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Ciclo B · Clase 12 de 17

La Disolución del Yo

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LA DISOLUCIÓN DEL YO

El objetivo de esas prácticas es llegar a CRISTALIZAR ALMA en nosotros. ¿Qué se entiende por “Alma”? Por “Alma” se entiende ese conjunto de cuerpos, atributos, poderes, virtudes, cualidades, etc., que subyacen en el Ser.

Los Evangelios dicen: “En paciencia poseeréis vuestras Almas”… Hoy por hoy, nosotros no poseemos nuestras Almas; antes bien, el Alma nos posee. Somos una carga pesada para eso que se llama Alma, un fardo realmente abrumador.

Llegar a poseer Alma, es un anhelo; ser dueño de nuestras propias Almas, es formidable. Aún más, el mismísimo CUERPO FÍSICO debe llegar a TRANSFORMARSE EN ALMA.

Quien posee su Alma, dispone de Poderes extraordinarios. Aquellos que han llegado a cristalizar Alma, se han convertido, por tal motivo, en criaturas absolutamente diferentes. Y esto está escrito, como testimonio, en los Libros Sagrados de todas las Religiones del mundo.

Pero bien sabemos que si el “agua no hierve a cien grados”, no cristaliza lo que debe cristalizar y no se desintegra lo que debe desintegrarse. Así que, en todo caso, se necesita que el “agua hierva a cien grados”. Obviamente, si no pasamos por grandes CRISIS EMOCIONALES, tampoco podemos lograr cristalizar Alma. Para la disolución radical de cualquier agregado psíquico inhumano se necesita pasar, indubitablemente, por muy graves crisis emocionales.

He conocido gentes extraordinarias muy capaces de pasar por tales crisis. Me viene a la memoria el caso de cierta hermana gnóstica de la Sede Patriarcal de México, quien pasara por tribulaciones espantosas, por horribles crisis morales, al recordar graves errores de sus vidas anteriores. Gentes así, con esa tremenda capacidad de remordimiento, personas así, tan capaces para pasar por tan gravísimas crisis emocionales, obviamente pueden cristalizar Alma; y lo que nos interesa a nosotros es precisamente eso: La Cristalización de todos los Principios Anímicos en nosotros mismos, aquí y ahora…

En el Oriente hay instructores que desafortunadamente, no han

eliminado todo ese conjunto de elementos indeseables que se llevan en la psiquis. No está de más decirles a ustedes, para su información, que a los citados “elementos” se les denomina en el Tíbet, “agregados psíquicos”. En realidad, tales agregados son los mismísimos Yos o Yoes que personifican a nuestros errores.

Cuando un instructor de ésos (que todavía no ha eliminado los agregados psíquicos), tiene a su cargo un grupo de Lanús o discípulos, incuestionablemente, estos tienen que tener una gran paciencia, aguantarle todo el día, al citado instructor, sus patanerías, sus groserías, etc. Bien saben los Lanús o discípulos (o Chelas que se dice tanto en el Tíbet), que tales Agregados van pasando en procesión continua por la Personalidad del instructor, pero que al fin habrá un instante en que la procesión habrá de terminar, y entonces podrá expresarse el Maestro para dar la Enseñanza.

Ésa es la causa causorum por la cual los discípulos de cualquier instructor de esos que todavía no ha eliminado el Ego, tiene paciencia elevada hasta el máximo, multiplicada hasta el infinito. Esta clase de Chelas tienen que aguardar y aguardar y aguardar a que en cualquier instante el Maestro, al fin, tome posesión de su vehículo y les de las Enseñanzas,

¿Enseñanzas adquiridas, a qué precio? No es nada delicioso estar aguantándole, todo el día, insultos al instructor, ser víctima de todas sus patanerías. Pero al fin llega el Maestro, y eso es lo que importa…

Sí, se trata de Bodhisattvas caídos, estos no han disuelto el Ego; pero como quiera que son Bodhisattvas, hay que aguantarlos hasta que venga el Maestro y de la Enseñanza. Así piensan todos esos Lanús o Chelas Tibetanos…

Prosiguiendo con estas disquisiciones filosóficas, diremos, que cada agregado psíquico es como una persona dentro de nosotros. No hay duda de que estos agregados poseen los TRES CEREBROS: el Intelectual, el Emocional y el Motor-Instintivo-Sexual; es decir, cada Yo o agregado (que es lo mismo, entre paréntesis), es una persona completa. Cada Yo, cada agregado, tiene su criterio propio, individual; tiene sus ideas, sus conceptos, sus deseos; realiza determinados actos,

etc.; goza (en ciertas cosas) cada Agregado, de cierta autonomía.

Miradas las cosas desde este ángulo, estudiadas a fondo, llegaremos a la conclusión lógica e inevitable, de que dentro de nuestra persona habitan muchas personas. Lo más grave es que todas éstas riñen entre sí, se pelean por la supremacía; cada cual quiere ser el amo, el señor.

¿A qué se parecería nuestra CASA INTERIOR? Yo diría que a una horripilante mansión, donde hubiera muchos criados y cada cual se sintiera el “señor”. Es claro que, mirada tal casa a la luz de estos razonamientos, resulta espantosa en el fondo.

Lo curioso del caso son, precisamente, los conceptos que se forjan cada uno de los “señores de la casa”. El uno dice: “¡Voy a comer, tengo hambre!”. Después entra un segundo en conflicto y dice: “¡Al diablo con la comida, yo voy a leer el periódico!”. Surge más allá, un tercero en conflicto, y, en forma irrevocable, dice: “¡Qué comida ni qué lectura, voy a la casa de mi amigo fulano de tal!”. Dichas estas palabras, incongruentes todas, la humana Personalidad (movida por este resorte íntimo), abandona, pues, la morada, para irse por ahí, por esas calles de Dios.

Si nos pudiéramos ver de cuerpo entero, tal como somos, ante un espejo, puedo asegurarles de que quedaríamos perfectamente locos. Estamos todos, LLENOS DE HORRIPILANTES CONTRADICCIONES, esto es nefasto para todos; no tenemos, verdaderamente, existencia real.

Al nacer, somos hermosos. ¿Por qué? Porque todos disponemos de un 3% de ESENCIA LIBRE (como lo dije en mi obra titulada “Psicología Revolucionaría”). El 97% restante, está enfrascado entre la multiplicidad del Ego. Eso que hay de elemento libre, impregna al huevo fecundado, surge a la existencia, reincorporado nuevamente.

Así que el niño recién nacido posee eso, precisamente: Un 3% de Conciencia libre, no embutido entre ningún Ego. El porcentaje de Esencia, manifiesto en un niño, es AUTOCONSCIENTE.

¿Cómo vería un recién nacido a los adultos: A sus padres, a sus hermanos, a sus parientes? En la misma forma en que ustedes ven a un “marihuanero”, así y no en otra forma. Pero vean ustedes cómo los

adultos se sienten hasta con autoridad para educar al niño (creen ellos que pueden educarlo). El niño, a su vez, se siente mal, completamente mártir, víctima de esos “marihuanos” que quieren enseñarle.

Él los ve desde su propio ángulo: Está despierto, percibe los agregados psíquicos de sus genitores, de sus parientes, de sus hermanos. También suele percibir a sus propios Agregados, que entran y salen del recinto, que dan vueltas alrededor de la cuna, etc…

A veces las visiones son tan espantosas, que el niño no puede menos que llorar aterrorizado; los genitores, los padres no entienden estas “ocurrencias” del infante. A veces acuden al médico; en el peor de los casos se van en busca de los Espiritistas a ver si por ahí hay algún Espiritista o algún médium de mal agüero le logra arreglar el caso. ¡Ése es el estado insólito en que vive la humanidad doliente!

En todo caso, el pobre infante es víctima de todas esas locuras de los mayores. Él, con paciencia, no le queda más que soportar el látigo de los verdugos. ¡Ésa es la cruda realidad de los hechos!

Posteriormente, cuando ya la humana Personalidad está formada en verdad, comienza a entrar (en el cuerpo del infante) todos esos agregados psíquicos, inhumanos, que le pertenecen. Entonces se notan cambios en la criatura: Se vuelve “berrinchuda”, molestosa, celosa, iracunda, etc., etc., etc., y otras tantas hierbas. Es lamentable esto, ¿verdad? Pero así es.

Y al fin, cuando el que era niño se volvió adulto, las cosas cambian: Ya no es aquel niño juguetón autoconsciente) de otros tiempos; no, ahora es el bribón de la cantina, el negociante, el lujurioso, el hombre celoso, etc., y en fin, se ha convertido en eso que el niño miraba con horror.

Es claro que la criatura se horrorizaba al ver al adulto; ahora el niño se ha vuelto adulto, y lo peor del caso es que se le ha DORMIDO LA CONCIENCIA, ya no es capaz de mirarse con horror a sí mismo…

En realidad de verdad, hermanos, cada uno de los agregados psíquicos que surge en nosotros, tiene determinados compromisos. Podríamos decir, sin exageración alguna, que el ladrón (por ejemplo) lleva dentro de sí mismo una cueva de ladrones, cada uno de ellos con

distintos compromisos, en distintos días, horas y lugares; que el fornicario irredento carga en su interior (para colmo de los colmos) una casa de citas; el homicida, obviamente, lleva en su psiquis un “club de asesinos” (claro, cada uno de estos, en el fondo, tiene sus compromisos); el mercader, en su interior, lleva una plaza de mercado, y así sucesivamente…

Más, ¿cómo se teje y desteje nuestro propio destino? Mucho dijo Gurdjieff sobre la LEY DE RECURRENCIA. Ouspensky, Collins, Nicoll, etc., comentaron tales afirmaciones. Más nosotros, en el terreno de la investigación, hemos ido más lejos. Conocemos a fondo la mecánica viva de la Ley de Recurrencia, y esto es muy importante…

Un sujeto X-X, por ejemplo, que en una pasada existencia fuera, dijéramos, adúltero (que hubiese dejado a su mujer por otra dama), es claro que, al renacer, trae en su psiquis al Yo del adulterio, al mismo que cometiera el delito. Éste, no podrá expresarse en los primeros años de la infancia, ¡imposible!

Si el suceso fue a la edad de 30 años, por ejemplo, indubitablemente el Yo de aquel adulterio aguardará en el fondo de la psiquis (dentro del terreno de lo infrahumano, en las Esferas Subjetivas), a que llegue la edad consabida de los famosos 30 años. Cuando esa edad llegase, aquel Yo resurgirá (desde el fondo) con gran fuerza, se apoderará del Intelecto y del Centro Emocional, y del Centro Motor-Instintivo-Sexual de la Máquina, para ir a buscar a la dama de sus ensueños…

Antes, se habrá puesto en contacto telepático con el Ego de aquella dama; posiblemente hasta se habrían dado cita en cualquier lugar (tal vez en un parque de la ciudad o en una fiesta). Y es obvio que viene después el reencuentro. Pero lo interesante es ver cómo ese Ego sumergido puede jalar al Intelecto, mover los Centros Emocional y Motor de la Máquina, y llevarse la Máquina, precisamente, al lugar donde tiene que encontrarse con la dama de sus ensueños. Pero inevitablemente, el mismo proceso se realizará en ella, y la escena se repetirá otra vez, tal como sucedió.

Supongamos que un caballero X-X en una cantina se peleó en

la pasada existencia con otra persona, con otro hombre, por tal o cual motivo, posiblemente baladí. ¿Creen ustedes que por el hecho de que el cuerpo físico deje de existir, aquel Yo va a desaparecer? ¡Pues no!; simplemente continuará en la Dimensión Desconocida.

Pero al renacer el Ego, al retornar, al volver a tomar un nuevo cuerpo, llegará el momento en que podrá entrar en actividad; aguardará la edad en que sucedió el hecho en la pasada existencia. Si fue a los 25 años, aguardará aquellos consabidos 25; el permanecerá en el fondo de la psiquis (entre tanto), y cuando llegase el momento, obviamente se apoderará de los Centros de la Máquina para repetir la “hazaña”…

Antes, se habrá puesto en contacto telepático con el otro X-X sujeto, y se habrán dado cita, posiblemente en otra cantina. Allí, al mirarse, se reconocerán a través de los rostros, se herirán mutuamente con la palabra y el hecho se repetirá…

Vean ustedes pues, cómo por debajo de nuestra zona concientiva y de nuestra capacidad razonativa, se realizan distintos compromisos. Así es como la Ley de Recurrencia trabaja, ésa es la mecánica de tal Ley.

Claro está que, miradas las cosas de este modo y de esta manera, no tenemos, en verdad, lo que podríamos denominar “LIBERTAD TOTAL”, “LIBRE ALBEDRÍO” (es muy poco el margen que tenemos de libre albedrío). Imaginen ustedes un violín entre en un estuche. El pequeño margen que puede haber entre el violín y el estuche, casi mínimo, nos daría una idea del pequeño margen de libertad que nosotros poseemos.

En realidad de verdad, estamos metidos dentro de la mecánica de la Ley de Recurrencia, y esto es lamentable por cierto…

Un hombre es lo que es su vida; si un hombre no trabaja su propia vida, ese hombre está perdiendo el tiempo miserablemente. ¿De qué modo podríamos nosotros LIBERTARNOS de la Ley de Recurrencia? Pues, TRABAJANDO NUESTRA PROPIA VIDA.

Incuestionablemente, nuestra propia vida está compuesta de comedias, dramas y tragedias. La comedia es para los cómicos; los dramas para las personas normales, comunes y corrientes; y las

tragedias para los perversos…

En los Misterios de antaño, no se aceptaba a ningún trágico. Se sabía que éste era castigado por los Dioses, y obviamente el Guardián le rechazaba con la punta de la espada…

Que necesitamos DISOLVER LOS YOES ¡Eso es lógico! Éstos son los “actores” de las comedias, dramas y tragedias. ¿Podría, acaso, haber una comedia sin cómicos? ¿Podría existir un drama sin actores? ¿Creen ustedes que podría desarrollarse, en cualquier escenario del mundo, alguna tragedia sin trágicos, sin actores? Obviamente que no, ¿verdad? Entonces, si queremos cambiar nuestra propia vida, ¿qué debemos hacer? No nos queda más remedio que disolver a los “actores” de comedias, dramas y tragedias.

¿Y quiénes son esos “actores”, dónde viven y por qué? Yo les digo a ustedes, en verdad, que esos “actores” son del tiempo, en realidad, cada uno de esos “actores” viene de antiguas edades.

Si decimos que “el Yo es un libro de muchos tomos”, estamos asegurando una gran verdad; si afirmamos que “el Ego viene de muchos ayeres”, es cierto. Entonces, EL EGO ES TIEMPO, los Yoes personifican al tiempo: Son nuestros propios defectos, nuestros propios errores, contenidos en el reloj del tiempo; son el polvo de los siglos, en el fondo mismo de nuestra psiquis.

Cuando uno conoce la didáctica precisa, para la disolución de esos elementos indeseables que se lleva adentro, consigue insólitos progresos. Se hace indispensable, urgente, inaplazable, conocer con exactitud la didáctica. Sólo así es factible la desintegración de esos elementos indeseables que se llevan dentro…

En alguna ocasión, nació en la Atlántida un Iniciado. Ese hombre se desenvolvió en un hogar delicioso, donde solamente reinaba la armonía, la amistad, la Sabiduría, la riqueza, la Perfección, el Amor. Mas llegó el momento en que aquél hombre, a través de las diversas técnicas y disciplinas de la Mente, consiguió el autodescubrimiento. Entonces, con horror, se dio cuenta de que llevaba en su interior elementos abominables; comprendió que necesitaba de un “gimnasio” especial, de un GIMNASIO PSICOLÓGICO, y es claro que en aquél ambiente de perfecciones, no

existía tal “gimnasio”.

No le quedó más remedio que abandonar la casa, la casa de sus padres, y situarse por ahí, en los suburbios de cualquier ciudad Atlante (se creó a sí mismo, el Gimnasio Psicológico, un “gimnasio” que le permitió el autodescubrimiento de sus propios defectos). Claro, desintegró los agregados psíquicos y se liberó.

En verdad, mis estimables hermanos, que las peores adversidades nos ofrecen las mejores oportunidades. Constantemente llegan a mí, cartas de distintos hermanitos del Movimiento Gnóstico Internacional: Unos se quejan de su familia, de su papá, de su mamá, de sus hermanitos; otros protestan contra la mujer, contra los hijos; aquéllas hablan con horror de su marido, etc., y piden, naturalmente, un bálsamo para consolar su adolorido corazón…

Hasta ahora, entre tantas cartas, no he visto una (siquiera) de alguien que esté contento con tales situaciones tan adversas. Todos protestan, y eso es lo lamentable. No quieren el Gimnasio Psicológico; antes bien, quisieran huir del mismo, y a mí (como Instructor) no puede darme menos que dolor. Digo: “¡Pobres gentes, no saben aprovechar el Gimnasio Psicológico, quieren un Paraíso, no quieren entender la necesidad de las adversidades, no quieren sacar partido de las peores oportunidades; en verdad que no desean el autodescubrimiento!”…

Cuando uno quiere autoconocerse, obviamente necesita de RUDOS GIMNASIOS. Porque es en esos “GIMNASIOS DEL DOLOR” donde los defectos que uno lleva escondidos afloran inevitablemente. Defecto descubierto en tales situaciones, debe ser trabajado profundamente y en todos los niveles de la Mente. Cuando uno, en realidad de verdad, ha comprendido tal o cual error de tipo psicológico, está listo, ciertamente, para la DESINTEGRACIÓN.

Los solteros, como quiera que no poseen el Vaso Hermético, es obvio que tampoco pueden trabajar en la Novena Esfera. Mas sí pueden, de todas maneras, apelar a DIOS-MADRE, a STELLA MARIS (la VIRGEN DEL MAR), a ese Fuego viviente y filosofal que se haya latente en toda materia orgánica e inorgánica (“KUNDALINI”, se llama en el Indostán).

Si uno apela a ese tipo de Energía, si concentra su corazón y su Mente y sus sentimientos más profundos en ella, será asistido. Estoy seguro que ese ÍGNEO PODER, podrá REDUCIR A CENIZAS, a polvareda cósmica, EL AGREGADO PSÍQUICO en cuestión.

Ahora bien, conviene saber que el Poder Serpentino-Anular que se desarrolla en el cuerpo del asceta gnóstico, multiplica su poder mediante la Fuerza Electro-Sexual, precisamente en la FORJA DE

LOS CÍCLOPES.

Por todos estos motivos, la mujer que tiene varón, o el hombre que tiene Sacerdotisa o mujer, podrán trabajar realmente, y a fondo, precisamente durante la Cópula Química, entonces sólo les basta la debida concentración en Devi Kundalini (ella es la Cobra Sagrada de los antiguos Misterios), y claro que reforzada con el Poder Eléctrico del sexo, con la Electricidad Sexual trascendente), puede, en realidad de verdad, aniquilar, pulverizar, reducir a ceniza, en forma muy rápida, cualquier agregado psíquico inhumano que previamente hayamos comprendido.

En todo caso, mis estimables hermanos, antes que todo, se necesita descubrir el defecto que vamos a reducir a polvo. Tal defecto no podría ser descubierto, si no usáramos el sentido de la

AUTOOBSERVACIÓN PSICOLÓGICA.

Cualquier situación adversa nos ofrece riquísimas oportunidades. Desafortunadamente, las gentes quieren huir de las situaciones adversas; protestan, en vez de dar gracias, pues, al Padre por tan brillantes ocasiones. Hay Gimnasios Psicológicos de duro, muy duros, dificilísimos (imposibles o cuasi imposibles), empero

MIENTRAS MÁS DIFÍCIL SEA EL GIMNASIO, TANTO MEJOR

PARA EL AUTODESCUBRIMIENTO.

Supongamos que tuvimos que pasar por una situación de celos. Que alguien, X-X, encontrara de pronto a su esposa, platicando muy quedito, muy quedito, en cualquier rinconcito de la casa, con otro sujeto. ¡Nada agradable pues, aquel evento, ¿no es verdad?; pero magnífico para el Autodescubrimiento! Posiblemente, durante el hecho, surgirán no solamente los celos; posiblemente hubo ira (reclamos a la mujer), tal vez “despecho”; el Yo del amor propio, pudo

haberse sentido herido, ofendido, porque se quiere tanto a sí mismo. En fin, ¿qué hacer?

Muy tranquilos, en la noche, acostado en nuestra cama en decúbito dorsal (es decir, boca arriba), con el cuerpo relajado, con los ojos cerrados, respirando rítmicamente, debe RECONSTRUIRSE LA ESCENA, tal como sucedió.

Entonces, visualizando, RECABAREMOS DATOS PSICOLÓGICOS: Hallaremos al Yo de los celos, como primera causa; segundo, al de la tremenda ira; tercero, el del amor propio, herido mortalmente. Descubiertos esos tres, que en la escena entraron en acción, habrá de dárseles “trabajo” de inmediato, habrá que disolverlos. Una vez comprendidos, no queda más remedio que REDUCIRLOS A CENIZAS. Se entrará a trabajar en todo caso de inmediato, ya EN LA NOVENA ESFERA, O POSIBLEMENTE

SOLOS…

Claro que sobre esto que hablo, en esos momentos nadie tiene ganas de trabajar en la Novena Esfera; está tan ofendido que lo único que le convendría sería un buen baño y darse un kilo de jabón, a ver si así se le pasa. Pero si a pesar de todo logra tener cierto autodominio como para trabajar en la Forja de los Cíclopes, tanto mejor.

Ése es el proceder: Invocar, precisamente, durante el Coito Químico a la Kundalini Shakti; suplicarle, primero, elimine ese asqueante monstruo de los celos; segundo, después de haber trabajado a fondo el de los celos, allí mismo siga con el de la ira (hay que reflexionar en el de la ira, no en el de la ira en abstracto, sino en el de la ira específica, como esa que sentimos es esa escena de celos); hay que SUPLICARLE A LA KUNDALINI-SHAKTI, que vuelva polvo a tal monstruo; tercero, al del amor propio.

Ciertamente, la gente se quiere demasiado a sí misma; ese Yo del amor propio está muy arraigado en todo el mundo: Si nos dan palmaditas en el hombro, sonreímos deliciosamente; si nos dicen alguna palabrita humillante, nos volvemos serios y terribles. Ese Yo del amor propio hay que aniquilarlo; es el tercero que habría que cargarle, en ese momento, todo el Poder de la Divina Shakti.

PROSEGUIR EN SUBSIGUIENTES DÍAS O NOCHES EL

MISMO TRABAJO, hasta que los tres “colegas” de tal escena, tan fatal, fuesen aniquilados…

Pero, vean, es de la VIDA PRÁCTICA de donde debemos sacar el material para la destrucción del Ego. Yo veo que los hermanos tienen tendencia (por lo que he oído, ahora) a escaparse de la vida práctica; quieren disolver el Ego huyendo de la vida práctica, lo cual es manifiestamente absurdo.

Recuerdo, cuando estaba en el Trabajo de disolución del Ego, que en cierta ocasión, un hijo mío cometiera un error absurdo. Tal error, cual fuera el de atropellar con su carro a otra persona, a un obrero, ciertamente me costó determinada suma (una “mordida”, entre paréntesis, tuve que dar la “mordida”), unos 2.000 pesos para el obrero herido y otra cantidad para la policía. Así evité que ese pobre muchacho fuera a dar, pues, a la cárcel.

Pero ahí no termina la cuestión. La realidad fue que cuando hube de ir a cancelar la deuda, el hijo aquél, en vez de agradecer, protestaba con cierta violencia. Él no estaba de acuerdo en que yo le diera esos 2.000 pesos al pobre e infeliz obrero, pero a mí me pareció justo que debía dárselos, y se los di.

En la protesta hubieron palabras, si no por los menos de carácter grotesco, sí bastante ingratas. Ira no sentí, debido al hecho de haberla disuelto; cierto dolor en el corazón, sí. De inmediato me entregué a la meditación, para saber en qué consistía ese dolor que había sentido en el corazón, y pude verificar, claramente, el crudo realismo de un Yo del amor propio que había sido herido…

Como quiera que el sentido de la Autoobservación psicológica lo tengo bien desarrollado, no me fue difícil percibir, en forma directa, tal Yo (le hallé, ciertamente, bañándose muy feliz, en un patio con aguas negras). De inmediato lancé algunas cargas de Electricidad Sexual Trascendente, contra el desdichado. Lo trabajé por unos días, y al fin se fue reduciendo poco a poco (hasta tomar la forma de un niño), y siguió reduciéndose, hasta volverse polvareda cósmica…

Así es como se trabaja mis estimables hermanos. ¿Pero de dónde saque yo el material para trabajar? De un hecho concreto claro y definitivo. Pero veo en los hermanos la tendencia a escapar, a huir

de los hechos prácticos de la vida, y eso es absurdo, completamente absurdo.

En alguna otra ocasión (y me gusta, entre paréntesis, dar ejemplos vividos, con propósitos de orientación colectiva), estoy yo muy afectado con cierta irritabilidad, por palabras de aquel hijo, que no eran por cierto muy hermosas. Mantuve siempre control sobre mi mente y nunca “exploté”, jamás rasgué mis vestiduras. En verdad, esto fue un triunfo, pero no hay duda de que allá dentro, muy adentro, no dejaban de producirse algunas reacciones nada agradables.

Cuando exploré eso con el sentido de la Autoobservación psicológica, con gran asombro descubrí un Yo muy fornido, muy robusto, bastante gordito por cierto, peludo, como un oso, andando por el corredor de mi vieja casona señorial… “¡Ah, cuán escondido estabas, condenado -le dije-; ahora sí que te voy a dar «chicharrón»; ya conmigo no puedes, te amolaste!”…

Conclusión: Apelé a Devi-Kundalini Shakti. Conforme lo trabajaba, iba perdiendo aquel monstruo volumen, se iba empequeñeciendo en forma didáctica, y a medida que se empequeñecía, se embellecía también. Al fin, parecía como un niño muy hermoso, hasta que un día la Divina Madre Kundalini, vean, “le dio chicharrón, lo decapitó…

Lo cierto, pues, es que posteriormente se redujo a polvo, no quedó nada del mismo. Pero eso sí: Me dediqué de lleno a acabarlo, a trabajarlo de día y de noche, a todas horas y a cada momento, hasta que dejó de existir…

El sentido de la Autoobservación psicológica se va desarrollando, y se irá desarrollando en cada uno de ustedes, conforme lo vayan usando (no olviden que sentido que no se usa se atrofia). Un día llegará en que el sentido de Autoobservación psicológica en ustedes, se habrá desarrollado de tal manera que podrán percibir, lo mismo que yo, a tales agregados psíquicos indeseables. Aún más: Podrán darse cuenta del resultado del trabajo sobre tales Agregados…

En nombre de la verdad tengo que decirles, que así como allá en el firmamento existe una Luna, así también, mis queridos hermanos, dentro de nosotros hay una LUNA PSICOLÓGICA.

Así como la Luna que brilla en el firmamento tiene DOS CARAS (la que se ve y la que no se ve), así también dentro de nosotros, la Luna Psicológica tiene dos aspectos: Aquél que es visible a simple vista, mediante el sentido de la Autoobservación psicológica, y aquél que a simple vista no es visible (el oculto, el desconocido, el incógnito). Sin embargo, éste último se torna visible cuando el Sentido Psicológico se ha desarrollado hasta el máximo.

Creo que los hermanos van entendiendo, pues, todas estas cosas, creo que van comprendiendo…

Ahora tienen ustedes que lanzar, toda la carga, contra los agregados psíquicos de la parte visible de su Luna Psicológica. Mucho más tarde, en el tiempo, habrán de lanzarse, lanza en ristre, contra los elementos indeseables de la Luna Negra (esos que a simple vista no se ven).

Muchos Santos lograron aniquilar los agregados psíquicos de la parte visible de su Luna Psicológica, más nunca supieron nada sobre los elementos indeseables de la otra cara de su Luna, y aunque se sumergieron en el Nirvana, o en el Mahaparanirvana, hubieron de retornar más tarde, continuar su trabajo con la cara oculta de su Luna Psicológica.

En todo caso, ya se trate del aspecto meramente visible de la Luna Psicológica, o de la oculta, los “elementos” para el trabajo tenemos que encontrarlos en los hechos concretos de la vida práctica. Así que no se me escapen, NO TRATEN DE EVADIRSE DE LA VIDA REAL. Deben ser más prácticos, si es que quieren, en verdad, desintegrar el Ego.

Conforme lo vayan haciendo, conforme los agregados psíquicos se vayan pulverizando, la Conciencia, la Esencia embotellada entre los mismos se irá emancipándose. Ése es el camino para cristalizar en nosotros eso que se llama “Alma”.

Habrán de pasar ustedes, todos, por grandes crisis morales. No es esto cuestión de mero intelecto, no. No se trata de simple demagogia, ni de vana palabrería insubstancial de charla ambigua, ¡no! Repito lo que ya dije, aunque me haga cansón: Que “si el agua no hierve a cien grados, no se cocina lo que tiene que cocinarse y no se

desintegra lo que tiene que desintegrarse”. Así, sí no pasamos por espantosas crisis emocionales, no se desintegran esos Yoes.

Cuando descubrí, precisamente, el Yo del amor propio, que muy escondido estaba entre los repliegues más profundos de mi psiquis, sentí gran dolor, hube de pasar por gran crisis emocional (sufrí mucho, y mucho, y me arrepentí en verdad. Entonces conseguí que DeviKundalini Shakti, pulverizara tal elemento indeseable).

Y cuando descubrí que había, por ahí, un demonio bien perverso que sentía ira, y que venía de tiempos muy antiguos, sufrí lo indecible, pasé por horribles crisis emocionales, sentí vergüenza de mí mismo, conseguí que Devi-Kundalini Shakti pulverizara tal elemento psíquico abominable…

Así pues, no se escapen; los elementos indeseables los encontraran ustedes en el terreno de la vida práctica. Todo lo que se necesita es estar alertas y vigilantes como el vigía en época de guerra.

Estamos hablando, sí, estamos hablando pero, tal vez, ¿qué palabras estoy diciendo? Así tenemos que estar, alertas con nuestras palabras.

¿Tenemos emoción? Sí tenemos; ¿qué clase de emociones? Tal vez nos estamos emocionado por algún “Tango”, o nos den ganas de cantar las canciones de Carlos Gardel…

¿Qué clase de emociones tenemos? ¿Son buenas, o malas? ¿Serán emociones altas, o emociones simplemente inferiores? Eso de salir de una fiesta, pues, movidos por emociones inferiores, bailando algo meramente profano, ¿qué está indicando?

De manera que en los hechos de la vida práctica debemos descubrirnos. Las emociones inferiores acusan, indican Yoes emocionalmente, inferiores, que hay que desintegrar. Si nosotros no extirpamos, no hacemos sangrar (con el CUCHILLO DE LA AUTOCRÍTICA) las emociones inferiores, no será posible que se desarrolle en nosotros el CENTRO EMOCIONAL SUPERIOR, que tan necesario es, precisamente, para recibir los mensajes que vienen de los Mundos Superiores.

Así que es en la vida donde debemos Autodescubrirnos. Tenemos que estar acechando nuestras propias palabras, nuestros

propios pensamientos, nuestras propias ideas…

¿Qué de pronto llega a la Mente un pensamiento lujurioso, una escena morbosa? ¿Ustedes creen va a llegar “así porque sí”? ¿Qué indica eso? No hay duda de que tras de ese “cine” nefasto de la Mente, tras esa procesión de formas morbosas, algún Yo de lujuria está en actividad.

Sí, hay Yoes de lujuria que se apoderan de los “rollos” esos que cargamos en el cerebro, “rollos” de recuerdos, de formas pasionarias en nosotros. El Ego proyecta el cine, proyecta tales “rollos” sobre la pantalla del entendimiento. Si uno se identifica con esas escenas morbosas, fortifica también a tales Yoes.

Así que si en un instante de esos, somos asaltados por pensamientos de esta clase, se hace indispensable invocar a la Divina Shakti-Kundalini, para que con su Flamígero Poder extraordinario, reduzca a polvo a tal Yo.

Si no procedemos así, si antes bien nos identificamos con el mismo, si las escenas de lujuria nos encantan, entonces, en vez de ser disuelto tal Yo, se fortificará extraordinariamente.

Cada uno de nosotros tiene su Conciencia embotellada entre todos esos “personajes” de los distintos dramas, comedias y tragedias de la vida; cada uno de nosotros tiene la Conciencia embotellada entre los Egos. ¡Pues reduzcamos esos Egos a polvo, y la Conciencia será libre! Una CONCIENCIA LIBRE, es una Conciencia Iluminada; es una Conciencia que puede ver, oír, tocar y palpar las grandes realidades de los Mundos Superiores; es una Conciencia Omnisciente y Divinal.

El día que ustedes hayan aniquilado el Ego en su totalidad, lo último que deberán aniquilar será, ¿qué? Los GÉRMENES DEL EGO. Muerto el Ego, quedan los gérmenes, que son terriblemente malignos. Estos gérmenes también deben ser desintegrados, reducidos a cenizas…

Necesitamos tomar posesión de sí mismos, si es que queremos ser Reyes y Sacerdotes de la Naturaleza, según el Orden de Melquisedec. Y no podríamos tomar posesión de sí mismos, en tanto continuara la Conciencia embutida entre los diversos elementos

indeseables de la psiquis.

La Conciencia que ha tomado posesión de sí misma, es una Conciencia libre; una Conciencia que ha tomado posesión de sí misma, es admitida en la Orden de Melquisedec; es una Conciencia Omnisciente, iluminada, perfecta; y eso es lo que nosotros necesitamos.

El día que ustedes hayan tomado, dijéramos, CONCIENCIA ILUMINADA, el día que ustedes se hayan hecho libres de verdad, ese día también habrán cristalizado eso que se llama “Alma”, serán todo Alma; hasta su cuerpo físico se volverá Alma; estarán cargados de Atributos y Poderes Cósmicos (Poderes que Divinizan)…

Les he enseñado hoy, pues, una DIDÁCTICA PRÁCTICA, a través de una DIALÉCTICA DEFINITIVA, y en este preciso instante vamos a entrar en meditación. Pero antes, es necesario saber sobre qué vamos a trabajar; de lo contrario, no tendría sentido lo que vamos a hacer.

Como quiera que pienso que ustedes son personas que luchan por el Autodescubrimiento, es obvio que estarán trabajando sobre tal o cual error psicológico…

¿Hay alguno de ustedes que todavía no sepa sobre qué va a trabajar? ¿Es posible que exista aquí, en este grupo, algún hermano que no esté ocupado en desintegrar algún defecto? Si así fuere, me gustaría conocerlo… ¿Cuál de ellos?…

Discípulo. Yo tengo algunos sobre los que estoy trabajando, pero concretamente yo le quería preguntar lo de cual trabajaría yo. Porque es que esta pregunta me preocupa. Uno en la vida práctica, ve uno y otro y otro defecto y entonces uno se confunde pues sobre cual trabajar. Yo le pediría el favor de que me dijera con cual trabajaría…

Maestro. ¿Sobre cuál estás trabajando tú?

D. Yo estaba tratando de trabajar sobre la fornicación, la lujuria, sobre la ira, sobre el miedo, sobre muchos, pero entonces se confunde uno.

M. Pero, ¿sobre cuál estás trabajando, específicamente? Veo que eres un hombre juicioso, y por lo tanto es obvio que ya habrás especificado tu trabajo.

D. Yo he querido trabajar más sobre la lujuria. Pero, según uno también.

M. Bueno, ése es el “pecado capital”; bien lo sabes…

D. Entonces me he confundido y quería que no quedara ninguna duda y entonces…

M. El de la lujuria es “capital” y se trabaja durante toda la vida, pues ahí está el “pecado original”, la raíz de todos los defectos, pero siempre hay que trabajarlo asociado con algunos otros. Qué se trabaje la ira, pero la lujuria también. Que se trabaje la envidia, pero la lujuria continúa. Que sale el orgullo, pero continua la lujuria… Ése es “capital”.

D. ¿Estando en una misma meditación, hace todo eso; de lo que se recuerde uno de todo eso?

M. Eso de “lo que se recuerde”, me “suena” a incoherente, vago, impreciso, inodoro, insípido, insubstancial, incoloro… Pensemos con exactitud: ¿Cuál defecto acabas de descubrir en tu vida práctica? Si tú estás alerta y vigilante, como el vigía en época de guerra, tienes que haber descubierto algún defecto. ¿Cuál acabas de descubrir? ¿En qué situación te has visto ahora metido?

¿Tuviste alguna palabra de ira? ¿Tuviste algún impulso lujurioso? ¿Cuál fue el último que descubriste? ¿En qué situaciones estabas: Fue en la casa, fue en un bar? ¿Dónde fue? ¿Qué te sucedió, o estas durmiendo?

D. Descubrí el de la ira.

M. Un arranque de ira… (Bueno, me gusta que seas sincero, ¿sabes?) Está bien. Pues eso es lo que uno tiene que hacer: Vivir alerta y vigilante, como el vigía en época de guerra. ¿Dónde fue la ira? ¿Cuál fue el momento? ¿Puedes reconstruir la situación? ¿Puedes tú visualizar el instante en que sentiste ira? ¿Puedes hacerlo?

Bueno, si tú puedes visualizar recordar cómo fue la cosa, pues ahora VAMOS A TRABAJAR SOBRE eso. Es de HECHOS CONCRETOS, que vamos a partir. No vamos a partir de hechos vagos, incoloros, insípidos, inodoros, insubstanciales, no; vamos a partir de hechos concretos, claros y definitivos. Vamos a ser prácticos en un ciento por ciento.

Reconstruye, visualiza esa escena de ira, y sobre eso vas a trabajar ahora, en la meditación. A ver hermano…

D. Maestro, ¿qué sucede cuando uno descubre un defecto que te está atacando, por ejemplo de ira, y uno le suplica a su Divina Madre, que le ayude a eliminarlo?

M. Bueno ¿de qué situación partiste? ¿Cuándo sucedió eso, en qué calle, en qué número de casa? ¡Yo quiero hechos; no me vengas con vaguedades!

D. Sucedió ayer, precisamente, cuando un ataque de ira, pues yo quería ir a escuchar su conferencia. Pero entonces ese anhelo que tengo yo se sintió herido ¿no? Porque mi esposa no quería ir y entonces yo me aire. Pero en ese mismo instante supliqué a mi Divina Madre y lo acusé pero no sé si logré algo de… Aunque sea de cortarle la cabeza…

M. Bueno la cosa esta simpática, ¿sabes? Vamos a ser más prácticos: Te “airaste” contra tu pobre esposa; pero, ¿tú sabes ya sabes por qué te “airaste”?

D. Porque no me dejó ir a la conferencia.

M. Por eso… Bueno, de manera que hubo ira, no te dejo ir a la conferencia… ¿Qué se sintió herido en ese momento en ti?

D. Mi orgullo…

M. Pues entonces hay dos defectos; hay uno, ira, y otro, orgullo. Sobre esos dos Yoes vas a trabajar ahora, concretamente, prácticamente. Aquella petición que hiciste, en ese momento, está bien, pero fue un poco a la ligera… ¿Ya reflexionaste sobre eso, ya reconstruiste la escena? ¿Cuántas horas estuviste en tu cama, con el cuerpo relajado, haciéndote consciente de lo que sucedió?

¿Qué podrías decir exactamente?

D. Bueno, fue una petición inmediata y ligera que hice…

M. ¡Está muy a la ligera, necesitamos ser más profundos! El agua, corre turbia, es el agua de poco fondo; necesitamos agua de mucho fondo. Los pozos, dijéramos, los fangos con poca profundidad, en la vera del camino, se secan bajo la luz del Sol y se convierten en ciénagas, llenas de podredumbre y de insectos. Pero en las aguas profundas, donde habitan los peces y hay vida, son diferentes.

Nosotros NECESITAMOS SER MÁS PROFUNDOS. ¿Cuántas horas permaneciste en meditación, reconstruyendo la escena?

D. Bueno Maestro, yo lo deje para hoy… [Risas].

M. Están chistosos hoy, ¿sabes?… Ya sabes vamos trabajar contra el yo de la ira y contra el del orgullo. A ver hermano, tú que estás allá en el último rincón, habla…

D. Maestro, quisiera que me ampliara un poquito el tema sobre el Rasgo Particular, que yo hasta ahora…una meditación sobre la muerte del Yo, pero no lo tengo así muy clara. Más o menos he tratado de comprenderla pero me gustaría escuchar algo más profundo sobre el Rasgo Particular.

M. Sí, es muy fundamental el RASGO PSICOLÓGICO PRINCIPAL, porque cuando uno lo conoce, lo trabaja, y entonces se hace más fácil la desintegración del Ego. Pero voy a decirles a ustedes una gran verdad: Antes de autoexplorarnos, para conocer el Rasgo Psicológico Principal, debemos HABER TRABAJADO bastante (POR LO MENOS UNOS CINCO AÑOS, por lo menos), porque no es tan fácil poder uno descubrir su Rasgo Psicológico Principal.

En verdad que uno, sobre su propia Personalidad, tiene falsos conceptos. Uno se ve su la Personalidad a través de la FANTASÍA; uno piensa, sobre sí mismo, siempre en forma equivocada. Más bien los demás pueden, a veces, vernos mejor; pero uno, sobre sí mismo, tiene conceptos totalmente falsos.

No podría uno descubrir su Rasgo Psicológico Principal, en tanto no haya eliminado un buen porcentaje de agregados psíquicos inhumanos. Por eso, si se quiere conocer el Rasgo Psicológico Principal, se trabaje, por lo menos, unos cinco años.

Después de unos cinco años, podemos darnos el lujo de utilizar el Sistema Retrospectivo, para aplicarlo tanto a nuestra vida actual, presente, como a nuestras vidas anteriores. Entonces, veremos, con gran asombro, que una y otra vez cometemos el mismo error. Descubriremos un YO-CLAVE, que en toda existencia ha cometido siempre los peores errores y que siempre está especificado por un determinado delito; y que ha sido el eje de todas nuestras existencias anteriores.

Pero, obviamente, para practicar con cierta lucidez ese Ejercicio Retrospectivo, hay que haber eliminado, primero, muchos Yoes. De ninguna manera podría yo creer que se pudiese descubrir el Rasgo Psicológico Fundamental, si uno no ha usado, inteligentemente, el Sistema Retrospectivo. Pero para usarlo de verdad, con lucidez, también necesitamos ser sinceros. Cuando se está la Conciencia demasiado metida entre los Yoes, no hay lucidez. Entonces el Ejercicio Retrospectivo, en esas condiciones, resulta incipiente, si no fantástico o equivocado. Ése es, pues, mi concepto. A ver, hermano, habla tú…

D. Maestro, por ejemplo, en dos eventos que a partir de la mañana hasta este momento, que he tenido…específicamente una reacción, digamos, cuando veo a dos hermanos, sentí cierta reacción. Después, en otro evento, otra reacción que obedece a ciertos Yoes. En la meditación, ¿debo dedicarme a los dos Yoes, o sólo a uno?

M. Bueno, en la meditación de hoy dedícate a uno, a la primera. Más tarde te dedicas al otro. Ahora, para el trabajo, con fines de trabajo, dedícate a la primera.

D. Y otra pregunta, ¿para qué ese Yo, ese evento que se dejó fuera de esta meditación, no se “engorde”, qué debemos hacer?

M. Tú dejas para otro momento, pero si no quieres que se “engorde”, no le des más alimento y verás que vuelve flaquito.

D. Maestro, usted nos ha enseñado que debemos tener un orden y una precisión para la eliminación de los defectos, pero no sé, hay algo que no puedo captarle, al usted decirnos que “defecto descubierto debe ser comprendido y eliminado”… Tengo entendido que debe haber una sucesión dentro del trabajo y esto se lo pregunto, porque a uno durante el día se le manifiesta muchos defectos, digamos que en la mañana tuvo oportunidad la lujuria; salió al tablero y saltó el orgullo; va por la calle y le tiraron el carro, y notó la ira; entonces…, sí, una sucesión de hechos y manifestación de defectos. ¿Es tal vez por eso ha habido un mal entendimiento nuestro al buscar un Rasgo Psicológico? ¿Cómo podríamos entender eso y exactamente sobre qué se podría trabajar, Maestro?

M. Hay que tener orden en el trabajo, claro está que sí, estoy de

acuerdo. Pero en todo caso, pues, al llegar la noche, con tu cuerpo relajado, claro, pasarás a practicar el Ejercicio Retrospectivo sino sobre toda tu existencia o existencias anteriores, por lo menos, sí sobre el día. Entonces vas a visualizar, a reconstruir los eventos del día. Ya reconstruidos, numerados, clasificados debidamente, procederás al trabajo: Primero un evento, al cual puedes dedicar digamos 15 minutos, 20, otro evento al que le puedes dedicar media hora; otro, al que le puedes dedicar 5 minutos; otro, al que le puedes dedicar 10 (todo depende de la gravedad de los eventos). Así que, ya ordenados, puedes trabajarlos en la noche tranquilamente y por orden.

D. ¿Y al eliminarlos, eliminar todas esas…?

M. También por orden; porque en cada trabajo sobre tal o cual evento, entran los factores de

Descubrimiento, Enjuiciamiento y Ejecución. A cada “elemento” le aplicas los tres instantes, de que son: DESCUBRIMIENTO (cuando tú lo descubriste); COMPRENSIÓN (pues, cuando tú lo comprendiste); EJECUCIÓN (con la ayuda de la Divina Madre Kundalini).

Así se trabaja, porque si vas trabajando, ¡piensa cómo se te va a poner la cosa! (Se te va a poner muy de para arriba, “mano”). Porque en realidad y verdad te digo que (o voy a repetirte aquella frase de Virgilio, el Poeta de Mantua, en su divina “Eneida”): “Aunque tuviéramos –dice–, mil lenguas para hablar y paladar de acero, no alcanzaríamos a enumerar todos nuestros defectos cabalmente”…

De manera que si tú te propusieras trabajar un defecto dos meses, otro defecto, otros dos meses, y si son miles los defectos, ¿cuándo los vas a terminar todos? Además, un defecto está asociado a otro, y el otro está asociado a otro. Rara vez aparece un defecto solo; siempre a un defecto se le asocia a otro. Así que hay que trabajarlos con orden, pero debidamente clasificados y diariamente, hasta triunfar.

D. Maestro, usted nos habló también del “desorden de la casa”, de “la mansión”, pero el Maestro Gurdjieff también habla sobre “el desorden de la casa” y habla sobre un “Mayordomo Interino”, un amo, ¿no? Unos Yoes que gustan del trabajo y otros Yoes que no gustan del

trabajo; para formar un Centro de Gravedad permanente. ¿Cómo podríamos entender esto?

M. Pues, francamente, eso del tal “MAYORDOMO MAYOR”, tan citado por Nicoll y por Gurdjieff, y Ouspensky…como Collins y otros, pues me parece una tontería, NO TIENE NINGÚN VALOR. Por mi parte jamás, yo, o mejor dicho, Éste que está aquí adentro (el que disolvió el ego y lo redujo a polvo), nunca usó, ciertamente (y se lo digo con sinceridad), el sistema ese del “Mayordomo Mayor”.

Que hay Yoes útiles, eso es verdad (también los hay inútiles). Que hay YOES BUENOS, ¡hay por montón, y también los hay malos! Hay que desintegrar los Yoes buenos y hay que desintegrar los YOES MALOS; hay que desintegrar los Yoes útiles y hay que desintegrar los Yoes inútiles.

Un día, me decía a mí un amigo que tenía una fábrica de hacer pantalones, por allá en El Salvador, lo siguiente:

Maestro, si yo desintegro el Yo útil que hace pantalones en mi fábrica, ¿entonces quién va a seguir haciendo pantalones? ¡Ah, voy a quebrar, va a fracasar mi fábrica!…

No te preocupes –le dije–, buen amigo. Si tú desintegras ese Yo, una parte del Ser correspondiente, hábil también en toda clase de artes, se encargará de la labor de hacer pantalones y los hará mejor por cierto”… Mi amigo se mostró satisfecho y continuó su tarea…

Los Yoes buenos hacen buenas obras, pero no saben hacer las buenas obras; hacen el bien cuando no se debe hacer: Le dan limosna a un marihuanero que vaya a comprar más marihuana; le dan limosna por ahí a un borracho para que siga emborrachándose; le dan limosna a un rico que pide limosna, y cosas así por el estilo. Los Yoes del bien, no saben hacer el bien.

En última síntesis, nosotros tenemos que pelear contra el bien y contra el mal, francamente. En última síntesis, nosotros tenemos que

PASAR MÁS ALLÁ DEL BIEN Y DEL MAL, Y EMPUÑAR LA

ESPADA DE LA JUSTICIA CÓSMICA.

Al fin y al cabo, ¿qué es lo que llamamos “bien”? (Hagámonos conscientes de eso que llaman “bien”). “BUENO” es todo lo que está en su lugar; “MALO”, lo que está fuera de lugar. Por ejemplo, el

fuego, ahí está ahora, es bueno ¿no es cierto? Pero, ¿qué tal ese fuego quemando ahí las cortinas, o asándolos a ustedes vivos? ¿Cómo les parecería? ¿A ustedes les gustaría sentirse convertidos en teas encendidas? Creo que no. Bueno ahora el agua, ahí en ese vaso, está bien; todavía en la cocina, pues sirve para lavar los platos y las tazas, o ahí, en esa pequeña fuente, correcto. Pero, ¿qué tal el agua inundando toda las habitaciones? Sería mala, ¿verdad?

De manera que “BUENO” es lo que está en su lugar, y “MALO”, lo que no está en su lugar. Una virtud, por buena, por muy santa que sea, si queda fuera de lugar se vuelve mala.

¿A ustedes les gustaría, ya como Misioneros Gnósticos, dar las Enseñanzas por allí, en alguna cantina? Ustedes, como Misioneros Gnósticos, ¿saldrían por ahí, a una casa de citas, a dar las Enseñanzas, o irían a un prostíbulo? ¿Les gustaría? Creo que no, ¿no? Y si les gusta, pues no se los recomiendo, pues eso ya sería “malo”, absurdo además.

Así que “BUENO” es lo que está en su lugar y “MALO” lo que esté fuera de lugar. Entonces, al fin y al cabo, las palabritas “bien” y “mal” van quedando fuera de uso. Podríamos más bien decir, “correcto” o “incorrecto”.

Así que lo importante en la vida es, dijéramos, disolver los Yoes, sean estos “buenos” o sean “malos”, ¡no importa!

Si de pronto descubrimos nosotros a un Yo bueno que está dándole limosna a un marihuanero para que siga enmarihuanándose, obviamente, hemos descubierto un Yo del bien que debemos eliminar; un Yo caritativo (bueno) pero un defecto que hay que reducir a cenizas.

Y si de pronto descubrimos nosotros, por ahí, a un Yo, que queriendo congraciarse con nobles amistades, beba, y vuelva a beber, ¿qué diríamos? Que por humildad (porque aquellas personas son humildes) se trata del compadre fulano de tal, que hizo hoy la fiestecita de una de sus hijitas, ¿cómo lo vamos a despreciar. Pues, acompañemos al compadre con unas cuantas copas y termina emborrachándose, ¿estará bien eso, que porque somos muy humildes? Esa clase de Yoes hay que destruirlos; es un Yo aparentemente bueno,

pero hay que destruirlo, hay que aniquilarlo. Así que tenemos que aniquilar Yoes del bien y los Yoes del mal; tenemos que pelear contra el bien y pelear contra el mal… Habla hermano…

D. ¿Y al Yo Gnóstico, cuándo…

M. Pues voy a decirte unas verdades, esa pregunta la supongo un poco en Chino ¿sabes? Porque aquí no hay nadie que no tenga su YO GNÓSTICO; lo interesante es que a tal Yo también hay que eliminarlo y debe quedar la pura Conciencia Gnóstica. Porque el Yo Gnóstico se vuelve automático, mecanicista, REDÚCELO A CENIZA; hazte consciente de la Doctrina. Entonces ya, la Gnosis se desarrolla y se desenvuelve en ti por convicción doctrinaria concientiva y no como un mero automaticismo mecanicista… El Yo gnóstico es mecánico. Pero la Conciencia gnóstica es revolucionaria, rebelde terriblemente divina… A ver, hermano…

D. Maestro…ya que hay la oportunidad de estar con usted y realizar esta experiencia del trabajo sobre la destrucción del Yo…

M. Bueno, pero si te estoy dando la “manita”, ¿no? Te estoy dando las explicaciones que son fundamentales. Porque en este trabajo de disolución del Ego es algo muy, muy de cada uno de nosotros; nadie puede andar el camino por ti Sólo tú puedes recorrerlo. Yo lo único que puedo es mostrarte el camino y darte las indicaciones precisas. Eso es todo. A ver, hermano…

D. Maestro, ¿será buena técnica emplear la Meditación de la muerte del Yo, de los defectos que uno tiene en los sueños?

M. Bueno, voy a decirte una cosa: Muchas cartas me llegan a mí de gentes que tienen POLUCIONES NOCTURNAS. Casi todos me exigen alguna receta para curarse de esa dolorosa enfermedad. Y siempre les contesto que en tanto continúen existiendo en ellos los Yoes de las poluciones, ¡habrá poluciones!

Supongamos que un sujeto X-X tiene un sueño morboso; como consecuencia, pues, viene una polución nocturna, ¿qué hacer? Pues, en el preciso instante de despertar, se habrá de trabajar al Yo ése que produjo la polución. Hay que apelar a Devi-Kundalini Shakti para que lo desintegre; y habrá que continuar durante un período de tiempo trabajando sobre ese Yo, hasta que al fin se pulveriza.

Pero si otro día surge otra polución, ¿qué quiere decir esto? Que hay otro Yo lujurioso que la produce. Entonces hay que repetir lo mismo. Y al fin y al cabo, el día en que no queden esa clase de Yoes, las poluciones habrán terminado. Y ése es el único camino para llegar a curarnos.

Ahora, supongamos que durante el sueño descubrimos nosotros, nos vimos en un sueño horrible peleando llenos de ira contra otro…

Samael Aun Weor

LA SABIDURÍA DE LA MUERTE

(Transcripción de un video grabado en el Congreso Internacional

de Guadalajara, México, 1976)

Discípulo…Vuelvo y repito, Maestro, tal vez, si es posible, con un ejemplo de su propia vida, de alguna vez, en alguna ocasión, la desintegración de un defecto bajo su proceso de comprensión principalmente. Porque es ese punto que más nos tiene a nosotros atajados…le voy a dejar, entonces, el micrófono al V.M. Samael, para que nos dé respuesta en eso que se llama “la comprensión absoluta del Ego”; eso que no entendemos cuando se dice: “Aprehender el hondo significado de un defecto”, porque es ahí donde estamos “agarrados”. Venerable Maestro, lo dejo…

Maestro. Bueno, hemos escuchado la palabra de nuestro hermano dominicano. Y francamente, si me ha sorprendido la pregunta tremendamente; me ha sorprendido por el hecho mismo de que ya escribí tres libros sobre lo mismo. El primero, pues, “El Misterio del Áureo Florecer”, el segundo, con una didáctica exacta sobre la disolución del Ego: “Tratado de Psicología Revolucionaria”; y el tercero, el que acaba de salir: “La Gran Rebelión”, así pues, al escuchar esta pregunta, pues no pude menos que sorprenderme ¡No! ¿O es que tal vez los hermanos de la República [Dominicana] no han conocido estas tres obras? ¿Sí, las han conocido?

D. Venerable Maestro, las obras las hemos estudiado, inclusive, sé que muchos de nosotros las estamos llevando a la práctica, pero hay cuestiones, unos “hilitos”, unos puntos que no logramos captar claramente… Ése es el gran problema. Porque por ejemplo, yo sé (hablando, digo, en nombre de todos) que hemos trabajado en ciertos defectos, los captamos, tratamos de estudiarlos, tratamos de aprehender el hondo significado, y luego, los que somos casados, los trabajamos con el Arcano A.Z.F. Pero aún queda dentro de nosotros cierta inquietud, vamos a decir, cierta inseguridad de si estamos trabajando bien o mal esos defectos que ya hemos estudiado. Queremos que usted nos ilustre con un ejemplo específico, no importa cuál sea, de la desintegración de cualquier defecto…

M. Claro, y ahora mismo voy a acabar de ilustraros… Hoy, cité

parte de una experiencia vivida, pero ahora quiero… en forma completa. Hace muchísimos años atrás (en verdad, voy a repetir narración y ampliación de lo que ya narré en la reunión que tuvimos aquí hace un rato) fracasaba en todas las pruebas en relación con la Castidad.

Sucede que en el Mundo Físico, había logrado completo control de los sentidos y de la Mente, en forma tan educada, que nunca veía, por ejemplo, una revista pornográfica, jamás observaba un cuadro pornográfico; aprendí a mirar al sexo opuesto desde la cintura hacia arriba, sin detenerme jamás a observar la forma de las pantorrillas o cosas por el estilo que les encanta mirar a los varones tan detenidamente y para ser más franco, tan perseverante…

Así que mis sentidos estaban absolutamente educados: Pues, si ustedes observan en la forma como manejo la vista se darán cuenta que está educada. Naturalmente, que en estas condiciones la Castidad era absoluta en cuanto al Mundo Físico se refiere…

Eduqué también la palabra en forma extraordinaria no dejé fluir en el verbo ninguna palabra lujuriosa o de doble sentido etc… Y así, todo era correcto. Pero en los Mundos Superiores de Conciencia Cósmica la cuestión estaba muy grave, gravísima.

Me sometieron a pruebas rigurosas de Castidad y fallaba a pesar de todos mis sistemas de controles psicológicos, a pesar de todos mis Yudos psicológicos, a pesar de todas mis técnicas.

Bastaba con que me pusieran por ahí una escoba vestida con faldas para que inmediatamente “le caminara”. Así podía ser una pobre vieja bien horrible, no importaba; lo importante era que tuviera faldas…

Estaba grave la cosa… Me sentí muy triste… Apelé al sistema aquél de Krishnamurti, de “Comprensión Integral y Discernimiento”. El sistema de Meditación era profundo: Trataba de discernir el proceso de la lujuria, el proceso del deseo. Quería comprender para poder eliminar, mas todo resultaba inútil: Después de un día de terrible trabajo sobre mí mismo, volvía a fallar en las pruebas de la Castidad. Por tal motivo sufría espantosamente.

No les niego que hasta me disciplinaba rigurosamente: Llegó el punto de llegar hasta azotarme. Sí: Agarrar un látigo y darme a mí

mismo, castigando a la bestia, pero aquella pobre bestia resultó más fuerte que el látigo y ni el látigo valía. Así que no me quedó más remedio que sufrir…

Bueno, un día, de esos tantos, estaba acostado en el suelo, en decúbito-dorsal, con la cabeza hacia el Norte, sumergido en profunda Meditación, con la intención de poder discernir y comprender el proceso de la lujuria en todos los Niveles de la Mente (un sistema completamente krishnamurtiano; mezclado con el sistema aquél terrible también de Monasterio, de llegar hasta azotarme)…

Me volví flaco y horrible, no tenía relación sexual de ninguna especie, de manera que la abstención era absoluta. En tales condiciones era como para haber salido victorioso en todas las pruebas de Castidad; mas todo era inútil…

Acostado (repito) como estaba, en decúbito-dorsal, con la cabeza hacia el Norte, en profunda Meditación hubo de acaecerme algo insólito (fue terrible aquello). La concentración se hizo demasiado profunda y entonces abandoné el cuerpo físico. Ya fuera de la forma densa, me vi en un elegante apartamento…

No en un Templo, precisamente, ni en algún Monasterio con viejos clérigos flacos y ascéticos; nada de eso, sino en un elegante apartamento, adorando a una dama, abrazándola ardientemente y cincuenta mil cosas por el estilo…

Todo sucedió en segundos. Cuando regresé al cuerpo físico, me sentí totalmente defraudado (y que me dispense el Sr. Krishnamurti, que tenga la bondad de dispensarme, porque es un Maestro. Yo no estoy en contra de ningún Maestro, pero francamente me sentí defraudado con su sistema: No me dio resultado)…

Quedé en un estado de confusión, tal vez en el estado en que tú estás ahora, en relación con la disolución del Ego. Así quedé yo: Ni para adelante ni para atrás. Total: Cero.

¿Qué hacer? La cosa fue grave: No había nada que hacer; sencillamente estaba defraudado, todos los sistemas me habían fallado.

Afortunadamente fui asistido: Al llegar a un Templo, encontré a un GUARDIÁN DE LA ESFINGE. Allí estaba, ante la puerta (Me alegré mucho porque lo conozco, es un viejo amigo mío). Mirándome

fijamente dijo:

– De entre un grupo de hermanos que trabajaron en la Novena Esfera y que después de haber trabajado en la Novena Esfera se presentaron en este Templo, tú eres el más adelantado; pero ahora estás ES-TAN-CA-DO…

Claro, semejantes palabras me llenaron de pavor. ¿Yo, luchando por progresar, y me sale el Guardián con esas? ¡Válgame Dios y Santa María, y todo por culpa de las pobres “viejas”!… Entonces le contesté:

Bueno, pero por favor, dígame, ¿por qué motivo estoy ahora estancado? Continuó:

Porque te falta amor.

Mi sorpresa llegó ya al colmo. Pues, yo consideraba que estaba amando a la humanidad, y así se lo dije:

He escrito libros, trabajo por la humanidad. ¿Cómo es eso de que me falta amor? ¿No es acaso por amor que estoy trabajando?

¡Te habéis olvidado de tu Madre, eres un hijo ingrato, y el hijo ingrato no progresa en estos estudios!…

Esto fue peor todavía: Yo, ¿“hijo ingrato”? Yo, que quería tanto a mi pobre madrecita, y ahora resulto ingrato para colmo de los colmos. ¿Qué me haya olvidado de ella? ¡No, yo no me he olvidado; lo que pasó fue que desencarnó! Y, ¿cómo le hago ahora para encontrarla en el Mundo Físico?… Todas esas cosas se me vinieron a la Mente. Sin embargo entré en el Templo y él no me cerró el paso. Ya dentro del Templo, continuó:

Te estoy diciendo esto para tu bien. Compréndelo: debes buscar a tu Madre…

Bueno –le dije–, pero si ella se murió, ¿dónde la voy a buscar, dónde está mi madre?

No te habéis dado cuenta de lo que te estoy diciendo –continuó el Guardián–, no quieres comprenderlo? ¿Cómo es eso que me preguntas dónde está tu Madre? ¿No sabes acaso dónde está tu Madre? ¿Es posible que un hijo no sepa dónde está su Madre?

Pues, francamente no, no sé…

Se lo digo para su bien –respondió–.

Bueno, voy a tratar de comprender qué es lo que tú me quieres decir…

Me despedí del Guardián. Pasaron algunos días y yo no acertaba a entender esto. ¿Cómo es eso de que yo busque a mi mamá? Pero si ella se murió, ¿y dónde la voy a buscar? Bueno, cincuenta mil conjeturas tenía en mi pobre cerebro, hasta que al fin un día, de esos tantos, se me encendió por aquí un foquito y entonces comprendí… “¡Ah ya! –dije–, se refiere el Guardián del Templo a mi DIVINA MADRE KUNDALINI, a la Serpiente Ígnea de nuestro mágicos poderes! ¡Ya lo sé; voy a concentrarme en ella!”…

Me acosté otra vez en decúbito-dorsal, con la cabeza hacia el Norte y el cuerpo relajado, en profunda Meditación interior, pero orando a mi Divina Madre Kundalini.

Yo oraba, pero de cuando en cuando me surgía la preocupación aquélla: ¡Cómo no vaya a “resultar” en otro apartamento! ¡Válgame Dios!…

Así estaba, con la preocupación, y la concentración era cada vez más tremenda. De pronto, Ella, Devi Kundalini-Shakti, me sacó de entre el cuerpo físico y me llevó a Europa, a París…

Una vez en esa ciudad, me condujo ante un gran Palacio del Karma. El salón de audiencias estaba lleno de gente; algunos policías me acompañaban (Señores de la Ley). Dije: “¡Vaya, vaya, vaya, en las que me metí yo por estar en estas cosas!”…

Y aquella policía avanzó conmigo por el centro del salón, hasta la mesa donde estaban los Jueces. Uno de ellos (el que estaba en el centro de la mesa), abrió un gran libro y me leyó algunas diabluras que yo había hecho en mis épocas de Bodhisattva caído, por allá, en la Edad Media, en las épocas en que la Inquisición Católica quemaba viva a la gente en las hogueras. ¡Ya no me acordaba de semejantes diabluras, diabluras de Don Juan Tenorio y sus secuaces!…

Bien, leyó el Libro aquél hombre, leyó el karma (ciertas malas acciones, “románticas” por cierto, sí). Entonces me condenó que ¡A

PENA DE MUERTE!

“¡Oh, la cosa está peor –dije–; ahora sí que de nada me valió haber trabajado por los hermanitos allá, en el Mundo Físico! ¡Vea, vea, vea, a las que he venido a parar!”… Aguardé, a ver que más pasaba…

El Juez llama a un Verdugo de la Ley (de esos VERDUGOS

CÓSMICOS sé que habían dos en el antiguo Egipto de los Faraones). Llama a uno y le dice, le da la orden de que me ejecute inmediatamente (yo, un pobre tonto, parado ahí ante semejante Señores, tan terribles ¿qué podía hacer?). El Verdugo desenvaina la Espada Flamígera (el Verdugo Cósmico, porque hay Verdugos Cósmicos) y avanza hacia mí con la espada desenvainada…

Bueno, ese fue un momento en que, francamente, me sentí totalmente defraudado. En cuestión de milésimas de segundos pensé tantas cosas. Me dije a mí mismo: “Tanto cómo he sufrido en la vida, luchando por la humanidad, luchando por mí mismo, escribiendo libros, dictando conferencias, y ahora, ¿es este el resultado? ¡Qué dolor! –dije–. ¡Vaya, vaya, vaya, en lo que he venido a parar! De nada me sirvió entonces haber luchado tanto por la humanidad!”…

Me sentí completamente DE-FRAU-DA-DO, pero el Verdugo aquel avanzaba despacio y con la espada desenvainada (era un hombre corpulento, fuerte). Cuando ya me iba a atravesar con la espada, siento de pronto algo que se mueve dentro de mí mismo. “¿Qué será?”, pensé. Y en ese momento vi que una criatura monstruosa salía de mí por las 33 Puertas de la espina dorsal.

La observé detalladamente: Era un Yo, el Yo de la lujuria, un agregado psíquico que yo mismo había creado por un error de tipo romántico y sexual, por allá, en la Edad Media, y ahora me encontraba cara a cara con mi propia creación.

El monstruo aquel tomó la forma de una bestia, de un caballo; pero algo insólito acaece o sucede: El Verdugo, en vez de seguir apuntando contra mí su espada, la dirige ahora hacia el caballo ése, hacia la bestia ésa. Entonces vi con asombro cómo aquella bestia, de cabeza, se lanzaba al “Tártarus”, a los Mundos Infiernos. El Guardián la había pasado al Reino de Plutón para que allí se desintegrara.

Claro, quedé libre de semejante agregado psíquico infernal, y cuando se me sometió a nuevas pruebas en materia de Castidad salía victorioso y seguí saliendo victorioso, nunca volví a fallar. Desde entonces logré la completa CASTIDAD…

Bien, como quiera que me dio un resultado formidable el trabajo con la Divina Madre Kundalini, dije: “Éste es el sistema para desintegrar los Yoes”, y seguí trabajando entonces (con la Divina

Madre Kundalini) sobre distintos Yoes, es decir, sobre distintos agregados psíquicos, y pude verificar por mí mismo, mediante el sentido de la AUTOOBSERVACIÓN PSICOLÓGICA, cómo Ella trabajaba y cómo iba desintegrando, tan extraordinariamente, los distintos elementos inhumanos que en nuestro interior cargamos.

Así que el camino para lograr la DESINTEGRACIÓN DEL

EGO SE LOGRA CON LA DIVINA MADRE KUNDALINISHAKTI.

Más tarde, en el tiempo, llegué a la conclusión de que dentro de nosotros existe una LUNA PSICOLÓGICA CON DOS CARAS: La visible y la oculta. Tal como en el firmamento existe hay una Luna con dos caras, también la hay dentro de nosotros mismos, en el sentido psicológico.

La CARA VISIBLE de la Luna Psicológica se relaciona con los agregados psíquicos o defectos que a simple vista resaltan. Mas hay defectos psicológicos que no salen a la superficie y que uno mismo ignora, y que están (dijéramos) colocados o ubicados en la PARTE OCULTA de la Luna Psicológica.

Trabajando con la Madre Divina Kundalini, sin contacto sexual, conseguí desintegrar los defectos de la cara visible de la Luna Psicológica.

Después, tuve que encontrarme cara a cara con la INICIACIÓN DE JUDAS (la Pasión por el Señor). Al llegar a esas alturas descubrí que hay defectos psicológicos, agregados psíquicos tan antiguos y tan imposible de poder desintegrar, que necesitaba apelar a la Novena ESFERA, bajar a la Fragua Encendida de Vulcano.

Así lo hice, bajé a la Novena Esfera a trabajar y logré mediante la Electricidad Sexual Trascendente (sabiamente dirigida por la Divina Madre Kundalini) desintegrar muchísimos agregados psíquicos que ignoraba. Que los tenía, pero jamás creía que los tenía; que si alguien me hubiera dicho: “Tú tienes tal defecto”, pues, francamente, yo no se lo hubiera aceptado.

Así que, en verdad, conocí todo eso y como resultado de estos estudios, de estos trabajos, escribí la obra titulada “El Misterio del Áureo Florecer”; después escribí “Psicología Revolucionaria”, y luego, “La Gran Rebelión”.

Todo lo que se necesita es, dijéramos, observarnos a sí mismo de instante en instante. Las gentes aceptan fácilmente que tienen un cuerpo físico porque lo pueden tocar, porque lo pueden ver físicamente; mas son muchos los que no quieren entender que tienen una psicología particular, individual. Cuando uno acepta que tiene una psicología, de hecho comienza a autoobservarse; cuando uno comienza a autoobservarse, incuestionablemente se convierte, por tal motivo, en una persona completamente diferente.

Mediante la AUTOOBSERVACIÓN PSICOLÓGICA, de instante en instante, de momento en momento, descubre uno sus propios defectos psicológicos. Estos afloran espontáneamente, durante la interrelación, y si estamos alertas y vigilantes, como el vigía en época de guerra, entonces los vemos.

Defecto descubierto debe ser COMPRENDIDO íntegramente, en todos los Niveles de la Mente. Uno comprende un defecto a través de la técnica de la MEDITACIÓN.

Ahora, llegar a LA HONDA SIGNIFICACIÓN de tal defecto NO ES CUESTIÓN DE PRINCIPIANTES; eso es para gentes que ya están trabajando en la parte oculta de la Luna Psicológica.

Conténtense ustedes con comprenderlo y eso es todo. Ya comprendido, entonces pueden invocar a Devi-Kundalini su Divina Madre Cósmica para que ella lo desintegre. Varias sesiones de trabajo serán necesarias para la desintegración de tal o cual defecto psicológico. A veces gasta uno unos días, otras veces meses para poder llegar a desintegrar un defecto.

Ahora bien, se hace más fácil la desintegración cuando el trabajo se realiza en la Novena Esfera, porque el poder de DeviKundalini es reforzado con la Electricidad Sexual Trascendente. Así, un defecto que hubiera uno podido desintegrar en seis meses ó un año de trabajo puede desintegrarlo en un mes o en quince días, o en una semana en la Novena Esfera. Allí hay que clamar a Devi-Kundalini, para que ella pulverice tal o cual error.

Les estoy hablando a ustedes sobre la base de la experiencia psicológica. Yo sufrí mucho durante 30 años desintegrando, por ejemplo, los defectos psicológicos de la parte visible de la Luna Psicológica. Y mucho también sufrí trabajando con la parte oculta de

la Luna Psicológica, ¡pero lo logré!

En nombre de la verdad no poseo ya los agregados psíquicos inhumanos; ahora habla aquí, ante ustedes, el Ser y nada más que el Ser. Mis pensamientos no brotan, pues, del fondo de ningún Yo porque no tengo Yoes; habla para ustedes, directamente, el Ser; y eso es todo…

Que sigan las preguntas, pues, porque debemos responderlas a todas (y me perdonan tanto el “pues”, porque resulta que estamos en la tierra del “pues”: En Guadalajara, Jalisco).

Bueno, ¿quién va a hablar? Quien vaya a preguntar, le rogamos que pregunte, pues, por el micrófono.

D. Venerable Maestro, desde hace 26 años exactamente (que yo digo, que es un defecto psicológico creado de mi propia Mente), se me presentan (usamos mosquitero porque hay mucho mosquito en Sto. Domingo) y me cogen el cerebro; y yo veo muchas arañas en el mosquitero, y pájaros, aves con el pico largo que venían sobre mí como a herirme.

M. No se oye, hermano, le rogamos arrime bien a sus labios el frío micrófono.

D. Pues sí, desde hace 26 años exactamente desde el día 30 de mayo, 1950, comenzó una crisis en mi mente. Cada vez que me acostaba, el cerebro me quedaba como en una pesadilla, pero yo podía ver (en el “mosquitero”) arañas peludas, ¿verdad?, y aves con pico largo que venían como a herirme.

Hace dos noches, exactamente, ya eso se puso un poco mayor: Me sucedió la misma cosa aquí, en el hotel, y pude ver que salió un señor, trataba de echarme una cosa por ese oído (yo estaba luchando con él, eso era en sueños). Pedí auxilio a un amigo que estaba en una cama próxima a la mía y vi a un señor que salió, un mono negro. ¿Podría usted explicarme a qué se debe eso y tanto?

M. Bueno, hermano, con el mayor gusto vamos a responder esta pregunta aunque es de carácter individual, ¿no? Espero que las próximas preguntas se relacionen con las organizaciones y forma de la Gnosis, en los países de Estados Unidos, Puerto Rico y Santo Domingo. Pero como una excepción, en este caso, vamos a dar una respuesta.

Esas “ARAÑAS” son agregados psíquicos que personifican al ESCEPTICISMO, al MATERIALISMO; nos indican con claridad, en realidad, que en una pasada existencia fuiste muy escéptico o incrédulo, y en esta misma existencia no has sido tan creyente, que se diga. Consecuencia o corolario: Existen esas horribles “arañas” en tu mente, creadas por tí mismo, y en cuanto a los “PAJARRACOS” esos, de tan mal agüero, son creaciones también de tu propia Mente, Yoes del escepticismo, del materialismo.

En la presente existencia que tienes, debes desintegrar esas “arañas” y esas “aves” del materialismo mental. Para tal efecto, tienes que trabajar muchísimo sobre tí mismo, dedicarte a trabajar con la Divina Madre Kundalini, rogarle que vaya desintegrando esas “arañas” y esas “aves” de tan mal agüero.

Tú mismo has hecho esas creaciones; ése es el resultado del escepticismo y del materialismo. La Fe surgirá en tí cuando destruyas esas horribles “arañas” y esos espantosos “pajarracos”…Bueno, pero esta vez no me salgan con más preguntas de tipo puramente individual.

D. Maestro Samael, quisiera hacerle una pregunta referida al ascenso de la Kundalini. Si un

hombre practica Magia Sexual con varias mujeres utilizando el mismo procedimiento que si la practicara con una, ¿por qué los resultados no son los mismos?

M. Distinguido hermano, con el mayor gusto daré respuesta a su pregunta.

LA KUNDALINI NO ES ALGO MECÁNICO; el Fuego Sagrado del Amor es la Divina Madre Cósmica. Ella, en sí misma, es Omnisciente, Omnimisericordiosa y totalmente justa, y sería absurdo suponer, siquiera por un momento, que nuestra Madre Kundalini premiara el adulterio (en este caso), porque obviamente Ella se convertiría en cómplice del delito. Ésa es, pues, mi respuesta.

D. Venerable Maestro Samael, ¿cómo es posible que si una persona traiciona a su Gurú el Fuego Sexual no le ascienda, en el caso de que esté trabajando cabalmente con su esposa y cumpliendo con las reglas del trabajo?

M. Con mucho gusto voy a dar respuesta a su pregunta,

distinguida hermana…

La Llama Sexual, la Divina Madre Kundalini-Shakti, no es algo mecánico, les repito, y asciende con los méritos del corazón. Si se traiciona al Maestro, al Gurú, es claro que no hay méritos para el ascenso. La Madre Divina Kundalini JAMÁS PREMIARÍA LA

TRAICIÓN.

Conocí, en alguna ocasión, el caso de un Gurú que instruía a un estudiante. Este último se volvió contra su Maestro, se pronunció contra él; sin embargo continuó practicando el Sahaja Maithuna con su Sacerdotisa-Esposa, pero es claro que el Fuego Sagrado en vez de subir por el canal medular se precipitó desde el coxis hacia abajo, convirtiéndose en la Cola de Satán, en el abominable Órgano Kundartiguador. Así fue cómo aquel estudiante fracasó rotundamente, se transformó en un Tántrico Negro, en un Adepto de la “mano izquierda”, en un tenebroso. La Madre Kundalini, repito, no premia traiciones.

D. Maestro, en el ambiente del estudiantado gnóstico hay preocupación por el Sahaja Maithuna, pero no por la disolución del Yo. ¿Qué puede decirnos sobre esto?

M. Con el mayor gusto responderé a su pregunta, distinguida dama…

Ciertamente, aquéllos que solamente se preocupan por la Magia Sexual olvidando radicalmente la disolución del Ego, es porque desconocen totalmente le fundamento de la Alquimia Erótica. Tal basamento debemos concretarlo así: “SOLVE ET COAGULA” (DISOLVER Y COAGULAR). Durante el Sahaja Maithuna hay que trabajar en la disolución del Ego y coagular el Hidrógeno Sexual Si12 en la creación maravillosa de los Cuerpos Solares.

Hay que aniquilar al mí mismo, al sí mismo en pleno trabajo erótico, sexual. Allí mismo, en la Novena Esfera, durante el trance de la pareja unida, se debe invocar con todo el corazón y con toda el Alma a la Divina Madre Kundalini, rogarle que utilice la Electricidad Trascendente, el Poder de la Lanza Fálica para destruir al Ego, al Yo, al defecto que hemos comprendido en todos los Niveles de la Mente.

No debemos jamás olvidar que el Ego está compuesto por múltiples entidades que personifican a nuestros errores: Ira, codicia,

lujuria, envidia, orgullo, pereza, gula, etc. Todos estos defectos se procesan en las 49 Regiones del Subconsciente y están perfectamente expresados, internamente, en forma de YOES-DIABLOS.

Eliminar tal defecto equivaldría a eliminar sus personificaciones ocultas, llamadas Yoes-diablos. Ella, la Divina Madre Kundalini, empuña la Lanza de Longinus para destruir y reducir a cenizas el defecto que hemos entendido.

Hay que aprovechar, repito, la misma práctica del MAITHUNA

PARA ELIMINAR EL EGO.

Quien solamente se preocupa nada más que por el goce, por el disfrute, por el ascenso de la Llama, pero que no piensa jamás en la disolución del “Yo”, al fin se convierte en Hanasmussen con doble Centro de Gravedad.

Un HANASMUSSEN es, como ya lo hemos dicho muchas veces, un sujeto con dos Personalidades internas: La Blanca, formada por sus Vehículos o Cuerpos Solares; la Negra, formada por el Ego, por el Yo, por el mí mismo, por el sí mismo.

Así, pues, no olvidemos jamás el “Solve et Coagula”, disolver los errores, los defectos psicológicos durante el Sahaja Maithuna, y coagular las Fuerzas maravillosas del sexo en los Vehículos Crísticos, Solares. ¿Entendido, mi cara hermana?

D. Maestro, me encuentro un poco confundido y quisiera que me aclarara la duda que tengo, puesto que luego de haberlo escuchado me viene a la mente el pensamiento de que el goce sexual entonces es malo, que la dicha erótica entonces es mala…

M. ¿Pero cuándo me van ustedes a entender? Recuerden que el goce sexual es un goce legítimo del hombre. El DELEITE SEXUAL es paradisíaco; lo que sí quiero es que ustedes comprendan que tal deleite, que tal goce DEBE SER DIRIGIDO hacia adentro y hacia arriba, HACIA LO DIVINAL; es necesario, es indispensable que el pleno coito se elimine todo átomo de lujuria. El coito es una forma de la Oración, la lujuria es su antítesis; la lujuria, repito, es un sacrilegio.

¿Por qué hemos de ser lujuriosos? El YONI de la mujer está simbolizado por el CÁLIZ en el que bebió el Cristo durante la Última Cena; el PHALO del varón está alegorizado por la LANZA aquélla con la que Longinus hiriera el costado del Señor, la misma que

utilizara el Parsifal wagneriano para sanar la herida del costado de Amfortas.

Este par de joyas tan simbólicas y divinas son formidables, representan exactamente el LINGAM-YONI de los Misterios Griegos. ¿Por qué, pues, hemos de mirar al sexo con ojos de odio?, ¿por qué hemos de tener lujuria? ¡No, hermanos! La lujuria (sabedlo) es una profanación, un sacrilegio

Realmente, la lujuria es semejante al hombre que lanzara el Pan y el Vino de la M. G. al suelo y luego los pisoteara.

Esta clase de infames sacrilegios es horrible; el que profana al LINGAM-YONI con sus pensamientos groseros y lujuriosos, de hecho, mis caros hermanos, es un sacrílego, un tenebroso, un lujurioso.

Gozad, sí, del sexo, pero dirigid todo vuestro comercio sexual hacia Dios; no penséis en el goce sexual con lujuria, la lujuria es sacrílega. ¿Entendido?

D. Como es de tanta actualidad y está relacionado con lo que usted nos ha platicado, quisiera preguntarle lo siguiente: ¿la Conciencia de esos muchachos del “Movimiento Hippie” progresa con las drogas que utilizan? ¿Son sus experiencias, obtenidas bajo el influjo de las drogas, similares a las obtenidas por los Maestros?

M. Su pregunta es interesante, mi estimable hermano, y con el mayor gusto voy a darle respuesta concreta y definitiva.

EL MOVIMIENTO HIPPIE, como ya he dicho, ESTÁ

POLARIZADO EN FORMA NEGATIVA CON DIONISIO; LOS

GNÓSTICOS ESTAMOS POLARIZADOS EN FORMA POSITIVA.

(He ahí la diferencia). Nosotros transmutamos las Energías Creadoras, las sublimamos, las elevamos hasta el cerebro, las llevamos al corazón y a la Conciencia. Ellos, por antítesis, se han degenerado sexualmente, se han dedicado a la PSICODELIA…

Ante todo, para poder entender esto, tenemos pues que hablar claro, en forma enfática e inteligente, de ciertos aspectos interesantes de nuestra Doctrina. Eso de la “Psicodelia” o lo “Psicodélico” es el antipolo de la Meditación. Los hongos alucinantes, la marihuana, etc., intensifican evidentemente la capacidad vibratoria de los Poderes Subjetivos, mas es ostensible que jamás podrían originar el despertar

de la Conciencia.

La marihuana y drogas en general, realmente perjudican (en gran manera) los Rayos Alfa, Beta y Gamma. Tales rayos, indubitablemente, se consiguen en todo átomo y esto lo sabe aquél que se haya dedicado a la Física Atómica, a la Física Nuclear. Hay algo, sin embargo, en cada núcleo atómico, que está más allá de los Rayos Alfa, Beta y Gamma; es, digamos, un “algo” de tipo concientivo que transciende a tales rayos.

Si se estudian los Rayos Alfa, Beta y Gamma dentro de los átomos y bajo los efectos de la marihuana, por ejemplo, vemos que entran en actividad, es decir, hay una especie de explosión de tales rayos dentro de la célula viva cerebral, y eso está demostrado. Como resultado deviene la pérdida de la memoria y hasta el daño de los reflejos.

Así pues, en modo alguno es aconsejable la marihuana ni ningún otro tipo de drogas… Aparentemente la tal droga, ya citada, se tiene como “magnífica” para el despertar de la

Conciencia Objetiva, pero tómese en cuenta que las drogas con sus efectos tienen resultados muy parecidos a los del abominable Órgano Kundartiguador.

Indubitablemente, esos tenebrosos que han desarrollado tal “Órgano” (que está situado precisamente en el coxis), tienen un cariz psicológico muy semejante al de los que utilizan drogas. Por eso es que la Blavatsky ha dicho que algunos Magos Negros del Tíbet se sienten “super-iluminados”.

Ciertamente, si confrontamos nosotros o ponemos frente a frente a los Adeptos de la FRATERNIDAD UNIVERSAL BLANCA y a los Adeptos de la Mano Izquierda del Tíbet Oriental, como consecuencia o corolario podríamos decir que ambos se sienten iluminados; empero es obvio que sólo los Adeptos de la Fraternidad Blanca han conseguido la objetivización de la Conciencia.

Francamente no existen bases para que los Hippies crean que así se consigue la Iluminación, pero sin embargo los secuaces de la Fraternidad Tenebrosa del Mundo Occidental se sienten también (como en Oriente) completamente “iluminados”.

Y es que las Tinieblas se parecen mucho a la Luz (aunque los

de la izquierda sólo conocen el aspecto puramente tenebroso de la cuestión) y por eso fácilmente cualquiera puede extraviarse o caer aunque sea conceptualmente un error.

El que ha llegado a la ILUMINACIÓN OBJETIVA, aquél que ha alcanzado el Éxtasis, el Samadhi, tiene superabundancia de datos trascendentales sobre la realidad de las cosas, no como son en apariencia sino como esencia.

Empero, los que están bajo el efecto de las drogas, los que pasan por un instante de marihuana, digamos, se creen lúcidos, creen que se hallan en la luz, creen que han conseguido la objetivización de la Conciencia, pero en realidad se relacionan, no con Verdades Cósmicas, dijéramos, sino con el anverso de la medalla, con el anverso de la Ciencia Pura.

La percepción de las sombras en alguna forma, aunque sea por analogía o similitud, se correlaciona con los aspectos mundanales de lo Real. Claro que suponen muchos que se encuentran por tal motivo iluminados; pero no está de más, en este punto, repetir con Dante Alighieri y su “Divina Comedia” que “LAS TINIEBLAS SON EL DISFRAZ DE LA LUZ”. Incuestionablemente, donde la Luz resplandece más clara, las Tinieblas se vuelven también más espesas. Frente a un Templo de Luz existe también uno de Tinieblas.

Así pues, mi caro hermano, lo que se percibe con la marihuana y los hongos alucinógenos es el anverso de la medalla, es decir, la otra cara de lo real. La Verdad también, repito, se disfraza de Tinieblas.

Cuando uno no tiene esa experiencia suprasensible cuando uno verdaderamente no ha llegado a la Iluminación Trascendente, es claro que puede confundir las experiencias suprasensibles con las del abominable Órgano Kundartiguador, o con las de la marihuana, o con la de los hongos, etc. Todo esto se puede confundir con el Samadhi o arrobamiento místico que otrora tuvieran hombres como Raimundo Lulio, Nicolás Flamel, Sendivogius y muchos otros grandes anacoretas, alquimistas e iluminados.

Así pues, no quiero en modo alguno tratar de criticar a los Hippies; únicamente estoy tratando de aclarar que cuando no se tiene experiencia en el terreno de la Objetividad Trascendente, puede uno (por medio de la marihuana o de los hongos) confundir a las Tinieblas

con la Luz, y eso es todo…

Samael Aun Weor

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