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Ciclo A · Clase 18 de 22

Misterios de la Vida y de la Muerte

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RETORNO, RECURRENCIA Y REENCARNACIÓN

Vamos a comenzar la plática de esta noche, espero que todos pongan el máximum de atención. Voy a hablar hoy sobre los Misterios de la Vida y de la Muerte; ése es el objetivo claro de esta plática.

Vamos a hacer una plena diferenciación entre lo que es la LEY DEL ETERNO RETORNO de todas las cosas, la LEY DE LA TRANSMIGRACIÓN de las Almas, la LEY DE LA REENCARNACIÓN, etc…

Ha llegado el momento de desglosar ampliamente todas estas cosas, a fin de que los estudiantes se mantengan bien informados.

Es obvio, que lo primero que uno necesita saber en la vida es de dónde viene, para dónde va, cuál es el objeto de la existencia, para qué existimos, por qué existimos, etc., etc., etc.

Incuestionablemente, si queremos nosotros saber algo sobre el destino que nos aguarda, sobre lo que es la vida en sí, se hace indispensable, primero que todo, saber qué es lo que somos; eso es urgente, inaplazable, impostergable.

El CUERPO FÍSICO, en sí mismo, no es todo. Un cuerpo está formado por órganos y cada órgano está compuesto por células; a su vez, cada célula está compuesta por moléculas y cada molécula por átomos. Si fraccionamos cualquier átomo, liberamos energía. Los átomos, en sí mismos, se componen de iones que giran alrededor de los electrones, de protones, de neutrones, etc., etc., etc., todo eso lo sabe la Física Nuclear.

En última instancia, el cuerpo físico se resume en distintos TIPOS Y SUBTIPOS DE ENERGÍA, y eso es interesantísimo. El mismo pensamiento humano es energía; del “neopallum” del cerebro salen determinadas ondas que pueden ser registradas sabiamente.

Ya sabemos que los científicos miden las Ondas Mentales con aparatos muy finos y se les cataloga en forma de microvoltios…, microvoltios. Así pues, en última instancia, nuestro organismo se resume en distintos tipos y subtipos de energía.

La llamada “MATERIA” no es más que energía condensada; por eso dijo Albert Einstein: “Energía es igual a masa, multiplicado por la velocidad de la luz al cuadrado”; también afirmó en forma

enfática “la masa se transforma en energía, la energía se transforma en masa”. Así que, en última síntesis, la llamada “materia” no es más que energía condensada.

El cuerpo físico tiene un FONDO VITAL ORGÁNICO; quiero referirme, en forma enfática, al “LINGA SHARIRA” de los Teósofos, la condensación bio-termo-electromagnética.

Cada átomo del Cuerpo Vital penetra dentro de cada átomo del cuerpo físico, y lo hace vibrar y centellear.

El doble vital o Cuerpo Vital, es realmente una especie de doble orgánico. Si por ejemplo, un brazo de ese doble vital se sale del brazo físico, sentimos que la mano se nos duerme, que el brazo se nos duerme; pero al volver ese brazo vital a entrar dentro del brazo físico, al penetrar cada átomo del Cuerpo Vital dentro de cada átomo del cuerpo físico, se produce una vibración: La vibración ésa que siente uno cuando se le duerme un brazo y quiere uno despertarlo (una especie de “hormigueo”, por decirlo así).

Y bien, si se le sacara definitivamente el Cuerpo Vital a una persona física y no se le volviese a traer, moriría la persona física. Así que resulta interesante esto del Cuerpo Vital; sin embargo, tal “cuerpo” no es más que la sección superior del cuerpo físico, es, dijéramos, la parte tetradimensional del cuerpo físico. Los Vedantinos consideran al Cuerpo Vital y al Físico como un todo, como una unidad.

Un poco más allá, pues, de este cuerpo físico con su asiento vital orgánico, tenemos nosotros al EGO. En sí mismo, el Ego, es una suma de diversos elementos inhumanos que en nuestro interior cargamos; es obvio que a tales “elementos” les denominamos ira, codicia, lujuria, envidia, orgullo, pereza, gula, etc., etc., etc. “Son tantos nuestros defectos, que aunque tuviésemos mil lenguas para hablar y paladar de acero, no acabaríamos de enumerarlos a todos cabalmente”. Así pues, que el Ego no es más que eso…

Hay gentes que entronizan al Ego en el corazón, que le hacen un altar y le adoran; son equivocados sinceros que suponen que el Ego en sí mismo es Divinal, y en esto están perfectamente equivocados.

Hay quienes dividen al Yo en dos: YO SUPERIOR y YO INFERIOR y quieren que el Yo Superior controle al Yo Inferior. No

quieren darse cuenta esas gentes, no quieren darse cabal cuenta tales personas de que “sección superior” y “sección inferior” de una misma cosa, pues son la misma cosa.

El Yo, en sí mismo, es tiempo, el Yo en sí mismo es un libro de muchos tomos; en el Yo están todas nuestras aberraciones, todos nuestros defectos, aquello que hace de nosotros verdaderos “animales intelectuales” en el sentido más completo de la palabra.

Algunos dicen que el Alter-Ego es Divino y le adoran; es otra forma, pues, de buscar escapatorias para salvar al Yo, para divinizarlo, porque el Yo es el Yo, y eso es todo.

“La MUERTE, en sí misma, realmente, es una resta de quebrados: Terminada la operación matemática, lo único que continua son los Valores”. Estos “VALORES” son positivos y negativos también; los hay buenos y malos. La Eternidad se los traga, los devora.

En la Luz Astral, los Valores se atraen y repelen, de acuerdo con las Leyes de la Imantación Universal. Los Valores son los mismos elementos inhumanos que constituyen el Ego; estos elementos a veces chocan entre sí, o simplemente se atraen o repelen.

“La muerte es el regreso al punto original de partida. Un hombre es lo que es su vida; si un hombre no trabaja su propia vida, si no trata de modificarla, obviamente, está perdiendo el tiempo miserablemente”, porque un hombre no es más que eso, lo que es su vida. Nosotros debemos trabajar nuestra propia vida para hacer de ella una Obra Maestra.

La VIDA es como una película; cuando termina la película, nos la llevamos para la Eternidad; EN LA ETERNIDAD REVIVIMOS NUESTRA PROPIA VIDA que acaba de pasar.

Durante los primeros días, el desencarnado, el difunto, suele ver la casa donde murió y hasta habita en ella. Si murió, por ejemplo, de 80 años de edad, seguirá viendo a sus nietos, sentándose a la mesa, etc.; es decir, el Ego estará perfectamente convencido de que todavía está vivo, y no hay nada en la vida que logre convencerlos de lo contrario.

Para el Ego nada ha cambiado, desgraciadamente; él ve la vida como siempre: Sentado, por ejemplo, ante la mesa del comedor,

pedirá sus alimentos acostumbrados. Obviamente, no lo verán sus dolientes, pero el SUBCONSCIENTE sí (de sus familiares), responderá; ese Subconsciente pondrá en la mesa los indicados alimentos. Es obvio que no va a poner alimentos físicos, porque eso sería imposible, pero sí pone formas mentales, muy similares a las de los alimentos que el difunto acostumbraba a consumir.

Puede ver un velorio, el desencarnado; jamás supondría que ese velorio tenga algo que ver con él, más bien piensa que tal velorio corresponde a alguien que murió, a otra persona, más nunca creería que correspondería a él. Él se siente tan vivo, que ni remotamente sospecha su defunción.

Si sale a la calle, verá las calles tan absolutamente iguales, que nada podría hacerle pensar que ha sucedido algo. Si va a una Iglesia, verá allí al cura diciendo misa, asistirá al rito y muy tranquilo saldrá de la Iglesia, perfectamente convencido de que está vivo, nada podría hacerle pensar que ha muerto. Aun más, si alguien le hiciese tamaña afirmación, él sonreiría escéptico; incrédulo, no aceptaría la afirmación que se le hiciese.

Tiene que revivir en el MUNDO ASTRAL (el difunto), toda la existencia que acaba de pasar, pero la revive en una forma tan natural y a través del tiempo, que el difunto, identificado con la misma, de verdad saborea cada una de las edades de la vida que terminó.

Si era de 80 años, por ejemplo, por un tiempo estará acariciando a sus nietos, sentándose a la mesa, acostándose en su consabida cama, etc., pero a medida que va pasando el tiempo, él va adaptándose a otras circunstancias de su propia existencia.

Pronto se sentirá viviendo la edad de los 79 años, o de los 77, o de los 60, etc.; y si vivió en otra casa, a la edad de 60 años, pues se verá viviendo en aquella otra casa y dirá lo mismo que dijo, y hasta su aspecto psicológico asumirá el aspecto que tenía cuando era de 60 años.

Y si vivió a la edad de 50 años en otra ciudad, pues a esa edad se verá en esa ciudad reviviendo en esa otra casa y así sucesivamente, al tiempo que su aspecto psicológico, su fisonomía, va transformándose, de acuerdo con la edad que tenga que revivir.

A la edad de 20 años, por ejemplo, tendrá exactamente la

fisonomía que tuvo cuando era de 20 años, y a la edad de 10 años se verá hecho un niño y cuando llegue el instante, pues, en que haya terminado de revisar su existencia pasada, su vida toda habrá quedado reducida a sumas y restas, y operaciones matemáticas; esto es muy útil para la Conciencia.

En estas condiciones, el difunto tendrá, prácticamente, que presentarse, pues, ante los TRIBUNALES DE LA JUSTICIA OBJETIVA o de la JUSTICIA CELESTIAL; tales Tribunales son perfectamente distintos a los de la Justicia Subjetiva o Terrenal. En los Tribunales de la Justicia Objetiva solo reina, de verdad, la Ley y la Misericordia, porque es obvio que al lado de la Justicia siempre está la Misericordia.

TRES CAMINOS SE ABREN ANTE EL DIFUNTO: El primero, unas VACACIONES en los Mundos Superiores (este camino es para las gentes que se lo merecen de verdad); el segundo, pues, RETORNAR en forma mediata o inmediata a una nueva matriz; tercero, descender en los Mundos Infiernos hasta la “MUERTE SEGUNDA” de que habla el Apocalipsis de San Juan y el Evangelio del Cristo.

Obviamente, quienes logran el ascenso a los Mundos Superiores, pasan por una temporada de gran Felicidad. Normalmente el Alma (o lo que dijéramos la Conciencia), se encuentra embotellada entre el Yo de la Psicología Experimental, entre el Ego, que como ya les dije a ustedes, es una suma de distintos elementos inhumanos.

Mas sucede que aquellos que suben a los Mundos Superiores, abandonan al Ego temporalmente; en estos casos el Alma o Conciencia, o Esencia (o como queramos llamarla), sale dentro de ese calabozo, horrible que es el Ego, el Yo, para ascender al famoso “DEVACHAN” de que nos hablaran los Indostanes (una Región de Felicidad inefable en el MUNDO DE LA MENTE Superior del Universo), allí se goza de una auténtica Felicidad; allí se encuentran los desencarnados con sus familiares que abandonaron a tiempo; encuentran, dijéramos, lo que podríamos decir el Alma de ellos.

Posteriormente, la Conciencia, Esencia o Alma (o como queramos llamarle), abandona también el Mundo de la Mente para entrar en el MUNDO DE LAS CAUSAS NATURALES.

El Mundo Causal es grandioso, maravilloso; en el Mundo Causal resuenan todas las armonías del Universo, allí se sienten, en verdad, las melodías del Infinito.

Sucede que en cada planeta hay múltiples sonidos, pero todos ellos entre sí, sumados, dan una NOTA SÍNTESIS, que es la Nota Clave del planeta. El conjunto de Notas Clave de cada mundo, resuena maravillosamente entre el coral inmenso del espacio estrellado, y esto produce un gozo inefable en la Conciencia de todos aquellos que disfrutan la dicha en el Mundo Causal.

También encontramos, en el Mundo de las Causas Naturales, a los SEÑORES DE LA LEY, los que castigan y premian a los pueblos y a los hombres, Encontramos, en el Mundo de las Causas Naturales, a los verdaderos Hombres, a los HOMBRES CAUSALES; allí los hallamos, trabajando por la Humanidad. Encontramos en el Mundo de las Causas Naturales a los PRINCIPADOS, a los Príncipes de los Elementos, a los Príncipes del Fuego, del Aire, de las Aguas y de la Tierra.

La vida palpita, intensivamente, en el Mundo de las Causas Naturales. El Mundo Causal es precioso en sí mismo; un azul profundo, intenso, como el de una noche llena de estrellas e iluminada por la Luna, resplandece, pues, incesantemente, en el Mundo de las Causas Naturales.

No quiero decir que no hayan otros colores; sí los hay, pero el color básico, fundamental, es el azul intenso, profundo, de una noche luminosa y estrellada…

Quienes viven en esa región, son felices en el sentido mas trascendental de la palabra; pero todo premio a la larga se agota, cualquier recompensa tiene un límite, y llega el instante, claro está, en que el Alma que ha entrado en el Mundo Causal debe retornar, regresar y descenderá inevitablemente, para meterse nuevamente dentro del Ego; dentro del Yo de la Psicología Experimental.

Posteriormente, esa clase de Almas vienen a impregnar el huevo fecundado, para formar un nuevo cuerpo físico; se reincorporan en un nuevo cuerpo físico, vuelven al mundo…

Otro es el camino que aguarda a los que descienden a los MUNDOS INFIERNOS; se trata de gentes que ya cumplieron su

tiempo, su ciclo de manifestación, o que fueron demasiado perversas; tales gentes involucionan, indubitablemente, dentro de las entrañas de la Tierra.

El Dante Alighieri nos habla, en su “Divina Comedia”, de los Nueve Círculos Dantescos y él ve esos Nueve Círculos dentro del interior de la Tierra.

Nuestros antepasados de Anáhuac, en la Gran Tenochtitlán, hablan claramente del “MICTLÁN” (es la Región Infernal, que ellos también ubican en el interior mismo de nuestro globo terrestre).

A diferencia, pues, de algunas otras sectas o religiones, para nuestros antepasados de Anáhuac (como hemos visto en su Códices), el paso por el Mictlán es obligatorio y lo consideran, sencillamente, como un “Mundo de Probación”, donde las Almas son probadas y si logran pasar por los Nueve Círculos, incuestionablemente ingresarán al Edén, o sea, al Paraíso Terrenal.

Para los SUFÍES MAHOMETANOS, el Infierno no es tampoco un lugar de castigo, sino de instrucción para la Conciencia y de purificación.

Para el Cristianismo, en todos los rincones del mundo, el Infierno es un lugar de castigo y de penas eternas; sin embargo, el CÍRCULO SECRETO DEL CRISTIANISMO, la parte oculta de la Religión Cristiana, es diferente. En la parte oculta de cualquier Movimiento Cristiano, en la parte íntima o secreta, se encuentra la Gnosis.

El GNOSTICISMO UNIVERSAL ve el Infierno, no como un lugar de penas eternas y sin fin, sino como un lugar de expiación, de purificación y de ilustración a su vez para la Conciencia.

Obviamente, tiene que haber dolor en los Mundos Infiernos, puesto que la vida es terriblemente densa dentro del interior de la Tierra y sobre todo en el Noveno Circulo (donde está ese núcleo, dijéramos, concreto, de una materia terriblemente dura), allí se sufre lo indecible…

En todo caso, quienes ingresan en la INVOLUCIÓN SUMERGIDA del Reino Mineral, tarde o temprano deben pasar por eso que se llama, en el Evangelio Crístico, la “MUERTE

SEGUNDA”.

No hemos pensado jamás, en el Gnosticismo Universal, al estudiar esta cuestión del Infernus Dantesco, en que no tenga, pues, un límite el castigo. Consideramos que Dios, siendo eternamente justo, no podría cobrarle a nadie más de lo que debe, pues toda culpa, por grave que sea, tiene un precio; pagado su precio, nos parecería absurdo seguir pagando.

Aquí mismo, en nuestra Justicia Terrenal (que no es sino una Justicia perfectamente subjetiva), vemos que si un preso entra a la cárcel, por tal o cual delito, una vez que pago su delito se le da la “boleta” de libertad; ni las mismas autoridades terrenales aceptarían que un preso continuara en la cárcel después de haber pagado el delito.

Se han dado casos de presos que se acomodan tanto en la prisión, que llegado el día de su salida no han querido salir, entonces ha habido que sacarlos a la fuerza.

Así que toda falta por muy grave que sea, tiene un precio, si los Jueces Terrenales saben esto, cuánto más no lo sabría la Justicia Divinal. Por muy grave que haya sido el delito, o los delitos que alguien haya cometido, pues tienen su precio; pagado el precio, pues está la “boleta” de libertad a la orden.

Si no fuera así, Dios sería entonces un gran tirano; y bien sabemos nosotros que al lado de la Justicia Divina nunca falta la Misericordia. No podríamos en modo alguno, pues, calificar a Dios como “tirano”; tal proceder sería equivalente a blasfemar, y a nosotros, francamente, no nos gusta la blasfemia.

Así que la Muerte Segunda es el límite del castigo en el Infernus Dantesco. Que a este INFERNUS, se le llame “TARTARUS” en Grecia, o que se llame “EL AVERNO” en Roma, o “EL AVITCHI” en el Indostán, o “EL MICTLÁN” en la antigua Tenochtitlán, importa poco. Cada país, cada Religión, cada Era o cada cultura, ha sabido de la existencia del Infernus y le ha calificado siempre con algún nombre.

Para los antiguos habitantes de la Gran Hespérides (como vemos nosotros al leer la divina “Eneida” de Virgilio, el Poeta de Mantua), el Infernus es la MORADA DE PLUTÓN, es aquella región cavernosa donde Eneas el Troyano encontrara a Dido, aquella reina que se mató por amor, enamorada del mismo, después de haber jurado

lealtad a las cenizas de Siqueo.

La Muerte Segunda, en sí misma, suele ser muy dolorosa, el Ego siente que se vuelve pedazos, que sus dedos se caen, que sus brazos se pierden… Sufre un desmayo tremendo; momentos después, la Esencia (lo que hay de Alma metido dentro del Ego), asume infantil figura. Entonces, se torna como un GNOMO o PIGMEO, para ingresar en la Evolución de los Elementales Minerales.

Obviamente, debe…Elementales de la Naturaleza los hay de varias clases. Autoridad en esa materia tenemos a FRANTZ HARTMANN; es bastante interesante con su libro escrito, “Los Elementales” (precisamente); tenemos a PARACELSO, el gran médico Felipe Teofrasto Bombasto de Hohenheim (Aureola Paracelso)…

En todo caso, los Elementales son las Conciencias de los Elementos, porque bien sabemos que los Elementos (Fuego, Aire, Agua, Tierra) no son algo meramente físico, como suponen los “ignorantes ilustrados”, sino más bien, dijéramos, Vehículos de Conciencias sencillas, simples, primigenias, dijéramos, en el sentido mas trascendental de la palabra.

Así que los Elementales son los Principios Concientivos de los Elementos, en el sentido trascendental o esencial de la palabra, y eso es todo…

Ahora bien, continuemos con nuestra explicación. Es obvio que quienes han pasado por la Muerte Segunda salen a la superficie del mundo, reinician nuevos procesos evolutivos que, indubitablemente, habrán de empezar por el mineral, por la piedra, proseguirán con el vegetal, que se continuarán en el animal y que, por ultimo, tendrán acceso a la vida humana; se reconquistará el Estado Humano o “Humanoide” que otrora se perdiera.

Resulta interesantísimo ver a esos Gnomos o Pigmeos entre las rocas, parecen pequeños enanitos, con sus grandes libros y su luenga barba blanca…

Obviamente, esto que nosotros decimos, dicho en pleno siglo XX, pues resulta bastante extraño, porque la gente se ha vuelto ahora tan complicada, la mente se ha desviado tanto de las sencillas verdades de la Naturaleza, que es difícil que ya puedan aceptar, de

buena gana, estas cosas. Más bien, este tipo de conocimientos lo aceptan las gentes simples, sencillas, aquellas que no tienen tantas complicaciones en el intelecto.

En todo caso, quiero decirles que los Elementales Minerales, cuando ya ingresan en la EVOLUCIÓN VEGETAL, se hacen interesantísimos. Cada planta es el cuerpo físico de un Elemental Vegetal; esos Elementales de las Plantas tienen Conciencia, son inteligentes y hay grandes Esoteristas que saben manipularlos o manejarlos a voluntad; resultan bellísimos. Quienes los conocen, pueden por medio de ellos actuar sobre los Elementos de la Naturaleza.

Un poco mas allá de los Elementales Vegetales, tenemos a los Elementales del Reino Animal.

Indubitablemente, sólo los Elementales Vegetales avanzados tienen derecho a ingresar en organismos animales, y siempre se comienza la EVOLUCIÓN EN EL REINO ANIMAL por organismos simples, sencillos, pero a medida que se va evolucionando, se va también complicando la vida y llega el instante en que el Elemental Animal puede tomar cuerpos orgánicos muy complejos.

Posteriormente, se reconquista el ESTADO HUMANO que otrora se perdiera. Al llegar a este estadio, se le asignan a los Elementales, a la Esencia, a la Conciencia, al Alma (como ustedes quieran definirla o explicarla), 108 VIDAS nuevamente para su

AUTORREALIZACIÓN ÍNTIMA.

Si durante las 108 vidas nuevas no se consigue la Autorrealización Íntima del Ser, prosigue la RUEDA DE LA VIDA girando, y entonces, se desciende nuevamente entre las entrañas del Reino Mineral, con el propósito de eliminar, la Esencia, de entre los elementos indeseables que en una o en otra forma se adhirieron a la psiquis, y se repite el mismo proceso.

Conclusión: La rueda gira 3.000 veces; si en 3.000 CICLOS de 108 vidas cada uno, cada ciclo, no se Autorrealizan las Esencias, toda puerta se cierra y la Esencia misma, convertida, simplemente, en un Elemental inocente, se sumerge entre el seno de la GRAN REALIDAD, es decir, entre el GRAN ALAYA DEL UNIVERSO, entre el ESPÍRITU UNIVERSAL DE VIDA O “PARABRAHMAN”,

como le denominan los indostanes, “LA GRAN REALIDAD”…

Ésta es la vida, pues, de los que descienden al interior de la Tierra después de la muerte.

Vemos pues, que después de la desencarnación, unos suben a los Mundos Superiores para unas vacaciones, otros descienden entre las entrañas de la Tierra, hay otros que retornan de forma mediata o inmediata, se reincorporan, vuelven para repetir de inmediato, también, su existencia, aquí en este mundo.

Mientras uno tenga que RETORNAR o regresar, pues tiene que repetir su propia vida. Ya vimos que la muerte es el regreso al punto de partida original; ya les explique también que después de la muerte, en la Eternidad, en la Luz Astral, dijéramos, tenemos que revivir la vida que acaba de pasar. Ahora les diré que, al volver, al retornar, al regresar, tenemos que repetir, otra vez, sobre tapete de la vida o sobre el tapete de la existencia, toda nuestra vida misma. Cuando se…

  • Estudiante.

  • Maestro. No, al primer caso mencioné únicamente la Ley de la Transmigración de las Almas y aquellos que cumplían el Ciclo de las 108 existencias, que les tocaba descender entre las entrañas del mundo. Posteriormente, muerto el Ego volverían a evolucionar desde el mineral hasta el hombre (ésa es la Doctrina de la Transmigración). Ahora estoy hablando de la Doctrina del Eterno Retorno de todas las cosas, junto con esta otra Ley que se llama la “Doctrina de la Recurrencia”.

Si uno en vez de descender entre las entrañas del mundo, retorna en forma mediata o inmediata, aquí, al mundo, es obvio que tendrá que repetir sobre el tapete de la existencia, sobre el tapete del mundo, su misma vida, la vida que finalizó.

Ustedes me dirán que “eso es demasiado aburridor: Todos estamos aquí, repitiendo lo que hicimos en la pasada existencia, en el pasado retorno”… ¡No hay duda de que sí es tremendamente aburridor!, pero los culpables somos nosotros mismos, porque como ya les he dicho, un hombre es lo que es su vida, si nosotros no modificamos la vida, tendremos que estarla repitiendo incesantemente.

Desencarnamos y volvemos a tomar cuerpo, ¿Para qué? Para

repetir lo mismo. Y volvemos a desencarnar para volver a tomar cuerpo y repetir lo mismo, y llega el día en que tenemos que irnos “con nuestra música a otra parte”, tendremos que descender entre las entrañas del mundo, hasta la Muerte Segunda. Pero no puede evitar estas repeticiones.

Tales repeticiones es lo que se conoce como la Ley de Recurrencia: Todo vuelve a ocurrir tal como sucedió. Pero ¿por qué, dirán ustedes, por qué tiene que repetirse lo mismo? Bueno, esto merece una explicación.

Ante todo quiero que sepan que el Yo no es algo meramente autónomo o autoconsciente, o dijéramos muy individual. Ciertamente, EL YO ES UNA SUMA DE YOES, es plural.

La Psicología común y corriente, la Psicología Oficial, piensa en el Yo como una totalidad; nosotros pensamos en el Yo como una suma de Yoes, porque uno es el Yo de la ira, otro es el Yo de la codicia, otro es el Yo de la lujuria, otro es el Yo de la envidia, otro es el Yo de la pereza, otro es el Yo de la gula, son distintos Yoes, no hay un solo Yo, sino varios Yoes dentro de nuestro organismo.

Es obvio que la pluralidad del Yo sirve de fundamento, pues, a la DOCTRINA DE LOS MUCHOS, tal como se enseña en el Tíbet Oriental.

En apoyo de la Doctrina de los Muchos, está el Gran Kabir Jesús. Dicen que él sacó del cuerpo de María Magdalena Siete Demonios; no hay duda que se trata de los SIETE PECADOS CAPITALES”: ira, codicia, lujuria, envidia, orgullo, pereza, gula.

Cada uno de esos siete es cabeza de Legión, que como ya les dije, “aunque tuviéramos mil lenguas para hablar y paladar de acero, no alcanzaríamos a enumerar todos nuestros defectos cabalmente”…

Y cada defecto es un Yo en sí mismo; Así, tenemos muchos Yoes-defectos. Si calificamos de “Demonios” a tales Yoes-defectos, pues no estamos equivocados.

En el Evangelio Crístico, al poseso se le pregunta por su nombre verdadero y contesta: “Soy Legión, mi verdadero nombre es Legión”. Así, cada uno de nosotros, en el fondo, es Legión; y cada Yodemonio de la Legión, pues, quiere controlar el cerebro, quiere controlar los Siete Centros principales de la máquina orgánica, quiere

descollar, subir, trepar al tope de la escalera, hacerse sentir, etc.

Cada Yo-demonio es como una persona dentro de nuestro cuerpo; si decimos que “dentro de nuestra Personalidad viven muchas personas”, no estamos equivocados; en verdad, así es.

Así que LA REPETICIÓN MECÁNICA de los diversos eventos de nuestra pasada existencia, SE DEBE, ciertamente, A LA

MULTIPLICIDAD DEL YO.

Vamos a situar casos concretos: Supongamos que en una pasada existencia, a la edad de 30 años, nos peleamos con otro sujeto en la Cantina (caso común de la vida). Obviamente, el Yo defecto de la ira fue el personaje principal de la escena.

Después de la muerte, ese Yo-defecto continúa en la Eternidad y en la nueva existencia, ese Yo-defecto permanece en el fondo de nuestra Subconsciencia, aguardando que llegue la edad de los 30 años para volver a una Cantina; en su interior hay resentimiento y desea encontrarse al sujeto de aquel evento.

A su vez, el otro sujeto, el que formó parte del evento aquél trágico, “cantinero”, también tiene su Yo: el Yo que quiere vengarse, que permanece en el fondo del Subconsciente, aguardando el instante ese de entrar en actividad.

Conclusión, al llegar a la edad de los 30 años el sujeto dice: “Bueno yo tengo que encontrarme…, o mejor dicho, el Yo del sujeto, el Yo-ira, el Yo que formó parte de aquel evento trágico, metido en el Subconsciente dice: “Tengo que encontrarme con aquel”… A su vez, aquél dice: “Yo tengo que encontrarme con ése”… Y telepáticamente, ambos se ponen de acuerdo, y al fin se dan, telepáticamente, cita en alguna Cantina, se encuentran físicamente, personalmente, en su nueva existencia y repiten la escena, tal como sucedió en la pasada existencia.

Todo esto se ha hecho a espalda de nuestro intelecto, por debajo de nuestros razonamientos.

Sencillamente hemos sido arrastrados a una tragedia, hemos sido llevados, inconscientemente, a repetir lo mismo.

Ahora, tengamos el caso de que alguien, a la edad de los 30 años, en su pasada existencia tuvo una aventura amorosa (un hombre que tuvo una aventura con una dama). El Yo aquél de la aventura

continúa vivo después de la aventura, y después de la muerte continúa vivo en la Eternidad.

Al regresar, al reincorporarnos en un nuevo organismo, aquel Yo de la aventura sigue vivo, aguarda en el fondo del Subconsciente, en los repliegues más bien inconscientes de la vida, de la psiquis, el momento de entrar en una nueva actividad, y al llegar a la edad de la aventura pasada, es decir, a los 30 años, dice: “Bueno, éste es mi momento, ahora voy a salir a buscar la dama de mis ensueños”…

A su vez, el Yo de la dama de sus ensueños, el de la aventura dice lo mismo: “Éste es mi instante, voy a buscar a aquel caballero”… Y por debajo, los dos Yoes se las arreglan telepáticamente.

Ambos se hacen la cita y arrastran cada uno a la Personalidad (todo eso a espaldas de nuestra inteligencia, a espaldas del “ministerio de la intelectualidad”), y viene el encuentro y se repite la aventura.

Así que, nosotros, en verdad, aunque parezca increíble, NO HACEMOS NADA, TODO NOS SUCEDE, como cuando llueve, como cuando truena.

Un pleito que uno haya tenido en su pasada existencia por bienes terrenales, digamos, por una casa, el Yo de aquél pleito, después de la muerte sigue vivo y en la nueva existencia sigue vivo, está escondido entre los repliegues de la mente, aguardando el instante de entrar en actividad.

Si aquel pleito fue a la edad de los 50 años, el aguarda que llegue a los 50, y a la edad de 50 años dice: “Bueno es mi momento”…, y seguro que aquél con quien tuvo el pleito también dice: “Es mi instante”…, y se reencuentran para otro pleito similar y repiten la escena.

Entonces nosotros, realmente, ni siquiera tenemos LIBRE ALBEDRÍO, todo nos sucede, repito, como cuando llueve o como cuando truena…

Hay un pequeño margen de libre albedrío (es muy poco). Imaginen ustedes, por un momento, un violín metido dentro de su estuche; hay un margen muy mínimo para ese violín. Así también es nuestro libre albedrío: Es casi nulo; lo que hay es un pequeño margen, imperceptible, que si lo sabemos aprovechar, puede suceder que entonces nos transformemos radicalmente y nos liberemos de la Ley

de Recurrencia; pero hay que saberlo aprovechar. ¿Cómo? Pues, en la vida práctica tenemos nosotros que volvernos un poquito más

AUTOOBSERVADORES.

Cuando uno acepta que tiene un Psicología propia, comienza a observarse a sí mismo, y cuando alguien comienza a observarse a sí mismo, comienza también a volverse diferente a todo el mundo.

Es en la calle, es en la casa, es en el trabajo, donde nuestros defectos (esos defectos que llevamos escondidos), afloran espontáneamente, y si estamos alertas y vigilantes, como el vigía en época de guerra, entonces los vemos.

Defecto descubierto, debe ser ENJUICIADO a través del ANÁLISIS, y de la REFLEXIÓN y de la MEDITACIÓN ÍNTIMA DEL SER, con el objeto de comprenderlo. Cuando uno comprende a tal o cual Yo-defecto, entonces está debidamente preparado para desintegrarlo atómicamente.

¿Es posible desintegrarlo? ¡Sí es posible!, pero necesitamos de un Poder que sea superior a la mente, porque la mente por sí misma no puede alterar, fundamentalmente, ningún defecto psicológico.

Puede rotularlo con distintos nombres, puede pasarlo de un nivel a otro del entendimiento, puede ocultarlo de sí misma o de los demás, puede justificarlo o condenarlo, etc., pero jamás alterarlo radicalmente.

Necesitamos de un Poder que sea superior a la mente, un Poder que pueda desintegrar cualquier Yo-defecto; ese Poder está latente en el fondo de nuestra psiquis, solo es cuestión de conocerlo para aprenderlo a usar.

A tal Poder, en el Oriente, en la India, se le denomina “DEVI KUNDALINI”, la “Serpiente Ígnea de nuestros mágicos poderes”. En la Gran Tenochtitlán, se le denominaba “TONANTZIN”; entre los Alquimistas Medievales recibe el nombre de “STELLA MARIS” (la Virgen del Mar); entre los Hebreos, tal poder, recibía el nombre de “ADONIA”; entre los Cretenses se le conocía con el nombre de “CIBELES”; entre los Egipcios era “ISIS” (Madre Divina, a quien ningún mortal ha levantado el velo); entre los Cristianos es “MARÍA”, MAYA, es decir, DIOS-MADRE.

Hemos pensado nosotros muchas veces en Dios como Padre,

pero bien vale la pena pensar en Dios como Madre, como Amor, como Misericordia…

Dios Madre habita en el fondo de nuestra psiquis, es decir, está en el Ser. Podría decirles que Dios Madre es una parte de nuestro propio Ser pero derivado…

Distíngase entre el SER y el YO. El Ser y el Yo son incompatibles, son como el agua y el aceite, que no pueden mezclarse. “El Ser es el Ser y la razón de ser del Ser es el mismo Ser”. El SER es lo que es, lo que siempre ha sido y lo que siempre será; es la vida, que palpita en cada átomo, como palpita en cada Sol.

Así pues, Dios Madre es una variante de nuestro propio Ser, es nuestro propio Ser, pero derivado. Esto significaría que cada cual, o significa de hecho que cada cual tiene su MADRE DIVINA PARTICULAR, INDIVIDUAL, “KUNDALINI”, le dicen los Indostanes.

Estoy de acuerdo con este término. Considero que nosotros podemos invocar a la Divina Madre Kundalini en Meditación profunda, SUPLICÁNDOLE entonces DESINTEGRE AQUEL YODEFECTO que hemos comprendido, perfectamente, a través de la Meditación. La Divina Madre Kundalini procederá y lo desintegrará, lo reducirá a polvareda cósmica.

Al desintegrarse un defecto, se libera ESENCIA ANÍMICA, pues dentro de cada Yo-defecto hay cierto porcentaje de Esencia Anímica embotellada; pero si se desintegra un defecto, se libera Esencia Anímica, y si se desintegran dos defectos pues se libera más Esencia Anímica, y si se desintegran todos los defectos psicológicos que cargamos en nuestro interior, entonces liberamos totalmente la Conciencia.

Una Conciencia liberada es una Conciencia que despierta, es una CONCIENCIA DESPIERTA, es una Conciencia que podrá ver oír, tocar y palpar los grandes Misterios de la Vida y de la Muerte; es una Conciencia que podrá experimentar por sí misma y en forma directa, ESO que es lo REAL, Eso que es la VERDAD, Eso que está más allá del cuerpo, de los afectos y de la mente…

Cuando a Jesús el Gran Kabir, Pilatos le preguntara: “¿Cuál es la Verdad? ¿Qué es la Verdad?”, guardó silencio; y cuando al Buddha

Gautama Sakyamuni, el Príncipe Siddharta, le hicieran la misma pregunta, dio la espalda y se retiró…

La Verdad es lo desconocido de momento en momento, de instante en instante; sólo con la muerte del Ego adviene a nosotros Eso que es la Verdad.

La Verdad hay que experimentarla, como cuando uno mete el dedo en la lumbre y se quema.

Una teoría, por muy bella que sea, con respecto a la Verdad, no es la Verdad; una teoría, digo, o una opinión, por muy venerable o respetable que sea, con relación a la Verdad, tampoco es la Verdad; cualquier idea que tengamos con respecto a la Verdad, no es la Verdad aunque la idea sea muy luminosa; cualquier tesis que nosotros podamos plantear sobre la Verdad, tampoco es la Verdad. La Verdad hay que experimentarla, repito, como cuando uno mete el dedo en la lumbre y se quema; está más allá del cuerpo, de los afectos y de la mente, y la Verdad, solamente, puede ser experimentada en ausencia del Yo Psicológico; sin haber disuelto el Yo no es posible la experiencia de lo Real.

El intelecto, por muy brillante que sea, por muy hermosas teorías que posea, no es la Verdad.

Como dijera Goethe en el “Fausto”: “Toda teoría es gris y solo es verde el árbol de dorados frutos que es la vida”…

Así que nosotros NECESITAMOS DESINTEGRAR EL EGO de la psicología para liberar la Conciencia; sólo así podremos llegar a experimentar la Verdad. Jesús el Cristo dijo: “Conoced la Verdad y ella os hará libres”… (nosotros necesitamos experimentarla directamente).

Cuando alguien consigue de verdad destruir el Ego, se libera de la Ley de Recurrencia, hace de su vida una obra maestra, se convierte en un Genio, en un Iluminado, en el sentido mas completo de la palabra.

Cuando alguien libera su Conciencia, obviamente conoce la Verdad. Pero hay que liberarla, y no es posible liberarla si no se disuelve el Yo de la psicología.

Quienes alaban al Yo, son ególatras por naturaleza y por instinto. Al Yo lo alaban los mitómanos porque son mitómanos; al Yo

lo alaban los paranoicos, etc., porque son paranoicos; los ególatras porque son ególatras.

La vida, sobre la faz de la Tierra, sería distinta si nosotros disolviéramos el Ego, el Yo; entonces la Conciencia de cada uno de nosotros, despierta e iluminada, irradiaría Amor y habría Paz sobre la faz de la Tierra.

La Paz no es cuestión de propagandas, ni de apaciguamientos, ni de ejércitos, ni de propagandas, ni de “OEAs” ni de “ONUs”, ni nada por el estilo; LA PAZ ES UNA SUBSTANCIA QUE EMANA DEL SER, que viene de entre las entrañas mismas DEL ABSOLUTO.

No puede haber Paz sobre la faz del mundo, no podrá haber verdadera tranquilidad en todos los rincones de la Tierra, en tanto los factores que producen guerras existan en el interior de nosotros. Porque es claro que mientras dentro de cada uno de nosotros haya discordia, en el mundo habrá discordia.

La masa no es más que una extensión del individuo; lo que es el individuo, es la masa, y lo que es la masa es el gobierno y es el mundo. Si el individuo se transforma, si el individuo elimina de sí mismo los elementos del odio, del egoísmo, de la violencia, de la discordia, etc., es decir, si consigue destruir el Ego, para que su Conciencia quede libre, sólo habrá en él, ESO se llama “AMOR”.

Si cada individuo de los que pueblan la faz de la Tierra disolvieran el Ego, las masas serían MASAS DE AMOR, no habrían guerras, no habrían odios; pero no podrá, en verdad, haber Paz en el mundo, mientras exista el Ego.

Algunos afirman que “desde el año 2001 o 2007 en adelante, vendrá la Era de la Fraternidad, del Amor y de la Paz”. Pero yo, pensando aquí, en voz alta, me pregunto a mí mismo y hasta le pregunto a ustedes: ¿De dónde vamos a sacar esa Era de Fraternidad, de Amor y de Paz entre los hombres de buena voluntad? ¿Creen ustedes acaso que el Ego de la Psicología con sus odios, sus rencores, con sus envidias, con sus ambiciones, con su lujuria, etc., puede crear una Edad de Amor, de Felicidad, etc., etc.? ¿Podría acaso darse ese asunto? ¡Obviamente que no! Para que reine, de verdad, la Paz en el mundo, pues tenemos que morir en sí mismos, tiene que destruirse en nosotros lo que tenemos de inhumanos; el odio que cargamos, las

envidias, los celos espantosos, esa ira que nos hace tan abominables, esa fornicación que nos hace tan bestiales, etc.

Mas en tanto continúen existiendo tales factores dentro de nuestra psiquis, el mundo no podrá ser diferente; antes bien, se volverá peor, porque a través del tiempo el Ego se ira volviendo cada vez más poderoso, más fuerte, y conforme el Ego se manifieste con más violencia, el mundo se ira haciendo cada vez mas tenebroso. Y al paso que vamos, si no trabajamos sobre sí mismos, llegará un día en que ya ni siquiera podremos existir, porque unos a otros nos destruiremos violentamente.

Si continuara robusteciéndose el Ego indefinidamente, así como va, llegaría el momento en que nadie podría tener seguridad de su vida ni de su hogar. En un mundo donde la violencia ha llegado al máximo, ya nadie tiene seguridad de su propia existencia.

Así, creo firmemente, que la solución de todos los problemas del mundo está, precisamente, en la DISOLUCIÓN DEL YO… Hasta aquí mis palabras.

Samael Aun Weor

EVOLUCIÓN, INVOLUCIÓN Y REVOLUCIÓN

Mis caros hermanos, es bueno que esta noche penetremos, a fondo, en esto de la Conciencia.

Muchos creen que por medio de la Ley de la Evolución, se puede llegar a la Autorrealización Íntima del Ser, y eso, naturalmente, es un craso error.

Nosotros no negamos la Ley de la Evolución; es obvio que ésta existe. Lo absurdo, precisamente, consiste en atribuirle, a tal Ley, aspectos psicológicos que no tiene. Es ostensible, que a toda subida le sucede una bajada; sería inconcebible una subida infinita. Si ascendemos por una montaña, llegamos hasta la cumbre y allí, inevitablemente, vamos a encontrarnos con la bajada. Así son las Leyes de la Evolución (mis queridos hermanos), y de la Involución: Se evoluciona hasta cierto punto definido, completamente, por la Naturaleza, y luego, se inician los procesos involutivos.

Observen ustedes lo que sucede en una planta: Es obvio que cuando la semilla germina, la Evolución está en marcha, y conforme va creciendo el tallo, se puede apreciar la fuerza impulsiva, evolutiva, de la Naturaleza. Esta Evolución continúa en la planta, en el vegetal, hasta dar fruto, reproducirse, etc. Más tarde, a través del tiempo, inicia sus procesos involutivos y entonces vemos cómo las hojas se van marchitando, hasta que, por último, la planta aquélla, tan hermosa, se convierte en un montón de leños. Ésa es la fuerza de tipo involutivo.

Vean ustedes, mis queridos hermanos, lo que sucede en los seres humanos: Es obvio, que dentro del vientre existen (en la mujer), procesos evolutivos cuando está gestando. La criatura cuando nace está en Evolución. Conforme pasa por los procesos de la niñez, adolescencia, juventud, madurez, hay procesos evolutivos, mas luego, a éstos se suceden los procesos involutivos.

Entonces, vemos cómo la persona va poco a poco envejeciendo, marchitándose, como si fuese una planta en proceso ya de deterioro, y por último, envejece y muere. Ésa es la cruda realidad, hermanos.

Pero atribuirle a estas Leyes de la Evolución e Involución, aspectos psicológicos que no tiene, es equivocado, absurdo.

Cuando uno lee todas las teorías que existen sobre Evolución,

se da cuenta de lo artificioso que es tal dogma. La Mente humana se ha deteriorado tanto, que ya ni siquiera saben ver los procesos destructivos, involutivos, en gran escala. Obsérvese a los pensadores actuales: Caen en absurdos tan tremendos, como atribuirle, por ejemplo, a la Ley de la Evolución, los procesos destructivos y también de tipo involutivo.

¡Es el colmo del absurdo! ¿Atribuirle a la Evolución procesos involutivos? ¿Atribuirle a la Evolución procesos degenerativos, procesos de deterioro? ¡Pero así es: La gente se ha embotellado totalmente en este DOGMA DE LA EVOLUCIÓN!

Lo que necesitamos nosotros, mis caros hermanos, es apartarnos de esas Leyes Mecánicas de la Naturaleza, apartarnos de las Leyes de la Evolución y de la Involución. Tales Leyes constituyen el eje mecánico de toda esta maquinaria que llamamos “Naturaleza”. Pero si nosotros no nos apartamos de esas dos Leyes Mecánicas, continuaremos metidos dentro del Samsara, es decir, dentro de esta RUEDA TRÁGICA de vidas y de muertes.

Necesitamos meternos por la SENDA DE LA REVOLUCIÓN DE LA CONCIENCIA; esta Senda se aparta de la Leyes de Evolución y de Involución.

La Senda de la Revolución de la Conciencia ya fue enseñada por el Divino Maestro: Es el “Camino angosto, estrecho y difícil que conduce a la Luz”, y que “muy pocos son los que lo hallan”…

Jesús no dijo que hubieran tres caminos, ni cinco, ni siete, ni doce, como piensan muchos.

Jesús nos habló de un CAMINO ÚNICO: “Angosto, estrecho y espantosamente difícil”…

El Gran Kabir Jesús, tampoco le prometió el Reino a todo el mundo. Si estudiamos cuidadosamente los Cuatro Evangelios, podemos ver cómo el Maestro hace énfasis en la dificultad para entrar al Reino. Escrito está: “MUCHOS SON LOS LLAMADOS Y POCOS LOS ESCOGIDOS”; pero cuando se habla de “escogidos”, todos se sienten “escogidos”. Los Protestantes creen que ellos son los “escogidos”, los Católicos suponen que ellos, y cada cual, por el hecho de estar afiliado a tal o cual secta, a tal o cual Religión, supone ser “escogido”.

¡No, mis caros hermanos! Debemos ser un poquito más maduros en el pensamiento. Para ser “escogidos”, hay que llegar al NACIMIENTO SEGUNDO, a ese Segundo Nacimiento del cual nos habló Nicodemus y del cual nos habló también Jesús. Recuerden ustedes, mis caros hermanos, lo que está escrito en las Sagradas Escrituras: Que yendo Nicodemus a Jesús le dijo:

– Maestro, ciertamente se ve, pues, que eres un enviado de Dios; si no, no podrías hacer tales o cuales milagros. Y Jesús le respondió a Nicodemus:

– Es necesario que nazcas de nuevo, para poder entrar al Reino de los Cielos. Nicodemus se sorprendió, no entendió; y Jesús le aclaró diciendo:

– ¿Eres el Maestro de Israel y no sabes de estas cosas? En verdad, en verdad os digo, que lo que nace de carne, carne es; lo que nace de Espíritu, Espíritu es. Es necesario que nazcas de nuevo para poder entrar al Reino de los Cielos.

Es decir, si uno no llega al Nacimiento Segundo, tampoco puede entrar al Reino. Lo importante es llegar a ese Nacimiento Segundo; no se llega con puras teorías, ni a base de puras creencias intelectuales. Se necesita algo más…

La Naturaleza habla por sí sola. Veamos las plantas, veamos todas las criaturas: El nacimiento es algo perfectamente natural, y el Nacimiento Segundo se basa en las mismas Fuerzas de la Naturaleza.

Muchas veces hemos hablado, ampliamente, sobre lo que son los Tres Factores de la Revolución de la Conciencia.

MORIR: ¡Sí, es necesario morir! Debe morir el Ego, el mí mismo, el sí mismo, el Yo.

NACER: Es obvio que se necesita nacer; deben nacer en nosotros los Cuerpos Solares, porque sólo así podemos encarnar al Ser.

SACRIFICIO POR LA HUMANIDAD es Amor. Debemos sacrificarnos por todos los millones de seres que pueblan el mundo. Ésos son, pues, los Tres Factores de la Revolución de la Conciencia.

Jesús los sintetiza diciendo: “El que quiera venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz y sígame”… NEGARSE A SÍ MISMO significa disolver el Ego, el Yo, el mí mismo. TOMAR LA

CRUZ, echarla sobre nuestros hombros, significa trabajar en la Forja de los Cíclopes, en la Novena Esfera, porque la Cruz es eminentemente fálica. SEGUIR AL CRISTO es Amor, sacrificio por nuestros semejantes.

Necesitamos trabajar intensivamente con los Tres Factores; sólo así es posible llegar a la Autorrealización Íntima del Ser. Mas las gentes creen que únicamente por medio de la Evolución llegamos a esa Autorrealización. Ahí es donde está precisamente lo equivocado, porque la Autorrealización no puede ser el producto de una mecánica, aunque ésta sea de tipo evolutivo.

Si esta gran Mecánica de la Naturaleza, evolucionando pudiera llevarnos hasta la Liberación Final, pues, sería tanto como creer que Dios es un tirano; porque eso de tener uno que ir a la fuerza a donde no quiere ir, pues es absurdo. Son millones los que no quieren ir, ni al Cielo mismo. ¿Por qué se les ha de llevar a la fuerza? Muchas gentes, por ejemplo, no quieren las Enseñanzas Esotéricas, ¿por qué tiene alguien que dárselas a la Fuerza?

Que es necesario cambiar, ¿pero por qué tiene que cambiar la gente “a la brava”? Si la Mecánica Evolutiva ha de cambiar a las gentes a la fuerza, entonces Dios es un tirano. ¡Mas eso es absurdo: Dios no es ningún tirano! Dios a cada cual le da libertad para que siga el camino que quiera, a nadie esclaviza, respeta el LIBRE ALBEDRÍO de cada cual.

Muchos creen que, por ejemplo, a través de las innumerables “reencarnaciones”, se llega a la Perfección y eso es falso. Ya las gentes no saben distinguir entre lo que es REENCARNACIÓN y lo que es RETORNO.

La Reencarnación fue dada a conocer en la India por el Señor Krishna (el cual, como se sabe, vivió unos mil años antes de Jesús). Pero Krishna no dijo que todos los seres humanos se reencarnarán.

Krishna enseñó que solamente los Dioses, los Devas, los Semidioses, los Titanes, etc., son los llamados a reencarnarse. Esto parecerá a muchos como extraño, pero así es: Para reencarnarse, ante todo, se requiere una INDIVIDUALIDAD DEFINIDA y los seres humanos no tienen una Individualidad definida; si los observamos cuidadosamente, están llenos de terribles contradicciones.

Cada cual sabe que en sus adentros lleva muchas contradicciones, y trata de enmendarlas, naturalmente, con disculpas. Pero, si pudiéramos vernos tal como somos, de cuerpo entero, en un espejo, nos llenaríamos de vergüenza al contemplar nuestras íntimas contradicciones. El motivo, la causa de éstas, reside precisamente en la MULTIPLICIDAD DEL YO.

Dentro de cada uno de los Cilindros de nuestra máquina orgánica, tenemos diferentes Yoes.

Por ejemplo, el Yo del Intelecto dice: “Voy a estudiar un rato”; mas entra en riña el Yo del movimiento y dice: “¡No!, tengo ganas de caminar un poco”, y luego, como tercero en disputa, surge por ejemplo, el Yo del hambre, de la glotonería o del estómago (como ustedes quieran llamarle), y dice: “¡No!, prefiero comer”… ¡Vean ustedes qué cantidad de contradicciones tenemos! Ahora, son innumerables los defectos que tenemos, y cada uno de ellos está personificado por un Yo. Así pues, no tenemos una verdadera Individualidad; estos Yoes no guardan concordancia entre sí: Riñen, disputan, no tienen un orden definido.

Cuando uno de ellos llega a sobreponerse a todos los demás, controla el cerebro y controla los Centros Capitales de la máquina orgánica, y entonces, vemos que el individuo se apasiona por una idea, o por una persona del sexo opuesto, etc. Pero cuando ya, tal Yo, es nuevamente desplazado, entonces vemos como aquél que había jurado amor eterno o lealtad a una causa, se retira, dejando, claro, a todos los demás, a todas las personas, pues, perplejas, atónitas, confundidas…

El cuerpo humano, pues, es una máquina controlada por múltiples Yoes. Sería absurdo suponer que esos múltiples Yoes se reencarnen. Cuando llega la hora de la muerte, lo que continúa más allá del panteón, es una legión de Demonios, sí, DEMONIOS-YOES que personifican nuestros errores.

Después de cierto tiempo, esos YOES-DIABLOS retornan, regresan, se reincorporan es un nuevo organismo, eso es todo. Al reincorporarse, repiten exactamente todas las acciones de sus vidas anteriores, ésa es la Ley de la Eterna Recurrencia.

Así pues, las Leyes de RETORNO y RECURRENCIA

gobiernan a toda la humanidad. ¿Cómo puede hablarse de Reencarnación en este sentido? La Reencarnación es para los individuos que ya no tiene Ego, que ya no tiene esos Yoes, para individuos que son puro Espíritu, para Individuos Sagrados.

Es que la palabra Reencarnación lo dice, mis caros hermanos; “ENCARNACIÓN”, ya sabemos lo que es “Encarnación”: El descenso de la Divinidad a un Hombre y “REENCARNACIÓN”, es decir, significa la repetición de ese descenso a un nuevo organismo humano. Eso es en el fondo la Doctrina.

Lo malo es que en el Mundo Occidental, esta Doctrina de la Reencarnación fue tergiversada y se le confundió con la Ley del Eterno Retorno. ¡Distíngase entre Reencarnación y Retorno! Ustedes todos retornan, todavía no se puede decir que se reencarnan, porque ustedes no son Individuos Sagrados; eso es claro. Si ustedes quieren reencarnarse, necesitan morir de instante en instante.

Sólo eliminando ese Ego, podrán ustedes decir que se reencarnan. Conforme el Ego se va eliminando, se forman en nosotros procesos extraordinarios.

Ante todo, es necesario que ustedes sepan que la ESENCIA, el Material Psíquico, es una emanación, dijéramos, del Alma Universal en nosotros (sintetizo en esa forma para que me puedan entender). Esa Esencia está enfrascada, está embotellada entre todos esos múltiples Yoes-diablos que tenemos dentro. Conforme tales Yoes vayan siendo aniquilados, la Esencia se va a libertar.

Verbigracia (por ejemplo): Si tenemos un perfume metido entre muchos frascos, es obvio que conforme vamos destruyendo esos frascos, el perfume se va emancipando, liberando. Así sucede con la Conciencia, con la Esencia embotellada entre los Yoes: Conforme cada Yo se va desintegrando, la Esencia se va libertando, y conforme se va libertando, va tomando una forma definida.

Lo primero que comienza a establecerse en nosotros, es la famosa PERLA SEMINAL de que nos habla el TAO. Más tarde, a través del tiempo, la Perla Seminal se transforma en el EMBRIÓN ÁUREO, y este Embrión Áureo se desarrolla más y más y más, conforme los Yoes van siendo destruidos, aniquilados, desintegrados.

El Embrión Áureo viene a establecer, dijéramos, un equilibrio

completo en nosotros, entre lo Espiritual y lo Material. El Embrión Áureo viene a darnos a nosotros una Individualidad definida.

Cuando todo el Yo pluralizado ha sido vuelto polvo, lo que queda en nosotros, es el Embrión Áureo, la Conciencia despierta, iluminada, resplandeciente. Una Conciencia así, puede moverse libremente a través del espacio infinito.

Cuando la Conciencia despierta, ya no tenemos problema en el DESDOBLAMIENTO, podemos entrar y salir del cuerpo físico a voluntad, cada vez que queramos; podemos movernos en todo el espacio infinito.

Lo importante es, pues, mis caros hermanos, que en este trabajo del “Morir”, sepan ustedes reducir a cenizas al Ego. Conviene aprender a manejar la Energía Creadora. Recuerden ustedes que en los Misterios Gnósticos figura siempre el CÁLIZ y la LANZA. La Lanza representa precisamente a la Fuerza Viril Masculina, el Cáliz representa el Yoni Femenino. Hay que aprender a manejar la Lanza y el Cáliz, la Fuerza Masculina y la Fuerza Femenina.

Los grandes Sabios de la antigüedad aprovechaban el SAHAJA MAITHUNA para aniquilar a los Yoes, para reducirlos a cenizas, para volverlos polvo. Se habla siempre de la Cópula Metafísica, del Coito Químico…, y es que durante el Sahaja Maithuna, en el momento supremo, se puede rogar a la DIVINA MADRE KUNDALINI UTILICE LA LANZA, es decir la Fuerza Sexual, para reducir a ceniza, a polvo, a esos Yoes que controlan el organismo humano; y es obvio que con el Poder de la Lanza, se desintegran muy rápidamente esos Yoes.

Y conforme se van desintegrando, se va estableciendo también en el interior de nuestro Ser la Perla Seminal, que más tarde, como ya les he dicho, se convierte en la Flor Áurea o en el Embrión Áureo. Ése es el MISTERIO DEL ÁUREO FLORECER. Hay que entender todo esto a fondo…

En cuanto a las personas que no tienen cónyuge (sean mujeres, sean hombres), de todas maneras, deben tratar de comprender el error que van a eliminar, y una vez, bien entendido, a fondo, profundamente, entonces se le suplica a la Madre Kundalini, elimine al Yo que personifica tal error psicológico.

La diferencia entre solteros y casados consiste en que, los últimos, como disponen de la FUERZA DE LA LANZA, pueden destruir esos Yoes más rápidamente; eso es todo.

Ahora, los solteros pueden destruir Yoes, pidiendo a la Madre Kundalini elimine el error que se ha comprendido a fondo. Pero cuando ya se trata de destruir por ejemplo a los Tres Traidores o de ir más lejos, a eliminar, por ejemplo, el Dragón de las Tinieblas, o muchos otros elementos subjetivos malvados, que el ser humano carga en sus profundidades Infraconscientes, pues, se necesita indispensablemente el Poder de la Lanza, durante el Sahaja Maithuna.

Así pues, mis caros hermanos, hay que entender esto, hay que comprenderlo profundamente.

Cuando la Conciencia sea libertada completamente, cuando está “desnuda” frente a la Gran Realidad, entonces podemos ver, oír, tocar y palpar las grandes realidades de los Mundos Superiores.

Nos convertimos en INVESTIGADORES COMPETENTES de la vida en los Mundos Superiores.

El proceso de Morir, pues, es bastante profundo, mis caros hermanos. Ahora, en cuanto al proceso del Nacer, es obvio que hay que trabajar con los Hidrógenos, eso si ya es cosa del Sahaja Maithuna: Mediante un shock especial (como ya lo he explicado tantas veces), se hace pasar el HIDRÓGENO SEXUAL a una Segunda Octava de tipo superior; esta Segunda Octava resuena con las notas Do, Re, Mi, Fa, Do, La, Si, y va cristalizando, después de haber saturado las células, en la forma esplendente y maravillosa del

CUERPO ASTRAL.

Y cuando se hace pasar el Hidrógeno Sexual a una Tercera Octava Superior, entonces se fabrica el CUERPO MENTAL. Que tal Hidrógeno se procese con las notas Do, Re, Mi, Fa, Do, La, Si, es un hecho. El Cuerpo Mental es extraordinario, maravilloso…

Cuando se eleva el Hidrógeno Sexual a una Cuarta Octava de tipo superior, entonces viene a cristalizar (con las Siete Notas musicales) en la esplendente forma del CUERPO CAUSAL. Al llegar a estas alturas podemos ya encarnar eso que se llama “Alma Humana o Causal” (el tercer aspecto de la tríada Atman-Buddhi-Manas). Entonces tenemos un Hombre con Alma, un HOMBRE

AUTÉNTICO, un Hombre Legítimo, un Hombre Verdadero.

Pero a estas alturas no se llega, mis caros hermanos, por medio de simples creencias o dogmas, o a través de los procesos evolutivos. Realmente, solamente trabajando con los Tres Factores de la [Revolución] Conciencia, es como se puede hollar esta Senda, que nos ha de conducir hasta la Liberación Final. Es necesario entender esto a fondo, profundamente. Por hoy, mis caros hermanos, conténtense con esto que hemos platicado, meditad profundamente…

Si alguno de ustedes tiene algo que preguntar, puede hacerlo con la más entera libertad…

  • Estudiante. Venerable Maestro, recientemente, leí algo relativo a la Rueda del Samsara y en esta exposición (que se hacía de dicha Ley kármica), se decía que el Alma pasaba por distintas etapas en cada Retorno: Empezando por Aries en un Retorno, siguiendo así sucesivamente por todos los Signos Zodiacales. Claro que pueden darse varias vueltas por esos mismos signos, pero que se iban procesando de esa manera: De una manera progresiva. Lo curioso del caso es que allí venían analizados los tipos de Almas que van pasando por esas distintas etapas; y lo curioso es que esos análisis que se hacen, sí coinciden con la Personalidad analizada. Digo Maestro, ¿qué nos podría decir al respecto?

  • Maestro. Con el mayor gusto contestaré su pregunta, mi estimable hermano Ch. Es obvio que los seres humanos nacen bajo uno u otro Signo Zodiacal; todo depende es de la Ley del Karma individual, EN ESTO NO HAY PLANES CONCRETOS como cree el autor al que usted alude. Es cuestión esencialmente kármica y nada más. Cuando ya el Iniciado se liberta de la Ley de Recurrencia (Ley que, entre paréntesis, nos obliga una y otra vez a repetir en cada vida los mismos hechos de la vida anterior), entonces podemos escoger nuestro Signo Zodiacal a voluntad.

La Sabiduría Indostánica nos habla de las DOCE NIDANAS, es decir de las Doce Causas de la Existencia. Estas Doce Causas están relacionadas, precisamente, con los Doce Signos Zodiacales. En los Mundos Superiores existe el TEMPLO DEL ZODÍACO. En dicho Templo hay Doce Sanctuarios. Y cuando el Iniciado quiere tomar cuerpo y encarnarse (porque él sí se reencarna), entra en el Sanctuario

anhelado. Algunos desearan reencarnarse bajo la Constelación por ejemplo de Leo, otros bajo la Constelación de Acuario o de Piscis o de Aries etc.

En todo caso, cuando el Iniciado quiere tomar cuerpo, reencarnarse entra en cualquiera de los Doce Signos Zodiacales a voluntad, allí se aguarda hasta que vienen los Maestros del Karma; ellos entonces se encargaran de realizar la conexión del cordón plateado con aquel zoospermo que ha de ir a una matriz. Pero, pongan ustedes atención: Ciertamente, PUEDE EL INICIADO DESPIERTO

Y CONSCIENTE ESCOGER SU SIGNO ZODIACAL A

VOLUNTAD.

Eso es lo que tengo que decirles a ustedes, mis queridos hermanos, en relación con la cuestión del zodiaco. Es bueno que eliminen de sus mentes ese Dogma de la Evolución, porque ese dogma los conduce al error.

  • Estudiante. Muchas gracias, Maestro. ¿Puedo hacer otra pregunta, Maestro?

  • Maestro. ¡Claro!

  • Estudiante. Ciertamente, Maestro, ha sido motivo de una pequeña preocupación nuestra, la aseveración de que “en cada «encarnación» venimos a repetir exactamente los mismos hechos, realizados en la anterior”. Es decir, en cada retorno venimos a repetir lo que ya hemos hecho antes. Digo, me preocupa un poco, me parece un poco excesiva esa afirmación, me parece que debe haber unas pequeñas variantes, por lo menos…

  • Maestro. Pues, hermano, en la vida hay de todo: Hay repeticiones exactas y pequeñas variantes, como usted lo afirma. Conforme uno va despertando Conciencia se va también independizando de esa Ley de Repeticiones, y cuando uno ha despertado ya totalmente, ya nada tiene que ver con la Ley de Recurrencia, ¡se liberta!

Mas existen en algunos lugares del mundo, gentes de repetición exacta hasta en los más mínimos detalles: Gentes que nacen en el mismo pueblo siempre, se casan siempre a la misma edad, organizan su vida económica a la misma [manera], etc. Esas personas, por lo común, aparecen como si fuesen proféticas, por ejemplo dicen:

“Cuando yo tenga 20 años tendré un negocio de tal y tal forma; cuando yo tenga 40, tendré tantos hijos y mi vida será de esta y esta y esta manera”… Y más tarde, puede uno comprobar que, exactamente, las profecías de esas gentes se han cumplido.

Entonces, si uno no tiene suficiente comprensión, llega a pensar que esas gentes son intuitivas o proféticas, o algo por el estilo. Mas no es nada de eso: Lo que sucede es que esas gentes, como repiten siempre lo mismo, ya se saben su papel de memoria; eso es todo.

Lo interesante es que nosotros nos independicemos de la Ley de Recurrencia, que nos hagamos libres de verdad, y por eso se necesita, mis caros hermanos, DISOLVER EL EGO, porque sólo disolviendo el Ego despertamos Conciencia y sólo despertando Conciencia nos independizamos, nos libertamos de la Ley de Recurrencia. ¿Entendido?

  • Estudiante. Maestro, quisiera hacer una pregunta: Cuando se fabrican los Cuerpos Solares y no se despierta Conciencia (porque como usted ha dicho, “se puede fabricar los Cuerpos Solares sin haber eliminado totalmente los elementos subjetivos de las percepciones” o sea los YOES), en ese caso, ¿qué es lo que sucede?

  • Maestro. Pues, mi caro hermano, no hay duda de que hay gentes que fabrican los Cuerpos Solares, y sin embargo, no disuelven el Ego. Al no disolver el Ego, tampoco despiertan la Conciencia en la forma objetiva, perfecta. Es claro que aquéllas gentes se convierten en HANASMUSSEN con Doble Centro de Gravedad, en fracasos cósmicos.

Por eso es que el trabajo debe ser completo: Es necesario eliminar el Ego y fabricar los Cuerpos Solares. Con la misma Fuerza Sexual con que se fabrican los Cuerpos Solares, también se puede destruir al Ego. Quien aprende a manejar la Lanza, es decir la FUERZA DE EROS, puede, con tal Poder Erótico, reducir a cenizas el Ego animal.

Pero lo que importa es que durante la Cópula Química o Metafísica (como queramos llamarla), se dirija todo el comercio sexual hacia adentro y hacia arriba, hacia la Divinidad, hacia la Divina Madre Kundalini. Se le ruega en esos instantes a la Madre Sacra, se le pida que empuñe la Lanza de Eros, para que con esa Fuerza

prodigiosa REDUZCA A CENIZAS AL YO que hemos entendido, que hemos comprendido, y así es como vamos muriendo, poco a poco. Lograda la muerte, pues viene el despertar completo de la Conciencia.

Es un absurdo contentarse con fabricar únicamente los Cuerpos Solares y no morir. Hay necesidad de fabricar los Cuerpos Solares y destruir al Ego. Sólo así el trabajo es completo, de lo contrario, se expone uno, mis caros hermanos, a un fracaso cósmico.

Ustedes saben lo horroroso que es un Hanasmussen. Un Hanasmussen tiene Doble Centro de Gravedad, son dos Entidades: Por una parte el Ego (diabólico, terrible y perverso), y por otra parte el Maestro Secreto, vestido con los Cuerpos Solares; un MAESTRO BLANCO Y OTRO NEGRO; un Doble Centro de Gravedad. ¡He ahí un Hanasmussen, un aborto de la Madre Cósmica! Yo no quiero que ustedes vayan a fracasar, comprendan a fondo lo que hay que hacer…

  • Estudiante. Maestro, yo quería (si todavía queda un poco de “carrete” para nuestros hermanos) que pudiera usted informarles (de algo que es privativo, nuestro, que estamos cerca del contacto con el Maestro), y es aquella cosa, que en relación con la plática de esta noche, usted, en otras ocasiones, nos ha hablado. Es decir, lo que todo el estudiantado conoce, algo relacionado con lo de las 108 Vidas que se le asignan a todo ser humano. Pero lo que si no sabe el estudiantado (sea porque no se ha escrito todavía) es aquella plática que usted nos dijo, de las 3.000 oportunidades que se nos dan.

Claro, esto es una cosa muy extensa, pero, yo le rogaría, Maestro, que de alguna manera, pudiéramos hacer llegar a estos hermanos el privilegio de oír su voz, directamente, sobre este tema, que ellos todavía no conocen…

  • Maestro. Con el mayor placer, mi caro hermano, voy a dar respuesta a su pregunta; o mejor dijéramos, voy a dar explicación sobre el tema que usted propone.

A toda MÓNADA DIVINAL se le dan 3.000 oportunidades, es decir, que para toda Mónada Divinal existen 3.000 CICLOS (no vayan ustedes a confundir “ciclos” con “siglos”, que es diferente).

Cuando hablo de 3.000 Ciclos o Aeones de Tiempo, deben ustedes saber comprender…

Cada ciclo de esos incluye, no solamente las evoluciones a través del Mineral, del Vegetal y del Animal, sino también, además, 108 VIDAS humanas que se le asignan a la Esencia, a la Conciencia.

Es obvio que si esas 108 Vidas no son debidamente utilizadas, viene el fracaso. Entonces la Esencia, la Conciencia, se precipita por el camino involutivo, ingresa a los Mundos Infiernos: Retrocede en el tiempo pasando por procesos Animálicos, Vegetaloides y Mineraloides.

Cuando llega al estado, pues, “Fósil” o Mineraloide, se reducen los Yoes, es decir, el Ego, a polvareda cósmica; y cuando el Ego o el Yo, dentro del interior de la Tierra se reduce a polvareda cósmica, la Esencia sale otra vez a la luz del Sol: Desnuda, limpia, pura, para iniciar un nuevo ciclo evolutivo que empezará desde la piedra, ascenderá al vegetal, al animal y por último, reconquistará el Estado Humano que otrora perdió.

Al entrar otra vez en el nuevo Estado Humano, se le asignan lo mismo que antes, 108 Vidas.

Si las utiliza, ¡maravilloso! Y si no las utiliza, el proceso se repite.

De manera que 3.000 Ciclos de éstos se le da a toda Mónada Divinal para su Autorrealización Íntima. Mas si la Mónada no sabe utilizar los 3.000 Ciclos, es decir, si fracasa, las oportunidades se le cierran y entonces ella se absorbe su Esencia, su Conciencia, y penetra en el seno del Espíritu Universal de Vida para siempre.

Es una Mónada que gozará, pues, de la Felicidad como toda Mónada, pero no será una MÓNADA-MAESTRO, habrá fracasado en sus intentos de lograr la Maestría. Ésa es la cruda realidad de las cosas, mis queridos hermanos, y quiero que comprendan…

Ahora, ustedes no saben lo que es una Mónada, espero que entiendan. La Mónada no es el Atman, Buddhi y Manas de que habla la Teosofía; la Mónada está más adentro: es el ANCIANO DE LOS DÍAS y dentro del Anciano de los Días está, pues, el CRISTO y la Fuerza Sexual, que es el ESPÍRITU SANTO, ¡ÉSA ES LA MÓNADA! Ella tiene que mandar la Esencia a tomar cuerpo, forma, en fin, al Laboratorio de la Naturaleza, con el objeto de transformarse en Alma, de convertirse en Conciencia despierta.

Cuando el ser humano triunfa, es decir, cuando la Conciencia se Autorrealiza, se liberta de la Mente absorbiéndose en Atman, el Inefable, y mucho más tarde, se absorbe en el Anciano de los Días; entonces el Anciano de los Días se Autorrealiza, es una MÓNADA

AUTORREALIZADA.

Y muchísimo más tarde se absorbe en ISVARA, aquél Rayo de donde emanó el Anciano de los Días; entonces Isvara, con Conciencia, se convierte en un LOGOS. Cuando uno se convierte en un Logos se liberta del Sistema Solar, y cuando se liberta del Sistema Solar, tiene derecho a vivir en los mundos de PARAMA-PADA, mientras llega la Noche Cósmica profunda.

Al llegar la Noche Cósmica, al llegar la Noche del Gran Pralaya, se absorbe en el ESPACIO ABSTRACTO ABSOLUTO y allí, vivirá durante SIETE ETERNIDADES en una Felicidad inconcebible, más allá de toda…

Después, en el futuro Maha-Manvantara, es obvio que tendrá que volver a entrar en una nueva actividad, para Ciclos o Edades Trascendentales del Espíritu de orden superior, sobre las cuales hablaré más tarde, pues, éste, todavía, no es el momento indicado.

  • Estudiante. Maestro, y que es usted tan bondadoso, ¿querría precisarnos los conceptos? Acaba usted de mencionar que “la Mónada envía a la Esencia para que se convierta en Alma” y hemos oído los siguientes conceptos: Que “el Espíritu se es, el Alma se tiene”… Desde luego, conforme a lo escuchado, pensamos que tanto uno como la otra, son esenciales, indispensables para la Mónada. ¿Querría ampliarnos un poco más la diferencia que hay entre Espíritu y Alma, Maestro?

  • Maestro. Con el mayor placer, mi caro hermano. En todo caso, he hablado en síntesis, pero si quieren ustedes, voy a detallarlo, pues; no pensaba detallar, pensaba hablar en síntesis…agotando un poquito. Pero, voy a tratar de detallarle lo que ustedes quieren que detalle…

Es claro que el ANCIANO DE LOS DIAS, pues, emana de sí mismo lo que podríamos decir el Espíritu, el ATMAN-BUDDHIMANAS, y aún así, estoy sintetizando: Atman, de hecho, es el ESPÍRITUSER; Buddhi es el ALMA ESPIRITUAL y Manas

Superior es el ALMA HUMANA. Es decir, el Íntimo, Atman, emana del Anciano de los Días, pero el Íntimo tiene dos Almas: Una Espiritual, que es Buddhi y es femenina; y una masculina, que es el Alma Humana.

Claro que de ésta última, es decir, del Alma Humana, deviene la Esencia. La Esencia está desgraciadamente embotellada o enfrascada entre todos los Yoes que el ser humano carga dentro.

Mas si el ser humano destruye a todos esos Yoes, la Esencia se liberta, se convierte, pues, en el EMBRIÓN ÁUREO; y ese Embrión Áureo, más tarde, se fusiona con el Alma Humana. Así nos convertimos en Hombres con Alma.

Ese Embrión tiene poder para transformar al Alma Humana y hacerla ALMA-MAESTRO. Y muchos más tarde, cuando encarnemos al Buddhi, el Embrión Áureo transforma también al Buddhi, es decir, al Alma Espiritual y la convierte en Alma-Maestro y al mismo Atman lo convierte en MAESTRO.

Y cuando el Embrión Áureo se absorbe dentro de la Mónada, es decir, dentro del ANCIANO DE LOS DÍAS, el Anciano de los Días se Autorrealiza. Y cuando la Mónada va más allá, más profundamente, y se absorbe en el Rayo aquél que emana del Espíritu Universal de Vida, es decir, en ISVARA o el LOGOI INTERIOR, entonces nos convertimos en Logos, Logos Solares; y ése es el objetivo de nuestro Sistema Solar.

Sólo mediante una Revolución completa de la Conciencia, podemos convertirnos en Logos.

Cuando se llega al Logos, se liberta uno del Sistema Solar. Quien SE LIBERTA DEL SISTEMA SOLAR, tiene derecho a entrar al Absoluto.

Mas, en un futuro Día Cósmico tendrá que volver, otra vez, a esta Galaxia para luchar, con el propósito de INDEPENDIZARSE DE LA GALAXIA, y luego se absorberá en el Absoluto. Y por tercera vez tendrá que volver, mucho más tarde, para LIBERTARSE DEL INFINITO mismo; entonces se absorberá después de eso en el Absoluto para siempre, convirtiéndose en PARAMARTHA-SATYA, es decir, en un DIOS CON CONCIENCIA CRISTIFICADA, en un Inefable, en una criatura de esplendores inenarrables, dentro del

Espacio Inconmensurable Abstracto Absoluto; eso es todo, ¿me han entendido, mis caros hermanos?

  • Estudiante. ¡Maravilloso, Maestro! Desde luego, comprendemos que un propósito de Conciencia existe para la MÓNADA, al mandar a su Esencia a lo que usted ha denominado “Laboratorio”.

Alcanzamos a comprender que es necesario, precisamente, ese proceso, de descender hasta este “plano” para aprender, para adquirir experiencias, adquirir Conciencia, para que al ascender nuevamente a nuestras Entidades Superiores (por así decirlo), ellas a su vez se conviertan en ALMAS-MAESTROS como nos lo acaba de decir.

Y es también sorprendente, enterarnos de que dentro de esas 3.000 oportunidades que se le dan a la Mónada, puede haber Mónadas que se reintegran al Absoluto habiendo fracasado. Sí nos gustaría, pues, Maestro, que nos explicara, si es posible, un poquito más, el propósito de ese plan.

  • Maestro. Con el mayor placer, mi caro hermano. En todo caso, pues, ciertamente SON RARAS LAS MÓNADAS QUE PUEDEN LLEGAR A FRACASAR EN 3.000 CICLOS CÓSMICOS, mas no es imposible que algunas fracasen. ¿Qué importa en el Océano del Espíritu Universal de Vida, una Onda Resplandeciente más o una Onda Resplandeciente menos? Sencillamente, es una Onda que no logró la Autorrealización y eso es todo.

Tal Onda no va a entrar al Absoluto, como me acaba usted de decir, porque eso es para PARAMARTHA-SATYAS. Tal Onda vivirá entre el Océano del Espíritu Universal de Vida; y eso es todo.

Es claro que al final del Maha-Manvantara, tal Onda, entra con todos las Ondas al Espacio Abstracto Incondicionado y Eterno del INMANIFESTADO SAT. Pero también es muy cierto que al llegar la Aurora, esa Onda sale con todas las Ondas; es una burbuja entre el Océano que tiene, forzosamente, que salir del Absoluto. No podría quedarse en el Absoluto; en el Absoluto no se pueden quedar sino las ONDAS DE LUZ AUTORREALIZADAS, los Logos que poseen Conciencia Cristificada, Autorrealizada (que ése es en última síntesis el esfuerzo que está haciendo todo Logos).

Quiero que ustedes sepan que en las profundidades de cada cual

hay un LOGOI INTERIOR que aspira a tener Conciencia. El Logoi que logra tener Consciencia se convierte en LOGOS AUTORREALIZADO y todo Logos Autorrealizado tiene derecho a convertirse en PARAMARTHA-SATYA, es decir en habitante del Absoluto, ¿me han entendido?

¿Algún otro hermano tiene algo que preguntar? ¿Ningún hermano? Démosle fin por ahora.

Despida y…

Samael Aun Weor

EL LIBRO DE LOS MUERTOS

CAPÍTULO I

LA MUERTE

Durante el curso de la existencia, diferentes tipos de energía fluyen por el organismo humano. Cada tipo de energía tiene su propio sistema de acción; cada tipo de energía se manifiesta a su tiempo. A los dos meses de concepción tenemos la función digestiva, a los cuatro meses y medio de la concepción se manifiesta la fuerza motriz y muscular, esto va relacionado con el nacimiento de la función respiratoria y pulmonar. A los diez meses y medio, el crecimiento, con todos sus maravillosos metabolismos y los tejidos conjuntivos. Entre los dos y los tres años del niño, se cierra la fontanela frontal de los recién nacidos, quedando de hecho el sistema cerebro-espinal perfectamente formado.

Durante los siete primeros años, se forma la personalidad humana. A los 14 años aparece la energía personal, fluyendo avasalladoramente por el sistema neuro-simpático. A los 35 años aparece el sexo en su forma trascendental de emoción creadora. Es al llegar a esta edad cuando podemos fabricar eso que se llama Alma. El hombre normal no tiene Alma, mejor dicho, todavía NO es hombre ni tiene Alma.

El animal intelectual, falsamente llamado hombre normal, es una máquina controlada por la legión del “YO”; éste es pluralizado. “Debo leer un libro”, dice la función intelectual; “me voy a un partido de fútbol”, dice la función motriz; “tengo hambre, no iré a ninguna parte”, declara la digestión; “prefiero ir a donde una mujer”, declara el “yo” pasional, etc., etc., etc. Todos estos “YOES” riñen entre sí. El “yo” que hoy jura fidelidad a la Gnosis, es desplazado por otro que odia a la Gnosis. El “yo” que hoy adora a una mujer es desplazado después por otro que la aborrece. Sólo fabricando ALMA establecemos un principio permanente de Conciencia dentro de nosotros mismos. Aquel que tiene Alma vive consciente después de la muerte. El Alma puede ser creada con la acumulación de energías más sutiles,

que el organismo produce, y su cristalización a través de supremos esfuerzos para hacerse auto-consciente en forma total y definitiva. Desgraciadamente, el animal intelectual llamado hombre, gasta torpemente estas energías en apetencias, temores, ira, odio, envidia, pasiones, celos etc., etc.

Es urgente crear la voluntad consciente; es indispensable someter todos nuestros pensamientos y actos al JUICIO INTERNO. Sólo así podemos crear eso que se llama Alma. Necesitamos autoconocernos profundamente para crear ALMA.

EL RAYO DE LA MUERTE

El Rayo de la Muerte reduce al llamado hombre, a una simple quinta esencia molecular, así como una tonelada de flores puede reducirse a una simple gota de perfume esencial. La energía de la muerte, por ser tan fuerte, destruye totalmente el organismo humano. Es una corriente de tan altísimo voltaje, que inevitablemente destruye el organismo humano cuando llega a circular por éste. Así como un rayo puede despedazar un árbol, así también el Rayo de la Muerte reduce a cenizas al cuerpo humano; es el único tipo de energía que el organismo no puede resistir. Este rayo conecta la muerte con la concepción; los dos extremos se tocan. Cuando la esencia se desprende del viejo cuerpo, bajo el impacto terrible del Rayo de la Muerte, se produce una tensión eléctrica tremenda, y una nota clave, cuyo resultado axiomático es el movimiento y combinación de los GENES determinantes del futuro cuerpo físico. Así es como los sutiles constituyentes del huevo fecundado, se acomodan en disposición correspondiente, teniendo como base la tensión eléctrica y la nota clave de la muerte.

LO QUE CONTINUA

Dos cosas van al sepulcro: la primera es el cuerpo físico, la segunda es la personalidad humana. Esta última, como ya dijimos, se forma durante los primeros siete años de la infancia, y se robustece con las experiencias. A veces, la personalidad deambula por el cementerio; otras sale de su sepulcro cuando sus dolientes la visitan y

le llevan flores. Pero, poco a poco la personalidad se va desintegrando. La personalidad es energética y atómica. La personalidad es perecedera. No existe ningún mañana para la personalidad del difunto, ella es mortal.

La personalidad no se reencarna. La personalidad es hija de su tiempo y muere en su tiempo. Aquella que continúa es la ESENCIA, es decir, el FANTASMA DEL MUERTO. Dentro de dicho fantasma se desenvuelve el EGO REENCARNANTE el “YO”, el MÍ MISMO. Este último es legión de diablos que continúan. Es falso dividirnos entre dos “yoes”, uno de tipo inferior y otro de tipo superior. El “yo” es LEGIÓN DE DIABLOS, que se desarrollan dentro de nosotros mismos, eso es todo.

Mucho se habla en la literatura ocultista de un “YO” SUPERIOR, de un “YO” DIVINO, pero resulta que ese “YO” SUPERIOR no es tal “yo”. La SEIDAD DIVINA trasciende de todo yoismo. Aquello que no tiene nombre profano es el Ser, el Intimo. La ESENCIA es molecular; la esencia, el fantasma del muerto, vive normalmente en el mundo molecular, así como en el mundo físico usamos un cuerpo celular, en el mundo molecular, usamos un cuerpo molecular.

El «Libro Tibetano de los Muertos» dice textualmente lo siguiente: “¡Oh! Noble por nacimiento… tu cuerpo presente, siendo un cuerpo de deseo… no es un cuerpo de materia grosera, así que ahora tú tienes el poder de atravesar cualquier masa de rocas, colinas, peñascos, tierra, casas, y el Monte Meru mismo, sin encontrar obstáculo… Estás ahora provisto del poder de las acciones milagrosas que, empero, no es el fruto de ningún Shamadi, sino del poder que viene a ti naturalmente… Tú puedes, instantáneamente, llegar a cualquier lugar que desees; tienes el poder de llegar allí en el tiempo que un hombre tardaría en abrir o cerrar la mano. Estos varios poderes de ilusión y de cambio de forma, no los desees, no lo desees”.

EL CUERPO VITAL

En el organismo humano existe un cuerpo TERMOELECTRO-MAGNÉTICO. Este es el Cuerpo Vital. Dicho cuerpo es el asiento de la vida orgánica. Ningún organismo podría vivir sin el

Cuerpo Vital. Cada átomo del Cuerpo Vital penetra dentro de cada átomo del cuerpo físico para hacerlo vibrar intensamente. Todos los fenómenos químicos, fisiológicos y biológicos, todo fenómeno de percepción, todo proceso metabólico, toda acción de las calorías, etc., tienen su base en el Cuerpo Vital. Este cuerpo es, realmente, la sección superior del cuerpo físico, el cuerpo TETRADIMENSIONAL. En el último instante de la vida, dicho cuerpo se escapa del organismo físico. El Cuerpo Vital no entra al sepulcro. El Cuerpo Vital flota cerca del sepulcro, y se va desintegrando lentamente conforme el cadáver se va desintegrando. Al sepulcro sólo entran el cadáver y la personalidad del fallecido.

El Cuerpo Vital tiene más realidad que el cuerpo físico. Sabemos muy bien, que cada siete años cambia totalmente el cuerpo físico, y no queda ni un sólo átomo antiguo en dicho cuerpo. Empero el Cuerpo Vital no cambia. En dicho cuerpo están contenidos todos los átomos de la niñez, adolescencia, juventud, madurez, vejez y decrepitud. El cuerpo físico pertenece al mundo de tres dimensiones. El Cuerpo Vital es el cuerpo de la cuarta dimensión.

LA QUINTA DIMENSIÓN

Los fantasmas de los fallecidos viven en la quinta dimensión, ésta es la ETERNIDAD. Largo, ancho y alto, forman las tres dimensiones del mundo celular. El tiempo es la cuarta dimensión; la eternidad, la quinta dimensión; y aquello que está más allá de la eternidad y del tiempo, corresponde a la sexta dimensión.

Realmente, la liberación comienza en la sexta dimensión, el mundo del Espíritu Divino, es el mundo ELECTRÓNICO, el mundo de la sexta dimensión. Todo aquel que muere, entra en la quinta dimensión. La eternidad se abre para devorar a los fallecidos, luego los expulsa de su seno para regresarlos al mundo del tiempo y de la forma física. Los fallecidos son expulsados de la eternidad porque todavía no poseen el SER. Sólo quienes poseen el SER pueden vivir en la eternidad. El SER es el Intimo, el Espíritu. Es necesario trabajar primero con la materia molecular para fabricar Alma; luego refinar la energía de esta Alma a un grado más alto, para fabricar Espíritu. Hay

que transmutar la materia molecular en electrónica, y fusionar el átomo, para liberar el fuego sagrado que nos convierte en espíritus divinos.

CAPÍTULO II

LOS ÁNGELES DE LA MUERTE

La filosofía positivista contemporánea se funda en la existencia de la materia (materialismo) y de la energía. Mucho es lo que se ha discutido sobre fuerza y materia, pero éstas continúan, a pesar de todas las especulaciones, siendo la X, Y, desconocidas. Los secuaces reaccionarios de la filosofía positivista, viven siempre tratando de definir la una por la otra; es ridículo, espantosamente ridículo, definir lo desconocido por lo desconocido. La filosofía materialista dice: “Materia es aquello en que se lleva a cabo los cambios llamados movimientos; y movimientos son aquellos cambios que se llevan a cabo en la materia”. Esta es la identidad de lo desconocido: X=Y, Y=X, total, ignorancia, círculo vicioso, absurdo.

Realmente, nadie ha visto la materia ni la energía. El ser humano sólo percibe fenómenos, cosas, formas, imágenes, etc., nunca hemos visto la sustancia de las cosas. La sustancia dada, no es precisamente materia, sino madera, cobre, estaño, piedra, etc., tampoco hemos visto jamás, la energía separada del movimiento. Jamás hemos visto la materia separada de las formas y de los objetos.

Un puñado de tierra tiene una forma definida; una estatua tiene una forma definida; el planeta Tierra tiene una forma definida, etc., etc., etc.

Realmente, la llamada Materia sólo es un concepto tan abstracto como la belleza, la bondad, el valor o el trabajo, etc., nadie es capaz de ver la sustancia de las cosas en sí misma. Nadie conoce la “COSA

EN SÍ”.

Vemos la imagen física de un hombre, pero no vemos la cosa en sí, el cuerpo en sí del hombre, sólo desarrollando el sentido espacial podemos ver el cuerpo en sí mismo, la cosa en sí. El espacio es el vehículo de la mente, y sólo con el sentido del espacio podremos aprehender la cosa en sí; ésta, es el Cuerpo Vital del hombre. ¿Cuál

sería la cosa en sí de una planta? El Cuerpo Vital de ella; ¿Cuál la cosa en sí de un animal? El Cuerpo Vital del animal. ¿Cuál la cosa en sí de la Tierra? La Tierra Vital.

El Mundo Vital representa a la Tierra en sí misma. De esta Tierra Vital depende la vida de todos los organismos. La Tierra Vital se halla en la cuarta dimensión.

El punto en movimiento deja una huella, ésta es la línea, la línea en movimiento deja una huella, esta es la superficie. La superficie en movimiento se convierte en sólido; y el sólido en movimiento se convierte en hiper-sólido. Realmente, el hiper-sólido es la cosa en sí; el hiper-sólido pertenece a la cuarta dimensión. Sólo podemos ver los hiper-sólidos con el sentido espacial; éste, es superior al sentido temporal. Realmente, el sentido temporal es sólo la superficie del sentido espacial.

El punto, al salirse de sí mismo, se convierte en línea. La línea, al salirse de sí misma, se convierte en la superficie; la superficie, al salirse de sí misma, se convierte en sólido. El sólido, saliéndose de sí mismo, con un movimiento en el espacio, se convierte en hiper-sólido.

Los hiper-sólidos están contenidos dentro de los cuerpos sólidos. Saliendo el Cuerpo Vital de dentro de un organismo, éste se desintegra inevitablemente. El Cuerpo Vital pertenece a la cuarta dimensión, y la esencia humana a la quinta dimensión.

Los ángeles que rigen los procesos de la concepción, viven normalmente en la cuarta dimensión, y los que gobiernan la muerte en la quinta dimensión. Los primeros conectan al EGO con el ZOOSPERMO, los segundos rompen la conexión que existe entre el EGO y el cuerpo físico.

Los Ángeles de la Muerte son, en sí mismos, hombres perfectos; es muy amarga la pérdida de un ser querido, y parecería como si los Ángeles de la Muerte fuesen demasiado crueles, pero ellos realmente no lo son, aun cuando parezca increíble. Los Ángeles de la Muerte trabajan de acuerdo con la Ley, con suprema sabiduría y muchísimo amor y caridad. Esto sólo lo podemos entender claramente cuando nos identificamos con ellos en el mundo molecular y en el mundo electrónico.

Los Ángeles de la Vida le dan al ser humano un cuerpo Vital para que pueda vivir. Los Ángeles de la Muerte le quitan al ser humano la vida. Esto lo hacen cortando el Cordón de Plata; dicho cordón se corresponde con el cordón umbilical y es séptuple en su interna constitución íntima. Los Ángeles de la Vida conectan el cuerpo molecular de los desencarnados con el zoospermo. Así, éstos vuelven a tener un nuevo cuerpo. Realmente, el Cordón de Plata es el hilo de la vida que los Ángeles de la Muerte rompen en su día y en su hora de acuerdo con la ley del destino. Este hilo maravilloso pertenece a las dimensiones superiores del espacio, y sólo puede ser visto con el sentido espacial.

Los moribundos suelen ver al Ángel de la Muerte como una figura esquelética espectral bastante horrible. Realmente, lo que sucede es que éste se revístese con el traje que corresponde a su oficio. En la vida práctica, el policía viste su uniforme, el médico su bata blanca, el juez su toga, el sacerdote su hábito religioso, etc. Las vestiduras funerales y la esquelética figura de los Ángeles de la Muerte, horrorizan a aquellos que todavía no han despertado la Conciencia. Los símbolos funerales de los ángeles de la muerte son: la hoz que siega vidas, la calavera de la muerte, el búho, la lechuza, etc. Fuera de su trabajo, la apariencia de los Ángeles de la Muerte es la de hermosos niños, sublimes doncellas, venerables maestros, etc., etc., etc.

Los Ángeles de la Muerte están escalonados en forma de jerarquías. Entre ellos hay grados y grados, escalas y escalas, etc.

Los Ángeles de la Muerte tienen sus templos en el mundo molecular, también tienen sus Escuelas, Palacios y Bibliotecas. Allá, en la inmensidad del gran océano de la vida, existe un palacio funeral donde tiene su morada uno de los genios principales de la muerte; su rostro es como el de una doncella inefable, y su cuerpo como el de un varón terrible. Este SER MARAVILLOSO usa un cuerpo electrónico totalmente andrógino. Este Ser es un ANDRÓGINO DIVINO; bajo su dirección trabajan millares de Ángeles de la Muerte; en su biblioteca existen millares de volúmenes moleculares donde están escritos los nombres y datos kármicos de todos aquellos que deben morir, cada cual a su día y a su hora, de acuerdo con la ley del destino. La ciencia

de la muerte es terriblemente divina.

El animal intelectual falsamente llamado hombre, muere inconscientemente y nace inconscientemente, y así marcha ciego desde la cuna hasta el sepulcro sin saber de dónde viene ni para donde va. Cuando fabricamos Alma despertamos Conciencia, y sólo entonces nos hacemos conscientes de los misterios de la vida y de la muerte. Todo hombre con Alma puede negociar con los Ángeles de la Muerte y desencarnar a voluntad, de acuerdo con sus necesidades. Esto significa poder alargar la vida, si así se considera necesario para realizar o terminar alguna labor en el mundo físico.

Quienes se han transfigurado en el mundo electrónico, quienes ya poseen un cuerpo electrónico por haber fabricado un Espíritu, pueden mandar a los Ángeles de la Muerte y conservar cuerpo físico durante millones de años. Estos son los grandes salvadores de la humanidad, los grandes rectores del mundo. Recordemos el Rey del Mundo, citado por Ossendowski en su libro titulado «Bestias, hombres y dioses». Este gran Ser vive en Agharti, y posee un cuerpo de edad indescifrable. A éste gran Ser lo mencionan antiquísimas escrituras religiosas. Recordaremos a SANAT KUMARÁ, el anciano de los días, el gran inmolado, el fundador del Colegio de Iniciados de la Gran Logia Blanca. Dicho adepto vive en el desierto de Gobi, en un oasis solitario. El cuerpo de este gran Ser tiene una edad de más de dieciocho millones de años. En su compañía residen, en el mismo oasis, un grupo de Adeptos con cuerpos lemures inmortales. Todos estos Adeptos viajan con su cuerpo físico por entre las dimensiones superiores del espacio. Ellos tienen el poder de teletransportarse con su cuerpo físico por entre la cuarta o quinta dimensión. Todos ellos ejercen poder sobre los Ángeles de la Muerte. Ellos son Adeptos de los misterios de la vida y de la muerte. Todos ellos tuvieron que trabajar con el Gran Arcano.

CAPÍTULO III

LOS TRIBUNALES DEL KARMA

El “Libro Tibetano de los Muertos” dice: “Has estado en un desmayo durante los últimos tres días y medio. Tan pronto como te

recobres de este desmayo, tendrás el pensamiento” ¿Qué ha pasado? Pues en ese momento, todo el Samsara (Universo fenoménico) estará en revolución.

El ingreso a los mundos electrónicos y moleculares, en el momento de la muerte, es una prueba tremenda para la Conciencia del hombre. El «Libro Tibetano de los Muertos» asegura que todos los hombres caen, en el momento de la muerte, en un desmayo que dura tres días y medio. Max Heindel, Rudolf Steiner y muchísimos otros autores, sostienen que durante esos tres días y medio el Ego desencarnado ve pasar toda su vida en forma de imágenes y en orden retrospectivo. Aseguran dichos autores que estos recuerdos se hallan contenidos en el Cuerpo Vital. Esto es cierto, pero sólo es una parte de la verdad. Las imágenes y recuerdos contenidos en el Cuerpo Vital, y su visión retrospectiva, sólo es repetición automática de algo semejante en el mundo electrónico.

En el momento de la muerte, y durante los tres días y medio siguientes a la muerte, nuestra Conciencia y nuestro juicio interno son liberados por la descarga electrónica. Entonces vemos pasar toda nuestra vida en forma retrospectiva. La descarga es tan fuerte que el hombre cae después en un estado de coma y de sueños incoherentes. Sólo aquellos que poseen eso que se llama Alma pueden resistir la descarga electrónica sin perder la Conciencia.

Pasados los tres días y medio, la esencia entra en un estado de conciencia de tipo lunar. En el momento de la muerte, REVIVIMOS la vida en forma retrospectiva, bajo la descarga electrónica, pero en forma muy rápida y terrible. En el mundo molecular volvemos a revivir nuestra vida que acaba de pasar en forma mucho más lenta, porque el tiempo en el mundo molecular es más lento que en el mundo electrónico.

Bajo la influencia lunar revivimos nuestra vida desde la ancianidad hasta la niñez y nacimiento. Los desencarnados visitan entonces aquellos lugares con los cuales se relacionaron, reviven cada escena de su vida, dicen y hacen lo mismo que hicieron, sintiendo alegría por las buenas obras y profundo dolor moral por las malas.

Terminado el trabajo retrospectivo, es claro que tenemos plena

conciencia del resultado final de la vida que acaba de pasar. Es entonces y sólo entonces cuando todo aquel que no esté definitivamente perdido, toma la decisión de enmendar sus errores y pagar lo que debe. Sólo los completamente perdidos no responden a los impactos terribles de los mundos molecular y electrónico. Realmente, esos seres ya están tan materializados, que de hecho retornan al mundo mineral; éste es el infierno cristiano, AMMIT el monstruo egipcio devorador de los muertos con sus gigantescas mandíbulas de cocodrilo; el devorador de los corazones, el buitre cósmico que consume los desechos o despojos de la humanidad, el Averno romano, el Avitchi Indostaní, etc.

Todos los planos de existencia cósmica mencionados por la teosofía, pueden ser perfectamente sintetizados en cuatro regiones: Infierno, Tierra, Paraíso y Cielo. Es decir, Mundo Mineral, Mundo Celular, Mundo Molecular y Mundo Electrónico.

El Juicio Final es el que decide la suerte de los desencarnados. Terminado el trabajo retrospectivo, tenemos que presentarnos ante los Tribunales del Karma. En dichos tribunales, tenemos que responder de nuestros cargos; la sentencia de los jueces es definitiva. Realmente, no es exacto afirmar que todos los seres pasan a las regiones del Paraíso o a los estados de felicidad de tipo celestial después del juicio. Realmente, sólo pasan a las regiones inefables mencionadas por la teosofía, una pequeña minoría de seres. El Juicio Final divide a los desencarnados en tres grupos:

Los que se reencarnan inmediatamente.

Los que suben a los estados paradisíacos y celestes, y los que se reencarnan mucho tiempo después.

Los que entran al Reino Mineral (Infernus).

CAPÍTULO IV

LOS CUATRO CÍRCULOS

Nuestro Sistema Solar es un cuerpo completo con cuatro círculos completos. La circunferencia de cada uno de los círculos tiene su respectivo patrón de tiempo. El círculo de la región mineral, llamado Infierno o Avitchi, etc., tiene una escala de tiempo que va de 80.000,

8.000, 800 y 80 años, tiempo terriblemente lento, muy apropiado para todos esos procesos minerales que se realizan dentro de la corteza terrestre, en aquel reino llamado Infierno o Avitchi. El círculo de la vida celular, es decir, la vida tal como la conocemos, con nuestro cuerpo celular se extiende de 80 años a 1 mes, y dentro de este tiempo se desenvuelven normalmente los organismos que viven en la superficie de la tierra. El círculo de la vida molecular se extiende de 1 mes a 40 minutos, y mide todos los fenómenos y sucesos del mundo molecular. El mundo molecular es la región o las regiones de la atmósfera, el PARAÍSO de todas las religiones. El círculo de la vida electrónica oscila entre 40 minutos y dos segundos y medio; éste es tiempo de regiones celestes con el cual se miden fenómenos de la luz y acontecimientos solares.

AVITCHI (Reino Mineral)

La región infernal del Avitchi está dentro de las capas minerales de la tierra. El Avitchi está por debajo de los límites de la percepción sensorial externa. El Avitchi corresponde a las mas densas regiones minerales. El Avitchi no podría jamás ser descubierto con los sentidos físicos, porque pertenece a las regiones de la Ultra. El Avitchi tiene 7 regiones terriblemente densas. El Avitchi está simbolizado por los infiernos de las grandes religiones. Infierno viene de infernus, región inferior. Infiernos atómicos de la naturaleza, éstos son los mundos sumergidos situados dentro del interior de la Tierra.

Cuando un ser humano se ha vuelto demasiado materialista, demasiado perverso, entonces, después del juicio, entra en el Avitchi. El «Libro Tibetano de los Muertos» dice: “Al caer ahí tendrás que sufrir padecimientos insoportables, y donde no hay tiempo cierto de escapar”.

Aquellos que en cada reencarnación se volvieron más y más densos y malvados, terminan por entrar en el reino que les es afín. Este es el reino de las rocas, donde viven los restos fósiles petrificados de los que fueron criaturas vivas, estas son las gentes de corazón de piedra, corazón de pedernal, etc. Estas gentes ya no responden a ningún tipo de castigo, y cada vez que se reencarnan lo único que

hacen es trabajar en el mal y para el mal. Aman el mal por amor al mismo mal, por la persistencia en el crimen, por su exagerado materialismo, se han hecho, en alguna forma, minerales, han entrado en el reino mineral dispuestos a correr la misma suerte del mineral. Este es el crisol de fundición cuyo propósito es liberar una fracción del principio causal, la materia prima, el producto psíquico, especie de embrión de Alma encerrado dentro del FANTASMA DIABÓLICO

MINERALIZADO.

En el Avitchi involucionan, en el tiempo, los perdidos; del estado humano pasan, involucionando, hasta el estado animal, regresan luego al reino vegetal, y por último al mineral. Después, se desintegran se reducen a polvareda cósmica. Cuando estos tenebrosos se desintegran, algo se escapa hacia adentro y hacia arriba; ese que se escapa es el embrión para el Alma, la materia prima que regresa al mundo del Espíritu. Recordemos la visión de ER, que dice así: “Y dijo que todas, conforme llegaban, se volvían con alegría hacia la pradera y acampaban ahí como en una congregación… y así discutían entre ellas -algunas gimiendo y llorando, cuando recordaban todas las cosas terribles que habían sufrido y visto en su viaje debajo de la tierradecían que su viaje había sido de mil años…” (pues de acuerdo con el número de errores que cada hombre había cometido y el número de aquellos a quienes había hecho daño, sufría un castigo por todo, sucesivamente, diez veces por cada uno). “Ahora bien, cada cien años pagaban, pues cien años se cuentan como la vida de un hombre, y así sucedía que el precio del obrar mal se pagaba diez veces”.

LA REGIÓN CELULAR

La reencarnación de la esencia humana empieza por la concepción. Es maravilloso el trío que inicia nuestra vida: concepción, gestación, nacimiento. Resulta asombroso pensar que el hombre comienza como una célula, sujeto al veloz tiempo de las células y viviendo en el mundo de las células. Es extraordinario saber que después de unos ochenta años termina su vida humana, sobrecargado de recuerdos.

Los procesos internos que inician la concepción son tremenda12

mente veloces, pero conforme transcurre el tiempo, éste último se va volviendo más lento. Todos los procesos orgánicos se hacen más lentos.

Realmente existe la relatividad del tiempo, la gestación humana dura 10 meses lunares; La infancia 100 meses lunares; La vida, poco más o menos, 1000 meses lunares.

La huella Electro-Magnética que deja la vida de un hombre en el instante de la muerte, se imprime tremendamente en la concepción del feto. El sendero de la vida está formado con las huellas de los cascos del caballo de la muerte. Muerte, juicio y concepción, constituyen un trío perfecto.

“En el momento de la muerte -dice una doctrina tibetanalos cuatro sonidos llamados “sonidos que inspiran terror sagrado”, se escuchan así: el de la fuerza vital del elemento tierra, un sonido como el derrumbamiento de una montaña; el de la fuerza vital del elemento agua, un sonido como el de las olas del océano; el de la fuerza vital del elemento fuego, un sonido como el del incendio de una selva; el de la fuerza vital del elemento aire, un sonido como el de mil truenos reverberando simultáneamente. El lugar donde uno se refugia, huyendo de estos ruidos, es la matriz”.

Cuando el zoospermo se une con el huevo, comienza la gestación. La célula con la cual comienza la vida humana, contiene 48 cromosomas. Esto nos habla claro de las 48 leyes que rigen el organismo humano. Existen 48 controles que regulan el organismo humano. Los cromosomas se dividen en genes; un centenar, o algo más, constituyen un cromosoma. La total constitución del organismo humano está determinada por los genes.

Los genes son muy difíciles de estudiar porque están constituidos por pocas moléculas; vibran rápidamente y vienen a constituir una zona intermedia entre el mundo molecular y el mundo celular. Estos genes se mueven y combinan bajo las ondas radioactivas que emite el moribundo en los últimos instantes. Así, el nuevo cuerpo físico es el resultado exacto de nuestra pasada reencarnación. El fiel instrumento de nuestro Karma.

La vida de cada ser humano en el mundo físico, es una repetición de la pasada vida más sus consecuencias buenas y malas. El tiempo es redondo, y los acontecimientos se repiten, cada cual en su día y en su hora. Esa es la Ley de RECURRENCIA. Todo vuelve a ocurrir tal y como sucedió, pero con sus consecuencias, tanto buenas como malas. Esa es la Ley del Karma, la ley de acción y consecuencia.

Realmente, la repetición automática de hechos, tiene por objeto hacernos conscientes de nuestros propios errores, esa es la ley. Desgraciadamente ya nada podemos hacer. Todo se repite en su tiempo y en su hora conforme giran las manecillas del reloj. Para cambiar las circunstancias externas, tenemos nosotros que cambiar primero internamente. Sólo podemos cambiar internamente fabricando Alma y Espíritu, es decir, poseyendo el Ser. Sólo el Ser puede hacer. Sólo el Ser puede cambiar todas las cosas. Quien quiera poseer el Ser tiene que transmutar sus energías sexuales, volitivas, emocionales, mentales, pasionales, motrices, sentimentales, etc. Tenemos que transmutar el plomo de nuestra personalidad en el oro del espíritu: tenemos que transmutar los metales viles, es decir, nuestros defectos, en el oro más puro del Espíritu, sólo así poseeremos ALMA Y ESPÍRITU. Es necesario que muera el “YO” PLURALIZADO. Es urgente que nazca dentro de nosotros el SER. La vida en el mundo celular es una tremenda repetición de sucesos, y sólo disolviendo el “YO” a base suprema COMPRENSIÓN Y SANTIDAD, y fabricando ALMA Y ESPÍRITU, podemos liberarnos de esta trágica rueda de la fatalidad. Este es un círculo vicioso horrible, esta es la rueda del

SAMSARA.

LA REGIÓN MOLECULAR

La leyenda de Zoroastro dice: “Todo aquel cuyas buenas obras excedan en tres gramos a su pecado, va al cielo; todo aquel cuyo pecado es mayor, al infierno; en tanto que aquel en el que ambos sean iguales, permanece en el Hamistikan hasta el cuerpo futuro o resurrección”.

La región molecular es la región del Paraíso. Aquellos seres que

sufrieron mucho en la vida y que fueron relativamente muy buenos en la vida, se sumergen en la felicidad del mundo molecular antes de volver a tomar un nuevo cuerpo físico. Las regiones moleculares están saturadas de felicidad. Las esencias humanas, en ausencia del “YO” PLURALIZADO, gozan en esas regiones inefables.

Los EGOS de esas ESENCIAS, es decir, los “YOES”, permanecen entre tanto en el umbral del misterio aguardando la nueva reencarnación. En ausencia del “yo”, las esencias se desenvuelven felices en el Paraíso. Esos seres usan cuerpo molecular. Quienes poseen el ASTRAL CRISTO, resplandecen de gloria y son todavía más felices en el Paraíso. Dicho cuerpo sólo reside en estado germinal dentro de su semilla sexual, pero germina, nace cuando el iniciado conoce los misterios del sexo. El ASTRAL CRISTO es un cuerpo maravilloso. Las personas que poseen ese cuerpo son verdaderamente inmortales, pues jamás pierden la Conciencia.

El Paraíso, por ser molecular, penetra y compenetra toda la atmósfera terrestre, estando relacionado muy especialmente con la IONOSFERA que se encuentra a sesenta millas por encima de la superficie terrestre. Esa región es especialmente muy pura. Los astronautas, aun cuando viajan por esta zona, jamás podrán descubrir el Paraíso con los sentidos físicos. Sólo con el sentido espacial podemos ver el Paraíso. El Movimiento Gnóstico enseña diversas técnicas científicas para abrir el sentido espacial.

La región molecular tiene distintos países inefables. Estos son los planos y subplanos de que hablan Teósofos y Rosacruces. En esas regiones de dichas sin límites, viven dichosos los desencarnados hasta que su tiempo se agota. El amanecer, el día, la tarde y la noche; la infancia, la adolescencia, la madurez y la senectud, gobiernan todo el cosmos, y hasta aquellos que desencarnan están sometidos a esta ley, a su tiempo, esos seres dichosos tienen que volver a la reencarnación.

Todo lo que ven los desencarnados está dentro de su propia mente. Los estados devakánicos de que hablan los libros teosóficos y rosacruces, así lo aseguran. El estado de inconsciencia en que caen los desencarnados bajo el choque electrónico, es algo muy lamentable,

porque aun cuando éstos gozan con la dicha de las regiones moleculares, no están suficientemente conscientes como lo estaría un Adepto de la Logia Blanca. Sólo quienes han adquirido Alma viven conscientes de las Regiones Superiores del Universo.

Los desencarnados comunes y corrientes, proyectan en la atmósfera molecular sus propios anhelos y aspiraciones, y sueñan con ellos viviendo en perfecta felicidad. Los Adeptos no sueñan porque despertaron la Conciencia, y viven dedicados en esta región a trabajar, de acuerdo con las grandes Leyes Cósmicas, en el laboratorio de la Naturaleza. Esto no significa que los desencarnados no gocen con el paisaje o los paisajes en el Paraíso. Naturalmente ellos son infinitamente felices con su ambiente de felicidad.

El «Libro Egipcio de los Muertos» y el libro «El Arte de Morir» de los tiempos medievales, le enseñan la preparación para la muerte. Los hombres dedicados únicamente a las cosas materiales, no tendrán la dicha de experimentar la felicidad del Mundo Electrónico, debido al estado de inconsciencia en que caen. Cuando esas gentes viven en el Mundo Molecular, pasan allí sus vacaciones soñando, beben en la fuente del olvido y sueñan deliciosamente. El cuerpo molecular es microscopio y telescopio a la vez. Con ese cuerpo podemos ver lo infinitamente pequeño y lo infinitamente grande. En el Paraíso, los desencarnados participan de la naturaleza íntima de todo lo creado, penetrando en el corazón de todo lo existente. Es mejor conocer las cosas por penetración, en vez de por percepción externa. La vida en el Paraíso sería mejor si el desencarnado no proyectara en el mundo molecular su propio escenario. Allí, cada cual proyecta en la atmósfera imágenes de su propia mente.

EL MUNDO ELECTRÓNICO

El Mundo Electrónico es el mundo Solar de la luz, el mundo del Espíritu.

Quienes tienen Espíritu, quienes poseen un cuerpo electrónico, ejercen poder sobre los mundos molecular, celular y mineral. Quienes poseen cuerpo electrónico, están en condiciones de ayudar a sus discípulos a crear sus propias Almas. Todo verdadero instructor

enseña a sus discípulos a crear Alma. Todo hombre con Alma es un verdadero reformador. El hombre con Alma puede ayudar a sus discípulos enseñándoles la teoría de la adquisición de su Alma. Pero sólo un hombre que tenga un cuerpo electrónico, podrá trabajar con esos embriones de Almas en la misma forma en que un hombre con cuerpo celular puede trabajar con los minerales de la tierra.

Se han exagerado ciertas afirmaciones que dicen que el ser humano tiene Alma y Espíritu. Realmente dentro de la esencia humana existe una fracción del Ser Causal, pero esa fracción sólo es la Materia Prima que la vida nos ha dado para fabricar ALMA.

Quien fabrica Alma se fusiona con la Gran Alma Universal. Quien fabrica Espíritu se une con el Espíritu Universal de Vida. “Porque a cualquiera que tuviere, le será dado y tendrá más; y al que no tuviere, aun lo que tiene le será quitado”. “Y al siervo inútil echadle en las tinieblas de afuera. Allí será el lloro y el crujir de dientes” (Mateo Cap. 25 Vers. 29-30).

La dicha de la esencia humana en el Mundo Electrónico, después de la muerte, es muy pasajera porque el ser humano no está todavía preparado para vivir continuamente en esa región solar. Existen escuelas para la creación de Alma, y también existen escuelas de regeneración sexual para la creación del Espíritu. La Escuela Gnóstica Rosacruz es templo y escuela a la vez. El Movimiento Gnóstico está íntimamente unido a la auténtica y legítima escuela Rosacruz, que sólo existe en los mundos superiores. Nuestro Movimiento Gnóstico Cristiano Universal enseña el camino real de la Regeneración. Nuestra Escuela enseña a crear Alma y Espíritu. Nuestro Movimiento está iniciando la Nueva Era Acuaria entre el augusto tronar del pensamiento.

El Mundo Electrónico es maravilloso. En el mundo Molecular la luz y el sonido se difunden 100 veces más rápido que en la región celular, pero en la región electrónica, viaja instantáneamente no a lo largo de una línea como en la región celular, ni por un área como el olor sino a través de un volumen de espacio y siendo independiente de toda atmósfera puede viajar al sol en siete minutos.

En el Mundo Electrónico somos Luz y vivimos en todas las co17

sas. Allí vivenciamos tremendamente la realidad de la UNIDAD de la vida. Los cuerpos electrónicos se mueven libremente con la Gran Luz en el Espacio Divinal. La conciencia humana, vestida con su cuerpo electrónico, incluye, dentro de sí misma, la vida y la conciencia de todos los seres del Universo. Esto es el Yoga, la unión con Dios.

Todo aquel que adquiera Espíritu, tiene que vivir el DRAMA DEL CRISTO INTERNO, en su vida práctica, en su hogar, en su pueblo, entre sus gentes. Este es un drama cósmico que existe desde antes de la venida de Jesús. La esencia del drama, su evento principal, es la muerte del Iniciado y su entrega suprema al Padre. Este acontecimiento se sucede entre rayos, truenos y grandes terremotos.

La transfiguración del personaje principal al mundo electrónico, la adquisición de Espíritu, es algo grandioso y terriblemente divino. En esos instantes, la fuerza electrónica se desplaza, y la fractura vertical a través de todos los planos de la conciencia cósmica, abren, por un momento, los mundos internos a la percepción ordinaria del hombre de la calle, común y corriente. Entonces se producen todas las cosas maravillosas que narran los Evangelios cuando Jesús expiró en la Cruz. Tiembla la tierra, se abren los sepulcros, resucitan los Santos y todos exclaman: ¡Verdaderamente, éste es el Hijo de Dios!

Samael Aun Weor

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