La Psicología Revolucionaria
PSICOLOGÍA REVOLUCIONARIA
Con el mayor gusto me dirijo a todos ustedes, esta noche, a fin de que platiquemos un poco sobre cuestiones psicológicas. Vamos hablar de Psicología Revolucionaria…
Ante todo, debemos saber quiénes somos, de dónde venimos, para dónde vamos, cuál es el objeto de nuestra existencia, por qué existimos, para qué existimos…
Trabajar para comer, indudablemente es necesario, mas eso no es todo. ¿Con qué objeto habríamos de comer? Necesitamos comer para vivir, mas, ¿por qué habríamos de vivir? ¿Cuál es el objetivo?
Vivir por vivir, sin saber por qué debemos vivir, resulta bastante absurdo. Necesitamos saber el motivo de nuestra existencia, por qué estamos en este mundo, para qué estamos en este mundo.
Si nosotros observamos a una persona, no quiere decir que la conozcamos. Necesitamos conocerla…
El cuerpo físico está compuesto por órganos, los órganos por células, las células por moléculas, las moléculas por átomos. Si nosotros descomponemos un átomo liberamos Energía; eso es obvio.
De manera que, en última síntesis, el cuerpo físico se resume en distintos tipos y subtipos de Energía.
¿Que hay más allá del cuerpo físico, existirá algo? ¿O seremos tan sólo un montón de carne, sangre y huesos? Imposible, somos algo diferente, o tenemos algo distinto, pero, ¿qué será? Eso es lo que vamos nosotros a estudiar esta noche…
Obviamente, los científicos conocen la mecánica de las células vivas, pero nada saben sobre el Fondo Vital. Hasta ahora NO HAN
PODIDO CREAR VIDA.
Si ponemos sobre una mesa de laboratorio las substancias químicas que se necesitan para crear un óvulo y un zoospermo, es decir, un par de gametos masculino y femenino no dudamos de que ellos pueden crearlos.
Pero si se une ese zoospermo (creado por ellos, por los científicos), y ese óvulo, estamos absolutamente seguros de que jamás, tales gametos, podrían originar vida. No conocemos realmente ningún Frankenstein, excepto en las películas.
Se han hecho poderosos aviones que vuelan de un lugar a otro de la Tierra, pero no se ha podido crear una simple semilla vegetal capaz de germinar.
En cierta ocasión, discutía un ateo materialista con un hombre religioso; el ateo se mostraba muy intelectual. El problema era muy sencillo, dijo el primero:
– “¿Quién fue primero el huevo o la gallina? Si fue la gallina, entonces, ¿el huevo de dónde salió? Si fue el huevo, ¿quién lo puso, no fue la gallina?”…
Total, es un círculo vicioso que no tiene terminación nunca. De pronto el religioso se dirigió al científico y le dijo:
– “¿Usted podría crear un huevo?”. Contestó el científico:
– “Sí, sí puedo; puedo hacerlo”…
– “¡Pues, hágalo!”.
Como quiera que aquel ateo materialista era químico, hizo el huevo. Un huevo perfecto, artificial, más que maravilloso. Ya hecho, le dice el religioso (no el otro):
– “Ahora echémoslo en una incubadora a ver si sale el pollo”. Y lo echaron en la incubadora, pero el pollo no salió.
Vean ustedes que la ciencia no ha podido crear vida… De pronto aparece un sabio diciendo: “Eureka, Eureka, sí estamos creando vida, hemos logrado crear una vida”… Responde el público con una gran carcajada. Realmente lo que han hecho es partir de una pobre ameba y unirla, por ahí, a otro pedazo de organismo y sostenerlo durante unas cuantas horas, ¡y eso es todo el escándalo! Tanto escándalo por un pedazo de ameba mezclada con otro pedazo de otra criatura. Pero, ¿crear la vida? A ver si es cierto que la crean; les ponemos las substancias químicas para que las hagan a ver si las hacen. Jugar con lo que la naturaleza ha hecho no tiene ningún valor, lo interesante sería que…crear vida y hasta ahora no la han creado. Entonces, conoce la Ciencia, únicamente, la mecánica de las célula viva, pero no sabe manipular la vida; el FONDO VITAL ORGÁNICO es el fundamento de la vida…
Los científicos nos podrían hacer trasplantes, pero no podrían crear el Fondo Vital. En ese campo, ellos juegan con lo que ya está hecho, pero no son capaces de hacer.
Podrían, por ejemplo, realizar la inseminación artificial y a una mujer estéril, por ejemplo, insertarle un par de gametos para que se forme dentro de la matriz de ella, una criatura, pero ellos no son capaces de hacer los gametos, aguardan que la Naturaleza se los haga; juegan con lo que ya está hecho.
Hacen, por ejemplo, injertos vegetales, y salen luego frutas grandes, maravillosas, pero con principios vitales adulterados; pero no son capaces de hacer, por ejemplo, una rama vegetal artificial para insertarla en una rama viva y tener con ella un cambio en toda la planta, eso no lo hacen…
Y entonces, ¿con qué autoridad se basan ellos como para negar a la Divinidad? ¿Con qué pruebas quieren que todo el mundo crea firmemente en la Dialéctica Materialista? No pueden demostrarlo; pero el religioso sí pueden demostrarlo: Dice que “Dios es el fundamento de todo lo que existe”, y lo demuestra. La Naturaleza entera sirve de documento para el religioso: Aparecen las criaturas por todas partes, surge la vegetación, todo por obra…lo Divinal.
¿Podrían acaso los científicos materialistas refutarle eso al religioso? No hay ninguna forma de refutarlo. Ellos son incapaces de hacer, aunque sea, una simple semilla vegetal capaz de germinar.
Pero si no hacen una semilla vegetal, siquiera, con posibilidades de germinar, entonces, ¿en qué fundamentan sus dogmas materialistas? ¿Con qué bases se atreven a negar lo DIVINAL? Obviamente, no tienen bases. Y la Ciencia actual…y los religiosos han ganado la batalla; eso es obvio, porque los religiosos sí pueden demostrar, pero los científicos materialistas no están demostrando nada, no han podido desplazar a la Divinidad.
Pero, vamos un poco más adelante, después de esta breve digresión. El Fondo Vital Orgánico resulta interesante… Hace poco tiempo en Rusia, los científicos inventaron un lente que les permite ver el Fondo Vital, ahora lo denominan “CUERPO BIOPLÁSTICO”. Resulta interesante las fotografías del Cuerpo Bioplástico, que se está estudiando en relación con el organismo, que se está estudiando a parte del organismo…
Claro, el descubrimiento del Cuerpo Bioplástico dio al traste con la Dialéctica Materialista.
En estos tiempos se comienza a experimentar, intensivamente, en Rusia, con la PARAPSICOLOGÍA.
No hay duda de que la mayor productividad de material didáctico parapsicológico nos llega de Rusia, así no lo está informando las estadísticas. Entonces, significa eso que Rusia está saliendo de ese Materialismo y entrando en una era religiosa. Claro, eso molesta al régimen reciente de la China comunista, y ya ha llamado a Rusia, o se les ha dado a los Soviéticos el calificativo de “religionizable”.
Quiero que ustedes sepan que si a una persona se le extrajera el CUERPO VITAL, moriría, eso es obvio. Sin embargo, el Cuerpo Vital no es el Yo, es tan solo el asiento de la vida orgánica; si nosotros fotografiamos el Cuerpo Vital, descubriremos que es el asiento de la vida, una especie de doble organismo, pues cada átomo del Cuerpo Vital, semeja totalmente, a cada átomo del Cuerpo Físico, pero este Cuerpo Vital o Cuerpo Bioplástico (como lo denominan los Rusos), no es el Yo.
Cuando alguien golpea una puerta se le interroga:
– “¿Quién es?’’. Se le responde:
– “¡Yo!”. Pero bien, ¿qué cosa es el Yo, mis queridos amigos?
Algunas Escuelas suponen que hay dos YO: uno lo denominan “SUPERIOR”; lo alaban, lo adoran le rinden culto, etc. Otro, es calificado de “INFERIOR”; tales Escuelas piensan que el Yo Inferior debe evolucionar hasta integrarse con el Superior…
Mucho se ha dicho también sobre el Yo Subliminal del miedo, sin embargo, tenemos nosotros que decir que Yo Superior, Yo Inferior, son tan solo sección superior e inferior de una misma cosa. Tengamos una mesa cualquiera, tiene dos secciones: La superior y la inferior; así es el Yo.
Obviamente, tantas divisiones entre superior e inferior, resultan, en el fondo, completamente absurdas, porque el Yo es el Yo; y eso es todo.
Bien, aquí estamos presentes y cada uno de nosotros tiene su “Querido Yo”. Es necesario que sepamos qué cosa es ese Yo. ¿Será Materia? ¿Será Espíritu? ¿Qué será? ¿O será Materia y Espíritu a la vez? Eso es lo que debemos conocer.
Algunos filósofos nos han hablado del ALTER EGO, recordemos al Alter Ego de Cicerón…
Cada cual es libre de pensar en relación con el Yo: Los Materialistas pensarán que el Yo es la Materia meramente…
Me parece que esta posición ya ha sido descartada por el nuevo pensamiento Ruso, que es diferente: Ahora se da especial preferencia en Rusia, como ya dije, a la Parapsicología. La Dialéctica Marxista Materialista pertenece ya a un pasado, se ha vuelto extemporánea, está fuera de moda. Se necesita una nueva forma de pensar dialéctica. Posiblemente entremos en el campo del Energetismo, aquí, en la Nueva Era.
En todo caso, el Yo es energía, y esto lo puede demostrar la misma Física cuando descompone cualquier átomo: Se libera Energía, obviamente; si fraccionamos un átomo de almidón, o de hierro, o de aluminio, o de cualquier organismo que sea, incluyendo el humano, liberamos Energía.
De manera que, en última síntesis, el organismo se resume en distintos tipos y subtipos de Energía.
Por ese camino señalado por Aristóteles con el nombre de “ENTELEQUIA, llegamos, indubitablemente, a la Energía Orgánica y a los Valores…El Yo, indudablemente es eso: Energía; Energía determinada y determinadora de antiguas y nuevas modalidades; Energía determinada y determinadora de nuevas ondulaciones vibratorias, y eso está demostrado con cualquier aparato susceptible de captar las vibraciones del terrible Ego.
Energía es Energía, ¿quién podría negar la Energía? El cuerpo humano también podría volverse polvo (y de hecho se vuelve polvo), pero, ¿estamos seguros de poder destruir la Energía? ¿Y habría alguien que haya descubierto algún sistema como para poder aniquilar la Energía? ¿No sería alguien que esté aquí presente, en este auditorio?, pues, me gustaría conocerlo; si lo eres, tenga la bondad de ponerse de pie aquél que haya logrado acabar con la ENERGÍA UNIVERSAL; quisiera conocer ese coloso, ese titán; mas, veo que no aparecen, ni por aquí, ni por allá, ni acullá.
…La muerte del individuo no resuelve tampoco problema. “La muerte no es más que una resta de quebrados”: Si hacemos la
operación ¿qué será lo que habría de continuar? Los VALORES, ¿verdad? (Y eso lo sabe cualquier matemático) Los Valores continúan, pues, y son energéticos; esos Valores continúan en el Espacio Psicológico; esos Valores mismísimos, constituyen el Ego, el Yo, el mí mismo, el sí mismo.
Puede ser destruido un Organismo Físico (no importa la raza a la que se pertenezca), pero lo que no podríamos destruir serán los Valores Energéticos, lo que continúa más allá de la muerte son tales Valores.
Mirando las cosas desde otro ángulo diríamos que nosotros somos PUNTOS MATEMÁTICOS en el espacio, que podemos servir de vehículo a determinadas sumas de Valores; de manera que “la muerte no es más que una resta de quebrados”…
Cada uno de nosotros, los aquí presentes, repito, es un Punto Matemático que sirve de vehículo a determinadas sumas de Valores Energéticos, y la Energía está demostrada; así que el Ego, es Energía –es obvio–, determinada y determinadora; es incuestionable.
Pero debemos ahondar un poquito más en la cuestión de los Valores: La ira, por ejemplo, sería un Valor, la codicia otro Valor, la lujuria otro, la envidia otro, el orgullo otro, la pereza otro, la gula otro; estos distintos tipos de Valores, podrían analizarse más profundamente y es lo que queremos hacer.
En el Oriente a los distintos tipos y subtipos de Valores se les da un calificativo: se les llama “AGREGADOS PSÍQUICOS”. Tales Agregados pueden ser visibles y tangibles mediante técnicas o lentes especiales. Por ejemplo, en el Brasil hay, actualmente, placas fotográficas muy especiales, con las que se han estudiado distintas formas de Energías que escapan del organismo humano: Se ha podido, por ejemplo, fotografiar un pensamiento, ya se ha podido fotografiar el Aura Humana (no hay duda que alrededor del cuerpo humano existe Aura, eso es indubitable).
En un futuro, los aparatos se perfeccionarán aún más, y se podrán fotografiar los Valores Energéticos de cualquier organismo, se podrán medir sus vibraciones, etc.
Estamos avanzando en el campo del Energetismo: Se inventan todos los días lentes cada vez más y más poderosos; hemos llegado a
fotografiar el MESÓN K; hemos descubierto que…el Mesón K, no se comporta de acuerdo con la Ley de la ParidaD. Tenemos entendido que la actividad de un Universo Paralelo, ubicado en una CUARTA VERTICAL, interfiere ya, directamente, en las zonas del Mesón K. Así pues, se avanza en cuestión de Óptica y no duden que muy pronto los Valores Energéticos serán fotografiados.
Los Egipcios, durante sus diversas dinastías, conocieron a fondo los Valores Energéticos, ellos denominaron a los Valores como “LOS DEMONIOS ROJOS DE SETH”, así los calificaban (cada cual es libre de pensar como quiera). Los Tibetanos llaman a los Valores “AGREGADOS PSÍQUICOS” (que piense cada cual como quieran). En todo caso, si nos deja…, nos deja bastante reflexivos, aquel pasaje del Evangelio Crístico, en el cual se dice que Jesús de Nazareth logró expulsar del cuerpo de la Magdalena SIETE DEMONIOS: Ira, codicia, lujuria, envidia, orgullo, pereza, gula, etc., Miradas las cosas desde este punto de vista, creo que los Egipcios tienen razón al calificar a los agregados psíquicos de “Demonios Rojos de Seth”.
Ahondando un poco más en esto, pensando en esto de los Agregados, o Demonios Rojos De Seth, o Valores (o como se quiera llamar a las diversas partes del Yo, del Ego), llegamos a la conclusión de que el Ego, en sí mismo, no es completamente individual.
Quiero decir, sencillamente, que no existe un Yo permanente dentro del organismo humano.
Indubitablemente, la existencia de tales Valores, ya sea que les llamemos “Demonios Rojos de Seth” (al estilo de los antiguos Egipcios), o simplemente “agregados psíquicos”, o “demonios” (como dice el Evangelio Crístico), descubrimos que, en realidad de verdad, no tenemos un solo Yo, si no toda una multiplicidad de Yoes. En este caso, cada uno de nuestros defectos psicológicos sería un Yo.
Me recuerdo en este momento de Virgilio, el poeta de Mantua, dijo bien claramente lo siguiente: “Aunque tuviésemos mil lenguas para hablar y paladar de acero, no alcanzaríamos enumerar todos nuestros defectos psicológicos cabalmente”…
Entonces, existe dentro de nosotros una multiplicidad de Yoes, es obvio. Cuando al poseso del Evangelio Bíblico, Jesús de Nazareth le interroga y le pregunta por su nombre responde: “Mi nombre es
Legión”, ¿sería entonces Legión el nombre de cada uno de nosotros? Si tenemos múltiples Yoes, personificación viva de nuestros defectos, resultamos en el fondo, mirando bien las cosas, como posesos. ¿Seremos acaso posesos?…
Eso es lo que tenemos que analizar. Nos hemos reunido aquí un grupo de personas muy cultas, hombres, mujeres, que tienen ansias de saber, que tratan de descubrir qué es lo que existe dentro de sí mismos, etc., y me parece, que vale la pena, que todos los reunidos tratemos de comprender; eso es lo fundamental…
¿Qué buscamos? ¿Qué es el Yo, el mí mismo, el sí mismo? ¿Qué es eso que tenemos adentro, entre la carne, entre la sangre, entre los huesos?
No somos Materialistas y debemos investigar. Aún más, ya los Materialistas de hoy no son como eran antes, por eso entiendo que se convirtieron en devotos de la PARAPSICOLOGÍA y de la PSICOLOGÍA EXPERIMENTAL. Ya pasaron las épocas aquéllas en que el Materialismo Dialéctico se había convertido en un dogma inquebrantable, ahora, hemos entrado en una Nueva Era, diríamos la del Energetismo.
Estamos ciertamente, aquí, en una conferencia de tipo psicológico, pero no es una Psicología reaccionaría, no es una Psicología meramente conservadora o retardataria, estamos hablando de PSICOLOGÍA REVOLUCIONARIA, rebelde, y necesitamos ser revolucionarios, si es que en realidad queremos conocernos a sí mismos.
Y este asunto del Yo es muy grave; en el fondo tenemos muchos Yoes; estos hacen del organismo humano, como secuencia o corolario, esa especie de marioneta movida por distintos Yoes (el cuerpo humano, obviamente, es el instrumento de distintos Yoes); estos se combaten entre sí, mutuamente, por la supremacía, cada uno de ellos quiere ser el amo, el señor: Cuando un Yo logra controlar la totalidad de la máquina orgánica se siente el único, pero bien pronto es desplazado por otro, y la lucha, en el fondo, continua…
¿Han visto ustedes una persona iracunda, berrinchuda…? Creo que sí: Se le saltan los ojos, el rostro se pone sonrosado o más bien rojizo, cierra los puños, sus cabellos se crispan…es decir está en un
estado de frenesí delirante, espantoso. Una persona así debería ser llevada a una clínica ¿verdad? Está enfermo, y un enfermo es digno de consideración…
¿Han visto ustedes un celoso? En ese caso, el Yo de los celos ha controlado, totalmente, los centros capitales de la máquina orgánica. Sufre el pobre, terriblemente. Cada mirada de su amada es para él algo horrísono: Le parece que mira a otro, él cree que ese otro se la va a quitar, teme perderla, etc.; si ella se asoma a una ventana y…inmediatamente sale con la pistola a la calle, le parece que se la van a sacar por la ventana, está loco, terriblemente loco.
¿Han visto ustedes un glotón? ¡Qué terrible! Conozco un montón demasiado obesos. Hace poco estuve en un restaurante muy elegante, allí vi un glotón. Quiero decirles que la panza de él era espantosamente redonda y grande, lucía esa curva de la felicidad…
Bien, cuando entré, el pobre hombre estaba comiendo, cuando salí continuaba comiendo.
¿Cuántas horas más duraría comiendo? No lo sé…
A mí, simplemente me resultaba un hombre demasiado gordo; tan gordo que ya una de sus piernas le está fallando (¡la pobre pierna, tener que resistir el peso abrumador de semejante cuerpo tan descomunal!).
Lo observé cuidadosamente: Comía y comía y comía a cada instante, a cada segundo, a cada momento. “¡Pobre hombre! –me dije–, ¿no se le ocurrirá acaso mirarse en el espejo? ¡Qué feo!”. Así es el glotón…
¿Han visto ustedes a un envidioso? ¡Cómo sufre, es digno de piedad! Tiene un carrito, por ahí, cualquiera, una humilde “carcacha”, y de pronto aparece un amigo de su juventud, pasa por ahí en un carro flamante, último modelo, lo mira y casi llora el desdichado, dice:…“¡Algún día yo también tendré otro carro así; no es justo que yo continúe con esta «carcacha»!, y llora terriblemente”…
Más adelante, ¿qué? Destapa el radiador y el agua sube como un chorro hasta las nubes y sufre el pobrecito, se amarga la vida terriblemente…
Una mujer envidiosa, ¿la han visto ustedes? ¡Cuánto llora! Mira otra que pasa por allí por la calle, luciendo un lindo vestido, un collar
de perlas, unos anillos deliciosos; la mira de pies a cabeza y de cabeza a pies; se ve a sí misma con un vestidito humilde y dice: “Tanto trabajar, y sin embargo, vean que clase de ropa llevo, no sé porqué soy tan desdichada, ¡Ay de mí! ¡Ay, ay, ay!…” Sufre la pobre, torturándose sola en la vida, nadie se lo está provocando, ella es la que se atormenta…
¿Han visto ustedes, mis queridos amigos, un avaro?, ¡Cuánto sufre y sufre el infeliz! Hace poco, existían en la ciudad un capital, tres hermanos avaros; tenían un negocio en la vía pública…los pobres ahorraban el dinero, no lo gastaban ni para envenenarse. Bueno, un día de esos tantos, les asesinaron, ¿quién los mato? No se sabe.
La policía se metió en aquella vieja casucha donde vivían y debajo del colchón se encontró nada menos que la “insignificante” suma de tres millones de pesos…¡qué aspecto tan horrible el que tenían!: Se disfrazaban de múltiples maneras, se ponían raras fachas, se sentaban en las puertas de los templos, ambulaban por las calles haciendo el papel de ciegos, todos sucios, harapientos, ¡qué horribles se veían! ¡Eran unos anormales!; eso es obvio.
¿Y qué diremos de un perezoso? Lo han visto ustedes muchas veces: un flojo, un individuo que no hace nada (por ahí se le da un calificativo que ustedes, ya conocen demasiado, yo no lo digo porque me da pena), e indubitablemente es un anormal, un parásito: Quiere tener su esposa y no trabaja…la mujer que si trabaja y entonces él vive de la mujer cómodamente, rascándose la panza, ¿creen ustedes que esto es normal? ¡Así es el pobre!…
Obviamente, los defectos psicológicos nos convierten en anormales, es decir, los habitantes tienen una PSIQUIS ANORMAL, están locos, terriblemente locos, pero no se dan cuenta de ello; ¿cómo se encuentra su propia Conciencia? Está embotellada entre todos esos agregados psíquicos que en su conjunto constituyen el Ego, el mí mismo, el Yo mismo. Piensan esas gentes que están despiertos, mas se equivocan, duermen profundamente: Manejan carros con la Conciencia dormida, trabajan dormidos, andan por las calles dormidos, viven dormidos, pero creen que están despiertos.
¿Ustedes han visto alguna vez en la vida, alguna sesión de hipnotismo? El hipnotizador se dirige al hipnotizado: “Que se
desnude, porque estamos ante un río y debe pasarlo”, el hipnotizado se desnuda; y si es una pobre damita a la que el hipnotizador le ordena que se desnude, ella lo pensará dos veces, probablemente se despertará y tal vez no se desnude. Cuando le diga que “está borracho”, pues, hablará como borracho; si se le dice que “un vaso con agua es un vaso de vino y que lo beba, ¡pero que cuidado que se va a embriagar!”, él creerá que en verdad es un vaso de vino y se embriagará; de manera que el hipnotizado cree en lo que le dicen, está loco, terriblemente loco, pero nadie le dice loco; claro, ¿cómo se lo irían a decir? Cuando ya lo despiertan, ha hecho un papelito bastante ridículo.
Sin embargo, voy a decirles a ustedes algo que es terriblemente cierto: Todos los seres humanos, sin excepción de raza, credo, casta o color, están HIPNOTIZADOS, tienen la CONCIENCIA DORMIDA, la tienen embutida dentro del Yo, totalmente.
Ahora, se explicarán ustedes el por qué de la inconsciencia humana. Si la gente tuviesen un 10% de CONCIENCIA DESPIERTA ya no habría guerras en el mundo. Desafortunadamente la humanidad tiene tan sólo un 3% de Conciencia despierta, eso significa que el 97% de la Conciencia, duerme profundamente.
¿Por qué la humanidad no puede conocer por sí misma, en forma directa, los Misterios de la Vida y de la Muerte? ¿Por qué las gentes no saben de dónde vienen y para dónde van, por qué no conocen el motivo de su existencia? Sencillamente porque duermen profundamente, pero ignoran que duermen.
¿Ustedes creen que conocen el mundo? ¿Lo han visto alguna vez, tal cual es? Se equivocan.
El día que ustedes, despierten la Conciencia verán que el mundo no es como ustedes creen que es.
Este mundo tiene cierto…que ustedes, no han visto…y están perfectamente fanatizados por el Dogma Tridimensional de Euclides. Quien despierta la Conciencia, ve el mundo verdaderamente, como es, y no como aparentemente es.
Hay métodos que nos permiten despertar Conciencia, y eso es lo fundamental. Ante todo, el que quiera despertar, debe de desarrollar, en sí mismo, el SENTIDO DE LA
AUTOOBSERVACIÓN PSICOLÓGICA: Necesitamos vivir alerta y vigilantes como el vigía en época de guerra; es necesario entender que en la convivencia existe la posibilidad del AUTODESCUBRIMIENTO; muy probable es, si nosotros aprendemos a Autoobservarnos de instante en instante, de momento en momento, que descubriremos nuestros errores psicológicos.
Hasta ahora no nos conocemos a sí mismos; tenemos un concepto totalmente equivocado sobre nosotros mismos. Otras gentes posiblemente nos ven en forma distinta, pero nosotros estamos creídos de que es lo que somos, cuando en realidad de verdad, no nos conocemos.
Es necesario autodescubrirnos en relación con las personas que nos rodean: Sea en la casa, en la calle, en el campo, en el templo, en la escuela, etc., esos defectos escondidos afloran espontáneamente, salen a la superficie y si estamos Autoobservándonos entonces los vemos.
Defecto descubierto debe ser estudiado por nosotros mismos. Necesitamos abrirlo con el bisturí de la AUTOCRÍTICA, necesitamos abrir tales Valores para saber qué es lo que quieren de verdad.
Una vez que hayamos comprendido, completamente, el defecto, es obvio que quedamos listos y preparados para la eliminación. Empero, debemos primero haberlo comprendido, y esto es posible a base de riguroso análisis.
La mente, por sí misma, no puede entender jamás un defecto cabalmente, se necesita de la AUTORREFLEXIÓN más profunda, a fin de que la Luz del Espíritu nos permita COMPRENDER; una vez que hayamos comprendido, entonces, necesitamos ELIMINAR. ¡La eliminación es posible!, sí, cuando apelamos a los poderes más Divinales que existen en la intimidad de nosotros mismos.
Todos los pueblos antiguos adoraron a DIOS-MADRE: Se le denominó alguna vez “Nut” en Egipto; “Rea” o “Cibeles” en otras latitudes de la tierra; “Adonia” entre los hebreos; “Diana” entre los Griegos; “Mara” o “María” entre los hebreos; “Tonantzin” en nuestra patria mexicana…
No importa el nombre que se le dé, en realidad de verdad, esa Tonantzin tan extraña para…
…que vinieron de Europa, es una parte de nuestro propio Ser.
Pero derivado. Significa esto que si nos concentráramos en la Tonantzin Íntima (ese Poder Flamígera que existe en nuestra psiquis) y le rogamos desintegrar…y más así mismo, para trabajar por nuestra psiquis y provocar en forma extraordinaria, el Despertar de la Conciencia.
Todas las Religiones del mundo hablan la ILUMINACIÓN INTERIOR PROFUNDA. Los Budista en el Asia, por ejemplo, añoran la Iluminación, quieren la Iluminación; sin embargo, esto no es posible hasta que se logre el DESPERTAR DE LA CONCIENCIA; una Conciencia despierta es una Conciencia iluminada, una Conciencia revolucionaria, rebelde, cariñosa, sublime, terriblemente divina.
Amigos, se hace urgente comprender que todos los seres humanos están hipnotizados; hay una Fuerza Hipnótica en toda la naturaleza, que tienen a la humanidad sumida en la hipnosis.
¡Urge el Despertar!, y para ello se necesita autoobservarnos profundamente. Sólo sobre esa base es posible la eliminación del Ego, del Yo, del mí mismo, del sí mismo.
El cuerpo humano es una máquina, y nosotros todos parecemos máquinas. ¿Qué es la guerra, para que sirven las guerras? Muchas veces en el Cosmos hay alguna catástrofe: Un mundo choca con otro, o cae un…en un Sol etc., es decir, cualquier fenómeno cósmico ya es suficiente como para que cierto tipos de vibraciones lleguen al planeta Tierra; las máquinas humanas captan esas vibraciones y luego se lanzan a la guerra, millones de máquinas dormidas contra millones de máquinas dormidas en los campos de batalla.
En las banderas lucen lemas maravillosos, cada cual justifica la guerra a su modo, sin darse cuenta esas pobres máquinas humanas, que han sido víctimas de la vibración proveniente de algún planeta en el espacio, tal vez un choque de masas, o cualquier otro acontecimiento cósmico; millones de seres humanos dormidos, inconscientes, viviendo en un mundo doloroso, se atormentan unos a otros miserablemente, reaccionan incesantemente y sufren amargamente…
Ha llegado la hora del despertar, amigos; es necesario que ustedes despierten, para que conozcan en realidad a este planeta en el
que viven. Recuerden que alrededor de nosotros existen muchos FENÓMENOS FÍSICOS que ustedes no conocen en verdad: De todos los fenómenos físicos que acaecen a nuestro alrededor, solamente, perciben ustedes, una millonésima parte. Quiere decir, que la mayor parte de los fenómenos físicos que a su alrededor suceden, son desconocidos para ustedes. ¡Están terriblemente dormidos!…
El cuerpo humano es una marioneta manejada por hilos invisibles. La manejan todos esos agregados psíquicos que en nuestro interior cargamos. Hay lucha entre esos agregados, no existe correlación armónica entre ellos, se pelean por la supremacía, todos quieren controlar los centros capitales de la máquina orgánica. Así que, como dijera, pues, el poseso del Crístico Evangelio, “¡Somos legión!”.
Ha llegado el instante en que nosotros luchemos por adquirir una verdadera INDIVIDUALIDAD CONSCIENTE. Quienes enseñan que ya somos individuos, se equivocan; muchas veces un Yo, por ejemplo, se entusiasma por una mujer amada, le baja el cielo, lo pone a sus pies y le hace múltiples promesas, de pronto otro Yo controla la máquina orgánica y dice: “¡Al diablo con aquella mujer!”; y se va tranquilo el sujeto, dejando la pobrecita decepcionada, terriblemente decepcionada…
El Yo que hoy jura amor por una gran causa, es más tarde desplazado por otro completamente diferente, y entonces el sujeto se retira. Cuantas veces, por ejemplo, entra un individuo a una Escuela, a una Religión, a una Secta (sea cual sea), el entusiasmo dura hasta que llega otro Yo, y dice: “¡No me interesa eso!”; controla la máquina orgánica y se va…
No hay, pues, mis queridos amigos, una auténtica Individualidad, los distintos Yoes que tenemos pelean por la supremacía. Quiero que ustedes entiendan que ese pobre “animal intelectual” equivocadamente llamado “Hombre” es una marioneta movida por distintos Yoes.
Si nosotros conseguimos desintegrar todos esos agregados psíquicos, quedará en nosotros la auténtica Individualidad Consciente, nos convertiremos, realmente, en INDIVIDUOS SAGRADOS.
Un Individuo Sagrado en verdad conoce los Misterios de la
Vida y de la Muerte, un Individuo Sagrado, en verdad, puede experimentar Eso que es la Verdad. La Verdad no es cuestión de teorías ni de conceptos; las teorías que nosotros podamos forjarnos con respecto a la Verdad, no es la Verdad; la idea que nosotros tengamos con respecto a la Verdad no es la Verdad; la opinión, por muy seria que sea, con respecto a la Verdad, no es la Verdad; nosotros necesitamos EXPERIMENTAR LA VERDAD directamente, como cuando uno mete el dedo en la lumbre y se quema.
Así, amigos míos, desintegrando el Yo, acabando con los Demonios Rojos de Seth, con los agregados psíquicos, con esos Valores Energéticos de los cuales hemos hablado esta noche, podremos experimentar Eso que no es del tiempo, Eso que está más allá del cuerpo, de los afectos y de la Mente, Eso que es la Verdad…
Éste es el estado en que nos encontramos: Dentro de cada persona viven muchas Personas Psicológicas; una puede llamarse “ira”, otra “codicia”, la de más allá “envidia”, etc., etc., etc. Cada una de estas Personas Psicológicas tiene sus Tres Cerebros: el Intelectual, el Emocional y el MotorInstintivo-Sexual; cada una de estas personas tiene sus propias ideas y caprichos.
…Hablan mucho sobre la Mente; distintas Escuelas quieren enseñarnos a manejar la Mente, mas, ¿a cuál mente se refieren los secuaces de las más diversas organizaciones? Dentro de nosotros hay miles de mentes: Ténganse en cuenta que cada uno de nuestros agregados psíquicos tiene su propia mente, sus propias ideas, sus propios misterios, sus propios pensamientos.
Se han escrito muchos libros de Psicología sobre el Poder de la Voluntad, pero, ¿a cuál voluntad querrán referirse? No debemos olvidar nosotros que dentro de sí mismos hay miles de voluntades, que cada uno de los Demonios Rojos De Seth, tiene su propia voluntad, entonces ¿qué? Las voluntades chocan contra las voluntades dentro de nosotros mismos, y las muchas mentes contra las mentes, vivimos dentro de sí mismos en eterno conflicto, estamos llenos de terribles contradicciones; si pudiéramos vernos ante un espejo de cuerpo entero, tal y como somos, huiríamos despavoridos.
Estamos LLENOS DE ESPANTOSAS CONTRADICCIONES: El Yo, por ejemplo, del Centro Intelectual, dice en un momento dado:
“Voy a estudiar un libro”… De pronto interviene el Yo del Centro del Movimiento y exclama: “¡No, ¿abrir libros a estas horas? No, mejor me voy a hacer un paseo, por ahí, en bicicleta!…” El Yo…cuando el sujeto ya se prepara para tomar su bicicleta surge otro Yo (el del estómago) dice: “No, no, no, me voy a comer; primero comer, después vendrá todo lo demás”…
Es decir, estamos llenos de terribles contradicciones: De pronto le decimos a la mujer amada “te adoro mi vida, y hasta daría la vida por tí, mi encanto…” Luego, más tarde, le estamos diciendo lo mismo a otra dama, entonces, ¿en qué quedamos? La dama se…horas más tarde, puede que le esté sonriendo también a un pretendiente, entonces ¿qué? ¡Qué contradicciones tan terribles! A veces damos la palabra en un negocio, y de pronto nos echamos atrás, “no, que dijo mi mamá, que más bien que no”…
No tenemos CONTINUIDAD DE PROPÓSITOS, mis estimables amigos: Un instante estamos pensando una cosa y otra, y al otro rato otra. Miramos el periódico para saber qué película van a dar, y hasta nos alistamos para ir a la película y al teatro, pero sucede que alguien nos dijo…está mejor, ya no vamos a dónde íbamos a ir, sino que tomamos el carrito y nos vamos para otra parte. Un enfermo llega a donde un médico:
– “Doctor, tengo un dolor aquí, del lado del corazón, y que como que no me duele; me duele el hígado y que como que no me duele; siento un dolor por aquí pero como que a veces lo siento por allí”…
Entonces el doctor le responde:
– “Tómese este remedio y como que no se lo tome”.
Así estamos todos, mis queridos amigos, llenos de espantosas contradicciones, no tenemos continuidad de propósitos: Empezamos a estudiar en la Universidad para ingeniero; bien dichosos vamos a las primeras clases con el librito debajo del brazo, con los estudiantes de Ingeniería…y al rato, entonces, “como que no, mejor me voy a volver doctor”…, nos afiliamos entonces a la Facultad de Medicina y comenzamos muy juiciosos a estudiar Medicina; un día de esos tantos venimos a casa y le decimos a papá y a mamá: “¡No, yo no sirvo para médico!, eso de estar uno haciéndole la autopsia a los cadáveres no es
nada agradable, y lo peor es que he tenido que comer sobre la panza de un muerto”…
Conclusión, mis queridos amigos: Que el médico tampoco; y así, venimos a terminar, por ahí, de empleados de alguna oficinita (si es que tenemos suerte), o tras del mostrador de una humilde tienda.
¡Qué contradicción tan terrible las que tenemos!, mis queridos amigos, todo por falta de continuidad de propósitos. Pero, ¿a qué se deben las terribles contradicciones? Sencillamente a la MULTIPLICIDAD DE YOES que tenemos adentro. Dentro de nosotros hay Yoes médicos, Yoes ingenieros, Yoes licenciados, Yoes mercaderes y hasta de aprendices Egos. ¿Qué clases de Yoes moraran en nosotros? Tenemos una especie de jardín zoológico ambulante. No es nada agradable lo que estoy diciéndoles, ¿verdad? ¡Pero así es!…
Urge, mis queridos amigos, que nos Autoexploremos, y que empecemos con el trabajo de DISOLUCIÓN DEL YO. Cuando lo logremos, verán ustedes cuán distintos seremos: Una Conciencia Despierta, nos convertirá en verdaderos Individuos Sagrados, en Individuos Conscientes.
Pero, hoy por hoy, somos verdaderamente…empezando por mi insignificante persona que nada vale. Parece que todos nosotros estamos cortaditos por la misma tijera: Unos tienen sus defectos en una dirección y otros la tienen en otra, “allá van donde abundan los cocos”, como se dice por ahí.
Ha llegado la hora de entender que debemos pasar por una transformación radical; eso es urgente, inaplazable, impostergable…
Amigos, la vida en sí misma es, verdaderamente, como una película, y si no trabajamos nuestra propia vida, créanme, estamos perdiendo el tiempo miserablemente. Cuando termina la vida, cuando llega a culminar, hemos, sencillamente, regresado al punto de partida original, entonces enrollamos nuestra película y a la Eternidad con ella, a la Dimensión Desconocida, pues ya les dije que el Ego continúa en el ESPACIO PSICOLÓGICO.
Luego, más tarde en el tiempo (de acuerdo con otra Ley que hay por ahí y que se llama la “LEY DEL ETERNO RETORNO DE TODAS LAS COSAS”), los Valores retornan, regresan, se reincorporan en un nuevo organismo.
Ya les dije a ustedes, que cada uno de nosotros es un Punto Matemático en el espacio, que acude a servir de vehículo a determinadas suma de Valores. Antes de que los Valores se reincorporen, indubitablemente, continúan en el Espacio Psicológico; son Valores Energéticos que se atraen y repelen de acuerdo con la
LEY DE LA IMANTACIÓN UNIVERSAL.
Actualmente, se están inventando aparatos muy interesantes. Por ahí he oído hablar de un sacerdote católico que ha logrado hacer un aparto fascinante; ese hombre se ha empeñado en captar las ONDAS SONORAS de los antiguos tiempos, y ha logrado hacer ese invento.
Esas ondas (indubitablemente me refiero a las Ondas Sonoras), se descomponen en ONDAS DE LUZ y las Ondas de Luz, entonces, mediante tales aparatos, logran hacerse visibles en determinadas pantallas.
Los experimentos que este buen sacerdote ha hecho, me parecen magníficos: Logró, se dice, “objetizar”, presentar en una pantalla la imagen de Jesús de Nazareth; dicen que recogió esa Onda Sonora y logró descomponerla en una Onda de Luz; esa Onda de Luz logró hacerse visible en la pantalla y entonces fotografió el rostro de Jesús, en el instante de su muerte…
No hay duda de que con tantos experimentos podrían, por ejemplo, fotografiarse Personalidades del remoto pasado. No sería nada raro, por ejemplo, que pudiera descomponerse la palabra de nuestras pasadas Personalidades (pues, cada uno de nosotros tiene una pasada Personalidad), y descomponerla en Ondas de Luz; entonces, haríamos visible en la pantalla la Personalidad que tuvimos en una existencia anterior; ¡eso es posible, ya vamos por esa vía! No hay duda de que ese sacerdote está haciendo experimentos muy notables. Desafortunadamente, no ha querido entregar el aparato a los científicos, porque dice que “la gente no está preparada y que lo utilizaría para el mal”. Esperamos que ese buen sacerdote se compadezca un poquito de nosotros y nos entregue el aparato; bastante bien podría hacer; y existen las posibilidades del mal, no lo negamos, pero creo que utilizándolo bien, valdría la pena tenerlo; a mí me parece y creo que ustedes también compartirían mi opinión…
En todo caso, sí les digo, que los Valores que uno ha tenido (o que el muerto tuvo, o que la persona en vida tuvo y que luego murió), continúan en el Espacio Psicológico, y se reincorporan más tarde en un nuevo organismo. Engordan nuevas células con sus percepciones y sus sensaciones.
Así, los que aquí estamos, indudablemente, estuvimos en un pasado; si ahora estamos vivos, es que en un remoto pasado, posiblemente en un siglo anterior también estuvimos vivos. Lo…a ustedes, es que nadie puede recordar sus existencias pasadas, si antes no ha despertado la Conciencia; despertando la Conciencia, venimos evidenciar, el hecho concreto, de que no es la primera vez que existimos, que ya existimos en un pasado y en pasadas edades, y en antiguas edades también.
Cuando uno retorna, cuando vuelve al mundo olvida, naturalmente, la EXISTENCIA PASADA, pero, ello no significa que no hayamos tenido una pasada existencia.
Cuando retornamos, cuando regresamos, entra en acción otra Ley más que se llama “RECURRENCIA”, es decir, volvemos a repetir nuestra propia vida, tal como sucedió, con la antigua Personalidad.
Traemos de regreso la película misma de nuestra pasada existencia y la proyectamos nuevamente en la pantalla de este mundo.
La misma Recurrencia hace que tengamos que repetir las mismas comedias, los mismos dramas, las mismas tragedias del pasado.
Urge, mis queridos amigos, disolver a los actores de tales dramas, de tales comedias y de tales tragedias; es posible eso por mediante la AUTOOBSERVACIÓN PSICOLÓGICA y la COMPRENSIÓN INTEGRAL DE FONDO, si uno no elimina los actores de esas comedias, dramas y tragedias, la repetición será exacta, tal y como fue en la existencia anterior.
Piensen ustedes, mis queridos amigos, en su vida actual, recuerden cuando ustedes nacieron, y la vida en la niñez, la vida en la juventud, la vida de la adolescencia, de la vejez, etc., ¿creen ustedes que es muy agradable volverla a repetir exactamente, igualmente? Creo que no, no es agradable; y sin embargo, tenemos que estarla
repitiendo de acuerdo con la Ley de Recurrencia.
Todo lo que ahora nosotros estamos haciendo ya lo hicimos en nuestra pasada existencia, y todo lo que en la pasada existencia hicimos, lo hicimos también en la antepasada. A cada uno de nosotros se nos asignan 108 EXISTENCIAS, obviamente, en cada una de ellas seguimos repitiendo los mismos errores del pasado, y los mismos dramas, y las mismas comedias, las mismas tragedias.
Urge, mis queridos amigos, acabar con los actores de tales comedias, dramas y tragedias, ¿cómo se llaman? Ellos son todos los Egos: La ira, la codicia, la lujuria, la envidia, el orgullo, la pereza, la gula, etc., etc., etc., Esos Yoes que personifican a nuestros errores, son los autores de esos dramas, comedias y tragedias. Necesitamos desintegrarlos, necesitamos convertirlos en polvareda cósmica. Si lo logramos, si quebrantamos a todos esos agregados psíquicos, la Conciencia quedará despierta, individualizada, entonces habremos hecho de nuestra vida una obra maestra.
Pero, seguir así por vivir, sin trabajar nuestra propia vida (que es lo más importante), significa en realidad de verdad, perder el tiempo miserablemente.
Miren un ejemplo, qué es su vida. Y deberemos hacer de nuestra vida una obra maestra.
Amigos, hemos platicado ampliamente esta noche sobre la cuestión del Ego, del Yo, del mí mismo, del sí mismo. Quiero completar esta conferencia con preguntas y respuestas, y dar la oportunidad a todos los aquí presentes para hacer preguntas, solamente con la condición de que no se salgan del tema.
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Estudiante…Nos dijo…entonces ¿cuál es la manera para romper esas Recurrencias?
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Maestro. Maravillosa me parece la pregunta que el joven ha hecho y me apresuro a responderla: Ciertamente, estamos repitiendo, actualmente, de acuerdo con la Ley de Recurrencia, nuestra vida anterior.
Me pregunta el joven cómo hacer para cambiar esto, pues, no es nada agradable repetir siempre lo mismo. Y yo le digo lo siguiente: En una escena de celos, por ejemplo, interviene siempre un triángulo: Un celoso, la persona que es el objeto de los celos y un competidor,
¿verdad?.
Es cierto que no es nada agradable tener competidor en esta cuestión del amor y del cariño; pero esa pelea no es por primera vez que aparece, en una antigua existencia existió también la misma escena. ¿Qué hay que hacer para cambiar eso?
Sencillamente, tenemos que desintegrar el Yo de los celos, al desintegrarlo la escena termina, ¿por qué? Porque en caso de que la mujer amada sea requerida por otro caballero, entonces ya no nos atreveríamos a llevar la pistola al cinto y salir a buscar al tipo, etc., etc., etc., y otras tantas hierbas. Diríamos lo siguiente: “Si a ella le gustó aquel «cuate», pues, que se vaya con su «cuate» y yo por ahí encontraré quien me quiera”…
Pero uno no procedería a tomar una resolución de esa clase, si no hubiera acabado con el Yo de los celos. Entre tanto, mientras uno no ha acabado con el Yo de los celos, pues, tiene que sufrir espantosamente.
Ahora, pongamos una escena, no de celos si no de ira: En una existencia anterior, por ejemplo, en una cantina, supongamos que tuvimos un pleito con otro hombre; en la nueva existencia, el Yo de la ira o de la riña está en el fondo mismo de nuestra psiquis desde que nacimos, aguardando está que llegue la edad del pleito, y al llegar esa edad, pues, uno va para la cantina, ahí se encuentra un sujeto de la pasada riña y se repite la bronca tal y como sucedió.
Pero si nosotros nos dedicamos a trabajar…al Yo de la ira, a comprenderlo profundamente, si lo analizamos, si lo abrimos para ver qué es lo que tiene de verdad y luego apelamos a Dios Madre, a la Tonantzin o Isis (o como queramos llamarla), para que se reduzca a polvareda cósmica a tal Yo, el acontecimiento ya no podrá aparecer, porque el autor de la escena, sencillamente, se desintegró.
Su pongamos que en una pasada existencia tuvimos un pleito por cuestiones de bienes y que ese pleito fue a los 40 años de edad; es obvio que al nacer, ese Yo está en el fondo de nosotros mismos, aguardando que llegue la edad de los 40 años; y cuando esa edad llegue, él aflorará, saldrá a la superficie y buscará aquel sujeto con el cual tuvo el pleito para repetirlo nuevamente.
Pero si por anticipado hemos desintegrado a ese Yo del pleito
¿quién irá a buscar el sujeto aquél? No habría quien; entonces la escena no existiría.
Tengan en cuenta ustedes, mis queridos amigos, que cuando un niño nace se procesa lo siguiente: Realmente tenemos un 3% de Conciencia Despierta; ese 3% se hace cargo del organismo del niño. El 97% que está formado por agregados psíquicos, dará vueltas alrededor de la cuna intentando meterse dentro del organismo humano, mas no puede, para que los agregados psíquicos puedan entrar en el organismo humano, se necesita crear una Personalidad nueva.
Esa Personalidad se crea durante los primeros siete años de la infancia, y se robustece con el tiempo y las experiencias. Los primeros tres o cuatro años del niño son bellísimos: Solamente se expresa a través de la criatura la Esencia, la Conciencia, por eso es que el niño es autoconsciente, despierto.
Los mayores creen que el niño está dormido, y se equivocan lamentablemente, son los mayores quienes están dormidos. ¿No han visto ustedes cómo los niños, de pronto, sonríen deliciosamente? ¿No han visto ustedes de pronto cómo los niños se aterrorizan, se espantan solos? Ellos sonríen deliciosamente cuando contemplan en el espacio psicológico a las…de los Mundos Superiores. Ellos gritan y se horrorizan al contemplar sus propios agregados psíquicos que bregan por meterse dentro de él, mas no pueden.
Sólo después de que la Personalidad ha sido formada, los agregados psíquicos comienzan a meterse, lentamente, dentro del organismo de la criatura. Y aquellos agregados psíquicos que fueron los causantes de tantas peleas, actos de lujuria, celos, odios, etc., en vidas anteriores, permanecen aguardando el instante, la edad conveniente, el momento para entrar en acción.
Así que cada cual nace con un DESTINO, y este destino está formado por la Ley de Recurrencia.
Decir, que la Ley de Recurrencia se fundamenta, precisamente, en la Ley del Retorno, es un hecho: Todos retornamos para repetir nuestros actos anteriores, el destino es la misma repetición de los actos anteriores. La repetición de nuestros actos anteriores constituye la mecánica de nuestro propio destino.
Por eso digo: Debemos desintegraremos los actores de cada comedia, de cada drama y de cada tragedia; ellos están dentro de nosotros mismos, si los desintegramos sólo queda en nosotros la Conciencia Despierta, el Individuo Sagrado, Iluminado, con pleno conocimiento de los Misterios de la Vida y de la Muerte.
Cuando el Ego se reduce a polvareda cósmica, entonces en nuestro interior queda la dicha, la felicidad, la belleza íntima del Ser… ¿Hay alguno que quiera hacer otra pregunta?
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Estudiante. Hay una pregunta que hace una dama y que consideramos urgente aclarar; es para el Maestro Samael Aun Weor, es la siguiente: Dice usted que existen Siete Dimensiones y sólo conocemos tres. ¿Cuáles conocemos y cuáles no?
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Maestro. Con el mayor gusto contestaré a la distinguida dama que me ha hecho esta pregunta. La humanidad está embotellada entre el Dogma Tridimensional de Euclides: largo, ancho y alto. ¿Ven ustedes esta mesa? Aquí encuentran largura, anchura y altura, ésas son las tres Dimensiones, más ¿cuánto hace que el carpintero fabricó esta mesa? He ahí una Cuarta Dimensión. Así, mis queridos amigos, la CUARTA DIMENSIÓN es un hecho; pero se ha dicho que es el Tiempo.
Más allá de la Cuarta Dimensión existe una QUINTA VERTICAL (la Eternidad); y mucho más allá de la Quinta Vertical hay una SEXTA DIMENSIÓN (es eso que está más allá de la Eternidad y del Tiempo); y por último, existe una DIMENSIÓN CERO o Dimensión Séptima, desconocida. Quiero referirme al Mundo del Espíritu Puro.
Total, hay Siete Dimensiones, el mundo tiene Siete Dimensiones pero la humanidad debido al estado hipnótico en el que se encuentra, solamente percibe, desgraciadamente, Tres Dimensiones; y por eso, está embotellada la humanidad en el dogma (ya bastante discutido) de la Geometría Tridimensional de Euclides.
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Estudiante. Yo…pero yo me refiero a esto…pero en los Siete Planos que existen, en cada Recurrencia que tenemos, tenemos posibilidad para poder ir escalando cada uno de esos planos y llegar a una Conciencia Universal?
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Maestro. Voy a dar respuesta a lo que este mismísimo joven
intelectual ha preguntado. En nombre de la verdad tengo que decirles lo siguiente: Los agregados psíquicos se procesan en Siete Niveles, eso es obvio. Conforme nosotros vamos trabajando sobre sí mismo para desintegrar los agregados psíquicos, obviamente tenemos que ir pasando a Niveles del Ser cada vez más y más elevados.
No podemos negar que los Niveles más elevados del Ser, tales son los Niveles Sexto y Séptimo; resultan muy difíciles, sin embargo, a base de TRABAJOS CONSCIENTES Y PADECIMIENTOS VOLUNTARIOS, es posible desintegrar los agregados psíquicos que tenemos en los Niveles Sexto y Séptimo. Quien lo logre, conseguirá, de hecho, la Iluminación absoluta, total, el más completo Despertar de la Conciencia.
No está demás aclarar lo siguiente: Existe la MAQUINARIA DE LA RELATIVIDAD, en la cual todos vivimos. Es obvio que ésta es muy dolorosa. Uno puede darse cuenta de que en la Relatividad existe la LEY DE CAUSA Y EFECTO. Tal causa origina tal efecto, no puede existir efecto sin causa ni causa sin efecto. Los orientales llaman a esta ley “KARMA”; dicen que “toda acción tiene su consecuencia: Una buena acción tendrá una buen consecuencia y una mala acción, dicen los orientales, tendrá una mala consecuencia”. Total, vivimos en un mundo de causas y efectos, acciones y consecuencias.
Si consiguiéramos (como dice aquí el joven que ha echo la pregunta), eliminar los agregados psíquicos en todos los Siete Niveles del Ser, lograríamos entonces la Perfecta Iluminación. Un hombre así, estaría…para caer de inmediato en el VACÍO ILUMINADOR.
Hay, pues, dos aspectos grandiosos en el Universo: el uno es el Mundo de la Relatividad, el otro el Vacío Iluminador. Obviamente, el Vacío Iluminador está más allá del cuerpo, de los afectos y de la Mente, es Felicidad inagotable, Dicha, inconcebible. Sin embargo, más allá de la Maquinaria espantosa de la Relatividad (en la cual todos nosotros estamos metidos) y mucho más allá del Vacío Iluminador, está LA GRAN REALIDAD, la Talidad, la Verdad, Eso que no es del Tiempo.
Quien desee de verdad llegar a la LIBERACIÓN FINAL, habrá desintegrado todos los agregados psíquicos existentes en los Siete
Niveles del Ser. Así…que nos permita caer entre el seno de la Gran Realidad, entre el seno de la Vida Libre en su movimiento, entre el seno de la Felicidad más grande de todo el Universo… ¿Alguna otra pregunta? Vamos a ver, primero pregunte aquí el…
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Estudiante. ¿Qué es lo que hay más haya de los Niveles del Ser? De esos Siete Niveles, digo, porque de acuerdo con las matemáticas hay un número infinito de Dimensiones, ¿no? Uno, dos, tres, cuatro, hasta el infinito, más allá del número siete que se está mencionando.
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Maestro. Con mucho gusto daré respuesta. Hemos hablado de las Siete Dimensiones fundamentales, si nos propusiéramos esta noche hablar de las múltiples Dimensiones del Universo, sencillamente nos tendríamos que quedar todos aquí; mañana en la mañana nos traerían el desayuno y nos lo meterían ahí, por debajo de la puerta, y no terminaríamos en 20 años. Porque verdaderamente el Universo es toda una sucesión de sumas y restas, y multiplicaciones y divisiones de Dimensiones, eso no lo podemos negar.
Limitémonos…Heptaparaparshinock, hablemos en síntesis por estos tiempos, así conviene ante un numeroso público Pero más allá de las Siete Dimensiones fundamentales, no hay duda de que existe el Vacío Iluminador. El Vacío Iluminador contiene todo lo que es, todo lo que ha sido, todo lo que será.
La Relatividad existe por el Vacío Iluminador. Si no existiera el Vacío Iluminador, los cuerpos de la Relatividad, las formas de la Relatividad (todo eso que está condicionado), no existiría.
Empero, mirando las cosas desde el punto de vista de una Filosofía Vedantuna, llegamos a la conclusión de que el Universo es ilusorio, porque en última síntesis tiene que disolverse y lo único que habrá de quedar es lo que siempre ha sido y lo que siempre será, es decir, el Vacío Iluminador.
Sin embargo, repito, más allá del Vacío Iluminador está la Talidad, es decir, la Gran Realidad, y lo que nos interesa a nosotros es precisamente la Liberación Final, la Verdad; concluyo así, pues, ¿entendéis? Y si algún otro que quiera preguntar que lo haga con la más entera libertaD. Allá veo una dama…
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Estudiante…
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Maestro. Con el mayor gusto daré respuesta aquí al caballero. Nunca hemos negado la PSICOFISIOLOGÍA.
Entiendo que los procesos psicológicos van acompañados de forma paralela por los procesos fisiológicos, eso es obvio; negarlo es echar abajo la Psicofisiología, y hay muchas investigaciones respecto a la cuestión Psicofisiológica.
Pero esta cuestión de los agregados psíquicos, hablando en síntesis, diremos, que es fundamental el ANÁLISIS, se hace necesario usar el Bisturí de la AUTOCRÍTICA para abrir los Valores, a fin de saber qué es lo que tienen de verdad.
Que esos Valores se relacionan de alguna forma con los distintos órganos del cuerpo no lo podemos negar. Ustedes muy bien saben que, por ejemplo, que si uno tiene un acceso de ira durante la comida…
Samael Aun Weor
EL PEQUEÑO MUNDO EN QUE VIVIMOS
Indudablemente que necesitamos reflexionar un poco sobre nosotros mismos…
Se nos ha dicho que somos el microcosmos del macrocosmos, mas vivimos realmente, dijéramos, en las partes inferiores de nuestros cinco centros (ya sabemos que tenemos cinco centros: el intelectual, el emocional, el motor, el instintivo y el sexual).
Incuestionablemente, este microcosmos al cual pertenecemos, está controlado por todos nuestros intereses de tipo personal; por tal motivo, ni siquiera nos damos cuenta de lo que realmente es el planeta Tierra. Podríamos decir que vivimos en nuestro propio microcosmos (cosmos pequeño, infinitesimal), mas debido a que nos hallamos, dijéramos, completamente atrapados por los sentidos externos, ni siquiera, repito, podemos asegurar que vivamos realmente en el planeta Tierra. Viviremos en nuestro microcosmos particular, pero en el planeta Tierra no. ¿Por qué? Porque nuestra mente, nuestros sentimientos, nuestros deseos, nuestras emociones, viven en nosotros, dentro de nuestro pequeño mundo; los intereses mezquinos nos controlan, no tenemos tiempo para pensar en otra cosa que no sea en nuestros intereses egoístas, en nuestras pasiones, etc.
Así pues, francamente, no vivimos de verdad en el planeta Tierra (parece esto paradójico, mas es cierto). ¿Quién podría vanagloriarse de conocer realmente el planeta en que vivimos? Es un mundo con siete dimensiones. ¿Quién lo conoce? Sabemos que en el mar, sobre todo en ciertas zonas profundas y aisladas del Pacífico y del Atlántico, hay fenómenos extraordinarios, hay lugares donde los barcos no pueden avanzar (“aguas muertas”, se les dice, para las que no existe una explicación)…
Si rastrillamos un cerillo con el propósito de lograr el fuego, es obvio, que con la frotación surge el fuego; pero antes de la frotación el fuego estaba en el cerillo, en estado latente; con la frotación lo único que hemos logrado es permitir que el fuego se escape. Sin embargo, creen las gentes que antes de la frotación no existía el fuego en el cerillo; entonces, si no existía el fuego, ¿de dónde salió el fuego? De la nada, nada puede salir. Así, pues, el fuego existe antes del cerillo. ¿Y cuál es la naturaleza del fuego?
Sobre eso nada se ha podido explicar; se limitan los científicos a decir que “es el producto de las combustiones”, es decir, se escapan por la tangente; tal concepto no es más que un parche para tapar su ignorancia…
Se estudia la mecánica de los fenómenos, pero ¿qué se sabe sobre la vida? Los científicos podrán conocer toda la mecánica de la vida, mas ¿qué saben sobre el fondo vital? ¡Nada!… Hace algunos meses, por allí se propaló la noticia periodística de que se podían ya sacar criaturas de cualquier laboratorio. ¡Cosa absurda; hijos de simple laboratorio, “hijos de cubeta”! ¿Habrase visto mayor estupidez? ¿Y qué era la bulla? Bueno, sencillamente que habían logrado que un zoospermo masculino, claro está con un gameto femenino; es decir, con un óvulo, ya unidos los colocan en su respectivo lugar dentro del organismo y es obvio que se procesa la gestación. Eso no tiene nada de novedad (esa es la famosa “inseminación artificial”, ciertamente), mas ellos pensaban que ya estaban creando vida.
Si nosotros ponemos las materias químicas de las que está hecho un zoospermo y un óvulo, y pedimos a los científicos que hagan un par de gametos masculino y femenino, estoy seguro que lo hacen, pero si luego les pedimos que después de unidos tales gametos artificiales los depositen en su lugar correspondiente, dentro del cuerpo femenino, para que de allí resulte una criatura o simplemente que lo coloquen en una “cubeta” muy especial, estoy seguro que no saldrá nada de allí…
Algún día de esos tantos, discutía un materialista ateo, enemigo del Eterno, con un hombre muy religioso y vinieron a la discusión aquélla, del cuento aquél clásico, entre “quién fue primero si la gallina o el huevo” (es un cuento de nunca acabar, por supuesto). ¿Quién puso el huevo? La gallina. Y la gallina, ¿de dónde salió? Del huevo. Y el huevo, ¿de dónde salió? De la gallina… Total, que eso es cuestión de nunca acabar. Pero bueno, después de tanto discutir, y discutir y discutir, el religioso, pues, retó al materialista a que hiciera un huevo, a ver si se sentía muy capaz de sacar de allí un pollo. El materialista dijo que lo haría y lo hizo (un huevo muy bien hecho). Ya después de hecho, dice el religioso: “Bueno, vamos a echarlo ahora, pues, a una gallina para que de allí salga un pollo”… Y se lo echaron a la gallina, pero no salió nada (era un huevo muerto, sin vida). Esto nos recuerda mucho a Don Alfonso Herrera, el gran sabio mexicano,
que logró hacer la célula viva (digo la célula, pero no viva; imitación de vida, pero una célula tal como es); pero fue siempre una célula muerta, nunca tuvo vida de verdad y la célula era perfecta: con su núcleo, su membrana, etc., etc., etc., pero fue una célula que nunca tuvo vida (una célula muerta, repito).
Así, pues, vivimos en un planeta que desconocemos, o mejor dijéramos, no vivimos en el planeta, vivimos en nuestro pequeño mundito; cada uno de nosotros está condicionado por sus propios intereses, pasiones, deseos, preocupaciones, etc., etc., etc. Propiamente, en el planeta Tierra no vivimos…
Se nos ha dicho que existen los sentidos internos, no lo negamos; obviamente, hay más sentidos internos que externos. Las distintas escuelas tienen métodos para desarrollar poderes, para desarrollar los sentidos íntimos, los sentidos internos, pero en verdad les digo, mis caros hermanos, que si queremos nosotros desarrollar los sentidos internos, debemos empezar por desarrollar el sentido de la observación de sí mismos, es decir, de la autoobservación. El sentido ese está latente en cada uno de nosotros, mas hay que desarrollarlo; el desarrollo solamente es posible a base de práctica; conforme nosotros vayamos usando tal sentido, por sí mismo éste se irá desarrollando, y a medida que progresemos en la observación de sí mismos, otros sentidos van también haciéndose manifiestos, y al fin, el día en que mediante la autoobservación íntima nos hayamos conocido a fondo, íntegramente y en todos los departamentos de la mente y del corazón, los múltiples sentidos internos que poseemos se harán manifiestos, se desenvolverán preciosamente. He allí el porqué se nos ha dicho: “NOSCETE IPSUM” (“Hombre, conócete a ti mismo y conocerás el Universo y a los Dioses”).
Conforme nosotros nos vamos haciendo reflexivos, vamos también comprendiendo el estado lamentable en que nos encontramos… Comoquiera que las gentes no viven sino dentro de su pequeño mundito que cargan, y eso, en los pisos más bajos de la máquina, es claro que no entienden cosas relacionadas con el Cosmos o con los Cosmos, y ni siquiera les interesa, es algo que está más allá de sí mismos. A la gente lo único que le interesa son los asuntos mezquinos, la satisfacción plena de sus vicios, de sus pasiones,
de sus intereses creados, sus preocupaciones y egoísmos, dinero y más dinero, fornicación, alcohol, etc. (esa es la humanidad). Pero cuando se les habla de los SIETE COSMOS y se intenta que las gentes comiencen a estudiar las leyes y sus principios, pues, francamente no sienten por esto mucho interés, porque eso está más allá de sí mismos, no forma parte de sus preocupaciones mezquinas; esa es la cruda realidad de los hechos.
Nosotros necesitamos estudiar la Gnosis profundamente; para eso están los libros, para eso las conferencias, etc.; pero no basta la simple lectura de las obras, hay que ir más lejos, hermanos… No hay duda de que en principio se necesita leer, escuchar las grabaciones, concurrir a las clases, tomar notas en nuestras libretas o cuadernos y aprender eso de memoria; la memoria es el principio formativo, pero no es todo. Si le confiáramos siempre todo a la memoria, a la larga de nada nos serviría, porque la memoria es infiel en un ciento por ciento; lo que se confía a la memoria, tarde o temprano se pierde. Si queremos verdaderamente aprovechar estas enseñanzas, se necesita depositar estos conocimientos en la Conciencia, eso es obvio. En principio no niego que necesitemos de la facultad formativa, es decir, de la memoria, mas allí no se debe quedar el conocimiento.
Cuando nosotros mediante la meditación tratamos de conocer el sentido íntimo de aquello que hemos depositado en la memoria, entonces tales conocimientos allí depositados, pasan a partes superiores del centro intelectual, y si tratamos de ser más conscientes de la enseñanza, al fin sucederá que dicho conocimiento será definitivamente absorbido por el centro emocional, que ya no es intelectual (debemos distinguir entre el centro emocional y el centro intelectual).
Cuando el conocimiento se ha vuelto emocional, cuando ha sido depositado en el centro emocional, se absorbe por último en la Esencia, es decir, en la Conciencia, y el conocimiento que se vuelve Conciencia no se pierde jamás, ni con la muerte del Cuerpo Físico, porque al retornar lo traemos en la Conciencia. Mas, lo que se deposita en la memoria exclusivamente, tarde o temprano se pierde; por ese motivo, mis caros hermanos, es aconsejable que el conocimiento se deposite en la Conciencia…
Repito: primero hay que estudiar; luego, depositar toda la información en el centro formativo (memoria); luego tratar de capturar, de aprehen4
der el sentido íntimo de eso que hemos depositado en la memoria. Cuando lo hacemos, le sentimos a tal conocimiento, algo dijéramos sentimental o emotivo o emocional para ser más claros, porque pasa entonces a la parte emocional del centro intelectual, es decir, sale de la memoria y pasa a la parte emocional del centro intelectual. Mas si insistimos en tratar de aprehender o capturar lo esencial del conocimiento, se volverá emoción, emoción vívida, pasará dijéramos al centro emocional, y nuevas meditaciones harán que se torne consciente; esto sucederá cuando al fin el conocimiento emocional se sumerja en la Esencia, en la Conciencia. Ese es, pues, el proceso por el cual tiene que pasar el conocimiento, a fin de que se torne consciente…
Las gentes comunes y corrientes viven atrapadas por los sentidos externos; sin embargo, hay gentes que ya tienen establecidas, en sí mismas, un CENTRO DE GRAVEDAD PERMANENTE; son aquellas personas que en vidas anteriores estuvieron en estos estudios; esas personas buscarán la enseñanza, la anhelarán, sentirán que más allá del mundo de los sentidos hay algo, y no se equivocan. Mucho más allá de estos sentidos, mediante los cuales nos ponemos en contacto con el mundo exterior, encontramos nosotros la Esencia. No hay duda de que aquellas personas que poseen un Centro de Gravedad Permanente, sí anhelan de verdad algo distinto, diferente. A pesar de todas las contingencias de la existencia, tengo entendido que su Esencia permanece inmutable; que no ha sido, dijéramos, deteriorada o alterada.
Así, pues, en la Esencia está lo mejor que poseemos; la Esencia es la Conciencia, es lo más decente, lo más digno de nuestro Ser…
Existen dos corrientes de pensamiento en cada uno de nosotros: el uno, viene de la Personalidad, el otro de la Esencia. También podemos decir que los pensamientos que vienen de la Personalidad cultivada, pues, aparentemente son más brillantes, aunque de enjundioso contenido, mas en el fondo los pensamientos que vienen de la Esencia son de tipo superior; sin embargo, se necesita de una buena capacidad de observación para distinguir a unos de otros.
Sucede que comoquiera que los pensamientos de la Esencia son más simples y los de la Personalidad más complicados, podríamos confundirnos
y creer que los pensamientos de la misma, es decir, de la Personalidad, son de calidad superior a los de la Esencia; mas tal confusión se basa especialmente en la ignorancia. Los pensamientos de la Esencia, aunque no tengan mucha erudición, aunque sean muy simples, incuestionablemente son de calidad superior…
Cuando alguien empieza en la vida por preocuparse un poquito sobre su situación en la existencia, cuando se da cuenta, pues, de que no es más que un habitante de la Tierra, demasiado pequeña; cuando piensa en que la Tierra es un pedazo del Sol, una tajada desprendida del Sol o una partícula del Sol, indubitablemente nos está indicando que su Esencia se encuentra, dijéramos, en desasosiego, que anhela, que tiene algo de tipo superior.
Obviamente, esta clase de pensamientos aunque muy simples, a la gente que vive en su pequeño y minúsculo mundito, aquél del microcosmos; a la gente que vive dentro del infinitesimal mundo de los sentidos ordinarios, no le interesa. Uno no sentiría el anhelo de saber si la Tierra es un pedazo de Sol y si el Sol pertenece a la Vía Láctea, a menos que a la Esencia le saliera, dijéramos, tal preocupación o tal anhelo; es la Esencia la que tiene esa calidad de pensamientos, sencillos pero grandiosos en el fondo.
Así, pues, es necesario que los hermanos comprendan que lo más importante que tenemos en nuestro interior es la Esencia, es decir, la Conciencia…
Muchos son los que se preocupan por los poderes mágicos; yo digo a ustedes que la ESENCIA DESPIERTA posee, en sí misma, bellísimas facultades. Lo que necesitamos es desarrollar la Esencia; y uno no podría desarrollarla a menos que trabaje sobre sí mismo. Cuando en verdad nos preocupamos por eliminar de nuestra naturaleza íntima nuestros defectos psicológicos: ira, codicia, lujuria, envidia, orgullo, pereza, gula, etc., etc., etc., la Esencia, naturalmente, comienza a desarrollarse maravillosamente.
Normalmente la Esencia está embotellada, como ya lo he dicho tantas veces, entre esos múltiples “elementos inhumanos” que cargamos en nuestro interior (me refiero a los defectos psicológicos). A medida que vamos desintegrando o pulverizando tales “elementos”, la Esencia se va desenfrascando, desembotellando, emancipando, y cuando hayamos logrado
la aniquilación total de todos los “elementos indeseables” que cargamos en nuestro interior, entonces la Esencia estará libre en forma absoluta, completamente despierta, con una espontaneidad preciosa en este mundo de la manifestación.
A medida, pues, que vayamos aniquilando el Ego, es decir, el “Yo” de la psicología, el “mí mismo”, la Esencia se irá libertando. Con la muerte radical del “Yo”, del “mí mismo”, del “sí mismo”, la Esencia quedará absolutamente libre, y una Esencia libre, manifestándose a través de un cuerpo humano, a través de un cerebro (o de tres cerebros, porque, realmente, no sólo tenemos el cerebro intelectual, sino que también tenemos el cerebro emocional y el cerebro motor), será una Esencia naturalmente preciosísima, y resplandecerán en la misma, los poderes de la clarividencia, de la clariaudiencia, de la telepatía, las facultades para el desdoblamiento astral y muchísimos otros sentidos íntimos que sería largo de enumerar…
Así, pues, el camino para conseguir poderes es el de la muerte; por algo se nos ha dicho: “Si el germen no muere, la planta no nace”… Cuando nosotros morimos en sí mismos, cuando este “querido ego” que llevamos dentro se vuelve polvo, los poderes afloran porque surge la Esencia (surge la Esencia libre); la Esencia libre goza de muchísimas facultades, de preciosos sentidos, de capacidades asombrosas.
Existen también múltiples organizaciones; diversas organizaciones, escuelas, etc., para desarrollar “Chakras”, para conseguir poderes mágicos; algunas de esas instituciones enseñan, definitivamente, prácticas que podríamos calificar de “NEGRAS”. En verdad podemos afirmar, mis queridos hermanos, que si solamente nos preocupáramos por desarrollar poderes y no aniquiláramos al “mí mismo”, al “sí mismo”, al “Yo” de la psicología, lo más que podría suceder es que nos convirtamos en MAGOS NEGROS… Las Sagradas Escrituras han hablado muy claro; el Evangelio ha dicho: “Buscad primero el Reino de Dios y su Justicia, que todo lo demás se os dará por añadidura”…
Vean ustedes cuán bello es un niño recién nacido; a través del niño (en el niño) lo único que se expresa es la Esencia (pero repito, hablo de un niño recién nacido). Quienes piensan que un niño recién nacido se encuentra en estado de inconsciencia, dormido, están profundamente equivocados.
Un niño recién nacido los ve a ustedes con piedad, está más despierto que ustedes. Si ustedes creen que no se da cuenta de la vida de ustedes, están perfectamente equivocados; no solamente se da cuenta del modo como ustedes viven, sino lo que es peor, de los horrores que ustedes cargan en su interior; y eso es lo más lamentable.
No quiero decirles a ustedes que el ciento por ciento de la Esencia se exprese en un niño recién nacido; no, obviamente, en la criatura que ha venido, en aquél que ha retornado a la existencia (que se ha reincorporado, quiero decir, en un nuevo organismo humano), solamente se expresa una mínima fracción de la Esencia, pero esa mínima fracción libre (que puede expresarse porque está libre en el niño), incuestionablemente está también despierta y autoconsciente. Es lástima que la totalidad de la Esencia no pudiera expresarse; prácticamente se expresa en un niño recién nacido, por ahí un 3% de la Esencia, pero ese 3% está libre, autodespierta y consciente; por lo tanto, tiene muchos sentidos íntimos en plena actividad.
Obviamente, a medida que pasa el tiempo, todo va cambiando; el niño aquél se va durmiendo debido especialmente a los mayores; comienza a imitar los gestos de sus mayores, sus emociones inferiores, etc., hasta que también termina dormido, haciendo lo mismo…
Comoquiera que el “Yo” es múltiple, cualquier verdadero Iluminado que se proponga observar a un niño recién nacido, podrá ver lo siguiente: el niño en su cuna, despierto; una mínima fracción de Esencia que es la que se expresa, estará completamente autoconsciente, despierta; mas también se ve alrededor de la cuna, criaturas que intentan manifestarse, distintos Egos, distintos “Yoes”, algunos con formas hermosas, otros con horripilantes formas que van y vienen, entran y salen, dentro de aquella recámara donde el niño duerme, que dan vueltas a su cuna, etc. Son los “Yoes” que aguardan expresarse; dentro de esos “Yoes” está repartido el resto de la Esencia, es decir, el 97% de la Esencia que está embutida, dijéramos, entre cada uno de esos “Yoes” (entre un “Yo” embutida determinada cantidad de Esencia, entre otro “Yo”, otra cantidad, etc.).
Y esos múltiples “Yoes” dan vueltas alrededor de la cuna, quisieran expresarse, manifestarse, meterse dentro del cuerpecillo del niño, pero no pueden. Mas sucede que a medida que pasa el tiempo, la nueva Personali8
dad del infante se va formando, se forma con el ejemplo de los mayores, con la escuela, etc.; de manera que conforme la Personalidad nueva se va formando, los “Yoes” van teniendo también oportunidad para irse expresando después de que la fontanela frontal de los recién nacidos se cierra (ustedes han observado perfectamente en los niños, que el parietal superior de los niños está ligeramente abierto; es algo que llaman “la mollerita”; nosotros decimos, técnicamente, la fontanela frontal de los recién nacidos).
Mientras que está abierta, todo marcha bien, pero a medida que esa fontanela frontal se va cerrando, la Personalidad se va también desarrollando y la capacidad para que los “Yoes” comiencen a intervenir, se hace cada vez mayor; entonces comienzan a verse en los niños ciertas manifestaciones de ira (especialmente por ahí por las edades de tres y cuatro años), comienzan a volverse irascibles y poquito a poquito los “Yoes” van teniendo oportunidad de expresarse, hasta que definitivamente terminan por manifestarse todos. Resulta interesante observar a los niños recién nacidos…
¡Qué bueno –digo yo– que la Esencia no estuviera enfrascada, metida entre todos los “Yoes”; qué bueno sería que creciera el niño sin que ningún “Yo” se metiera dentro de él, que la totalidad de su Esencia estuviera en él durante toda su vida; entonces todos los cinco cilindros de la máquina: intelecto, emoción, movimiento, instinto y sexo, estarían bajo el control de la Esencia y marcharía en armonía con el infinito! Desgraciadamente, el 97% de la Esencia está embotellada entre los diversos “elementos” que constituyen el Ego, el “Yo”… Necesitamos desarrollar la Esencia, desembotellarla, desenfrascarla; cuando lo logremos, múltiples poderes divinales, naturales, se expresarán en nosotros con toda su belleza y con todo su poder. No necesitamos, pues, “afanarnos” por conseguir poderes, lo que debemos “afanarnos” es por morir en sí mismos, aquí y ahora, porque “sólo con la muerte adviene lo nuevo”…
Observen ustedes la vida de los grandes místicos cristianos: no se preocuparon por conseguir poderes, solamente se preocuparon por la santidad, por ir eliminando cada uno sus defectos psicológicos, por ir muriendo en sí mismos, y a medida que lo iban logrando, múltiples facultades supranormales se iban expresando en ellos. A éstos se les conoció siempre como “santos” y de ellos hay muchos de los más diversos orígenes,
ya de Oriente o de Occidente. Es, pues, la santidad lo más importante, mis queridos hermanos…
Y hasta aquí mi plática. Si alguno tiene algo que preguntar, puede hacerlo con la más entera libertad.
Discípulo. Maestro, nos ha explicado usted el proceso por el cual debe pasar el conocimiento, a fin de que éste se torne consciente. Mi pregunta es: ¿la naturaleza de la Verdad es de carácter emocional o es de carácter instintivo?
Maestro. La Verdad es algo que no se puede definir, porque si se define se desfigura. Pero sí podemos decir nosotros que los pasos para que el conocimiento se vuelva consciente, se hallan trazados de la siguiente forma: primero se estudia, para que luego el conocimiento quede depositado en la memoria. Segundo paso, se medita con la intención de aprehender el hondo significado del conocimiento depositado en la memoria; cuando eso sucede, el conocimiento (mediante la meditación) pasa a la parte emocional del centro intelectual, y esto hay que explicarlo…
El centro intelectual tiene tres partes: la parte intelectual superior, la parte emocional y la parte motora. Diríamos que el conocimiento pasa a la parte emocional del centro intelectual; entonces comenzamos a sentirle cierto sabor a aquello que hemos depositado en la memoria. En un estadio más avanzado de la meditación, aquel conocimiento ya abandona definitivamente el centro intelectual, para quedar depositado, estrictamente, dentro del centro emocional y ulteriormente, mediante la técnica de la meditación, logramos que al fin pase el conocimiento del centro emocional a la Esencia. En la Esencia, pues, queda depositado el tal conocimiento, es decir, la Verdad o las Verdades que podamos llevar a la Esencia; para hablar más claro, tienen un sabor más bien emocional (mas no hablo de emociones inferiores, sino de emociones de tipo superior).
La emoción superior permite a cualquier Verdad pasar a la Esencia, donde viene a quedar depositada; pero el frío intelecto analítico de un Aristóteles, por ejemplo, es completamente cojo, no permitiría jamás al conocimiento volverse consciente, se quedaría depositado estrictamente en la memoria y eso es todo… Por eso es que, dijéramos, entre los sistemas
aristotélicos (que es puro y frío razonamiento) y los sistemas platónicos o porfídicos (de Porfidio), yo prefiero a Platón. Los métodos neoplatónicos o las Escuelas de Jámblico y de Porfidio, son emocionales y permiten llevar el conocimiento a la Conciencia, es decir, permiten que el conocimiento se vuelva consciente, cosa que jamás se lograría con el frío razonamiento aristotélico; ¡eso es todo!… ¿Hay alguna otra pregunta?
Discípulo. Venerable Maestro, ¿en qué forma podríamos lograr que los niños, a medida que su nueva Personalidad se va formando, no se dejen atrapar por los “Yoes”?
Maestro. Pues la Verdad es lo que es (VERBUM EST CODEX)… Obviamente, pues, en un niño recién nacido está la Esencia, una mínima fracción, que es la que se expresa a través de él; por eso es hermoso, dijéramos, y sublime. Desgraciadamente, y es lo peor, tarde o temprano (sobre todo después de que se cierra la fontanela frontal de los recién nacidos), los “Yoes” comienzan a expresarse, comienzan a meterse dentro del cuerpecillo, porque están sin disolver… Si pudiéramos orientar a los niños desde la infancia, deberíamos enseñarles verdaderamente el camino de la Gnosis, mostrarles lo que es el Ego, etc. Pero esto requiere ya; esto ya sería, dijéramos, capítulo aparte, sería cuestión de otra plática, y sería muy largo hablar sobre la educación de los niños; únicamente me limito a decir que mientras existan los “Yoes”, tendrán ellos que expresarse.
Lo deseable es que nosotros desintegremos los “Yoes” para que la Esencia quede libre. Al volver, al retornar, al reincorporarnos en un nuevo vehículo, vendríamos entonces completamente despiertos y seguiríamos con firmeza por la “Senda del Filo de la Navaja”, seríamos diferentes. Desgraciadamente al reincorporarnos, tarde o temprano los “Yoes” comienzan a manifestarse, y cuando ellos comienzan realmente a entrar en el cuerpo, a expresarse a través de nosotros, obviamente, perdemos esa belleza, propia del recién nacido… Por algo es que el Cristo dijo: “Hasta que no seáis como niños, no podréis entrar al Reino de los Cielos”…
Nosotros necesitamos reconquistar la inocencia en la mente y en el corazón. Muchos creen que la inocencia lo hace a uno más débil, más tonto; que cualquiera lo puede explotar miserablemente, que como es inocente, todo el mundo “monta en él”. Mas ese es un concepto falso, emitido por el
Ego, porque el Ego se cree fuerte, omnipotente y poderoso, y realmente no lo es, pero él cree que es muy fuerte… La Verdad es que cuando uno desintegra el Ego, crea la inocencia pero con sabiduría, porque la desintegración de cada “elemento” nos da sapiencia…
Fíjense ustedes, dijéramos, en lo que es el proceso de la ira. ¿Cuántas son las situaciones de la ira? Múltiples, ¿verdad? Puede haber ira por un ataque de celos, puede haber ira porque nos sentimos defraudados, pude haber ira por amor propio, porque alguien nos hirió el amor propio, etc. Bien, estudiar la ira es muy interesante: ¿cómo se procesó la ira?, ¿por qué tal situación de ira?, ¿cómo estalló? Así es que, cuando disolvemos algún “Yo” de la ira, es porque lo hemos previamente comprendido, y en esto de “haberlo comprendido” hemos adquirido una sabiduría formidable, única…
Si ustedes quieren el PAN DE LA SABIDURÍA, tienen que ir comprendiendo cada uno de los “elementos indeseables” que van a desintegrar, y a medida que los comprendan, irán adquiriendo sapiencia. Total que, cuando uno desintegra la totalidad del Ego; que ha liberado la Esencia, queda inocente pero con sabiduría y la sabiduría, la sapiencia, lo protege porque le permite conocer no solamente lo bueno y lo malo, sino lo malo de lo bueno y lo bueno de lo malo.
Discípulo. Maestro, ¿es cierto que los Egos, a medida que se van disolviendo, se van haciendo cada vez más chiquitos, cada vez más “chaparritos”, y que van dejando su forma horrenda, se van tornando bonitos, por decirlo así?
Maestro. ¡Así es! Los “Yoes” tienen variadas formas. Hay “Yoes” monstruosos que parecen verdaderas bestias horripilantes; cualquier clarividente que los observe, se horroriza… Ustedes han visto que los niños recién nacidos suelen asustarse, que de pronto resultan dando gritos sin motivo alguno. Pues, se debe a que ellos ven ciertos de sus propios “Yoes”, que pasan cerca de la cuna, y esto les causa pavor. Si eso sucede a los niños recién nacidos, ¿qué no sucederá a las gentes que viven en el abismo? Tienen ante su vista a sus propios “Yoes”, y entonces se producen espantos y horrores indescriptibles. Pero, conforme uno va, aquí en el mundo, disolviendo los “Yoes”, éstos se van empequeñeciendo.
Supongamos que queremos disolver un “Yo” de envidia; en principio
será aquél un monstruo horrendo, pero a medida que lo trabajamos va perdiendo volumen, se va empequeñeciendo y se va embelleciendo; por último toma la forma de un niño y el niño se va achicando cada vez más, hasta que por último se desintegra, ya convertido en polvareda cósmica. Hasta allí se cumple eso que dice el Cristo: “Hasta que no seáis como niños, no entraréis en el Reino de los Cielos”… Así, pues, necesitamos nosotros desintegrar todos los “Yoes” para que la Esencia quede libre y se exprese en nosotros con toda su belleza, con toda esa naturalidad, con toda esa espontaneidad…
Ya les he dicho a ustedes que tenemos más sentidos internos que externos, y que debemos empezar por usar, desarrollar ese sentido de la observación de sí mismos; a medida que lo usemos, otros sentidos internos se van también desarrollando, eso es obvio… Así, pues, mis queridos hermanos, necesitamos trabajar intensamente sobre sí mismos. ¿Algún otro hermano desea preguntar?
Discípulo. Nos decía usted, Venerable Maestro, que algunas personas tienen establecidas en sí mismas, un Centro de Gravedad Permanente y que sus Esencias permanecen inmutables, que no han sido deterioradas o alteradas. ¿Se refiere esto a los Maestros caídos, a los Bodhisattvas?
Maestro. Bueno, el Centro de Gravedad Permanente lo tiene toda persona que en vidas anteriores, que en sus existencias anteriores estuvo en esta clase de estudios, que trabajó antes sobre sí misma. Gentes así, forman su Centro de Gravedad, un Centro de Gravedad; unos lo tendrán más fuerte y otros menos fuerte. Cuando alguien tiene un Centro de Gravedad específico, porque ha trabajado en vidas anteriores, incuestionablemente al volver al mundo, le vienen a esa persona todos los elementos que necesita para su avance: libros, instructores, etc.; todo le viene, eso es todo…
Discípulo. Maestro, todos los que hemos tratado con niños pequeños sabemos muy bien que en ocasiones, se dan en ellos ciertas expresiones de disgusto, de eso que llamamos “berrinches”. ¿Podrían considerarse tales manifestaciones como expresiones del “Yo” pluralizado o de algún “Yo” específico?
Maestro. ¡Así es! Ya esos “Yoes” se expresan con libertad, y a medida que el niño va creciendo, la oportunidad o las oportunidades para la
expresión de los diversos “Yoes” son cada vez mayores, hasta que al fin, definitivamente se expresa en uno todo el “Yo” pluralizado y eso es lo que nos hace feos, horrorosos. Si a través de nosotros se expresara únicamente la Esencia, gozaríamos de la belleza de Dios; de tal belleza emana, a su vez, eso que se llama “AMOR”…
¿Por qué hay tantas confusiones en el mundo? Vean ustedes que los “humanoides” no se entienden unos a otros. Voy a ponerles a ustedes un caso concreto. Una dama, de pronto, por ejemplo, resuelve atender a un caballero porque “le cayó bien”, porque “le cayó” muy simpático, etc. Puede hacerlo desinteresadamente; no tiene tal dama, dijéramos, ningún pensamiento de lujuria, no está enamorada del caballero, únicamente le parece una buena persona y se preocupa por atenderlo en estos o aquellos menesteres, etc. Pero, ¿qué sucede? El caballero tiene Ego y el Ego controla los cinco cilindros de la máquina. Como el Ego controla aquellos cinco cilindros de la máquina, pues, entonces interpreta como se le antoja y aquellas buenas maneras de la dama; en vez de pasar, dijéramos, al centro emocional, pues pasa a otro cilindro: al centro instintivo-sexual, y entonces surge en aquel caballero la lujuria.
La mente, claro, viene a quedar controlada por el sexo, como siempre se ha visto, y dice el caballero: “Aquella dama está enamorada de mí, posiblemente le caigo bien”… Tiempo después comienza a hacerle propuestas de tipo sexual; la dama se sorprende y dice: “Imposible, si yo le estaba atendiendo a él desinteresadamente, y este señor ha malinterpretado mis buenos modales, mis buenas maneras”… Sí, las ha malinterpretado. ¿Por qué las ha interpretado mal? Porque tiene Ego y el Ego controla los cinco cilindros de la máquina; pero si aquel caballero no tuviera Ego, si fuera la Esencia únicamente la que controlara los cinco cilindros de la máquina, las atenciones de aquella dama pasarían al centro emocional y éste se expresaría con agrado puro y verdadera belleza; no habría, pues, mala interpretación…
Y el ejemplo que pongo, en este sentido, puede extenderse a muchos otros sentidos. Decimos una palabra y otro la interpretó mal. ¿Por qué la interpretó mal? Porque no la interpreta con el centro correspondiente, la interpreta con un centro que no corresponde. Emitimos un concepto
intelectual, por ejemplo, y puede ser que el centro emocional (no el superior, sino el inferior) reciba aquel concepto intelectual y lo malinterprete, piense que se le está hiriendo el amor propio, que este individuo con ese concepto le ha lanzado una ironía, de modo tal que reaccione con ella. Total, no nos entendemos los unos a los otros. ¿Por qué? Por el Ego, y éste es una verdadera “Torre de Babel”. Y no podremos entendernos los seres humanos sobre la faz de la Tierra, mientras haya Ego. Habrá guerras y rumores de guerra, habrá huelgas, habrá violencia, odio, etc., etc., etc., mientras no disolvamos el Ego… El Ego nos ha vuelto horribles a todos, no gozamos de la verdadera belleza; debido a eso, a que tenemos el Ego, somos feos, espantosamente feos…
Si ustedes vieran cuán bellas son las Esencias libres de Ego; uno se llena de éxtasis, por ejemplo cuando con sus facultades superiores penetra en un jardín y ve a los “elementales” inocentes de las flores desprovistos de Ego; a los “elementales” de los árboles, como niños llenos de belleza, desprovistos de Ego (no tienen Ego, no hay problemas entre ellos, viven en un verdadero paraíso, estos paraísos elementales de la naturaleza, y gozan de preciosas facultades, las facultades libres de la Esencia)…
Así pues, hermanos, mientras nosotros estemos como estamos, será imposible que gocemos de la felicidad verdadera, pero el día que logremos la inocencia, el día que muramos en sí mismos, podremos departir maravillosamente con las criaturas inocentes de toda esta creación y convivir con ellas en los paraísos, en los diversos paraísos elementales. ¡Pero con Ego no!; así, con Ego, los príncipes del fuego, del aire, de las aguas y de la tierra nos cierran las puertas… ¡Somos monstruos horribles!
Cuando yo estoy en meditación, hermanos, y de pronto alguien viene a visitarme, me doy cuenta porque llegan a mí las vibraciones horribles, siniestras, del visitante; me doy cuenta que quien viene, trae Ego. ¿Con qué podría comparar a alguien, a quiénes tienen Ego? A Frankenstein no, porque Frankenstein es una ficción que no tiene ningún valor científico… ¿Entonces a quién?
¡Al Conde Drácula! Ese es el tipo de vibraciones que carga cualquier persona que tenga Ego. Ahora comprenderán ustedes por qué las criaturas de los elementos se horrorizan cuando ven a alguien que tiene Ego, y huyen
despavoridas… ¿Me han entendido?
Bueno, hasta aquí la plática, mis caros hermanos.
Samael Aun Weor
Ejercicio de retrospección: la noche en la cama en posición supina (es decir, acostado de espaldas), el cuerpo relajado, con los ojos cerrados, controlando el ritmo de la respiración, debes reconstruir una a una las escenas más llamativas del día para obtener datos psicológicos. Esto se hace principalmente en tres etapas:
1. Visualización: reconstruye mentalmente una escena en particular tal como se vivió, sin identificarse, simplemente dividiéndote en observador y observado.
2. Análisis: trata de descubrir un defecto principal (el yo de la ira o los celos, el orgullo, la lujuria, etc.), y tal vez 2 o 3 otros defectos que entraron en acción en la escena. En cada uno de estos defectos puede meditar durante unos minutos, en función de su importancia, con el fin de comprender el estado equivocado.
3. Oración: invoca a la Madre Divina para pedirle de destruir un yo en particular. A continuación elija otro yo, y así sucesivamente.
Nota: La comprensión es muy importante. Debemos tener éxito en la activación de la conciencia y vernos tal como somos cuando estamos hipnotizados por el yo. La comprensión genera espontáneamente el arrepentimiento.
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