ruedan a través del espacio infinito.
…En el Santo Okidanock, al verse uno convertido en árbol, en agua, etc…siente temor por la aniquilación, y el pavor por la muerte suele ser insoportable. Se pierde el Samadhi, el Éxtasis, y vuelve uno al
mundo de las formas. Más si uno tiene valor en ese mundo y sabe aguantar aquéllo serenamente, comprenderá que más allá de toda aspiración…está la GRAN REALIDAD…
…que es el Sagrado Sol Absoluto.
Si ningún temor logra hacernos perder el Éxtasis, penetraremos valerosos al Sagrado Sol Absoluto. Allí es donde vendremos a experimentar la Verdad; allí conoceremos las LEYES DE LA NATURALEZA, tal cual son.
En este mundo solamente conocemos la mecánica de los fenómenos, las ASOCIACIONES MECÁNICAS y los EFECTOS, pero en el Sol Sagrado Absoluto conocemos las Leyes de la Naturaleza, como son en sí mismas.
Todo el Universo está contenido en el Sagrado Sol Absoluto (Omninteligente); el pasado y el futuro se hermanan allí, en un ETERNO AHORA, dentro de un Eterno Presente. Allí conoceremos, pues, todo lo que es, todo lo que ha sido y todo lo que será. Allí estaremos más allá del Tiempo y mucho más allá de la Mente.
Cuando nosotros experimentamos la Verdad, sentimos un impulso interior formidable que nos permite luchar ventajosamente contra el Yo, contra el mí mismo, contra el sí mismo y desintegrarlo.
Y por ello, precisamente, es que debemos nosotros aprender a formar el Vacío Iluminador. Se hace urgente usar el Aparato Generador, la Bomba de Succión y el Dinamo, sabiamente.
Incuestionablemente, el Aparto Generador produce Energías que ascienden por los canales espinales de Idá y Pingalá. Debemos aprovechar LA ENERGÍA SEXUAL PARA EL SAMADHI. Formar el Sol Absoluto en el Vacío, es lo importante (y se puede).
Sentados nosotros (en cómoda posición) inhalamos, y al inhalar el Prana, imaginamos que la Energía sube desde los órganos creadores hasta el cerebro. Se inhala con el mantram HAM [Jam] y se exhala con el mantram SAH [Saj].
HAM SAH es el mantram de la Meditación. Ham para inhalar, Sah, repito, para exhalar. Al inhalar, el mantram puede vocalizarse con la Mente…Ham; pero al exhalar, se articula con la Laringe Creadora:
Saj.
La Mente, en ese instante, debe estar completamente quieta, repito: Por dentro y por fuera.
La inhalación cada vez se hace más profunda, y la exhalación cada vez más corta.
Hoy vamos a practicar aquí, con el fin de que conozcan la técnica, pero ustedes deben continuar con esa misma práctica en sus casas, diariamente, incesantemente, hasta que se logre, un día, tener la experiencia del Vacío Iluminador, hasta que se logre, un día, vivenciar la Verdad.
Jesús el Cristo dijo: “Conoced la Verdad y ella os hará libres”… El que ha logrado VIVENCIAR LA VERDAD, obviamente se carga de un POTENCIAL ENERGÉTICO formidable que le permite LUCHAR MÁS VENTAJOSAMENTE CONTRA EL YO, para disolverlo, desintegrarlo.
Nosotros necesitamos acumular Fuerzas en sí mismos, porqué somos demasiado débiles, y esas Fuerzas solamente nos las puede dar el Sagrado Sol Absoluto. Así pues, mis caros hermanos, vamos a ver esta práctica; repito: EN SUS CASA DEBEN PRACTICAR DIARIAMENTE.
Bien, todos bien sentados inhalarán muy despacio por las fosas nasales, pronunciando mentalmente el mantram Ham, exhalen: Saj. Inhalen… Exhalen: Saj…
Continúen indefinidamente, sin pensar en nada, con los ojos cerrados, tratando de adormecerse.
La inhalación cada vez más lenta y profunda; la exhalación cada vez más corta y rápida. El cuerpo bien relajado y adormeciéndose sin pensar en nada.
Desde afuera hacia adentro, en forma sencilla, con la inhalación cada vez más profunda, las Fuerzas van fluyendo, las Fuerzas Sexuales, desde afuera hacia adentro; mientras más honda y profunda sea la inhalación, más profundo es también, más a fondo es el avance de las Energías Sexuales, hacia adentro y hacia arriba. La exhalación, por tal motivo se va haciendo cada vez más corta.
En altos vuelos del Espíritu, para los grandes atletas de la Meditación, sólo queda la inhalación.
Durante el Samadhi debe suspenderse la respiración, algo imposible, pero cierto, verdadero.
Cuando la Esencia está sumergida entre el Santo Okidanock, percibe las cosas en sí, tal cual son, y no como aparentemente son; y transmite todo a la Personalidad, a la Mente.
Aquí en la persona, la Personalidad, los Centros Intelectual y el Emocional se ponen en armonía con la Mente, y ésta queda recogiendo las vibraciones que manda la Esencia desde el Vacío Iluminador. Al perder el Samadhi, al volver a la Personalidad, el recuerdo queda por tal motivo en la Mente.
Si nosotros organizamos las Fuerzas Sexuales en FORMA CENTRÍPETA es decir, que vibren siempre de afuera hacia dentro y no de adentro hacia afuera, TERMINAN LAS POLUCIONES NOCTURNAS que son tan frecuentes en todos los seres humanos; porque después de que las Energías Sexuales fluyen de afuera hacia dentro, las poluciones nocturnas terminan, concluyen; eso es muy importante…
Samael Aun Weor
Libera las tensiones musculares en todo el cuerpo y haga el mantra Ham-Sah (Jam-Saj) muchas veces. Entonces, bien relajado, cayendo suavemente en semisueño, observa los pensamientos proyectados en la pantalla de la mente, sin identificarte, simplemente observando serenamente, sin esperar nada. Con el tiempo, la Esencia se desembotellará y el Vacío Iluminador hará erupción en la Mente. Con paciencia y práctica podrás comenzar a centrarte emocionalmente en un tema particular para lograr el Vacío en él, pero deberás aprender a pensar sin pensar y sentir sin sentir, como se explica en la lección.
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